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8 de enero de 2012

¿Cómo eran las porciones de comida hace 20 años?

Para "Conocer Ciencia" hay dos factores a considerar con respecto al alarmante incrmento mundial de la obesidad en el mundo:

1. El libre mercado con su flexibilidad laboral y sobre horas de trabajo (con el pretexto de "alcanzar la excelencia" y "ser productivois") impone a la PEA (población económicamente activa) un ritmo de vida acelerado y agotador (tanto a nivel físico como mental), la comida rápida es un producto del capitalismo, es la aplicación de modelos de producción industriales a la comida.

Y, como su nombre lo indica, el fast food es una cómida fácil de adquirir y de consumir; lo ideal para un trabajador cansado que quiere comer algo rápido, económico y de fácil acceso; y hecharse a dormir para continuar trabajando al día siguiente. La publicidad y el marketing de las multinacionales que producen cmida chatarra juega también aquí un factor importante.

2. Las sociedas actuales viven inmersas en una revolución de las comunicaciones. Ello conlleva a la pérdida de muchos hábitos antiguos y a la adquisición de otros nuevos. Ya no se manda un fax o se escribe carta; y la comunicación se hace impersonal con los SMSs y las redes sociales. Además, Internet nos conecta al mundo pero nos desenchufa del contacto personal, y si a esto le sumamos las horas que pasan los niños (y los no tan niños) delante de las pantallas consumiendo cine, video o video juegos... pues estamos ante un grave problema: el sedentarismo.

Debería de ser políticas nacionales: a) la implementación de almuerzos y desayunos SALUDABLES (con huevo sancochado, frutas y pan integral) en todas las escuelas públicas y privadas, estas meriendas serán elaboradas y supervisadas por nutricionistas; b) la eliminación de kioskos en las escuelas, o, en todo caso, prohibir la venta de comida chatarra en estos puestos, estos puestos deberían vender choclo sancochado, maní tostado, chicha morada de maiz o pan con queso fresco, por ejemplo; c) rescatar nuestra comida tradicional y crear nuevos platos (al estilo novoandino, por ejemplo) pero cuidando de que sea comida orgánica y nutritiva, consideramos que el futuro de todas las gastronmías apuntan (o deberían apuntar) en dicha dirección; d) promover políticas nacionales de educación física a todos los segmentos de la población, así como apoyo a todas las clases de deportes en todos los sectores sociales; los deportistas serán sinónimos de vida sana y modelos para la sociedad. Impulsar la construcción de ciclovías y el uso de la bicicleta como medio de transporte. Construir polideportivos en todas las provincias, con profesionales competentes y que sean pagados por el Estado; además cada polideportivo contará con planes de largo plazo (planes para 10 y 20 años en adelante).

Ahora los dejamos con esta nota del diario El Comercio...

En las últimas décadas, las raciones personales de algunos alimentos, especialmente la comida chatarra, han aumentado su tamaño. Estas no solo aportan más calorías, también incrementan la obesidad.

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Si bien las generosas cantidades de comida chatarra son el principal factor de obesidad, el aumento de las porciones y calorías hacen que la alimentación sea cada vez menos saludable. El Portion Distortion Quiz, del Instituto Nacional del Corazón, los Pulmones y la Sangre, nos muestra cómo solían ser las raciones de alimentos hace 20 años.

SUPERHAMBURGUESA
La hamburguesa con queso de hace 20 años solo tenía 333 calorías, pero hoy en día pueden llegar a tener 590. Si tomamos en cuenta la variedad de ingredientes y presentaciones que nos ofrece el mercado, definitivamente el valor calórico se eleva.

EXTRA PIZZA
Hace 10 años, dos pedazos de pizza de pepperoni tenían 500 calorías. Hoy estas porciones vienen en tamaño grande y contienen alrededor de 850 calorías. Comiendo estos pedazos de pizza dos veces al mes, estaría agregando a su organismo 350 calorías extra, es decir, dos kilos adicionales por año.

GRAN COMBO
Si acostumbra ir al cine, seguro no se puede resistir ante el delicioso olor del pop corn. Las confiterías nos ofrecen una variedad de tamaños que van desde los más pequeños hasta los supercombos. Hace 20 años, las cajas de pop corn solo tenían 270 calorías. Hoy, la caja de tamaño grande tiene unas 630.

Un combo no tendría ese nombre si no viene acompañado de una bebida. Las gaseosas parecen ser la pareja perfecta del pop corn, y también han cambiado su presentación. Con un aumento de capacitad y un bajo precio, se han convertido en las bebidas preferidas de muchas familias.

MÁS QUE UNA TACITA DE CAFÉ
Hace dos décadas las personas no tenían tantas opciones para escoger el tamaño de una taza de café, que normalmente equivale a 8 onzas. Sin embargo, hoy un café simple es cuatro veces más grande de lo que solía ser. No se sorprenda al enterarse que el equivalente calórico de un café Mocha con leche y jarabe es igual a una comida completa.

Fuente:

El Comercio (Perú)

OMS limita publicidad de comida chatarra para niños

La Organización Mundial de la Salud instó a empresas como McDonald’s y Coca-Cola a no promocionar productos que ocasionen obesidad.

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Ginebra (Reuters). El comité ejecutivo de la Organización Mundial de la Salud (OMS), reunido esta semana (22 de enero de 2011), ha estado debatiendo sobre cómo implementar lo definido por los líderes de estado, y un paquete de nuevas recomendaciones para combatir el marketing de alimentos perjudiciales para los niños es parte de ese esfuerzo.

Los gobiernos deben trabajar con la industria para restringir la publicidad de alimentos con alto contenido de sal, azúcar y grasas peligrosas destinada a los niños, para combatir así la epidemia de obesidad y otras enfermedades, dijeron funcionarios sanitarios.

El pedido es parte de un intento por focalizarse en la lucha contra las enfermedades no contagiosas -como el cáncer, la diabetes, las cardiopatías y dolencias pulmonares-, que son una causa creciente de muerte prematura en los países pobres.

Las enfermedades no transmisibles -o no contagiosas- serán el foco de las políticas de salud este año, según se estableció tras un debate de líderes de estado en la Asamblea General de Naciones Unidas, llevada a cabo en Nueva York en septiembre del 2010.

El doctor Timothy Armstrong, que dirige los esfuerzos de la OMS en la promoción de una alimentación saludable y educación física, dijo que las enfermedades no transmisibles representan actualmente el 90 por ciento de las muertes prematuras en los países de bajos y medianos ingresos, donde la obesidad es un problema cada vez mayor.

EN CIFRAS
De los 42 millones de niños menores de 5 años que viven en todo el mundo con obesidad o sobrepeso, 35 millones habitan países pobres, indicó Armstrong en una conferencia de prensa.

El reconocimiento de que la promoción de comida chatarra y bebidas ricas en sal, azúcar y grasas saturadas y trans puede alentar el consumo infantil de esos productos, y de que la publicidad también puede promover una dieta saludable, llevó a la asamblea de la OMS en mayo del año pasado a instar a la agencia a delinear las recomendaciones.

Esos consejos apuntan a combatir tanto la frecuencia como el “poder” de la publicidad, por ejemplo el uso de dibujos animados para cautivar a los niños.

COMPROMISO DE LAS EMPRESAS
Funcionarios de la OMS consultaron a las compañías líderes del sector -Coca-Cola , Grupo Bimbo, General Mills, Kellogg, Kraft, McDonald’s, Mars, Nestle, Pepsico, Unilever – y a la Federación Mundial de Publicistas.

Las empresas acordaron delinear un código de conducta y se comprometieron a no promocionar productos poco saludables para los niños menores de 12 años, dijo Armstrong, quien señaló que en otros mercados las empresas no están adoptando las mismas políticas a la hora de no publicitar sus productos a los niños.

¿Por qué cuando tenemos un antojo elegimos comidas poco saludables?

La comida “chatarra” o los postres (con mucha grasa o azúcar) son preferidos antes que las frutas o las verduras.

Comida chatarra

Para muchas personas los antojos están ligados a una hamburguesa con papas, un pollo a la brasa, un milkshake o una torta de chocolate. Alimentos, todos ellos, carentes de un alto valor nutritivo y que, por el contrario, tienen la fama de poco saludables.

Se dice siempre que los antojos reflejan las necesidades de nuestro organismo, es decir, lo que nuestro cuerpo requiere. Algo que no es del todo cierto. Para explicar este fenómeno un grupo de expertos realizó un estudio en donde se da respuesta a esos “gustitos” que muchas veces no son la mejor elección.

Nutricionistas, psiquiatras y expertos en ciencias del comportamiento de la Universidad de Leed en Inglaterra se cuestionaban: si en verdad nuestro organismo es tan sabio, por qué sentimos la necesidad de comer algunos alimentos excedidos en grasa, colesterol o azúcar, que a la postre nos harán engordar o padecer de alguna enfermedad. En fin ¿Por qué cuando tenemos un antojo, lo último que elegimos son verduras, menestras y comidas saludables?

“Los especialistas atribuyen este fenómeno a factores psicológicos tales como tensión y la infelicidad y (a veces) a una necesidad genuina de ciertos alimentos”, señala la web del diario Daily Mail.

Andrew Hill, jefe de la unidad de investigación de esta universidad, señala que los antojos van más allá del hambre. “Cuando una persona tiene hambre come cualquier cosas, incluso alimentos que no son de su agrado”.

Por el contrario, “los antojos son una abrumadora sensación de deseo de un determinado producto”. Al parecer todo estaría en el cerebro.

LA COMIDA “CHATARRA”
La Dopamina es una hormona y un neurotransmisor implicado en el aprendizaje y la concentración. “Cuando vemos o aprendemos algo nuevo se libera del cerebro”, dice Hill. En segundo lugar están los opiáceos que nos dan la sensación de placer. “La combinación de estos dos factores hacen que comamos determinados productos y los volvamos a comer otra vez”.

“Desde el punto de vista evolutivo, los antojos de comida chatarra (grasas y azúcar) están ligados a la prehistoria cuando los opiáceos del cerebro y la dopamina reaccionó en beneficio de los alimentos altos en calorías como mecanismo de supervivencia”, señala el estudio.

“Estamos programados para disfrutar de grasas y sustancias azucaradas, y nuestros cerebros nos dicen que ellos las necesitan. Hoy en día, todavía tenemos las mismas reacciones a pesar de que existe una necesidad nutricional menor. Es decir lo hacemos por el simple hecho del sabor”.

EL ESTADO DE ÁNIMO Y EL CHOCOLATE
Otro factor en el deseo por los alimentos azucarados o grasos es el estrés. “El cuerpo produce una hormona llamada cortisol en respuesta al estrés,” explicó Leigh Gibson, especialista de comportamiento humano.

“Sus funciones principales son aumentar el azúcar en la sangre para ser utilizado como energía por las células del cuerpo, reforzar el sistema inmunológico y también bloquear la liberación del leptina e insulina, aumentando el hambre”, acotó

Ana Raymond, de la Asociación Dietética Británica, sostuvo que los antojos son una necesidad psicológica de alimentos altos en grasas y azúcar pero que deben, por supuesto, formar solamente una parte pequeña de nuestra alimentación diaria”.

“El 50% de los antojos están relacionados con el chocolate, dulces o galletas”, señala Hill.

Fuente:

El Comercio (Perú)

El 20% de escolares peruanos sufre de sobrepeso y el 3% de obesidad

Para "Conocer Ciencia", además del sedentarismo y la proliferación de comida chatarra, la obesidad es también un hábito por consumir alimentos nada saludables. Las grandes multinacionales lo saben y por elo invierten gran parte de su publicidad y penetración en los sectores de niños. Junto con los impuestos a la comida chatarra se debería de prohibiur su venta en todos los nidos, escuelas y colegios (públicos y privados) de todo el Perú.

Además, el 28,6% de alumnos entre 13 y 15 años pasa tres o más horas al día viendo televisión, jugando en la PC o conectado a Internet.

Hamburguesas

Atención, padres de familia. El 20% de escolares de entre 13 y 15 años en el Perú presenta sobrepeso, mientras que el 3% padece de obesidad. Así lo determinó la Encuesta Global de Salud Escolar 2010, que realizó el Ministerio de Salud.

Otro importante dato es que el 28,6% de los estudiantes prefiere pasar tres o más horas al día realizando actividades sedentarias como ver televisión, jugar en la computadora o estar conectado a Internet.

Asimismo, se detalla que el 10,7% de colegiales tiene inadecuados hábitos alimentarios, pues consume comida rápida o ‘chatarra’ tres o más días a la semana.

Además, se reveló que el 54% de alumnos de segundo, tercero y cuarto grado de secundaria en el país consume bebidas gaseosas una o más veces al día, lo que pondría en riesgo su salud al predisponerlos a sufrir de hipertensión, problemas cardíacos y diabetes.

El estudio fue realizado en 50 instituciones educativas de 16 regiones del país durante el año pasado.

MÁS HORAS DE EDUCACIÓN FÍSICA
Para atenuar esta problemática, la Organización Panamericana de la Salud (OPS/OMS) recomendó que las horas de clase de educación física en los colegios se incrementen hasta llegar a las cinco horas semanales.

“Es una política pública que se aspira conseguir desde el sector Salud para lo cual se vienen realizando las coordinaciones pertinentes con el Ministerio de Educación”, dijo el director de la Dirección General de Promoción de la Salud (DGSP) del Minsa, Hamilton García, quien se mostró de acuerdo con el planteamiento.

Fuente:

El Comercio (Perú)

¿Qué comidas causan una adicción incontrolable?

Según un estudio del Instituto de Investigación The Scripps, la comida chatarra tiene propiedades adictivas al igual que las drogas.

Muchas personas padecen de adicciones a ciertas comidas, tanto que al ver el platillo de su preferencia no pueden controlarse y lo compran rápidamente sin importar si contiene demasiada grasa, azúcar u otro componente que puede afectar su salud.

“Comer alimentos con alto contenido de azúcar, grasa y sal nos lleva a querer ingerir más alimentos con el mismo valor calorífico, es algo inevitable, lastimosamente son los de mejor sabor y los que más nos gustan, pero los que más dañan nuestra salud y los que hacen que ganemos unos kilos de más”, explicó la especialista Carola Sixto, editora de HolaDoctor.com.

Sin embargo, hay que resaltar que no todas las personas tienen la misma atracción. Algunos prefieren las comidas dulces como los chocolates y postres; y otros las saladas como las pastas, guisos o arroces.

Por esa razón, es importante y de gran ayuda conocer cuáles son los alimentos que nos producen adicción, informa la web La prensa gráfica.

LOS CARBOHIDRATOS
La Asociación Americana del Corazón explicó que los carbohidratos aumentan los niveles de insulina, lo que provoca una disminución del azúcar en la sangre. A causa de esto surge el deseo de ingerir más alimentos dulces para recobrar las energías.

EL CHOCOLATE
Es una adicción para la mayoría de personas debido a ciertos ingredientes estimulantes como la cafeína y la teobromina, extraída del cacao. Su sabor agradable y cálido hace que sea uno de los más consumidos.

LA COMIDA CHATARRA
Una investigación del Instituto de Investigación The Scripps demostró que la comida rápida tiene propiedades adictivas al igual que las drogas. Su consumo sin límites produce placer y provoca respuestas de los neuroadaptadores en el circuito de recompensas del cerebro, desencadenando el desarrollo de la alimentación compulsiva.

LOS POSTRES
Hay una gran variedad de postres adictivos algunos de ellos son el arroz con leche, el suspiro a la limeña, el frejol colado, el pie de limón, etc. Consumirlos hace cambiar de humor a una persona, según señalan algunos estudios.

EL QUESO
Tiene un ingrediente en común con el chocolate: la feniletilamina. Los médicos de Instituto Psiquiátrico del estado de Nueva York atribuyen dicho componente al amor.

Por su parte, un estudio de Laboratorios Wellcome encontró que la leche de vaca, utilizada en la elaboración del lácteo, contiene morfina en pequeñas cantidades y caseína, las mismas que podrían causar la adicción a este alimento.

Fuente:

El Comercio (Perú)

“El problema de la obesidad no pasa por un impuesto a la comida chatarra"

El decano El Comercio y su Santa Cruzada a favor de la comida chatarra y la obesidad infantil...

La nutricionista Milagros Agurto agregó que "estamos fallando en nuestra alimentación en general, el sedentarismo y la inactividad".

El problema de fondo es que en los siglos anteriores (básicamente) desde antes de la II Guerra Mundial, la comida en el planeta era saludable ya que no existía en el mercado la avalancha de productos chatarra que hay hoy en día

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Comida chatarra

MARTÍN ACOSTA GONZÁLEZ @martiacosta
Redacción Online

La comida chatarra se ha convertido en el tema del momento, todo ello a raíz de las declaraciones brindadas por el ministro de Salud, Alberto Tejada, quien se mostró a favor de aplicar un impuesto a los alimentos “poco saludables” que se han encargado de elevar los índices de obesidad.

Desde aquella declaración, no han faltado las opiniones de todo tipo, algunos avalando la propuesta del titular de salud y otros como Gastón Acurio y una serie de especialistas, quienes por diversos motivos, creen que esta iniciativa no solucionará el verdadero problema de fondo.

Sin embargo, ¿qué sabemos a cerca de la comida chatarra? El término proviene de la expresión anglosajona junk food, que significa basura y porquería desechable, haciendo referencia a los alimentos que son ricos en grasa, azucares, sodio y calorías y que pueden aportar pocas proteínas, vitaminas y minerales.

NO ES LA SOLUCIÓN
La nutricionista Milagros Agurto señaló que el tema de fondo no está en el impuesto a la comida chatarra. “El problema de la obesidad pasa por otras cosas. No se trata de la comida procesada o ultraprocesada, sino que estamos fallando en nuestra alimentación en general, el sedentarismo y la inactividad”, comentó la especialista en declaraciones a elcomercio.pe.

“Es obvio que la comida con altos niveles de grasas, sal, condimentos o azúcares será más perjudicial para la salud. Pero el problema está en el abuso de estos productos. Una hamburguesa o un pollo están bien para darse un gusto pero no podemos hacer de eso un estilo de vida”.

Agurto señaló que “se necesita una comida balanceada, donde estén presentes todos los alimentos. Uno no puede decir que come sano si solo ingiere algunas frutas. Es necesario que comamos de todo, en forma balanceada para tener una nutrición ideal”.

COMIDA PERUANA
“La comida peruana en exceso también genera sobrepeso, pero es imposible que se le ponga impuesto. Muchos turistas vienen y luego de un tiempo acá terminan gordos”. Añadió que toda alimentación irresponsable generará problemas de salud.

“El pollo a la brasa puede tener igual o más grasa que las hamburguesas, pero acá no hay coherencia. El anticucho es también pura grasa y colesterol, y el suspiro a la limeña que es un shot de azúcar directo a la vena. Pero eso no lo vamos a comer todos los días”.

Recomendó a las autoridades sincerar la información. “El Perú está acostumbrado a vivir en una cultura represiva, lo mismo sucedió con el cigarro y el alcohol. Esto debe acompañarse de una fuerte campaña de información y que no se tome el impuesto como gran solución”.

PROBLEMA DE FONDO
“Al igual que la desnutrición, que reposa sobre las inequidades sociales (falta de trabajo, violencia familiar, mujeres violentadas). En la obesidad, la punta del iceberg no es la comida chatarra, el impuesto no soluciona mucho”, señaló la especialista quien agregó que hay temas sociales que no se están tomando en cuenta.

Por ejemplo dijo que los niños y adolescentes crecen en una sociedad en la cual los padres trabajan y dejan solos a sus hijos. Ellos no hacen ejercicios, comen cosas que le gustan y que no son nutritivas. “Eso produce obesidad. Se pretende sustituir el tiempo con regalos y comida”.

“Bajo ese criterio hay que clavarle un impuesto al televisor y a la computadora que hace que nuestros chicos sean sedentarios y no hagan ejercicios”, finalizó.

Fuente:

El Comercio (Perú)

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