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17 de enero de 2012

La científica que dio la vuelta al mundo vestida de hombre

Ilustración de época de la botánica francesa Jeanne Baret. | Mitchell Library

Ilustración de época de la botánica francesa Jeanne Baret. | Mitchell Library

Una de las plantas de jardín más coloridas y reconocibles, la trepadora buganvilla, debe su nombre al navegante francés Louis Antoine de Bougainville (1729-1811), quien la trajo a Europa desde Brasil al completar su viaje de exploración científica alrededor del mundo en el siglo XVIII.

La buganvilla es solo una de las miles de especies que Bougainville dio a conocer al terminar su viaje, realizado entre 1766 y 1769 y que tenía entre otras misiones encontrar tierras colonizables en el Pacífico. La expedición Bougainville contó con un equipo científico formado por el astrónomo Véron y el médico y naturalista Philibert Commerson.

A Philibert Commerson (1727-1773), como botánico de a bordo, se le atribuye desde entonces el hallazgo de las decenas de especies nuevas de plantas que la expedición aportó. Lo que los historiadores han empezado a desvelar ahora es que, en realidad, fue el ayudante de Commerson quien hizo la mayor parte del trabajo, pues durante gran parte del periplo el naturalista oficial de la nave estuvo enfermo.

Una buganvilla. | Ad Meskens / Wikimedia Commons

Una buganvilla. | Ad Meskens

Y ese mozo que le ayudaba, además, no era tal mozo, sino una mujer. Se llamaba Jeanne Baret (1740-1807) y hoy se la reivindica como una botánica por derecho propio y como la primera científica que completó una vuelta al mundo. A Jeanne Baret se le atribuye la recolección y la clasificación de muchos especímenes recogidos durante la expedición Bougainville.

Ahora, los botánicos del siglo XXI están empezando a rendir homenaje a su colega del pasado y acaban de dedicarle una nueva especie recién descubierta en homenaje. Se llama Solanum baretiae y es un pariente de la patata, el tomate y la berenjena localizado en Sudamérica por el investigador estadounidense Eric Tepe. La descripción de la planta se acaba de publicar en la revista científica PhytoKeys.

¿Pero qué hacía Jeanne Baret embarcada en aquella expedición? Lo explica a ELMUNDO.es la profesora de la Universidad de Louisville (EEUU) Glynis Ridley , quien acaba de publicar e una biografía sobre ese singular personaje de la historia científica titulada The discovery de Jeanne Baret (El descubrimiento de Jeanne Baret).

La amante del botánico Commerson

Jeanne Baret era en realidad la amante del botánico Commerson. Había sido contratada por éste hacia 1760 para hacerse cargo de su hogar cuando Commerson enviudó de su primer esposa. Con el tiempo, el naturalista acabó entablando una relación con su asistenta que ocultó a ojos de todo el mundo. Incluso, tuvo un hijo con ella que fue dado en adopción.

Cuando en 1766 fue 'reclutado' para la expedición de varios años alrededor del mundo, Commerson no quiso viajar solo. La expedición estaba formada por dos naves bajo el mando de Louis Antoine de Bougainville y se esperaba que en tres años no volvieran a Francia. Commerson, por tanto, no quería estar tanto tiempo sin su pareja. Pero puesto que una ordenanza real impedía embarcar a las mujeres en los barcos de la Corona, la pareja tuvo que buscar un subterfugio para poder viajar juntos.

Commerson llevó el disimulo hasta el extremo de hacer embarcar a su ayudante, es decir, a Jeanne Baret, en un puerto distinto al suyo, y recibirla vestida de marinero, como si no lo conociera y se tratara de un joven al que había contratado por referencias.

Pero el mérito de Jeanne Baret, explica Glynis Ridley, no se limita solo a su atrevimiento o arrojo , sino que su valor tiene carácter científico. Los prejuicios y las costumbres de la época tenían totalmente alejadas a las mujeres de la práctica de la ciencia, así que ella fue una pionera al participar plenamente en las tareas de investigación durante la expedición, afirma la autora de su biografía.

"Durante todo el tiempo que estuvo a bordo del barco, recolectó plantas junto a Commerson en localizaaciones como Río de Janeiro, el Estrecho de Magallanes, Tahití, Isla Mauricio y Madagascar. Cuando la mala salud de Commerson le impidió llevar a cabo trabajo de campo, Baret fue la responsable de todas las colecciones, incluyendo la recolección de la especie mas famosa de la expedición, la Bougainvillea", explica Ridley, quien añade: "Baret era una botánica por derecho propio".

Sin reconocimiento hasta ahora

Commerson y Baret recogieron más de 6.000 especímenes, que se conservan en el Museo Nacional de Historia Natural de París. Durante la expedición y en los años venideros, unas 70 especies fueron bautizadas con el nombre específico de 'commersonii' en homenaje al botánico Commerson.

La planta solanácea dedicada a Jeanne Baret. | Eric Tepe

La planta solanácea dedicada a Jeanne Baret. | Eric Tepe

Sin embargo, hasta 2012, ninguna llevaba el nombre de Baret. Y eso a pesar de que el propio Commerson quiso dedicarle alguno. Murió prematuramente, a los 45 años, durante una estancia en la isla Mauricio, antes de terminar muchas de sus descripciones de plantas. Y entre las notas que dejó se encuentra una en la que pretendía denominar no a una especie, sino a todo un género con el nombre Baretia. Hoy, esas plantas se engloban en el género Turraea de la familia Meliaceae.

Así que Baret seguía sin tener nada que la recordara hasta que Eric Tepe, un botánico de 41 años adscrito a las universidades de Utah y Cincinnati (EEUU), le ha dedicado una. Se llama 'Solanum baretiae' y es una especie sudamericana, perteneciente al mismo género que la patata, el tomate y la berenjena.

Tepe ha explicado a ELMUNDO.es el motivo por el que ha dedicado la nueva especie a Jeanne Baret: "Debió de ser una mujer admirable, muy valiente y decidida. Disfrazarse de hombre y enrolarse en un barco para participar en una expedición de ese calibre no lo hace cualquiera. Lo que me parece más interesante es que la historia la ha retratado hasta ahora como poco más que la amante del famoso botánico Commerson, pero ahora sabemos que era una gran botánica y exploradora por derecho propio, y que sus contribuciones sin duda merecen ser reconocidas".

Tepe no había oído hablar de Jeanne Baret hasta hace poco, pero quedó fascinado por su colega del pasado cuando escuchó a Glynis Ridley hablar de ella en una entrevista radiofónica: "La idea de nombrar la planta en homenaje a Jeanne Baret surgió al escuchar a la escritora Glynis Ridley. Ella mencionaba que, a pesar de las importantes contribuciones de Baret a la botánica, su nombre había caído en el olvido, y no tenía ni siquiera una planta que llevara su nombre. En mi trabajo como investigador he llevado a cabo varias expediciones a Latinoamérica en busca de especies de Solanum, y he descubierto varias especies nuevas. Se me ocurrió que Baret merecía reconocimiento por su trabajo, así que contacté a Glynis Ridley para proponerle el nombrar una de estas nuevas especies en honor a Baret, y enmendar así de alguna manera la amnesia histórica en relación a Baret".

La especie en cuestión es una planta trepadora que se encuentra en el sur del Ecuador y el norte del Perú, explica Tepe, quien añade que aunque no tiene tubérculos comestibles, es un pariente cercana de la patata. Desde luego, 'Solanum baretiae' no es tan vistosa como la buganvilla, que en justicia también tendría que haberse llamado con el nombre de Baret, pero al menos es una planta dedicada a ella y, según Tepe, quizá no sin motivo.

El botánico lo explica de esta sugerente forma: "Las flores son en su mayor parte violetas, pero también tienen manchas blancas o amarillas. Las hojas en un solo individuo varían de estar compuestas por hasta siete foliolos a ser simples. Esa variación de hojas en un individuo es poco común, y nos parecía un reflejo interesante del personaje de Baret que, al igual que la planta, reunía cualidades aparentemente contradictorias: una mujer vestida como hombre, una botánica en un mundo dominado por hombres, y una mujer de clase humilde que viajó mucho más lejos que muchos aristócraEnlacetas".

Fuente:

El Mundo Ciencia

Traseros, árboles, bocas... los insólitos lugares en donde viven los peces

Durante la grabación de un documental en la Gran Barrera de Coral en Australia, un equipo de la BBC obtuvo imágenes de un perlero (un pez de la familia Carapidae) ingresando a su guarida: el trasero de un holoturoideo, una criatura marina conocida vulgarmente como pepino de mar.

Curiosamente, éste no es el único animal que elige para vivir un lugar inusual. ¿En qué otros lugares curiosos habitan los peces?


En traseros: perlero

Pez

Aunque el perlero vive dentro del trasero de otro animal, no es un pez parásito.

El interior del trasero de un animal no parece, como mencionábamos en la introducción, el sitio más usual y agradable para vivir. Sin embargo, ofrece grandes ventajas (ver el clic video de arriba).

"Lo más importante para los peces que viven en arrecifes de coral es encontrar un escondite, para resguardarse de los depredadores", explica Martin Attril, director del Instituto Marino de la Universidad de Plymouth, en Inglaterra.

Este "fascinante estilo de vida", añade, es propio de este grupo de peces, que también puede vivir dentro de almejas, estrellas de mar o, dentro de cualquier cosa "que tenga un agujero".

Por otra parte, el perlero no representa una amenaza para su anfitrión, ya no que establece una relación parasitaria.

En árboles: Kryptolebias marmoratus

Pez

Este pez puede sobrevivir fuera del agua durante 66 días.

Este pequeño pez puede sobrevivir hasta 66 días fuera del agua. El Kryptolebias marmoratus vive en los manglares del Atlántico y tiene la capacidad de sobrevivir por un largo período de tiempo en árboles y troncos, "siempre y cuando estos estén húmedos", explica Attrill.

Puede hacerlo porque sus branquias están especialmente adaptadas: excreta residuos de nitrógeno a través de su piel cuando está fuera del agua, y los científicos han comprobado que sobrevivir 66 días consecutivos, gracias a la respiración cutánea.

Un sólo pez también puede repoblar el área aunque se haya quedado sólo.

"Son hermafroditas -tienen órganos femeninos y masculinos- algo que es poco frecuente en los invertebrados", comenta Attril.

En agua supercaliente: Cyprinodon macularius

Cyprinodon macularius

Este pez sobrevive en aguas extremadamente cálidas y saladas.

En el verano, las temperaturas aumentan marcadamente en el Valle de la Muerte, en California.

Para sobrevivir en estas condiciones extremas -en lagunas saladas donde el agua llega a los 40º de temperatura- el Cyprinodon macularius tuvo que adaptarse a lo largo del tiempo.

A pesar de que se trata de un criatura resistente, este pez está amenazado, principalmente por la pérdida de su hábitat y por la competencia con otras especies de peces.

Machos que viven dentro de las hembras: los lophiiformes

Lophiiformes

El macho se fusiona con la hembra. Se incorpora a su cuerpo como una especie de bulto.

En las zonas más profundas y oscuras del océano es bastante difícil encontrar pareja. Pero los lophiiformes, unos peces de boca enorme y aletas sin espinas, encontraron una solución al problema.

Cuando un macho encuentra a una hembra se agarra a ella con sus dientes y no la suelta.

Es un forma de adaptación extrema: la hembra carga consigo al macho, al que alimenta, y eventualmente se va fundiendo con ella hasta que sólo se ve como si fuese un bulto en el cuerpo de la hembra.

"Como es difícil encontrar otro pez de la misma especie, lo mejor es llevar uno consigo", explica Attrill.

En bocas: los bocones (opistognathidae)

Bocón

En su boca, el macho puede albergar hasta 400 huevos.

Los padres suelen proteger a sus hijos y los bocones llevan esta premisa al extremo: los llevan dentro de sus bocas.

Los bocones son unos de los pocos peces de agua salada que emplean esta táctica, utilizada en mayor medida por los peces de agua dulce.

La hembra pone los huevos y el macho los guarda en su boca.

En las anémonas: pez payaso

Pez payaso

Para el pez payaso, las anémonas son el lugar ideal para vivir.Enlace

Para la mayoría de los peces pequeños vivir cerca de los tentáculos de las anémonas representa un gran peligro.

Pero al pez payaso (Amphiprion percula) el latigazo de los tentáculos no lo afecta. Su cuerpo está cubierto por una sustancia gelatinosa que los protege de estos depredadores.

Fuente:

BBC Ciencia

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16 de enero de 2012

Cuatro cosas que usted no sabía del Universo

El verdadero color de la vía láctea, los exoplanetas, los observatorios voladores o la materia oscura no son cosas de ciencia ficción, sino los últimos descubrimientos en materia de astronomía presentados ante el público.

El más reciente congreso de la Sociedad Astronómica Americana, celebrado en la ciudad estadounidense de Austin del 8 al 12 de enero, reunió a expertos de todo el mundo que intercambiaron y presentaron las últimas novedades en el estudio del cosmos.

A pesar de que todavía no sabemos si hay vida fuera de nuestro planeta, o que no hemos conseguido llegar a Marte, los expertos aseguran que estamos en el inicio de una nueva época en lo concerniente a nuestro conocimiento de otros planetas.

"El telescopio Kepler y las microlentes gravitacionales nos están llevando a una especie de nueva era en el descubrimiento de planetas", dijo a BBC Mundo James Palmer, corresponsal en el congreso y experto en ciencia de la BBC.

Se conocen muchos más planetas, se usan nuevas formas de observación y las nuevas herramientas arrojan datos cada vez más esclarecedores sobre misterios largamente desconocidos.

BBC Mundo ha recopilado algunos de los descubrimientos más importantes presentados en el congreso.


El verdadero color de la Vía Láctea

Científicos aseguraron que la Vía Láctea tiene un color blanco como el de la nieve "a primera hora de la tarde"

Aunque parece blanca vista desde la tierra, la apariencia de nuestra galaxia se debe realmente a un truco de la luz. La pregunta es: ¿cómo se ve desde afuera?

Un estudio basado en la comparación de la nuestra con otras galaxias dio un resultado no muy sorprendente: blanco.

Pero no cualquier blanco: concretamente, el blanco de la nieve en primavera justo después del amanecer, o antes de la puesta del sol.

"Para los astrónomos, uno de los parámetros más importantes es de hecho el color de las galaxias", dijo a la BBC Jeffrey Newman, de la Universidad de Pittsburgh.

"Esto nos indica la edad de las estrellas en una galaxia, desde cuándo se vienen formando, y si son nuevas o de hace millones de años", añadió.

El descubrimiento llegó a través de un estudio de comparación con otras galaxias, ya que todavía no nos ha sido posible viajar fuera de la nuestra para poder observar a la Vía Láctea desde otro ángulo.

"No solo estamos mirando desde dentro, sino que nuestra visión está bloqueada por polvo espacial", dijo Newman.

Para resolver el problema el profesor Newman decidió buscar otras galaxias parecidas a la nuestra y observables desde la tier

ra, y a partir de ahí elaborar un modelo

Con la información de millones de galaxias con similares características a la Vía Láctea se hizo una media de qué color sería el más parecido al que tiene la nuestra, y el resultado fue muy específico.

"La mejor descripción que puedo dar es que si se obser

va nieve nueva de primavera, que tiene un buen tamaño de copo, aproximadamente una hora después del amanecer o una hora antes de la puesta del sol, se verá el mismo espectro de luz que el que vería un astrónomo alienígena desde otra galaxia mirando hacia la Vía Láctea", explicó Newman.

Este descubrimiento es importante para determinar la edad de nuestra galaxia, que según Newman tiene ya muchas estrellas en su fase de declive.

Cada estrella con un planeta

Usando una microlente gravitacional, un equipo internacional de científicos encontró una serie de exoplanetas vinculados a estrellas que implicaría la existencia de millones más, incluidos unos 10 billones parecidos a la tierra, tan solo en nuestra galaxia.

Expertos creen que cada estrella poseería al menos un planeta en su órbita

El método que permitió este hallazgo consiste en usar la gravedad de una estrella grande para amplificar la luz de estrellas aún más distantes y con planetas a su alrededor.

Los astrónomos usan una serie de microscopios relativamente pequeños conectados en red, y a través de ellos observan el raro evento de una estrella pasando por delante de otra, según se ve desde la tierra.

El equipo de científicos usó recientemente este sistema para observar planetas, y aunque el número descubierto fue relativamente pequeño, pudieron realizar una estimación de cuántos pueden existir.

Aunque el telescopio Kepler ha sido la principal herramienta para descubrir nuevos exoplanetas en los últimos años, las microlentes son mejores para localizar planetas de todos los tamaños y a diferentes distancias.

"Tan solo en los últimos 15 años hemos pasado de conocer unos 70 planetas fuera del sistema solar a los 700 de hoy", dijo a la BBC Martin Dominik, de la Universidad de Saint Andrews, en el Reino Unido.

Un observatorio volador

Importantes datos de un potente telescopio fueron revelados durante el congreso. Hasta aquí todo normal, si no fuera porque el telescopio no estaba situado en lo alto de una colina, sino en el lomo de un 747.

El 747 fue ligeramente modificado para dar lugar al observatorio SOFIA

El SOFIA u Observatorio Estratosférico para Astronomía Infrarroja, situado encima de un avión, realizó 35 vuelos el año pasado, arrojando luz sobre la nebulosa de Orión y nuestro vecino Plutón.

El observatorio puede "ver" a longitudes de onda que ningún telescopio con base en la tierra o el espacio puede observar.

Pero SOFIA también puede capturar luz visible para recopilar interesantes datos: un equipo de científicos usó el observatorio para recoger datos de una estrella cuando Plutón pasó por delante, visto desde la tierra.

Los científicos pudieron localizar el punto exacto en la tierra desde donde se vería mejor, y usar el telescopio móvil para recogerlos.

Los misterios de la materia oscura

En el congreso se vieron también unas imágenes curiosas. Un equipo franco-canadiense reveló las imágenes más grandes que se conocen de mapas de la llamada materia oscura, la misteriosa sustancia que conforma el 85% del universo.

La materia oscura es un tipo de materia que no emite ningún tipo de radiación electromagnética (luz incluida), y que por lo tanto no puede ser observada por telescopios, pero puede ser detectada a través del estudio de cómo afecta a la luz reflejada por otros elementos en su cercanía.

Un mapa de materia oscura

Las 4 imágenes fueron tomadas en las diferentes estaciones del año, cada una capturando una franja del cielo tan grande como la palma de una mano vista con el brazo extendido.

Estas imprentas constituyen un gran salto adelante en el entendimiento de la materia oscura, y la forma en la que ésta afecta a cómo vemos la materia normal en las distintas galaxias por la noche.

"La luz que nos llega desde una galaxia lejana es curvada por la gravedad de los pedazos de materia que se va encontrando en el camino" explicó Catherine Heymans, de la Universidad de Edimburgo.

"La teoría de la relatividad de Einstein nos señala que la masa tuerce al espacio y al tiempo, así que cuando la luz se acerca a nosotros a través del universo, si atraviesa parte de materia negra, su luz se curva y la imagen que vemos llega distorsionada", dijo Heymans.

El estudio es 100 veces más grande que los anteriores mapas de la materia oscura elaborados, provenientes del telescopio Hubble.

Los avances presentados en el congreso constituyen importantes descubrimientos que darán mucho que hablar en el futuro. Aunque todavía no hemos desvelado ni siquiera una ínfima parte de sus secretos, los avances vistos en Texas nos acercan más al conocimiento de los entresijos de nuestro propio cosmos.Enlace

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BBC Ciencia

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Dinocéfalo: El 'asesino de la Pampa' del Pérmico

Foto del cráneo encontrado en Rio Grande do Soul (Brasil). | J.C. Cisneros

Foto del cráneo encontrado en Rio Grande do Soul (Brasil). | J.C. Cisneros

Hace 270 millones de años, en el Pérmico, en el territorio que ahora ocupa Sudamérica, vivió un carnívoro depredador, de más envergadura que un león, y unos seis metros de longitud, que llegó a colonizar buena parte del planeta, donde aún no existían los dinosaurios. Se trata de un dinocéfalo, un'cabeza terrible' que perteneció a la familia de los reptiles (terápsidos) y que vivió en Brasil.

En este país sudafricano un equipo internacional, dirigidos por el paleontólogo Juan Carlos Cisneros, de la Universidad Federal de Piauí (Brasil) ha logrado localizar el cráneo completo de un ejemplar, cuya especie ha sido bautizada como 'Pampaphoneus biccai'.

Debido a la intensa vegetación que hay en la granja Boqueirao, en el estado de Rio Grande do Soul, los investigadores utilizaron imágenes de Google Earth para seleccionar las áreas con mayor potencial paleontológico. "Así descubrimos el yacimiento en el año 2008", recuerda Cisneros en declaraciones a ELMUNDO.es, firmante del artículo que publican esta semana en la revista 'Proceedings of National Academy of Science' (PNAS).

Recreación del 'Pamaphoneus biccai', en lo que fue su entorno, a la caza de un herbívoro. |Voltaire Neto

Recreación del 'Pamaphoneus biccai', en lo que fue su entorno, a la caza de un herbívoro. |Voltaire Neto

El yacimiento se encontraba en el claro de un frondoso bosque. Fue el color del terreno y de las rocas la pista para que los geólogos detectaran que se trataba de un lugar con mucha antigüedad y podía tener fósiles. "Realmente no es fácil encontrarlos en Brasil debido a la vegetación", reconoce el paleontólogo.

El dinocéfalo es un «reptil mamaliforme", pariente lejano de los mamíferos. Tenían incisivos entrelazados, por lo que eran muy cortantes, y cierto engrosamiento en los huesos del cráneo, que se cree que era una adaptación a las embestidas de otros congéneres cuando se disputaban el territorio o las hembras. Algunas especies incluso desarrollaron un cuerno.

En el caso del 'Pampaphoneus', el cráneo descubierto mide unos 35 centímetros de longitud. El fósil fue encontrado en 2008 en una granja en la región de Pampa del Rio Grande hace Sul. Su nombre se basa en el griego y significa 'el asesino de la Pampa', mientras que el 'apellido' es un homenaje Jose Bicca, propietario de la granja en la que se encontró.

"El hallazgo es importante, en primer lugar, porque es el carnívoro terrestre más antiguo de Sudamérica", señala el investigador. "Ya se han encontrado animales herbívoros que vivieron en el período Pérmico, pero este es el primer carnívoro, o para ser más exacto, 'superdepredador', como lo son los felinos de hoy en día".

El dinocéfalo, a escala respecto a un ser humano. |Voltaire neto

El dinocéfalo, a escala respecto a un ser humano. |Voltaire neto

Además, el análisis comparativo de este fósil con otros dinocéfalos ha permitido descubrir que está relacionado con los restos encontrados con anterioridad en tierras tan lejanas como Rusia y Sudáfrica, lo que, según argumentan los paleontólogos, "constituye una fuerte evidencia de que las faunas terrestres en el 'supercontinente' Pangea tenían una distribución global en aquel período".

En palabras de Cisneros, esto significa que los vertebrados terrestres en el Pérmico ya podían migrar y dispersarse a grandes distancias (desde Brasil hasta Rusia), cuando los continentes estaban juntos.

El 'Pampaphoneus' poseían cuatro grandes dientes (dos superiores y dos inferiores) en forma de gancho para atrapar a sus presas con gran rapidez. Los huesos del cráneo que se han recuperado tenían muchas rugosidades, similares a las que hoy en día presentan los de los cocodrilos.

Compartía su espacio con los 'Tiarajudens', otro género extinto, en este caso de sinápsidos anomodontos herbívoros, que fue descubieEnlacerto en el mismo yacimiento, y publicado en la revista 'Science' el año pasado. También hallaron restos de otros herbívoros.

Fuente:

El Mundo Ciencia

Científicos japoneses descifran el lenguaje de las ostras

Ostra perlera LAWRENCE LAWRY/SCIENCE PHOTO LIBRARY

Las ostras perleras pueden funcionar como intérpretes, transmitiendo mensajes sobre el ecosistema. Foto: Lawrence Lawry/SPL

Científicos en Japón crearon un sistema de sensores para "oír" los mensajes que transmiten las ostras sobre el ecosistema en que se encuentran.

Al abrirse y cerrarse con diferentes frecuencias las ostras ofrecen información clave, de acuerdo a los investigadores, que llamaron a su sistema de sensores "kai-lingual" (kai es el término japonés para crustáceo.

"Con kai-lingual, podemos escuchar los 'gritos' de las ostras, que pueden estar comunicando por ejemplo 'estamos sufriendo por falta de oxígeno'", señaló el Profesor Tsuneo Honjo, director del centro de investigaciones marinas de la Universidad de Kagawa, Seto Inland Sea Regional Research Center.

"Este equipo fue desarrollado originalmente para vigilar la presencia de la marea roja causada por el organismo Heterocapsa circularisquama, que puede matar a los crustáceos y dañar a las ostras perleras", dijo Honjo a BBC Mundo.

"Durante mucho tiempo se recolectaron estos datos y se compararon con el comportamiento de las ostras en condiciones normales. Los datos se traducen en diferentes gráficos y muestran cómo una alta frecuencia, es decir un número elevado de movimientos de apertura y cierre de las ostras por hora, es indicativo de problemas diferentes".

Ostras intérpretes

No todas las ostras se comunican con la misma facilidad. Las ostras perleras son más expresivas que las cultivadas como alimento, por lo que Honjo decidió colocar en las granjas de ostras para consumo humano algunas ostras perleras, que funcionan prácticamente como "intérpretes" o voceras de sus primas más tímidas.

Gráfico de kai lingual Imagen gentileza Tsuneo Honjo

La frecuencia de apertura y cierre de las ostras por hora se traduce en diferentes gráficos de ondas.

Sistemas kai-lingual están operando hasta fines de marzo en diversas granjas de ostras en Japón en la bahía Ago, en la prefectura de Mie, y en la prefectura de Kagawa.

"Las ostras perleras muestran respuestas diversas que se traducen en gráficos con ondas diferentes", dijo el profesor Honjo a BBC Mundo.

La reacción varía dependiendo del evento que enfrenten, por ejemplo, una marea roja de H. circularisquama. Las mareas rojas o floraciones algales son crecimientos explosivos de microalgas que alcanzan concentraciones tan elevadas que dan coloración al agua.

Otros de los problemas que pueden comunicar las ostras son la falta de oxígeno, la presencia de ácido sulfhídrico, la baja salinidad o el grado de turbidez o falta de transparencia del agua.

"Leyendo los gráficos podemos ver qué impacto están teniendo en las ostras estos cambios en el medio ambiente. Comprobamos además que la respuesta ante eventos similares es diferente para diversos moluscos, como mejillones o almejas, o sea que cada organismo responde de forma diferente al mismo evento", explicó Honjo.

Granjas comerciales

Sistema kai lingual

El sistema kai-lingual puede ser clave para el cultivo comercial de ostras.

El sistema de sensores tiene importantes aplicaciones prácticas, ya que podría ser fundamental para prevenir pérdidas en las granjas de producción comercial.

"En la bahía Ago, una marea roja de H. circularisquama causaba daños cada verano. Pero con el sistema kai-lingual logramos detectar el crecimiento de estos organismos en una fase temprana, a una concentración de cuatro células por mililitro", dijo Honjo a BBC Mundo.

"Esto permitió que los pescadores redujeran el daño trasladando las ostras a otra zona en el mar, donde no se detectó la presencia del organismo dañino".

"A través de años de investigación, hemos logrado establecer definitivamente verdaderas conversaciones con las ostras".

Fuente:Enlace

BBC Ciencia

¿A qué profundidad se frena una bala?

Todos lo hemos visto en muchas películas: el héroe de turno se zambulle en el agua y los malos malosos se dedican a dispararle desde la orilla. El héroe bucea rodeado de una lluvia de balas.

¿Peligroso? Ciertamente, per no tanto como a primera vista parece.

Las armas de fuego han sido diseñadas para dispararse al aire libre y no bajo el agua. En el medio acuático funcionan mal principalmente por tres razones:

-el agua es mucho más densa y ofrece mayor resistencia al movimiento.
-los cañones de las armas de fuego dotan de giro al proyectil y este giro aumenta el rozamiento y facilita el frenado.
-el diseño de las balas está determinado por el medio aéreo.

Una vez puntualizado esto… ¿a qué profundidad debe bucear nuestro héroe para que las balas no sean letales?

Para conocer este dato se ha de considerar el calibre del proyectil, la densidad del agua y el coeficiente de frenado, pero de manera general se puede decir que una bala común disparada con un arma ligera (una 9mm por ejemplo) deja de ser letal a una profundidad entre 2,5 y 3 metros.

Esto teniendo en cuenta que la bala penetrara en el agua según una trayectoria perpendicular a la superficie. Pero cuando los malos disparan desde un muelle o un embarcadero, la trayectoria no es perpendicular, sino que forma un ángulo de unos 20º, o puede que 30º.

Es decir, que entrando en diagonal y para llegar a la misma profundidad, el camino a recorrer por el proyectil es mucho mayor. Un cálculo trigonométrico concluye que zambulléndose a un metro de profundidad, las balas dejan de amenazar la vida de nuestro héroe.

Así que… ¡menos lobos!

Nota sabionda: Los rusos inventaron una pistola submarina que no usa balas ordinarias sino un híbrido entre una bala y un arpón, con forma de cuello de botella y sin giro sobre su eje. Están fabricadas en un acero blando que permite la deformación sin que la bala estalle y su radio de efectividad se amplía a los 17 metros.

Fuente:

Saber Curioso

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