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21 de noviembre de 2011

Los astrónomos reconstruyen la historia de un agujero negro



Stephen Hawking apostó contra la existencia de tal objeto en Cygnus X-1.



Ilustración del agujero negro Cygnus X-1 tragando materia de la estrella con la que forma un sistema binario.- NASA | CXC | M.WEISS

Tres equipos de astrónomos han logrado determinar la masa, la rotación y la distancia a la Tierra de un agujero negro especialmente famoso, Cygnus X-1, y con esos parámetros han reconstruido su historia. El objeto tiene casi 14,8 veces la masa del Sol, gira 800 veces por segundo y está a 6.070 años luz de aquí. Fue identificado como candidato a agujero negro hace casi cuatro décadas, pero entonces el gran especialista Stephen Hawking no estaba convencido y, en 1974, apostó con un colega y amigo, el físico teórico estadounidense Kip Thorne, a que no se trataba de tal objeto. Perdió. En 1990, cuando ya se habían hecho más observaciones de Cygnus X-1, el físico británico aceptó la derrota. Fue una de las varias apuestas que Hawking y Thorne han hecho sobre cuestiones científicas.

Una vez aceptado como tal, el objeto no perdió interés, al contrario. Cygnus X-1 es un agujero negro estelar, es decir, que se ha formado por el colapso de una estrella masiva, y forma un sistema doble con otro astro. Ahora, los tres grupos de astrónomos, que han trabajado con telescopios en tierra y en el espacio, presentan sus conclusiones complementarias en tres artículos publicados en The Astrophysical Journal. "La nueva información nos proporciona pistas sólidas acerca de cómo se formó el agujero negro, su masa y su velocidad de rotación, y es emocionante, porque no se sabe mucho acerca del nacimiento de un agujero negro", señala Mark Reid, líder de uno de los equipos, en un comunicado del Harvard-Smithsonian Center for Astrophysics (EE UU). El horizonte de sucesos (la frontera de no retorno de la materia que cae en un agujero negro) gira en este más de 800 veces por segundo, muy cerca del máximo calculado.

Otro dato importante es la edad: tiene unos seis millones de años, según estudios de la estrella compañera y modelos teóricos. Por tanto, es relativamente joven en términos astronómicos, y no ha tenido mucho tiempo para tragarse suficiente materia de su entorno como para acelerar su rotación, por lo que Cygnus X-1 debió nacer ya girando muy rápido. Además, debió formarse prácticamente con la misma masa que tiene ahora, 14,8 veces la del Sol. "Ahora sabemos que es uno de los agujeros negros estelares más masivos de la galaxia y gira más rápido que cualquier otro que conozcamos", afirma Jerome Orosz (San Diego State University). El telescopio espacial de rayos X Chandra, de la NASA, ha sido clave en esta investigación.

"Como no puede escapar de un agujero negro más información, su masa, rotación y su carga eléctrica supone la descripción completa", dice Reid. "Y la carga de este agujero negro es casi cero".

Un tercer equipo, gracias a los radiotelescopios sincronizados del sistema VLBA, ha logrado precisar la distancia de Cygnus X-1 (dato esencial para determinar la masa y la rotación), así como el desplazamiento del objeto en el espacio. Resulta que el agujero negro se mueve muy despacio respecto a la Vía Láctea, lo que significa que no recibió impulso al formarse. Este dato apoya la hipótesis según la cual este objeto no se formó en una explosión de supernova (cuando una estrella supermasiva ha consumido todo su combustible), que habría dado ese impulso y llevaría mucha más velocidad. Debió ser un colapso estelar, sí, pero sin explosión, lo que dio origen al agujero negro en cuestión. En cuanto a la distancia, antes de estas nuevas medidas que la han fijado en 6.070 años luz, se estimaba entre 5.800 y 7.800 años luz, indican los expertos del National Radio Astronomy Observatory (que opera el VLBA).

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El País Ciencia

Cómo aprenden los bebés a caminar



La impronta genética neuromotora determina cómo aprenden los bebés a caminar. La medida experimental mediante electromiografía (EMG) de la actividad de las neuronas motoras en bebés recién nacidos mientras dan sus primeros pasos ha permitido demostrar que utilizan patrones de control y estimulación neural similares a los observados en ratas, gatos, macacos y gallinas de guinea. Conforme el bebé se desarrolla va optimizando estos patrones neuromotores básicos y va añadiendo nuevos patrones hasta que aprende a caminar de forma óptima como un adulto. La evolución con la edad de estos patrones neuromotores se ha publicado en Nadia Dominici et al., “Locomotor Primitives in Newborn Babies and Their Development,” Science 334: 997-999, 18 November 2011.

Los investigadores han medido la actividad EMG de hasta 24 músculos simultáneamente de bebés neonatos, niños pequeños, preescolares y adultos. Los patrones medidos pasan de tener una forma casi sinusoidal hasta presentar una estructura pulsátil mucho más compleja. La explicación detallada de la evolución y optimización de estos patrones todavía es muy especulativa. Los autores han encontrado una buena correlación entre los cambios en los patrones neurales y los cambios en la biomecánica de la locomoción. Para explicar el caminar de un neonato bastan dos patrones de activación, pero el rehttp://www.blogger.com/img/blank.gifsultado es un caminar torpe y poco eficiente. Un adulto requiere al menos cuatro patrones bien optimizados y obtiene un caminar fluido y eficiente.



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Francis Science News

La mayor extinción de especies en la Tierra se produjo hace 252 millones de años



Se perdieron a la vez organismos terrestres y marinos, seguramente debido a la emisión masiva de CO2 de origen volcánico.




Capa de cenizas volcánicas en la sección Meishan (provincia de Zhejiang, China), de hace 252,28 millones de años, justo la frontera de la gran extinción masiva.- SHUZHONG SHEN

La mayor extinción de organismos vivos en la historia de la Tierra tuvo lugar hace 252,28 millones de años, según indican unos investigadores que han analizado fósiles y rocas en el sur de China. Hasta ahora se conocía esa fecha solo de modo aproximado y la precisión es importante, explican, para intentar determinar qué mecanismo desencadenó esa crisis planetaria de biodiversidad. Ellos se inclinan por la emisión masiva de CO2 de origen volcánico como causa. El equipo internacional, liderado por Shu-zhong Shen (Instituto de Geología y Paleontología de Nanjing, China), considera que la extinción masiva se produjo en menos de 200.000 años, desapareciendo el 90% de las especies marinas y el 70% de las terrestres a la vez.

Parque geológico
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Entrada del Meishan Geopark, en China, decorado con moldes de fósiles de especies que se extinguieron hace unos 250 millones de años.- SHUZHONG SHEN

Se conocen cinco extinciones masivas en la historia de la Tierra, y la de hace unos 250 millones de años fue la mayor, pero las fechas precisas y su duración no se conocen con exactitud, comentan Shu-zhong Shen y sus colegas en la revista Science. "Las escalas de tiempo detalladas de las extinciones y sus fases de recuperación son esenciales para comprender los cambios físicos, ecológicos y químicos, así como para explorar posibles causas", escriben. "Este es el primer trabajo que proporciona tasas de extinción masiva", señala uno de los investigadores, Charles Henderson (Universidad de Calgary, Canadá). "Nuestra información estrecha las posibilidades de lo que desencadenó dicha extinción y cualquier mecanismo potencial debe coincidir con esta escala de tiempo".

Hace 250 millones de años, los continentes formaban una única masa terrestre, Pangea, y el entorno en tierra firme variaba desde desiertos hasta selvas; los vertebrados de cuatro patas empezaban a diversificarse, entre ellos, los anfibios primitivos, los reptiles y un grupo que incluiría después a los mamíferos, comentan los especialistas de Calgary.

El equipo de Shu-zhong Shen ha estudiado fósiles, rocas sedimentarias y 29 capas de cenizas volcánicas. La Tierra, en el tiempo de aquella extinción masiva, tenía niveles bajos de oxígeno en los ambientes marinos de aguas someras y hubo extensos incendios en tierra firme. Estos datos sugieren, señala Science, que unos cambios medioambientales profundos junto con alternaciones del clima posiblemente debido a la emisión masiva de dióxido de carbono y metano, pudieron disparar aquella enorme crisis de biodiversidad. "Estos datos son importantes ya que nos permiten comprender los cambios físicos y biológicos que tuvieron lugar", añade Henderson. "No nos metemos a discutir el cambio climático actual, pero es obvio que el calentamiento global es preocupante. El registro geológico nos indica que constantemente se producen cambios, y la vida se recuperó de aquella gran extinción".

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El País Ciencia

El aumento del cerebro humano podría no estar relacionado con la disminución del aparato digestivo

Os dejo la noticia sobre la publicación de un artículo en Nature (si queréis luego os lo cuelgo) que desmiente la teoría de Aiello y Wheeler por la que para poder aumentar el tamaño del cerebro los homínidos tuvieron que reducir el aparato digestivo (lo que se hubiera hecho a partir de la ingesta de carne).

Durante los últimos años, los científicos han manejado la hipótesis de que los humanos desarrollamos un cerebro grande y consumidor de energía a costa del tamaño de nuestro aparato digestivo. Después de medir y pesar centenares de cerebros e intestinos de mamíferos, la investigadora española Ana Navarrete, de la Universidad de Zurich, ha participado un estudio que pone en cuestión este extremo.

En 1995, los investigadores Leslie Aiello y Peter Wheeler apuntaron una posible explicación al hecho de que los humanos tengamos un cerebro tan grande y costoso en comparación a otras especies. Durante la evolución, especulaban, había habido una especie de compensación entre el desarrollo de nuestro aparato digestivo y el crecimiento del cerebro. A medida que habíamos empezado a cocinar con fuego y a aprovechar de manera más efectiva los nutrientes, nuestros antepasados habían ido teniendo estómagos e intestinos sucesivamente más pequeños a cambio de un cerebro que consumía más recursos.

La idea, conocida como hipótesis del "Tejido Energéticamente Costoso", era atractiva y sencilla, así que enseguida se hizo popular, pero no había ningún estudio que la analizara sistemáticamente. Un equipo de la Universidad de Zurich, en el que participa la española Ana Navarrete, ha pasado los últimos años diseccionando y catalogando los cerebros y vísceras de decenas de especies de mamíferos para ver si esta regla se cumplía. El resultado lo acaban de publicar en Nature y desmiente esta relación en los mamíferos, pero habrá que seguir estudiando el caso particular de los primates. El estudio apunta, además, otras interesantes ideas sobre la relación entre masa encefálica y acumulación de grasa corporal.

Entrevista a Anna Navarrete:

Pregunta. ¿Tener un cerebro como el nuestro es demasiado caro energéticamente?

Respuesta. Nuestro cerebro resulta excepcionalmente caro porque es excepcionalmente grande. Además, en comparación con otros tejidos, el tejido nervioso consume mucha energía. En recién nacidos, en los que el cerebro aún está en desarrollo, consume un 60%. En adultos, nuestro cerebro consume una quinta parte de la energía que producimos diariamente y, con ello, consume lo mismo que toda nuestra musculatura en estado de reposo. Es decir, 1,3 kilos de cerebro están consumiendo lo mismo que 27 kilos de músculo (en un hombre de 65 kilos). Para hacerse una idea de lo costoso que es el cerebro humano en comparación con cerebros de otras especies, en chimpancés “sólo” consume un 13%, en otros mamíferos más pequeños como el ratón doméstico un 8.5% y en el mamífero medio 5%. Podríamos decir sin mucho margen de errar que nuestro cerebro es el órgano más caro que existe.

P. Se ha pasado dos años diseccionando animales, ¿cuántos han analizado y cuáles son las conclusiones?

R. He diseccionado alrededor de 450 animales. Estos procedían mayoritariamente de museos, que reciben donaciones de instituciones zoológicas o de guardas forestales. En el estudio sólo incluimos 191 especímenes, pertenecientes a 100 especies de mamíferos, incluyendo 23 especies de primates. Uno de los objetivos de este estudio era probar la validez de la Hipótesis del Tejido Energéticamente Costoso (expensive-tissue hypothesis). Esta hipótesis predice que, para aumentar el tamaño del cerebro y poder mantener este órgano, hay que reducir gastos reduciendo el tamaño de otros órganos. Así, la energía ahorrada se puede invertir en aumentar el tamaño del cerebro. Hasta nuestro estudio, la hipótesis había sido testada utilizando mediciones de órganos de diferentes fuentes, nunca del mismo individuo, en varios grupos animales. Los resultados de estudios anteriores contradecían la hipótesis en algunos grupos y la defendían en otros, pero su validez estaba pendiente de la aparición de datos morfológicos completos en un gran número de especies.

P. ¿Entonces es errónea la hipótesis de que "sacrificamos" tripas a cambio de cerebro?

R. Con nuestras 100 especies, hemos demostrado que no existe ninguna correlación negativa entre cerebro y digestivo. Tampoco pudimos encontrar ninguna correlación negativa entre cerebro y otros órganos “caros”, como son el corazón, el hígado o los riñones. Estos resultados indican que la Hipótesis del Tejido Energéticamente Costoso no es válida en mamíferos. Aún así, hay que tener en cuenta que esta hipótesis fue originalmente propuesta para explicar el aumento del tamaño del cerebro en nuestro linaje. No podemos descartar que, aunque en el resto de los mamíferos la hipótesis no explique cómo otras especies desarrollaron cerebros más grandes, ésta pueda aún explicar cómo ocurrió en nuestra historia evolutiva. En todo caso, encontramos algo muy interesante desde el punto de vista energético: animales que tienen cerebros grandes tienen reservas de grasa (tejido adiposo) pequeñas, y viceversa.

P. Poniendo un caso concreto, ¿cuánto pesan el cerebro y los intestinos de un humano y un chimpancé comparativamente?

R. En un humano varón de 65 kilos de peso, el cerebro pesa 1.300 gramos y el digestivo 1.100 gramos. No tengo ninguna medición de chimpancés en los que cerebro y digestivo hayan sido medidos en los mismos individuos. En bonobos, tengo una hembra de 38 kilos de peso, con un cerebro de 370 gramos y un digestivo de 1.790 gramos (no fue incluida en los análisis porque no pudimos medir la grasa corporal). Es difícil comparar especies de distinto peso corporal, pero comparativamente, los humanos tienen cerebros más grandes y digestivos más pequeños.

P. ¿Cómo era esta relación cerebro-aparato digestivo en los 23 primates que estudiaron? ¿Se contradecía con lo visto en el resto de mamíferos?

R. En primates, como en mamíferos, no pudimos encontrar una correlación negativa entre cerebro y digestivo (total, estómago o intestinos). En comparación con los mamíferos en general, los primates son diferentes porque los que tienen cerebros más grandes tienen también digestivos grandes (en mamíferos no se observaba la correlación, sino una tendencia). Esto se debe, probablemente, a que todos nuestros primates eran animales que habían sido mantenidos en cautividad. Si pudiéramos corregir el efecto de la cautividad, probablemente observaríamos que no hay correlación.

P. ¿ Y qué relación hay entre tener un cerebro grande y las reservas de grasa?

R. Cerebros y grasas se relacionan de manera inversa. Esto es sorprendente, porque, aunque el cerebro es “caro”, la grasa es el tejido más “barato” de nuestro cuerpo. Sólo resulta costoso en términos de locomoción, ya que se necesita más energía para transportar un cuerpo con más grasa. La correlación entre cerebro y grasa refleja que el acumulo de grasas y las mayores capacidades cognitivas (asociadas a cerebros más grandes) son dos estrategias diferentes para la supervivencia y que estas estrategias normalmente son mutuamente excluyentes.

P. Si se cumple la regla de más cerebro-menos grasa en todos los casos, ¿por qué los humanos acumulamos más grasa que otros primates? ¿No es contradictorio?

R. Es cierto que los humanos tenemos mucha más grasa corporal que otros primates. En los chimpancés y los bonobos, la grasa corporal constituye un 3-10% del tamaño corporal. En humanos sin sobrepeso, la grasa corporal constituye un 14-26%, aunque existe gran variabilidad entre poblaciones humanas. Acumular grasa en el cuerpo y desarrollar cerebros más grandes para aumentar las capacidades cognitivas son dos estrategias que hemos podido compaginar porque hemos superados los costes asociados a incrementar la masa corporal debido a la grasa. Para otras especies de mamíferos, como aquéllas que se desplazan a cuatro patas o son arborícolas, pesar más significa tener que gastar más energía transportando ese peso. Nuestros ancestros consiguieron ahorrar energía en el transporte con el bipedalismo. En estas circunstancias, un incremento de peso supone aún un incremento de los costes de transporte, pero éste último es menos acusado que en animales cuadrúpedos. Aparte de los humanos, hay otras especies que han conseguido compaginar las dos estrategias: mamíferos acuáticos, como los cetáceos, tienen cerebros grandes y grandes cantidades de tejido adiposo. En estos animales el coste del incremento de peso es muy reducido debido al medio en el que viven.

P. Entonces, respecto a otros primates, ¿ahorramos energía poniéndonos de pie?

R. En comparación con otros primates, arborícolas o terrestre, el bipedalismo es una forma mucho más eficiente de transporte.

P. ¿Qué otros factores pudieron influir en el desarrollo de nuestro cerebro? ¿Cómo afectó el hecho de cocinar los alimentos, por ejemplo?

R. En la evolución de nuestro cerebro han jugado un papel otros factores relacionados con la energética. Primero, se incrementó la cantidad de energía a disposición del sistema gracias a un aumento en la calidad de la dieta (al incorporar grasas y proteínas naturales en la dieta), a la cooperación en la cría y la reducción de las fluctuaciones de los recursos disponibles mediante cultura. Segundo, se optimizó la energía disponibles reduciendo los costes de locomoción por bipedalismo y los costes de reproducción, aumentando la longevidad y alargando el periodo del desarrollo, por ejemplo.

Cocinar los alimentos entraría dentro de la categoría de estrategias que permitieron la reducción de las fluctuaciones de los recursos, ya que permitió que nuestros antepasados pudieran acceder a una serie de recursos no disponibles anteriormente, fuera porque sin ser cocinados eran demasiado difíciles de procesar o tóxicos. Recientemente, un estudio ha demostrado, que cocinar los alimentos permite una mejor asimilación de la energía contenida en la dieta. Dentro de la Hipótesis del Tejido Energéticamente Costoso, se considera que cocinar y la mejora en la calidad de la dieta permitió “liberar” el digestivo y redireccionar la energía ahorrada en digestión hacia un mayor tamaño del cerebro.

P. ¿También influyó la cooperación en la cría? ¿Cómo afectó la longevidad y la presencia de abuelos?

R. Eso afirman los estudios publicados por Karin Isler, que es coautora en este artículo. Karin demostró que la cooperación en la cría libera a la madre de parte del coste energético de reproducción, permitiéndole “fabricar” más crías, pero también permite aumentar y estabilizar la cantidad de energía que se pone a disposición de la progenie. Cuanta más energía en el sistema, más puede ser destinada a aumentar cerebro.

Fuente: http://noticias.lainformacion.com/ciencia-y-tecnologia/ciencias-general/...

Tomado de:

Mundo Historia

Chile muestra el mayor "cementerio" de ballenas del mundo

Científicos chilenos y extranjeros tratan de proteger el que consideran uno de los yacimientos de fósiles de ballenas más grandes y diversos del mundo.










El área, antiguamente sumergida bajo el océano, contiene un sinfín de esqueletos completos de cetáceos, incluyendo delfines y otros animalehttp://www.blogger.com/img/blank.gifs marinos como tiburones y focas. Incluso se encontraron restos de cocodrilos.

Muchos de los fósiles ya han sido desenterrados, pero los investigadores aseguran que tan sólo se trata de la punta del iceberg. Se cree que el lugar esconde muchos más tesoros arqueológicos.

Según los responsables del yacimiento, los restos podrían ayudar a esclarecer la evolución de estas especies.

Fuente:

El Mundo Ciencia

El mejor mapa de la Luna

El mapa abarca casi la totalidad de la superficie lunar. | NASA.

El mapa abarca casi la totalidad de la superficie lunar. | NASA.

El equipo científico que supervisa el sistema de imágenes a bordo de la nave Lunar Reconnaissance Orbiter (LRO) ha publicado un mapa topográfico de casi la totalidad de la Luna con la resolución más alta que jamás se haya creado. La NASA lanzó la sonda LRO al espacio en junio de 2009.

Este nuevo mapa topográfico, realizado en la Universidad del Estado de Arizona (EEUU), muestra la forma de la superficie de casi toda la luna con una escala de cerca de 100 metros por píxel.

Aunque la Luna es nuestro vecino más cercano, el conocimiento de su morfología es todavía incompleto. Debido a las limitaciones instrumentales de las misiones anteriores, no se había podido confeccionar un mapa global de la topografía de la luna en alta resolución hasta ahora.

Con la cámara de ángulo ancho del LRO y el instrumento Lunar Orbiter Laser Altimeter (LOLA), los científicos pueden ahora representar con precisión la forma de la luna en alta resolución.

"Nuestro nuevo punto de vista topográfico de la Luna proporciona el conjunto de datos que los científicos lunares han esperado desde la era del Apolo", dice Mark Robinson, investigador principal de la Lunar Reconnaissance Orbiter Camera (LROC) de la Universidad Estatal de Arizona en Tempe.

"Ahora podemos determinar pendientes en todos los terrenos principales geológicos en la Luna a una escala de 100 metros. Esto servirá para determinar la forma en que la corteza se ha deformado, comprender mejor la mecánica de los cráteres de impacto, investigar la naturaleza de las características volcánicas, y planificar mejor las futuras misiones humanas y robóticas a la Luna", explicó.

Fuente:

El Mundo Ciencia

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