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7 de noviembre de 2011

Cuatro cosas que el capitán Scott descubrió en Antártica (y una que lo descubrió a él)


Campamento del capitán Scott en la montaña Buckley

Hace un siglo, el capitán Scott y su equipo iniciaron una fatídica carrera para ser los primeros en llegar al Polo Sur. Aunque no lo lograron, su viaje a esa misteriosa tierra de hielo rindió fruto.

La expedición es mejor conocida por su fracaso. No sólo un rival noruego le ganó al capitán Robert Scott en su carrera al Polo Sur, sino que su equipo de cinco hombres murió en el viaje de regreso.

En la tienda de campaña donde se encontraron sus cuerpos congelados había 16kg de fósiles, un diario meteorológico, notas de cuentas, y rollos de películas tomadas por el propio Scott.

Tienda de campaña de Scott en 1913

El grupo de cinco hombres murió en marzo de 1912 a 17 kilómetros del depósito de suministros.

Los moribundos exploradores pensaron que esto era muy valioso para echarlo por la borda, aunque viajar más ligeros de carga pudo haber sido determinante en su lucha entre la vida y la muerte tras semanas de viaje en temperaturas de -37ºC.

La expedición de Scott tenía un doble propósito: alcanzar el polo para el Imperio Británico y explorar y documentar esta gran tierra del sur.

Este objetivo está reflejado en una respuesta registrada en el Congreso Internacional de Geografía de 1895, en el que se definió la Antártica con "la gran pieza de exploración geográfica por ser asumida", que podría resultar en "una adición al conocimiento de casi todas las ramas de la ciencia".

A finales del siglo XIX, la Antártica era un espacio largo y blanco en el mapa. Nadie estaba seguro si se trataba de un continente o una colección de islas de hielo.

Scott lideró primero una expedición a la región en 1901, y regresó una década más tarde con un equipo de jóvenes y hambrientos expertos, que por primera vez incluía a un fotógrafo profesional, y que debían recoger tesoros ocultos de especímenes, información y observaciones para ser analizados a la vuelta.

Sólo unos poco de su equipo de 38 hombres zarparon hacia el Polo en ese último viaje fatal. Los otros continuaron su investigación en los alrededores del campamento base y más allá.

Recuperados los restos para responder las interrogantes de entonces, estos descubrimientos continúan aclarando las preguntas científicas de nuestros días.

Aquí hay cuatro de esos descubrimientos claves (además del Polo), y uno que los descubrió a ellos.

1. Huevos de pingüinos Emperador

Pingüino emperador llevado por uno del equipo de Scott.

El equipo pasó meses observando colonias de pingüinos exploradores.

De los 2.000 especímenes de animales recolectados por Scott y su equipo, 400 de los cuales eran nuevos descubrimientos, la joya de la corona fue un trío de huevos de pingüinos Emperador.

Se esperaba que esto ofreciera la tan esperada prueba de la teoría de la evolución de Darwin.

En esa época, se creía que un embrión pasaba por todas las etapas de la evolución de su especie mientras se desarrollaba.

Los eduardianos (de la época del reinado de Eduardo VII) asumían que los pingüinos Emperador eran las aves más primitivas del planeta. Ellos esperaban que los embriones en esos huevos mostraran la relación entre dinosaurios y aves.

Estos pingüinos se habían visto antes, pero no con sus huevos.

"Era la gran búsqueda biológica de esos días", dice el historiador David Wilson, cuyo tío abuelo, Edward Wilson, fue un naturalista de Scott. "Ellos recogieron los huevos, y todas las teorías resultaron ser incorrectas".

Las pieles de pingüinos recolectadas fueron usadas 50 años más tarde como un control de especímenes para probar que el pesticida DDT había llegado a la aparentemente inmaculada Antártica.

"El programa científico era tan largo que básicamente fundó la ciencia moderna polar", explica Wilson. "Así que ofrece la base de datos de casi cualquier estudio".

2. El fósil del eslabón perdido

Fósil de Glossopteris

Este fósil sirvió de prueba para la teoría de que los continentes formaban parte de una sola masa prehistórica.

El fósil descubierto junto al cuerpo de Scott era la planta Glossopteris indica, un árbol extinto parecido a la haya de hace 250 millones de años.

En el viaje de regreso del Polo Sur, se detuvieron a explorar una morrena bajo la montaña Buckley.

Este no fue un desvío al azar. A pesar de que la comida escaseaba y luchaban contra el inclemente clima, los científicos exploradores tenían en mente un objetivo específico.

Una nueva teoría hablaba sobre una Antártica alguna vez unida a un supercontinente ancestral llamado Gondwanaland (ahora conocido como Gondwana) y que tenía un clima lo suficientemente tibio como para que crecieran árboles.

Era una teoría convincente. Todo lo que necesitaba era una pieza de evidencia clave.

Así que cuando Scott y compañía encontraron este fósil, igual a otros descubiertos en Australia, África y Sudamérica, fue como descubrir la pieza perdida del rompecabezas de la Tierra, pues indicaba que estas regiones formaban parte de la misma masa prehistórica.

"El descubrimiento de ese espécimen fue fundamental", señala Wilson. "Nos ayudó a cambiar nuestro entendimiento geológico del planeta".

3. Vida salvaje en acción

Además de especímenes, dibujos y fotografías, el Terra Nova regresó con imágenes nunca antes vistas de criaturas polares en acción.

Era la primera vez que una cámara de película se usaba para hacer un descubrimiento en el estudio de la biología. También fijó el estándar para expediciones futuras y documentales de vida salvaje.

"Scott creía que la cámara podía alcanzar logros importantes hasta entonces no conseguidos en la exploración científica", dijo Wilson, autor de The Lost Photographs del Capitán Scott (Las fotografías perdidas del capitán Scott).

El fotógrafo expedicionario Herbert Ponting capturó las formas y texturas del hielo, y filmó los ciclos y comportamientos de los pequeños y desconocidos habitantes de la región.

Por ejemplo, con la filmación de focas de Weddell abriendo huecos en el hielo con sus caninos, Ponting echó al traste las teorías existentes sobre cómo estos animales creaban agujeros para respirar.

Y cuando filmaba a ballenas asesinas cazando en grupos, Ponting casi se convirtió en su almuerzo.

El hielo bajo él cedió y empezó a separarse cuando las ballenas lanzaron un ataque coordinado para lanzarlo al mar.

4. Sistema de clima extraño

Foto de expedición del capitán Robert Scott.

Foto de la expedición polar de Scott, los ponies también perecieron.

En una época del año en que las temperaturas son relativamente templadas (-28ºC), los cinco hombres del capitán Scott perecieron durante una extendida ola de frío que hizo que el mercurio de los termómetros bajaran a -40ºC.

La detallada previsión del tiempo realizada para el viaje al polo por el meteorólogo George C Simpson no mostró señales de este desafortunado cambio climatológico.

Globo meteorológico de Simpson

Simpson con un globo meteorológico.

En un último mensaje al público británico, Scott escribió: "Nadie en el mundo habría esperado las temperaturas y superficies que hemos encontrado en esta época del año. Está claro que estas circunstancias se producen súbitamente, y nuestro naufragio se debe ciertamente a esta súbita llegada de clima severo".

¿Una inesperada y rara desgracia o el pronóstico simplemente falló?

Lo primero, dice Susan Solomon, experta en ciencia atmosférica. El meticuloso análisis de los datos del clima de Simpson habrían sido correctos en casi cualquier otro año, pero 1912 fue uno en que el invierno antártico empezó muy fuerte y temprano.

Su investigación contribuyó mucho al entendimiento de no sólo el clima antártico, sino de cómo las corrientes de vientos más altas interactúan en el hemisferio sur.

5. Legado de hongos

Incluso el refugio de 100 años de Scott esconde un nuevo descubrimiento. Uno que lo encontró a él, al contrario de los anteriores.

Durante el trabajo de restauración, se encontraron tres nuevas especies de hongo de madera dándose un festín con la histórica choza y sus contenidos.

Nuevas especies de hongos

Hongos en uno de los objetos recaudados de la expedición de Scott.

Los restauradores llamaron al paleontólogo de plantas Robert Blanchette, de la Universidad de Minnesota, quien en un principio asumió que el hongo había llegado con visitantes o materiales importados.

"Pero nuestra secuencia de ADN, usada para identificar el hongo, determinó que existen especies presentes en la cabaña que no se habían visto antes y no son similares a otras especies", comenta Blanchette.

Otras pruebas encontraron el mismo tipo de hongo en la región del mar de Ross y en la península antártica, en el lado opuesto del continente, así como en otros refugios históricos.

El experto considera que tiene sentido encontrar nuevas especies en la cabaña de Scott.

"El objetivo de la expedición era estudiar todas las cosas nuevas de este único ecosistema. Estoy seguro de que este hongo, descubierto 100 años más tarde, habría sido de gran interés para los biólogos y otros científicos del último viaje de Scott".

Fuente:

BBC Ciencia

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El 'GPS' de los vikingos

Usaban piedras solares para orientarse y navegar.

Recorrieron miles de kilómetros a mar abierto sin brújulas y navegando bajo cielos cubiertos de nubes

El barco 'Icelander', una réplica de las embarcaciones vikingas. | Reuters.

El barco 'Icelander', una réplica de las embarcaciones vikingas. | Reuters.

  • Los vikingos fueron excelentes navegantes aunque no tenían brujula
  • Un estudio sugiere que usaban espato de Islandia para localizar el sol
  • Se trata de una variedad de la calcita que abunda en Escandinavia
  • Creen que estas piedras les ayudaban a orientarse en días nublados

Los vikingos fueron un pueblo tan temido como admirado. Ya en el siglo IX eran unos excelentes navegantes. A pesar de que no disponían de brújulas magnéticas y de que los cielos en Escandinavia estaban con frecuencia cubiertos de nubes, fueron capaces de recorrer miles de kilómetros mar abierto. La luz permanente durante los veranos tampoco les permitía utilizar las estrellas para navegar por lo que, a pesar de las nubes, el sol era su mejor referencia para orientarse.

Cómo lo lograban ha intrigado durante décadas a los científicos. Algunas leyendas hablaban del uso de unas piedras solares brillantes, aunque hasta ahora no se había podido demostrar cómo lo hacían. Un grupo internacional de investigadores propone una explicación sobre cómo podrían haber utilizado estas piedras en el último número 'Proceedings of the Royal Society A'.

Los investigadores, liderados por Guy Ropars, de la Universidad de Rennes, sostienen que los vikingos usaban una variedad de la calcita para calcular dónde se encontraba el sol aprovechando la polarización de la luz dispersada por las nubes. La piedra se conoce con el nombre de espato de Islandia y es una variedad transparente de la calcita que se encuentra con facilidad en los países del norte de Europa.

Un trozo de espato de Islandia. | Proceedings of the Royal Society A.

Un trozo de espato de Islandia. | Proceedings of the Royal Society A.

Las leyendas vikingas describen cómo durante los días nublados, con niebla o con nieve los tripulantes de los barcos utilizaban piedras solares para localizar el sol. A pesar de que no existen registros en los que se especifique de qué estaban compuestas estas piedras, algunos hallazgos arqueológicos sugirieron desde mediados del siglo pasado que podría tratarse de calcita.

Excelentes navegantes

Los vikingos lograron recorrer miles de kilómetros y navegar desde el territorio que hoy es Escandinavia hacia Groenlandia y América del Norte entre los siglos VIII y XI, en una época en la que la brújula magnética aún no había sido introducida en Europa.

La teoría del uso de piedras solares surgió por primera vez en los años sesenta. En 1967 el arqueólogo danés Thorkild Ramskou sugirió que los vikingos podrían haber utilizado un cristal polarizador conocido como espato de Islandia. El hallazgo de un trozo de calcita a bordo del barco Elizabethan, que se hundió en la isla de Alderney en 1592, dio credibilidad a esta teoría. En esta nueva investigación, los científicos han demostrado que con este tipo de cristal es posible determinar la posición del sol con precisión y con un margen de error de un grado, incluso al anochecer y en las condiciones meteorológicas más adversas.

Durante los últimos años se han publicado varios estudios que intentan demostrar que los vikingos utilizaban estas piedras para navegar. A principios de año, otra investigación firmada por científicos húngaros sobre la polarización de la luz aseguraba que era posible que estos cristales hubieran ayudado a los vikingos a orientarse.

Cuando navegaban bajo cielos cubiertos no podían ver el sol así que los científicos creen que los tripulantes sostenían un trozo de esta piedra, la proyectaban hacia el cielo y la giraban. Cuando localizaban un punto en el que el brillo aumentaba, determinaban una línea que indicaba dónde estaba el sol. Seguían navegando y repetían la operación más adelante, hasta conseguir establecer una zona en la que se encontraba el sol. Para no perder esa referencia, colocaban una antorcha en esa posición para que les guiara. De este modo el pueblo vikingo logró recorrer largas distancias y establecerse en zonas remotas, como América del Norte.

Fuente:

El Mundo Ciencia

El cambio climático podría afectar seriamente a las hormigas

El calentamiento global podría afectar en forma dramática a las hormigas, según investigadores en Estados Unidos.

Hormigas Foto: SINCLAIR STAMMERS/SCIENCE PHOTO LIBRARY

Con un aumento de medio grado en la temperatura, el comportamiento de las hormigas cambió en forma dramática. Foto: Sinclair Stammers/SPL

Las hormigas son cruciales para la supervivencia de muchas plantas, que dependen de ellas para la dispersión de sus semillas. Pero esta función vital podría estar amenazada por el cambio climático, asegura Nate Sanders, profesor de Ecología y Biología Evolutiva de la Universidad de Tennessee.

Sanders y sus colegas recibieron fondos de la Fundación Nacional de Ciencia estadounidense para estudiar los efectos en cascada que el cambio climático puede tener en las comunidades de hormigas y las funciones que éstas proveen a los ecosistemas.

En los experimentos iniciales, los investigadores encontraron que las hormigas alteraban radicalmente su comportamiento ante un aumento de medio grado centígrado en la temperatura.

Medio grado

"Las hormigas tienen una importancia crítica para la mayoría de los ecosistemas", señaló Sanders. "Comen otros insectos, ayudan en la circulación de nutrientes, la estructura del suelo y el movimiento de semillas".

Sanders y su equipo están aumentando artificialmente la temperatura de segmentos de bosque para estudiar la respuesta de las hormigas. La temperatura del aire en 12 cámaras abiertas de nidos de hormigas fue elevada en incrementos de medio grado.

Las investigadoras Katie Stuble y Shannon Pelini observaron cambios dramáticos en las actividades diarias de la colonia en cada cámara.

"Si la temperatura aumenta apenas medio grado centígrado, las actividades más importantes de dispersión de semillas básicamente cesan", dijo Sanders. "Las hormigas dejan de salir y alimentarse en el bosque y hacer lo que hacen normalmente".

Stuble observó que, en promedio, las hormigas buscan alimento durante cerca de 10 horas al día en temperaturas normales. Cuando la temperatura fue elevada medio grado, las hormigas se quedaron en sus nidos subterráneos y sólo salieron a alimentarse durante una hora.

Si estos insectos dejan de contribuir a la dispersión de semillas y al reciclaje de nutrientes, ello podría tener implicaciones profundas para la biodiversidad. Se estima, por ejemplo, que más de la mitad de las plantas en la parte baja del bosque en el Parque Nacional Great Smoky Mountains, en el límite entre Tennessee y Carolina del Norte, dependen de las hormigas para dispersar sus semillas.

Al ritmo del cambio climático

Las hormigas se encuentran en ecosistemas en todo el planeta, excepto en Islandia y en la Antártida.

Los investigadores continuarán recogiendo datos hasta 2015 y esperan proveer más información sobre el efecto del cambio climático en la biodiversidad y los ecosistemas.

"Sabemos que el cambio climático está ocurriendo", señaló Sanders.

"Muchos modelos hacen predicciones sobre cómo responderá la biodiversidad. Responderá adaptándose, desplazándose o extinguiéndose. Si una especie no puede mantenerse a la par y seguir el ritmo del cambio climático, se extinguirá".

Fuente:

BBC Ciencia

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Lilypad: la ciudad flotante del futuro


Lejos de naves espaciales o monopatines voladores, los proyectos de ciencia ficción que los ingenieros están desarrollando en la actualidad tienen más que ver con la supervivencia en nuestro planeta. Un planeta amenazado por el cambio climático y el consiguiente aumento del nivel del mar.

Proyectos como la ecópolis flotante llamada Lilypad, que está en manos del arquitecto belga Vincent Callebaut.

Lilypad tendrá un aspecto agradable y en sintonía con la naturaleza, una forma de loto gigante, y podrá albergar a cientos de miles de ciudadanos que se hayan visto obligados a abandonar zonas inundadas por la crecida del mar, como las islas Kiribati y las Maldivas, que serán las primeras en sucumbir.

A juicio de Callebaut, las inversiones en frenar el mar, como los diques de los Países Bajos, son estériles, temporales parches para un fenómeno que tarde o temprano será imparable. Lilypad pretende ser una solución a largo plazo.

Aunque todavía no se ha estimado su coste y los detalles técnicos brillan por su ausencia (parece que a Callebaut sólo le importa el aspecto estético del proyecto), se sabe que el prototipo contará con tres cadenas montañosas y un área de paredes de vidrio bajo el agua en forma de tazón para ser empleado para instalaciones comerciales y recreativas. Además, usando diversas formas de energías renovables, recogiendo el agua de lluvia en un lago central y gracias a su piel de dióxido de titanio, que podría absorber el dióxido de carbono de la atmósfera, Lilypad será autosustentable.

Los que se oponen a esta clase de proyecto arguyen que finalmente estas construcciones serán reductos flotantes para una elite social de un mundo cada vez más contaminado. Como si se mudaran a una estación espacial, fuera de los confines del mundo.

Personalmente, dudo de la eficacia de esta clase de medidas. Porque, tarde o temprano, las estaciones espaciales, así como las islas, artificiales o no, siempre acaban siendo claustrofóbicas y profundamente aburridas.

Sitio Oficial | Vicent Callebaut

Tomado de:

Xakata Ciencia

Huelgalendario: Un calendario Web de las huelgas en España


Si bien es cierto que todos tenemos derecho a la huelga, también lo es que en algún momento las huelgas nos afectan a todos.

Como hay tantos trabajadores que pueden hacer huelga, son muchos los servicios que se pueden ver afectados en un momento dado.

¿Quiénes no hemos sufrido las huelgas de los controladores aéreos, o de los operarios del Metro? O que levanta la mano quién no ha llegado alguna vez al salón de clases, cansado y trasnochado por hacer un trabajo a entregar y al llegar: Los profesores están en huelga…

Es realmente desagradable, sobretodo cuando no te lo esperas, por eso un grupo de españoles sedientos de información se lanzó a una aventura

Se llama “Huelgalendario” y consiste básicamente en un servicio de información que te dice qué días hay huelgas en los diferentes rincones de la geografía española.

Su funcionamiento es muy fácil: Entras en la Huelgalendario.com y seleccionas la fecha que te interesa consultar en el calendario, así como en el mapa la región a consultar. Acto seguido, la aplicación te dirá si en la comunidad que te interesa hay alguna huelga prevista para la fecha especificada. Más sencillo, imposible, ¿no crees?

Ahora bien, más que un instrumento meramente informativo, los desarrolladores de Huelgalendario.com se han puesto la misión de servir como intermediarios para que los convocantes de una huelga, así como los afectados por la misma, puedan interactuar en la plataforma Web, ya que se plantean ser:

“Una ventana abierta y sin distorsiones a las reivindicaciones de los convocantes y a las opiniones de los usuarios afectados: los primeros podrán disponer de un espacio propio para explicar su actividad y responder de forma directa a las situaciones planteadas. Los segundos podrán aprovechar los foros de opinión para hacer llegar sus posturas. Y ambos podrán utilizar esta vía de contacto directo”.

Muy interesante verlo como un lugar para debatir las razones de determinada huelga, así como hasta comprender como hacer convivir el derecho a huelga de los convocantes con el derecho de los afectados a recibir los servicios, ¿no os parece?

Sin lugar a dudas considero que Huelgalendario.com es un servicio informativo muy útil para ahorrarnos malos ratos. Yo de una vez lo agrego a mis favoritos y así le hecho un vistazo de vez en cuando para ahorrarme sorpresas y malos ratos… ¿A vosotros qué os parece esta idea de Huelgalendario?

Fuente:

FayerWayer

La luz de las ciudades podría revelar vida extraterrestre


A lo largo de estos años, en su afán de hallar inteligencia extraterrestre , los astrónomos han empleado la búsqueda de señales de radio, pulsaciones láser, etc. Sin embargo, en un nuevo artículo publicado por Avi Loeb (Harvard-Smithsonian Center for Astrophysics) y Edwin Turner (Princeton University) sugieren un nuevo método: examinar la luz de sus ciudades.

Si una civilización extraterrestre construyese ciudades con mucha luz, las futuras generaciones de telescopios nos permitirían detectarlos. Esto ofrece un nuevo método de búsqueda de inteligencia extraterrestre en otras partes de nuestra galaxia.

“La búsqueda de ciudades exóticas sería una apuesta arriesgada, pero tiene la ventaja de no requerir recursos adicionales. Y si tenemos éxito, cambiaría nuestra percepción de nuestro luegar en el Universo”, afirma Loeb.

Al igual que con otros métodos SETI (Search for ExtraTerrestrial Intelligence ó Búsqueda de Inteligencia Extraterrestre), esta nueva propuesta se basa en la suposición de que estas formas de vida extraterrestre utilizan tecnologías similares a la Tierra. Aunque en este caso es razonable, ya que cualquier vida inteligente que se desarrollara en la cercanía de una estrella, probablemente utilizaría iluminación artificial durante las horas de oscuridad.

¿Cómo de fácil sería detectar una ciudad en un planeta lejano? Claramente, esta luz tiene que poder distinguirse de la luz de su estrella madre. Loeb y Turner sugirieron mirar el cambio en la luz de un exoplaneta (planeta que orbita una estrella diferente al Sol) que se mueve alrededor de su estrella.

A medida que el planeta orbita, éste pasa por fases similares a las de la Luna. Si estamos en una fase oscura y si observáramos desde la Tierra, la luz artificial proveniente del lado de la noche tendría mayor visibilidad que la reflejada desde el lado diurno. Así, el flujo total de un planeta con iluminación artificial puede variar de una manera sensiblemente diferente a la de un planeta sin ella.

Detectar esta pequeña variación a grandes distancias requiere nuevas generaciones de telescopios. Sin embargo, esta técnica podría ser probada en planetas situados al borde de nuestro sistema solar.

Loeb y Turner han calculado que los mejores telescopios de hoy en día deberían ser capaces de detectar la luz generada por una metrópoli del tamaño de Tokio a la distancia del cinturón de Kuiper, la región ocupada por Plutón, Eris y diferentes cuerpos de cometa que orbitan el Sol a una distancia entre 30 y 100 ua (unidad astronómica)

Vía | Harvard-Smithsonian Center for Astrophysics
Image Credit | David A. Aguilar (CfA)

Tomado de:

Xakata Ciencia

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