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29 de septiembre de 2011

Pagos P2P a través del telèfono celular

¿Un amigo necesita 20 euros para coger un taxi y no tienes dinero en metálico para dejarle? Visa acaba de lanzar un nuevo sistema de pagos entre personas P2P a través del móvil lo cual facilitará el envío de dinero sin necesidad de un cajero o una tarjeta, sino simplemente con una aplicación instalada en un dispositivo portátil.

Como ha explicado el consejero delegado de Visa Europe, Peter Ayliffe, durante el congreso de tarjetas y pagos EFMA de París, "la rápida adopción de las nuevas tecnologías y la creciente demanda de los consumidores por formas de pago más flexibles están cambiando la forma en que pagamos". Y razón no le falta. Las grandes compañías están experimentando con distintos modos de hacer más fácil el pago en los establecimientos con sistemas como el NFC o Google Wallet.

En este caso, el sistema lanzado por Visa se basa en una aplicación Android en inglés que permitirá a los titulares de tarjetas Visa de la zona Visa Europe realizar transferencias que no impliquen cambio de divisa. En cualquier caso, como han explicado desde la empresa bancaria, en los siguientes meses la aplicación estará disponible para otros sistemas operativos de móvil y será posible realizar transferencias con cambio de divisa.

Facilidades de transferencia de dinero

Además, para realizar la transferencia particular no hace falta que el receptor del pago se haya registrado en el servicio. Los únicos requisitos son tener una tarjeta Visa emitida por una entidad financiera que proporcione este servicio y haberse registrado y descargado la aplicación en el teléfono móvil.

Los beneficios de este servicio P2P son evidentes. No hace falta que ambas personas estén físicamente en el mismo lugar para que uno le deje dinero al otro, no requiere de cajeros automáticos, no es necesario tener una cuenta independiente, etcétera.

Sin embargo, este servicio no es el último, sino el primero de una serie de soluciones para mejorar la experiencia de transferencia y de pago para los consumidores. Como ha explicado Peter Ayliffe, "ya estamos viviendo las primeras socluciones de los pagos por móvil y en los próximos meses presenciaremos el despliegue de la tecnología NFC, la llegada de servicios avanzados de fidelización y comercio electrónico así como el lanzamiento de una nueva ‘cartera digital'" apuntaba el dirigente de la compañía.

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Muy Interesante

Y además…

¿Para qué se utiliza Twitter?

¿Qué estás haciendo? Es la sencilla pregunta a la que tratan de responder los mensajes que se publican en Twitter, la herramienta social de moda en internet. La única condición es que, para contarlo, se utilicen como máximo 140 caracteres. Por eso, a este nuevo tipo de comunicación se le conoce también como microblogging o nanoblogging. Twitter es un vocablo inglés que significa gorjeo o trino. “Gorjeo como el de los pájaros, que cantan y todo el resto de la tribu les escucha y contesta”, explica Biz Stone, cofundador de la plataforma junto a Jack Dorsey y Evan Williams.

¿Pero para que se usa Twitter? Por un lado, para hablar de todo un poco, como en la vida misma. José Luis Orihuela, catedrático de la Universidad de Navarra y experto en cibercultura, alterna mensajes del tipo “Preparando un post sobre Media Community Managers” con otros tan banales como “Bajándole el fuego a la paella”. En la plataforma de microblogging encontramos frases como “Ni era de acuario ni de la información ni leches: vivimos en la era de la ansiedad” (@lordjerome) o “Web 2.0: más gente hablando de hacer cosas que haciéndolas” (@korochi).

Además, ciertos establecimientos, como el Albion Cafe de Londres, avisan a sus clientes de que acaban de sacar el pan y los pasteles del horno. En Nueva York, las furgonetas de los helados y otros puestos ambulantes de comida –burritos, kebabs, crepes– usan Twitter para informar en tiempo real de su recorrido. Y algunos museos, como el de arte moderno de Nueva York –el MoMA– y el British Museum de Londres, aseguran que la plataforma está cambiando la relación con su público, ya que les permite informar a diario sobre lo que sucede en su interior, retransmitir el montaje de sus exposiciones o notificar espectáculos al instante.

A través de Twitter se han escrito también novelas como Good Captain, de Jay Bushman, todo un éxito publicado ya en papel. Incluso el Muro de las Lamentaciones –Kotel–, el lugar más sagrado para el judaísmo, usa el microblog para recibir mensajes que se imprimen y se colocan en los pequeños espacios que quedan entre las viejas piedras, una demostración de que la tradición y la tecnología no están reñidas. Y Twitter ayuda a los analistas a predecir la evolución de la Economía, así como a los expertos en marketing a adelantarse al éxito en taquilla de un estreno de cine.

Otras aplicaciones resultan más exóticas. En la Universidad de Nueva York han creado un gadget inalámbrico llamado Botanicalls Kit que twittea el estado de una planta a su dueño para avisarle de cuándo necesita agua, y que está a la venta al precio de 99 dólares. Original es también Kickbee, un cinturón para embarazadas con un sensor de vibraciones incorporado que publica un mensaje en la plataforma cada vez que el feto da una patadita. Por su parte, la plataforma Sickcity.org monitoriza en Twitter cualquier mensaje sobre un posible caso de gripe y lo incorpora a un mapa en tiempo real de las epidemias y pandemias del mundo.

En emergencias y revoluciones

En Estados Unidos, el uso de este sistema se ha convertido en una práctica habitual para la policía y los cuerpos de bomberos de todo el país. Los primeros comunican arrestos, homicidios, revueltas, accidentes de tráfico, cortes en las carreteras, robos y avances en investigaciones criminales. En cuanto a los bomberos, lanzan mensajes de 140 caracteres para informar sobre sus salidas y reciben datos de los ciudadanos, que les avisan, por ejemplo, de cambios en el viento en una zona incendiada que pueden ser claves para evitar que el fuego se propague. A la vista del éxito de esta nueva forma de comunicación entre las fuerzas de seguridad, el FBI no ha querido quedarse atrás. Desde las oficinas centrales de Washington, el agente especial Jason Pack twittea a diario sobre gusanos informáticos, fugitivos y niños perdidos, entre otros temas. En España, la @policia hace también un uso cada vez mayor de Twitter. Por ejemplo, el verano pasado, dentro de las campañas vía Twitter generadas por @policia, destacó la de #veranoseguro, un 'hashgtag' para asesorar sobre los desplazamientos, vacaciones seguras, cajeros automáticos, compras online...

Y es que 140 caracteres dan para mucho. Por ejemplo, para organizar un levantamiento social o una manifestación, como ocurrió en Egipto y en Irán. Aunque sin duda, el mejor ejemplo de uso de Twitter reciente lo encontramos en la catástrofe del terremoto y posterior amenaza nuclear de Fukushima el pasado 11 de marzo. Tanto para informar de lo sucedido minuto a minuto como para favorecer la búsqueda de familiares o hacer el seguimiento de la nube radiactiva, Twitter se convirtió en un medio fundamental a nivel internacional. En un mes, a partir del 11 de marzo, se enviaron más de 500 millones de tweets relacionados con Fukushima.

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Muy Interesante

Y además…

Escarabajos prehistóricos con caparazones multicolor

Tienen entre 15 millones y 47 millones de años.


Fósil de unos 40 millones de años de antigüedad. | Fotos: M. McNamara.

Tienen entre 15 millones y 47 millones de antigüedad pero nadie lo diría. Paleontólogos de EEUU han encontrado diez espectaculares fósiles de escarabajos que conservan perfectamente su forma y, más sorprendente aún, los intensos colores de sus caparazones.

Los científicos han podido averiguar que estos colores que vemos ahora son ligeramente distintos a los que lucían cuando estaban vivos. El hallazgo les ayudará a determinar con más exactitud qué aspecto tenían estas criaturas hace millones de años.

El estudio, publicado esta semana en 'Proceedings of the Royal Society B', se centra en el análisis de 10 de estos fósiles. La mayoría fue encontrado en yacimientos de Alemania y EEUU. A diferencia de los pigmentos, los colores estructurales (como los de estos escarabajos) se producen por la interacción de la luz con las finísimas capas de material que conforman su exoesqueleto.

La finalidad del color

Los investigadores, liderados por Maria McNamara, de la Universidad de Yale (EEUU), querían averiguar cómo se originan estos colores estructurales. Asimismo, la científica se preguntaba si la gama cromática que vemos en los fósiles es la misma que los escarabajos tenían hace millones de años.

Para averiguarlo, utilizaron sofisticados instrumentos, como microscopios de electrones, con los que pudieron determinar cómo el proceso de fosilización había podido afectar a los colores originales.

Según este estudio, los tonos verdosos observados en los fósiles debían ser azules cuando el escarabajo vivía. De la misma forma, creen que los que eran violetas se transformaron en azul al fosilizarse.

Respecto a la utilidad que podrían tener estos colores, Maria McNamara cree que cumplían varias funciones visuales. Según explicó a la BBC, los colores podrían haber servido a los escarabajos para comunicarse o para regular su temperatura.

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El Mundo Ciencia

LibreOffice cumple un año y se consolida como opción independiente


Hoy se cumple un año de la creación de la Document Foundation (TDF) y el proyecto LibreOffice, que en poco tiempo logró imponer su fork de OpenOffice como la mejor opción de software de ofimática libre. Según la TDF, en este momento 25 millones de personas usan LibreOffice en el mundo.

TDF y LibreOffice aparecieron originalmente como respuesta a los problemas históricos que tenía OpenOffice.org (OOo), sobre todo después de que el proyecto fue adquirido por Oracle tras la compra de Sun Microsystems. Ya desde antes había roces entre la comunidad de desarrolladores independientes, los contribuyentes de empresas y la propia Sun, asunto que se agravó con la compra de Oracle.

Varios miembros clave del proyecto OpenOffice se unieron así para crear el fork de LibreOffice, y decidieron establecer la TDF para permitir desarrollar un sistema que fuera realmente independiente de las compañías distribuidoras. Al principio, los participantes esperaban que Oracle se uniera al proyecto y contribuyera también como los demás, sin embargo, la compañía no estaba interesada, lo que hizo que los colaboradores abandonaran definitivamente la comunidad de OpenOffice.

El resultado fue un éxodo desde OOo hacia LibreOffice, tanto así que Oracle se rindió y decidió separar OOo como un proyecto de la comunidad independiente. En lugar de entregarlo a la TDF, sin embargo, Oracle se lo dio a la Apache Software Foundation, evitando que OOo terminara fusionado con LibreOffice.

Pese a los intentos de Oracle de que no funcionara, el proyecto LibreOffice ha avanzado rápidamente. El proyecto ha recibido 25.000 envíos de código desde que partió, desde 330 contribuyentes diferentes. La lista de correos ya tiene más de 15.000 suscriptores, y 136 personas son miembros oficiales del proyecto.

Entre las distribuciones de Linux, LibreOffice ha sido la opción preferida sobre OOo. Aunque todavía le falta para ser completamente competitivo frente a Microsoft Office, que domina el mercado, LibreOffice es una alternativa útil y gratis para las necesidades de muchos usuarios.

Link: The Document Foundation celebrates its first anniversary (The Document Foundation Blog)

Tomado de:

Fayer Wayer

La luz sale al recate de Einstein: Cúmulos de galaxias validan la Teoría de Einstein

Después de que el experimento de los neutrinos pusiera en duda sus postulados más fundamentales, la medición de la luz de las galaxias confirma, por primera vez a escala cósmica, la teoría de la relatividad del genial físico.



Si los científicos del CERN y su experimento de los neutrinos más rápidos que la luz no quisieron dar la razón a Einstein hace tan solo unos días, el Universo entero lo hace ahora a lo grande. Investigadores del Centro de Cosmología Oscura en el instituto Niels Bohr de la Universidad de Copenhague han puesto a prueba por primera vez la teoría de la Relatividad a una escala mayor que el Sistema Solar. Los científicos han logrado medir cómo la luz emitida por las galaxias es afectada por la gravedad, y sus resultados, publicados en la revista Nature, confirman lo que en su día anunció el genial físico de origen alemán. En efecto, las grandes masas como las galaxias pueden afectar a la velocidad de los fotones, retrasando su llegada a la Tierra como si se tratara de un obstáculo. Además, la investigación respalda la existencia de la materia y la energía oscura, unas fuerzas invisibles cuestionadas por algunos teóricos.

Hasta ahora, los científicos han estudiado intensamente las propiedades de la luz que emiten las estrellas, el único vínculo físico que nos une a ellas. De esta forma, pueden averiguar si esa estrella se acerca o se aleja de nosotros y a qué velocidad. ¿Cómo es posible? La longitud de onda de un rayo de luz se deforma con el movimiento, hacia la parte roja del espectro electromagnético (lo que se llama corrimiento hacia el rojo) o hacia la parte azul, según el objeto emisor está alejándose o acercándose. El corrimiento al rojo indica cuánto se ha expandido el Universo desde que la luz fue emitida hasta que llegó a la Tierra. Además, de acuerdo con la teoría general de la relatividad de Einstein, la luz también se ve afectada por la gravedad de las grandes masas, y lo rayos luminosos sufren alteraciones al pasar cerca de fuertes campos gravitatorios, como las galaxias y los agujeros negros. En ese caso, se produce un corrimiento al rojo por causa de la gravedad. Pero esta influencia gravitatoria de la luz nunca se había medido en una escala cosmológica.

«Es realmente maravilloso. Vivimos en una época con la capacidad tecnológica para medir realmente estos fenómenos», dice el astrofísico Radek Wojtak, responsable de la investigación. El equipo examinó las mediciones de luz de aproximadamente 8.000 cúmulos de galaxias. Estos clusters son acumulaciones de miles de galaxias unidas por su propia gravedad. Esta gravedad afecta a la luz que las galaxias envían al espacio.

Teoría confirmada

Los investigadores analizaron las galaxias que se encuentran en mitad de los cúmulos y las que están en la periferia, y midieron la longitud de onda de la luz. En efecto, descubrieron pequeñas diferencias en el corrimiento al rojo. «La luz emitida por galaxias en mitad de un cúmulo tiene que "arrastrarse" a través del campo gravitacional, mientras que la luz de las galaxias distantes lo tiene más fácil para emerger», explica Wojtak.

Después, los científicos midieron la masa total del cúmulo galáctico y su potencial gravitatorio. Mediante el uso de la teoría general de la relatividad, pudieron calcular el desplazamiento al rojo para los diferentes lugares de las galaxias. Y, sí, Einstein no se equivocaba. «Resultó que los cálculos teóricos del corrimiento hacia el rojo gravitatorio sobre la base de la teoría de la relatividad general estaban en completo de acuerdo con las observaciones astronómicas. Nuestras observaciones confirman la teoría de la relatividad», afirma el investigador.

Materia y energía oscuras

El descubrimiento puede ayudar a desentrañar algunos de los misterios del Universo, como la materia y la energía oscuras. Además de los cuerpos celestes visibles como las estrellas, planetas y galaxias, el Universo se compone de una gran cantidad de materia que los investigadores creen que tiene que estar allí pero que no puede ser observada, ya que no emite ni refleja la luz. Es invisible y por eso se llama materia oscura. Otro de los componentes es la energía oscura, que de acuerdo con los modelos teóricos actúa como una especie de vacío que provoca la aceleración de la expansión del Universo. Según los cálculos, que se basan en la teoría de la relatividad de Einstein, la energía oscura constituye el 72% de la estructura del cosmos. Discutida por algunos teóricos, los nuevos resultados avalan su existencia.

Fuentes:

ABC Ciencia

Ciencia Kanija

Las ecuaciones de Maxwell – Ley de Gauss para el campo magnético

Hace unas semanas, tras la introducción histórica correspondiente, nos merendamos juntos la primera ecuación de Maxwell. Como espero que recuerdes, en ella se establecía el campo eléctrico como la perturbación creada por la mera existencia de cargas eléctricas: la divergencia del campo eléctrico es proporcional a la densidad de carga alrededor de un punto determinado. Si esto te suena a chino mandarín, es mejor que leas aquel artículo antes de seguir con éste, porque doy por sentado que comprendes cualitativamente lo que es la divergencia, que aparecerá de nuevo hoy –la explicación de la divergencia en el anterior artículo es lo que permite que el de hoy sea relativamente breve–.

La segunda ecuación, a la que nos dedicaremos hoy, es matemáticamente muy similar a la primera, aunque más sencilla. Ejemplifica lo maravilloso de las ecuaciones de Maxwell: la profundidad en el significado con una concisión bellísima, en este caso, de una forma extrema. Como hicimos con la primera ecuación, aquí la tienes en todo su minúsculo esplendor:

Ley de Gauss para el campo magnético

Puedes considerarla una especie de prueba: con un mínimo de ayuda, si asimilaste de veras el artículo anterior, la ecuación de hoy no debería intimidarte lo más mínimo. Eso sí, como digo, algunas de sus consecuencias son interesantes y no tan simples como la propia ecuación, que es una especie de “negativo” de la primera en varios aspectos. Pero, como hicimos con aquella, desgranémosla poco a poco para luego interpretarla como un todo.

Al igual que en la primera ecuación, nos encontramos con el símbolo nabla una vez más (el “arpa hebrea”, ¿recuerdas?), pero esta vez está aplicado a una magnitud diferente. Al igual que E representa el campo eléctrico, del que hablamos en la primera ecuación, la letra B representa el campo magnético, parece ser que en honor al científico francés Jean-Baptiste Biot, uno de los pioneros en el estudio de la relación entre electricidad y magnetismo –y cuyo nombre aparecerá de nuevo en esta mini-serie, por supuesto–. No es ésta la serie en la que profundizar en la naturaleza del campo magnético, pero se trata de algo con lo que todos estamos familiarizados hasta cierto punto, a través al menos de los imanes.

De modo que, como puedes ver, esta ley describe el comportamiento del campo magnético a través de su divergencia, ∇·B, del mismo modo que la anterior hacía lo propio con la divergencia del campo eléctrico, ∇·E. Como recordarás, la divergencia indica dónde nacen y mueren las líneas de campo: si es nula, no pasa una cosa ni la otra, si es positiva nacen más líneas de las que mueren y si es negativa mueren más de las que nacen. Así, en el caso del campo eléctrico, todo dependía del signo de la carga eléctrica en el lugar que estuviéramos mirando.

Pero ¿qué hay del campo magnético? ¡No hay nada a la derecha del igual! El significado literal de esta ley de Gauss para el campo magnético, por lo tanto, es clarísimo: las líneas del campo magnético no nacen ni mueren en ninguna parte de manera neta. Esto no depende de nada, ni es diferente para cada punto del espacio como sucedía con el eléctrico, sino que es una propiedad ineludible del campo magnético en todo lugar: las líneas de campo magnético no tienen principio ni fin.

Las diferencias entre la primera ecuación y ésta son por tanto, a pesar de la similitud matemática, enormes. Para empezar, la importancia de cada una se debe justo a cosas opuestas: la ley referida al campo eléctrico nos da una especie de “definición positiva” del campo eléctrico a través de la propiedad fundamental que tiene, el hecho de aparecer como consecuencia de la existencia de cargas eléctricas. Como vimos en el artículo anterior, aplicándola es posible “dibujar” el campo eléctrico creado por las cargas.

Sin embargo, esta segunda ecuación es una especie de “definición negativa” del campo magnético. ¿Qué sabemos de su comportamiento tras leer esta ecuación? Justo lo que no hace. Esta ecuación no describe la causa del campo magnético, ni cómo calcularlo en ninguna parte: simplemente sabemos “cómo no es”. Desde luego, posteriormente veremos otros principios que sí determinan de forma “positiva” el comportamiento del campo magnético, pero no hoy.

Gráficamente, esta segunda ecuación nos dice algo muy conciso, pero fundamental, sobre las líneas del campo magnético, y que si comprendiste el concepto de divergencia en el artículo anterior debería sonarte razonable: dado que su divergencia es nula y que, por tanto, el número de líneas que entran en cualquier región es siempre igual al número de líneas que salen, las líneas de campo magnético son siempre cerradas. No tienen principio ni fin: si sigues el camino de una de ellas, nunca llegarás a un destino, y si vas hacia atrás para encontrar su comienzo, nunca lo encontrarás. Como digo, es información esencial, pero no es mucho con lo que estudiar este campo.

¿Quiere esto decir que la ley de Gauss para el campo magnético no es interesante? ¡Nada más lejos de la realidad! Exploremos juntos, en primer lugar, su significado más profundo. Aunque nos queden por ver dos ecuaciones, creo que es evidente que esta ley no dice que no exista el campo magnético ni fuentes que lo produzcan — dice algo más sutil, que creo que se comprende mejor contraponiéndolo, una vez más, a la información de la ecuación anterior sobre el campo eléctrico.

La ley de Gauss para el campo eléctrico nos decía que existe algo de donde nacen las líneas de campo eléctrico –las cargas positivas– y algo donde van a morir esas líneas de campo eléctrico –las cargas negativas–. Podríamos pensar, aunque suene un poco retorcido, que existen dos caras del campo eléctrico: la “positiva” (donde nacen líneas) y la “negativa” (donde mueren líneas), y es posible observar un punto determinado y ver que se produce un fenómeno o el otro.

Pero no es posible observar sólo una de las dos caras del campo magnético: sólo es posible ver ambas cosas a la vez. Las fuentes del campo magnético –sean las que sean porque, como digo, esta ecuación nos dice más bien lo que no es el campo magnético, no lo que es– son necesariamente “nacimiento y muerte” de las líneas de campo. Esta ecuación es la razón de que, cuando se dibujan las líneas de campo magnético generadas por cualquier cosa, se muestren siempre figuras como ésta:

Líneas de campo magnético de un imán

Crédito: Geek3 / Creative Commons Attribution-Sharealike License 3.0.

Como ves, todas las líneas son bucles cerrados, unos más pequeños y otros más amplios. Aunque sea un ejemplo absurdo, es como si cualquier producción de campo magnético fuera el lanzamiento de un bumerán: puedes lanzarlo, pero siempre acabará volviendo a ti. Ya sé que esto es absurdo porque las líneas de campo no representan el movimiento de nada: quiero decir que no puede tenerse una cosa sin la otra, a diferencia del campo eléctrico.

Que las líneas que salen de cualquier región siempre vuelvan a entrar en ella no quiere decir que no sea posible ver diferente comportamiento en las regiones de un cuerpo físico: en algunos puntos, las líneas salen hacia el exterior del cuerpo y en otros entran en él de nuevo. Por eso suele hablarse normalmente de polos magnéticos, como sucede en el caso de un imán. Tradicionalmente se llama polo norte al lugar por donde las líneas salen desde el interior del cuerpo hacia fuera y polo sur a la región por la que las líneas entran desde el exterior hacia dentro del cuerpo (observa que en este dibujo se han ocultado las líneas en el interior del cuerpo, pero están ahí aunque no se dibujen y son cerradas):

Líneas de campo magnético de un imán

Crédito: Geek3 / Creative Commons Attribution-Sharealike License 3.0.

Si te fijas en este imán, las líneas de B se parecen muchísimo a las líneas de E del artículo anterior cuando mostramos una carga positiva y una negativa cerca una de otra:

Líneas de campo de un dipolo eléctrico

Crédito: Geek3/Creative Commons Attribution-Sharealike 3.0 License).

En el caso del campo eléctrico, la carga positiva se llama a veces polo positivo y la negativa polo negativo, como en el magnético (aunque sin “norte” y “sur”), y un conjunto de dos cargas como el que ves aquí se denomina dipolo eléctrico, lo mismo que el dibujo de arriba representa un dipolo magnético. El polo positivo en el eléctrico se parece al polo norte, y el negativo al sur. Todo se parece mucho… pero hay una diferencia tremenda entre ambos casos, no en lo que ves ahora, sino en lo que puede conseguirse a partir de cada uno de los dos dipolos.

En el caso del dipolo eléctrico, no tenemos más que llevarnos una de las dos cargas del dipolo y dejar la otra, y en vez de un dipolo tenemos algo como lo que veíamos en la entrada anterior, de modo que las líneas tengan nacimiento pero no fin, o al revés. Nos hemos quedado con “la mitad del dipolo eléctrico”:

Líneas de campo eléctrico del protón

Pero, en el caso del dipolo magnético, ¿cómo hacemos lo mismo? La respuesta, por supuesto, es que no podemos. Hagamos lo que hagamos, la divergencia del campo magnético siempre es cero, luego nunca jamás podremos conseguir que sus líneas sean cerradas. Si cortásemos el imán por la mitad, por ejemplo, para intentar quedarnos con el polo norte en una mano y el polo sur en la otra, veríamos que cada uno de los dos pedazos es su propio “imancito” con su polo norte y su polo sur.

Dicho de un modo pedante, estas dos ecuaciones significan lo siguiente: existen dipolos eléctricos y dipolos magnéticos. Al quedarnos con “la mitad” de un dipolo eléctrico tenemos un monopolo eléctrico, es decir, una carga eléctrica, pero no existen los monopolos magnéticos. La existencia de una carga positiva no exige la de una carga negativa, pero la existencia de un polo norte sí exige la de un polo sur. ¡La divergencia es nula, señores!

Podemos incluso expresar esto de un modo más pedante todavía: un carga eléctrica no es más que un monopolo eléctrico, pero dado que no hay monopolos magnéticos, las ecuaciones de Maxwell afirman que no existe la carga magnética. Fíjate en que, una vez más, no digo cuál es la fuente del campo magnético sino cuál no lo es, así es la naturaleza de este segundo principio.

Sin embargo, no podemos olvidar algo fundamental que mencionamos en la introducción a la mini-serie: las ecuaciones de Maxwell son la representación matemática de principios físicos, no verdades absolutas. Es perfectamente posible que sí existan los monopolos magnéticos –es decir, la carga magnética– y que simplemente no hayamos sido capaces de detectarla aún. El detector MoEDAL (Monopole and Exotics Detector At the LHC, Detector de monopolos y partículas exóticas en el LHC), en proceso de construcción –algunos detectores ya están instalados– tratará de hacer exactamente eso: detectar la presencia de monopolos magnéticos, si es que los hay.

Si los monopolos magnéticos existen, debemos introducir un nuevo término en esta ecuación de Maxwell, puesto que como hemos dicho antes, la existencia de monopolos es equivalente a la de la carga. De ser así, además de carga eléctrica existiría la carga magnética, y la divergencia de B no tendría por qué ser cero siempre. Al igual que en el caso del campo eléctrico, podríamos tener puntos en los que fuera positiva (si hay cargas magnéticas positivas), otros en los que fuera negativa (si las hay negativas) y otros en los que siguiera siendo nula. Esta segunda ecuación se parecería, por tanto, muchísimo a la primera (pongo ambas juntas para comparar):

Gaus eléctrico Gaus magnético con monopolos

Como ves, en el caso de la ley de Gauss para el campo magnético la constante es diferente que en la del campo eléctrico, pero es una cuestión de unidades –y hablaremos de la constante más adelante, porque no es importante ahora mismo–. He representado la densidad de carga magnética como la eléctrica, con la letra rho, pero con un subíndice m para diferenciarla de la carga eléctrica. Las ecuaciones son más simétricas que las actuales, y a algunos físicos les parece que tanta simetría y belleza es sospechosa — pero a veces los seres humanos tendemos a buscar simetrías donde no tiene por qué haberlas, con lo que esto no demuestra nada.

Puede parecer una tontería inventar una forma de la ecuación que incluye cosas que no hemos visto, pero no lo es tanto: no es posible detectar cargas directamente, sino su influencia sobre lo que las rodea, es decir, sus campos eléctrico y magnético. Puesto que el campo magnético en un lugar determinado es la suma del efecto de cargas eléctricas y, si existen, de cargas magnéticas, necesitamos predecir el efecto de las cargas magnéticas sobre el campo para poder encontrarlas si existen: si ese efecto se mide como predice la ecuación “modificada”, es que los monopolos magnéticos existen, y viceversa. Aunque también es posible, como siempre, que la modificación no sea tan leve y haya algo mucho más gordo que no estemos viendo, así es la ciencia.

Pero, olvidando por un momento la posible existencia de monopolos magnéticos –que son una simple hipótesis–, vuelve al principio del artículo y lee la ecuación de nuevo. ¿No es algo claro y meridiano? ¡Las líneas del campo magnético son siempre cerradas, por supuesto, luego su divergencia es siempre nula! Y decían que la ecuaciones de Maxwell eran complicadas…

En la cuarta entrega de la mini-serie nos dedicaremos a una ecuación más retorcida, la tercera de las cuatro: la ley de Faraday.

Fuente:

El Tamiz

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