Google está en medio de un proceso de unificación de sus productos. Partieron con la revelación de Google+ y después los distintos servicios de la compañía han ido adoptando ese mismo diseño más limpio. Esta semana, otro sitio más de la empresa se unió al grupo: Blogger.
Google reveló un rediseño completo de Blogger, acercándolo al diseño actual de los sitios de la compañía. En un post en el blog de Google, Chang Kim, product manager de Blogger, explicó que esta nueva versión es reconstrucción completa del sitio:
Escribimos desde cero toda la experiencia de editar y administrar, para que sea más fácil y eficiente para ti –y más fácil de actualizar y mejorar para nosotros.
Según Kim, los cambios apuntan a dos puntos fundamentales: Primero, la experiencia de crear, editar y mantener un blog ahora es más simple, además el editor de posts fue agrandado, dando una sensación de un lienzo más grande. En segundo lugar, se insertaron herramientas de métrica en el administrador, por lo que se pueden ver datos como el número de visitas, de dónde provienen, los sistemas operativos que visitan el sitio; todo desde el mismo administrador.
La nueva versión de Blogger no eliminó la antigua. Por ahora, se sugiere al usuario que visite el nuevo sitio cuando entra a su cuenta, aunque es obvio que la nueva versión se usará por defecto dentro de un tiempo.
Conocer Ciencia investigó sobre este encuentro que agrupa a 130 científicos de todo el mundo, pero solo pudimos encontrar ESTO. Y esta escueta nota de la Agencia Andina:
El Ministro del Ambiente, Ricardo Giesecke, inaugurará hoy un encuentro científico sobre la problemática del agua en las cuencas sudamericanas, que reunirá a 130 científicos de diferentes países de Europa, África y América del Sur, especialistas en la materia.
El Ministro del Ambiente, Ricardo Giesecke. Foto: ANDINA/Archivo.
Dicho encuentro, que se realizará desde el 6 al 9 de setiembre en la sede del Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (Senamhi), es organizado por el Observatorio de Investigación del Medioambiente, el Instituto de Desarrollo de Francia, entre otros.
El cónclave también reunirá a estudiantes de maestría y doctorado en temas hidrológicos, quienes presentarán las investigaciones desarrolladas en torno a aspectos hidrológicos en la cuenca amazónica.
La finalidad de esta cita, prevista para las 08.45 horas en el jirón Cahuide 785, Jesús María, es compartir y difundir los conocimientos adquiridos en varias temáticas ligadas al funcionamiento de las cuencas hidrológicas de Sudamérica.
El Perú forma parte de este importante proyecto desde el año 2001 y sus resultados han permitido ampliar los conocimientos sobre la vulnerabilidad hidroclimática en las cuencas amazónicas peruanas.
Un experimento de estabilización constante de un estado cuántico se ha realizado con éxito por primera vez por un equipo del Laboratorio Kastler Brossel (CNRS / ENS / Collège de France / UPMC-Université Pierre et Marie Curie), dirigido por Serge Haroche (1).
Los investigadores lograron mantener un número constante de fotones en una cavidad de microondas de alta calidad. Los resultados de su estudio se publican en la revista online Naturaleza el 1 de septiembre de 2011.
El fotón, la unidad básica de la luz, normalmente sólo pueden ser observados cuando desaparecen. El ojo absorbe los fotones, destruyéndolos y traducen la información que contienen, ya que se registran. Sin embargo, esta destrucción no es indispensable. Hace cuatro años, un equipo del Laboratorio Kastler Brossel realizó un gran avance: la observación, cientos de veces, de un mismo y solo fotón de microondas atrapado en una caja.
En su nuevo trabajo, los investigadores han ido más lejos: han tenido éxito en la estabilización de un determinado número de fotones en una “caja de fotones”, una cavidad formada por dos espejos superconductores.
Es el primer experimento de la física cuántica DE completa estabilización. En términos generales, LAS estabilizaciones garantizan el funcionamiento de los sistemas que nos rodean. En el caso de un horno, la temperatura de calentamiento depende de un conjunto de valores: el tiempo que la temperatura ideal no se ha alcanzado, el horno sigue calentándose entonces mantiene su estado de acuerdo con las lecturas del termostato.
La transferencia de estos conceptos al microscópico mundo cuántico se encuentra con un obstáculo: la medición – el termómetro – cambia el estado del sistema. La Cuántica de estabilización consiste en una medida llevada a cabo mediante la inyección de los átomos, las sondas ultrasensibles, dentro de la cavidad. Esta medida no soluciona el número de fotones, sino que proporciona una estimación imprecisa.
Al igual que cualquier medición cuántica, sin embargo, modifica el estado de la cavidad. Un monitor – el termostato – tiene en cuenta esta información, así como la perturbación de la medición y control de una fuente de microondas convencionales – los elementos del horno de calefacción. De esta manera, la cavidad se torna o se vuelve a un estado donde el número de fotones tiene exactamente el valor prescrito.
Einstein tenía un sueño: atrapar un fotón en una caja por un período de alrededor de un segundo. Esta estabilización cuántica ha permitido al grupo LKB ir aún más lejos en el cumplimiento de este sueño, al mantener, en forma permanente, un determinado número de fotones en el cuadro. Este experimento representa un paso importante en el control del complejo de estados cuánticos.
Notas: (1) En colaboración con el Centro Automatique et Systèmes, Mathématiques et des Mines ParisTech Systèmes e INRIA
Referencias: Información en tiempo real cuántica prepara y estabiliza los estados de fotones número, C. Sayrin, Dotsenko I., Zhou X., Peaudecerf B., Rybarczyk T., S. Gleyzes, Rouchon P., Mirrahimi M., H. Amini, M. Brune, JM y S. Raimond Haroche, Naturaleza , 1 de septiembre de 2011.
Un artículo fascinante sobre el tiempo que quiero compartir con todos ustedes...
El concepto de tiempo es muy y muy abstracto para la mayoría de las personas. Todos sabemos que el tiempo está ahí, podemos medirlo, inclusive pensar sobre él, pero es muy difícil formular una definición concreta sobre el mismo.
Cientos de conferencias anuales se celebran en torno al tiempo, "el tiempo" como tema de conferencia claro. Algunas de estas dejan consigo datos increíbles sobre el mismo. Por eso te traemos algunos de los datos más importantes sobre "el tiempo":
El tiempo existe
Sí el tiempo existe o no, es una de las preguntas más frecuentes de la sociedad y de los investigadores. Existe en cierto modo, ya que nosotros hacemos uso de él, y sabemos que dentro de 1 hora va a ser un momento exacto y no otro. Pero la verdadera existencia del tiempo es algo que aún está en tela de juicio.
Pasado y futuro se encuentran en el presente
Esta teoría es aún debatida, pero existe una fuerte corriente que cree que gran parte de lo que ocurrió y ocurrirá esta enmarcada en el presente.
La creencia popular dice que el pasado está enmarcado dentro de los libros y allí podemos encontrarlo, en cuanto al futuro se dice que este no existe porque aún no ha ocurrido. Los físicos no creen que la eso sea así.
Tiempos diferentes
Tanto físicos como biólogos conciben que cada persona experimenta el tiempo de manera diferente. Algunas personas tienen una noción tiempo-espacio diferente de otras, esto depende de las experiencias propias y de la biología misma de la persona.
También puede depender de como experimentemos el tiempo en cada momento. Los estudios resaltan que conforme vamos envejeciendo el tiempo parece transcurrir más velozmente.
Vives en el pasado
Las personas percibimos el mundo con 80 milisegundos de retraso. O sea, que vivimos 80 milisegundos detrás de la realidad. Muchos estudios han comprobado esto. Esto es dado ya que existe cierto tiempo de transferencia desde nuestros sentidos hasta nuestro cerebro.
La memoria engaña
Nuestra memoria del tiempo y de los eventos no trabaja como si fuera un replay de nuestra vida. Sino que lo hace más parecido a como cuando proyectamos el futuro. Aquí inventamos cosas, e introducimos o falseamos hechos que nunca pasaron.
Esto no es percibido en ninguna instancia y nuestros recuerdos pueden parecer muy reales aunque no lo sean.
El conocimiento depende del tiempo
Nuestro conocimiento de las situaciones depende básicamente del tiempo, ya que somos capaces de aprender y tomar las mejore decisiones si podemos proyectarnos en el tiempo. Esta posibilidad de mirar hacia adelante es tan importante como la posibilidad de comunicarse entre los individuos.
El desorden aumenta conforme el tiempo avanza
Así como lo acaban de leer "el desorden aumenta conforme el tiempo avanza", esto de que manera, la entropía ha aumentado considerablemente desde el momento del Big Bang. En aquel momento la entropía era menor, había más orden en el universo.
El ¿Porque? de esta pregunta aún no fue respondida, pero el hecho sí ha sido estudiado.
La complejidad varía con el tiempo
La complejidad del universo viene y va. Esto no tiene una razón, ni explicación aún, pero los estudios han mostrado que en ciertos momentos del universo la complejidad del mismo era mayor y menor. De momento sin explicación aparente.
El envejecimiento no es un destino
Todos envejecemos, esto es parte del universo. Existen corrientes que piensan que porque el universo funcione así nosotros no tenemos porque hacerlo.
La posibilidad de volver las agujas del hacia atrás es un reto tecnológico pero no una imposibilidad física.
Un millón de latidos
Existe un extraño suceso en el mundo animal. Como si la naturaleza estuviera destinada a una cierta cantidad de vida para todos los seres vivos. Los animales de mayor tamaño cuentan con una menor cantidad de latidos por minutos que los más pequeños.
Pero en realidad los animales más grandes suelen vivir más tiempo. Esto es depende de la vista del tiempo que veamos.
En proporción una musaraña y una ballena azul tienen la misma cantidad de latidos durante toda su vida. Entre un millón y medio millón de latidos. Y esto es una cifra que se cumple para todos los animales aproximadamente.
El tiempo es un misterio de la vida, y mucho nos queda por estudiar y entender de él. La ciencia busca por todas partes explicarlo, pero un largo camino de conocimiento nos espera por delante.
Consiguen realizar computaciones cuánticas sencillas con un pequeño microchip de estado sólido basado en la tradicional arquitectura de Von Neumann.
El circuito en cuestión. Fuente: Erik Lucero.
No pasa una semana sin que algún laboratorio o universidad en el mundo proclame el haber avanzado en la computación cuántica. Sin embargo, pocos son los avances realmente significativos.
En un computador cuántico se trata de explotar exclusivamente fenómenos cuánticos, como la superposición y entrelazamiento, para realizar la computación.
Pero construir uno de estos computadores es realmente difícil porque los estados cuánticos son complicados de controlar y pueden ser destruidos fácilmente. Como siempre que se trata de computación cuántica, la potencia de este tipo de procesamiento está en la capacidad de realizar varios cálculos simultáneamente.
Problemas arduos computacionalmente, como la factorización en primos de números grandes, serían realizados fácilmente por este tipo de procesadores cuánticos (lo que quebraría el sistema RSA de cifrado en uso).
Aunque, de momento, estamos todavía lejos de un sistema comercial real de este tipo. El único sistema de computación “cuántico” en venta vale 10 millones de dólares, no tiene memoria y funciona como un computador pre-neumann.
Ahora, unos investigadores de la Universidad de California en Santa Bárbara dicen haber realizado una demostración física de un procesador cuántico con arquitectura de Von Neumann.
El dispositivo de estado sólido que han fabricado es un circuito completamente integrado que implementa la citada arquitectura, que es en la que están basados los microprocesadores ordinarios.
En una arquitectura von Neumann convencional una CPU está unida a una unidad central de memoria en donde se guardan datos e instrucciones.
En este dispositivo una memoria cuántica de acceso aleatorio de larga vida puede ser programada usando una unidad cuántica de procesamiento. Todos estos componentes están además integrados en un solo chip y proporcionan, por tanto, el componente clave para construir una versión cuántica del computador clásico. Además se puede fabricar por fotolitografía y no requiere de trampas de iones como en otros dispositivos similares.
Esta arquitectura representa un nuevo paradigma en el procesado cuántico de la información y demuestra que es posible alcanzar un alto grado de integración. El logro es similar al alcanzado en los años cuarenta cuando se implementó esta arquitectura en computadores clásicos. El hardware está basado en circuitos superconductores fabricados con una mezcla de aluminio y renio que deben estar enfriados cerca del cero absoluto de temperatura para que así exhiban un comportamiento cuántico.
Aunque, de momento, el microprocesador es muy sencillo. Consta solamente de dos qubits de procesamiento formados por sendas uniones de Josephson simples, un bus de comunicación cuántico constituido por resonador de microondas superconductor, dos qubits de memoria formado por resonadores superconductores que atrapan estados de microondas y un registro de reinicio que borra la información cuántica.
Con este microchip los investigadores han conseguido escribir información cuántica y simultáneamente procesarla. En uno de sus experimentos calcularon una transformada de
Fourier cuántica (componente clave en el algoritmo de Shor de factorización) que fue realizada con un 66% de eficacia. En otro experimento implementaron una puerta de fase Toffoli OR de tres qubits con un 98% de eficacia (este sistema requiere el entrelazamiento de tres qubits). Obviamente se necesita mejorar la eficacia alcanzada.
En cuanto a la permanencia en el tiempo de la información cuántica, los resultados obtenidos son también mejorables. Los tiempos de coherencia caían un 20% después de 400ns, aunque la fidelidad de la memoria estaba por encima de un 40% al menos durante 1,5 microsegundos. El equipo de investigadores trabaja ahora sobre el aumento del rendimiento del microchip a través de la mejora de la calidad de los materiales empelados.
Quizás en un futuro podamos preguntar a un computador cuántico sobre si la vida tiene sentido o no y éste nos devuelva una superposición de estados |0> y |1> como respuesta. Mientras tanto tendremos que usar la computación convencional.
La superficie de Venus es uno de los lugares más hostiles del Sistema Solar. Con una temperatura de casi 500º C y una presión atmosférica que ronda las 93 atmósferas, diseñar una nave espacial que pueda sobrevivir en estas condiciones supone un desafío tecnológico de primer orden. Pero, contra todo pronóstico, el ser humano ha logrado visitar este entorno infernal no en una, sino en varias ocasiones.
DZhVS, un proyecto de sonda soviética de los años 70 para estudiar la superficie de Venus durante un mes (S. Ptitsin/Novosti Kosmonavtiki).
Las terribles condiciones de la atmósfera y superficie de Venus (NASA).
La primera nave que consiguió transmitir datos de primera mano sobre las terribles condiciones que reinaban en el lucero del alba fue la misión soviética Venera 4 (3MV/1V nº 310) en 1967. Aunque la cápsula resultó destruida antes de llegar a la superficie, su sacrificio sirvió para demostrar a las claras que Venus distaba mucho de ser ese paraíso repleto de pantanos con dinosaurios imaginado por algunos autores de ciencia ficción.
Cápsula de aterrizaje de la Venera 4. Fue diseñada para aguantar hasta 500 G de desaceleración, 18 atmósferas y 400º C, lo que resultaba insuficiente para las duras condiciones de Venus. La sonda real no tenía este aspecto, ya que estaba recubierta por un escudo térmico de ablación de color oscuro.
Se diseñaron cápsulas cada vez más resistentes, pero habría que esperar hasta al 15 de diciembre de 1970 para ver una cápsula en la superficie de Venus. Sería entonces cuando la Venera 7 (3V nº 630) confirmó las brutales condiciones que existían en el "gemelo de la Tierra". Animados por estos éxitos, los científicos soviéticos liderados por Georgi Babakin (ingeniero jefe de NPO Lávochkin) diseñaron una nueva generación de naves más pesadas y complejas. Las nuevas sondas serían lanzadas por el cohete Protón-K, mucho más potente que el Mólniya-M empleado hasta ese momento. Los resultados no se hicieron esperar. En octubre de 1975, las Venera 9 y 10 (4V-1 nº 660 y nº 661) transmitieron las primeras imágenes de la superficie de otro planeta.
Cápsula de la Venera 7, la primera en sobrevivir en la superficie de Venus. Fue diseñada para soportar 150 atmósferas y 540º C.
Esquema de la sonda Venera 8 sobre la superficie.
La sonda Venera 7 (3MV) con el vehículo orbital y la cápsula de aterrizaje.
Diseño de la serie 4V de sondas de aterrizaje Venera. La cubierta esférica es el escudo térmico. La mayor parte de equipos estaban instalados en el interior de la esfera interna de titanio. 1: escudo térmico d eablación; 2: anillo de aterrizaje; 3: instrumental científico; 5:antena en espiral; 6: compartimento de los paracaídas; 7: compartimento de instrumentos científicos par ael estudio de las nubes; 8: telefotómetro; 9: aparatos de servicio; 10: aislantes térmicos.
Diseño del vehículo orbital 4V (la esfera con la sonda de aterrizaje aparece en la parte superior).1: aparato orbital; 2: cápsula del vehículo de descenso; 3: instrumentos científicos; 4: antena de alta ganancia; 5: tanques de combustible; 6: radiador; 7: sensor de orientación hacia la Tierra; 8: sensor estelar; 9: sensor solar; 10: antena de baja ganancia; 11: sección de instrumentación; 12: tanque del sistema de orientación; 13: radiador; 14: tobera del motor de orientación; 15: magnetómetro; 16: panel solar.
Preparando la sonda de aterrizaje de la Venera-10. Se aprecia el disco metálico que funcionaba como aerofreno y el anillo toroidal del tren de aterrizaje/amortiguador.
Complicada secuencia de descenso de las sondas Venera 4V.
La superficie de Venus vista por la Venera 9 (arriba) y Venera 10 (abajo). Estas fueron las primeras imágenes de la superficie de otro planeta que contempló la humanidad (Don P. Mitchell).
Para soportar las temperaturas y presiones de Venus, las sondas de aterrizaje Venera 4V-1 estaban formadas por una estructura principal de titanio con forma esférica rodeada por varias capas de material aislante con un grosor de 12 cm. Las distintas secciones de la esfera se habían sellado usando cable de oro y el interior estaba recubierto de una espuma aislante de poliuretano. El diseño esférico minimizaba las pérdidas térmicas y permitía soportar mejor la presión. Para disminuir la conducción térmica con la superficie, la esfera estaba apoyada en el anillo del tren de aterrizaje a través de soportes dotados de material aislante. Aunque se enfriaba el interior de la esfera hasta los -10º C antes de su separación del orbitador, la vida útil de las Venera estaba limitada a unas escasas dos horas. Básicamente, el tiempo que tardaba en subir la temperatura interna del vehículo hasta freír los sistemas de la sonda. La alta presión atmosférica no resultaba un problema para los avispados ingenieros de la época, pero sí la temperatura. Sin un sistema de refrigeración activo de alta potencia, las leyes de la termodinámica son implacables al respecto: cualquier sonda situada sobre la superficie de Venus terminará por sucumbir al asfixiante calor. Si tenemos en cuenta que las sondas Venera no estaban dotadas de un sistema de refrigeración activo, podremos empezar a entender la magnitud del logro del programa espacial soviético.
Representación artística de la sonda Venera 9 en la superficie.
No es de extrañar por tanto que los científicos soviéticos estuviesen extasiados ante los logros de la nueva generación de sondas y planeasen ir más allá. Pronto surgieron propuestas para lanzar una sonda que pudiera sobrevivir un mes entero en Venus, tiempo más que suficiente para realizar estudios de sismología y estudiar así la misteriosa estructura interior del planeta. La misión recibió el nombre provisional de DZhVS (Долгоживущая Венерианская Станция / DolgoZhivuschaia Venerianskaia Stantsia), "estación venusina de larga duración". Si por algún casual Venus resultaba ser un mundo con poca actividad sísmica, se estudió la posibilidad de mandar un artefacto nuclear dentro de otra cápsula Venera para "animar" un poco la actividad geológica hasta niveles adecuados a la sensibilidad de los instrumentos. Por supuesto, este proyecto fue descartado en virtud de los acuerdos internacionales que impedían la detonación de armas nucleares en el espacio, pero no se puede negar que la idea era ciertamente "impactante".
Proyecto de sonda de aterrizaje venusina para una duración de cinco días. 1: sumidero térmico; 2: aislante térmico; 3: sello hermético; 4: antena; 5: sistema de paracaídas; 6: escudo térmico; 7: sección con los equipos para controlar el descenso; 8: tren de atrrizaje; 9: equipos del contenedor de instrumentos (Novosti Kosmonavtiki).
Con el fin de conseguir que la vida útil de la sonda alcanzase un mes, los científicos soviéticos del Instituto de Investigación de Procesos Térmicos diseñaron sistemas eléctricos capaces de soportar temperaturas superiores a los 250º C. Junto con otras tecnologías desarrolladas por NPO Lávochkin, la oficina de diseño responsable de las sondas Venera, y el IKI (Instituto de Investigaciones Espaciales), los expertos consideraban posible lanzar la primera nave DZhVS a finales de los años 80. La sonda DZhVS debía estar dividida en dos partes principales. La sección superior contendría los instrumentos y la electrónica más sensible incapaz de aguantar altas temperaturas. Tras dos horas en la superficie, estos instrumentos dejarían de funcionar, pero entonces tomaría el relevo la sección inferior, con aparatos (principalmente sismógrafos) diseñados para resistir hasta un máximo de 500º C durante cuatro semanas y alimentados por un generador de radioisótopos (RTG) de 30 W. Para evitar que estos instrumentos alcanzasen la temperatura ambiente en pocas horas, la sección inferior esférica estaría construida como un vaso Dewar, resultado de hacer el vacío entre los dos cascos de titanio que formaban la estructura. La sonda también estaría diseñada para soportar los elevados niveles de corrosión de la superficie de Venus, derivados de la composición de la atmósfera ( dióxido de carbono principalmente). Decenas de institutos y centros de investigación de toda la URSS colaboraron en el proyecto DZhVS, pero lamentablemente el programa se paralizaría a principios de los 80 en favor de las misiones VeGa, más atractivas desde el punto de vista político.
Diseño final de la DZhVS para misiones de un mes de duración en Venus. 1: tren de aterrizaje; 2: RTG; 3: antena; 4: sistema de paracaídas; 5: escudo térmico; 6: aerofreno anular; 7: telefotómetro; 8: sección con instrumentos para una duración de 2-4 horas; 9: sección con instrumentos para una duración de un mes (Novosti Kosmonavtiki).
Si mandar una sonda venusina que pueda aguantar estas condiciones durante un mes te puede parecer un proyecto ambicioso, eso es porque no has oído hablar del Venerоjod (o Venerоkhod, Венерoход). Efectivamente, y aunque hoy nos pueda parecer increíble, la URSS llegó a contemplar seriamente la idea de mandar un vehículo con ruedas a un lugar tan hostil como la superficie de Venus. El instituto de investigación VNIITransmash analizó en profundidad la viabilidad de una misión de estas características. A raíz de los datos del instrumento PrOP-V -diseñado por el mismo VNIITransmash- con el que iban equipadas las sondas Venera se determinaron las características que debía poseer un rover venusino, como por ejemplo, los lubricantes adecuados para las partes móviles (los ingenieros eligieron varios tipos de lubricantes sólidos capaces de aguantar hasta 600º - 800º C).
Prototipo de Venerojod KM-VD alimentado por energía eólica (VNIITransmash).
Otra cuestión crucial era cómo proporcionar electricidad al vehículo. Los expertos consideraron acertadamente que los paneles solares serían inútiles en la escasamente iluminada superficie de Venus, así que se decantaron por la extravagante opción de usar energía eólica. Y es que aunque los vientos superficiales de Venus son muy débiles, la elevada densidad atmosférica permite sacarle partido a esta forma de energía.
Como resultado, el Venerojod estaría equipado con dos aerogeneradores y sus correspondientes sistemas de baterías. Curiosamente, se decidió no emplear RTGs por su elevada masa, aunque hubiesen sido la opción ideal desde el punto de vista energético. El equipo del proyecto Venerojod no se limitó a llevar a cabo cálculos teóricos, sino que se llegaron a construir dos prototipos de 160 kg y seis ruedas denominados VM-KhD (ВМ-ХД). Estos vehículos se probarían entre 1984 y 1987 en la península de Kamchatka junto a otros modelos de rovers planetarios, incluyendo varias versiones de Marsojods.