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6 de septiembre de 2011

Software logra hacer creer a la gente que es un humano

(cc) Mark Strozier

¿Estás hablando con una persona o con una máquina? Es una pregunta que no tendría sentido si estuvieras viendo con quién hablas, pero en el mundo del internet, donde nos comunicamos ampliamente vía texto, a veces es recomendable plantearse esa duda. Sobre todo cuando existe un bot llamado “Cleverbot” que aparentemente ha logrado pasar una de las principales pruebas de la inteligencia artificial: el test de Turing.

Propuesto por el británico Alan Turing en la década de 1950, el test se pasa si un humano hablando con una máquina cree que la máquina es humana.

El test del Cleverbot se realizó en una feria tecnológica en la India, donde 30 voluntarios conversaron por 4 minutos con un desconocido. La mitad de los voluntarios habló con humanos, mientras la otra mitad habló con el bot (sin saber cuál era cual). Todas las conversaciones fueron desplegadas en pantallas para que la audiencia pudiera verlas.

Tanto los voluntarios como la audiencia luego calificaron la “humanidad” de las respuestas entregadas por el desconocido. Cleverbot fue votado un 59,3% humano, mientras que los humanos recibieron un 63,3% de humanidad (¿nos estamos robotizando?). En total hubo 1334 votos.

Sobre el test de Turing, el desarrollador del Cleverbot y especialista en inteligencia artificial, Rollo Carpenter afirmó que el bot “o pasó, o está muy cerca de hacerlo en este test en particular”.

Cleverbot conversa tomando como referencia conversaciones anteriores, y eligiendo respuestas apropiadas a los comentarios que se le hacen. La versión online del software es más básica que la que se usó en las pruebas, y realiza tres búsquedas antes de decidir qué responder, mientras que la versión más poderosa, hace 42 búsquedas. “Es bastante superior al Cleverbot online”, reconoce Carpenter.

Esto no significa que Cleverbot puede pensar. “Uno podría argumentar que quizás hay algo de inteligencia involucrada en lo que sucede, pero creo que habría que diferenciar pensamiento de la palabra inteligencia“, señala Carpenter. El problema parece estar en el test mismo – aunque un resultado superior a 50% se considera como que ha pasado, todavía hay una gran distancia entre el Cleverbot y un humano.

Pasar el test no implica inteligencia, dice Carpenter, sino que sólo muestra que una máquina puede imitar la inteligencia. Sin embargo, sigue siendo una prueba útil. Cleverbot aprende de las conversaciones anteriores, y la misma técnica se puede utilizar para crear una inteligencia artificial más general. “Nosotros los humanos aprendemos de datos sensoriales enormemente más ricos que eso. Imaginen un robot con técnicas de aprendizaje que tenga la capacidad de hacer lo mismo”, dice Carpenter.

Se puede conversar con el Cleverbot aquí, en inglés, para probar su “inteligencia” – aunque les recordamos que es la versión más “tonta” del bot. Lo probamos y aunque a veces entrega respuestas coherentes, también es posible que te deje mirando con cara de pregunta conEnlace lo que contesta.

Link: Software tricks people into thinking it’s human (NewScientist)

Fuente:

Fayer Wayer

El motor eléctrico más pequeño tiene sólo una molécula

Esquema del motor molecular. | Heather L. Tierney.

Esquema del motor molecular. | Heather L. Tierney.

En la carrera por desarrollar dispositivos cada vez más pequeños, un equipo de científicos estadounidenses ha dado un importante paso al conseguir un motor eléctrico a partir de una única molécula. Se trata del motor más pequeño del mundo y como tal, sus creadores, ya han anunciado que los inscribirán en el libro Guinness de los Récords.

El estudio, liderado por científicos de la Universidad de Tufts, ha sido publicado en 'Nature Nanotechnology'. Las aplicaciones potenciales de este motor son numerosas ya que podría servir de base para desarrollar un nuevo tipo de dispositivos que podrían ser utilizados en campos como la medicina o la ingeniería.

El diámetro del nuevo motor eléctrico mide sólo un nanómetro. El récord hasta ahora era de 200 nanómetros. Para hacerse una idea de su diminuto tamaño, los científicos explican que un cabello humano tiene unos 60.000 nanómetros de diámetro.

"Ha habido progresos significativso en la construcción de motores impulsados por luz y reacciones químicas pero esta es la primera vez que se ha probado un motor molecular alimentado por electricidad", afirma Charles H. Skypes, profesor de Química de la Universidad de Tufts y autor principal de este estudio. "Hemos sido capaces de demostrar que es posible proporcionar electricidad a una única mólecula y conseguir que haga algo que no sea al azar", señala.

Los científicos utilizaron un microscopio de efecto túnel de baja temperatura (LT-STM), que utiliza electrones en lugar de luz para "ver" las móleculas. Consiguieron alimentar con electricidad una molécula que contenía azufre y átomos de hidrógeno y carbono y que había sido colocada en una superficie de cobre.

Los investigadores se dieron cuenta de que si controlaban la temperatura de la molécula podían producir un impacto directo en la rotación de la molécula. La temperatura más adecuada para guiar el movimiento del motor y analizar los datos fue de -450 º Fahrenheit (-232º Celsius).

El motor se mueve a velocidades más rápidas con temperaturas altas, haciendo más difícil medir los datos y controlarlo. Por ello, los investigadores todavía tienen que seguir trabajando para controlar mejor las temperaturas y poder desarrollar aplicaciones prácticas.

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El Mundo Ciencia

El enigma de los lagos asesinos

Aguas turbias del Lago Nyos tras erupción límnica

Aguas turbias del Lago Nyos tras erupción límnica.

Debajo de la mansa superficie de algunos lagos, un monstruo con el poder de exterminar a millones de personas está al acecho; en sus profundidades, el agua esconde un secreto siniestro. Ha matado antes y lo puede volver a hacer.

Una madrugada de hace 25 años, en el noroeste de Camerún, unos aldeanos se despertaron y encontraron que muchos de sus familiares y vecinos habían muerto durante la noche.

"Estaba rodeada de gente muerta, adentro de la casa, otros afuera, otros detrás de las casas... y los animales en todas partes: vacas, perros, todo yacía en el suelo y yo estaba tan confundida. Toda la familia. Eramos 56 pero 53 murieron". Así trató Monica Lom Ngong de describirle a la BBC la tragedia de la que fue testigo en su pueblo en 1986.

El que ella vio no fue el único escenario macabro. Aldeas enteras amanecieron sin vida: cuerpos de animales y personas en el piso. No había señales de pánico. La gente se había muerto mientras dormía o cocinaba.

1.800 personas perecieron, sin obvia explicación.

Lo que pocos sabían era que esa no era la primera vez que algo así sucedía.

Dos años antes, en otro lugar de Camerún...

En las primeras horas de una mañana de 1984, Ahadji Abdou estaba en camino a su granja en Camerún y vio algo que nunca olvidará.

"Pensé que era un accidente de tráfico. Me bajé de mi bicicleta y me quedé paralizado. Había gente muerta en todas partes de la carretera. Algo terrible había sucedido".

En cuestión de horas, se encontraron 37 cuerpos de personas muertas. Extrañas versiones sobre la causa de sus muertes llegaron a la aldea cercana.

"Oímos que habían sido masacrados. Pero dos tipos vinieron y nos dijeron 'no sabemos qué es, pero mata gente'. Nos contaron que eran 12 personas en un camión y que 10 murieron. Que ellos iban montados en el techo del camión y que el resto estaban bajo la cubierta. Que el conductor fue el primero en salir para ver si algo le pasaba al motor, y que se desplomó. El resto de los hombres decidieron salirse del vehículo y murieron", le contó a la BBC Motapon Oumarou.

El pánico cundió.

"Nunca habíamos visto algo así", le dijo a la BBC el primer doctor que llegó al lugar, Pierre Zambou, del Hospital Foumbot.

Parecía como si fueran víctimas de una enfermedad altamente contagiosa. "No teníamos tapabocas ni guantes. Los metimos en un jeep militar y nos los llevamos".

La muerte de tanta gente había sido tan súbita que empezaron a circular rumores de que se trataba de un arma biológica mortífera.

Armas biológicas

Si alguien estaba haciendo pruebas secretas de armas biológicas, Estados Unidos quería saberlo, así que unos meses después envió al científico Haraldur Sigurdsson a investigar los extraños eventos ocurridos en Monoun.

La guerra biológica fue descartada rápidamente: parecía más bien que las víctimas habían sido sofocadas... pero ¿con qué? Sigurdsson decidió hablar con testigos para reconstruir lo sucedido y descubrió que hubo quienes vieron al asesino.

"Vimos una nube, una nube blanca y espesa a unos pocos metros de nosotros. Pero desapareció en un instante", recordó Motapon Oumarou.

Esa fue la primera pista, pero había otra: las 37 personas habían muerto en una carretera que pasaba por el Lago Monoun.

Sigurdsson fue al lago, se montó en una barquita y tomó muestras de agua del lugar más profundo.

"El agua estaba llena de gas. Subían burbujas enormes. Inmediatamente me di cuenta de que las aguas profundas estaban saturadas de gas".

Era un gas que no se podía ver, que no olía ni sabía a nada. Un gas que en altas concentraciones, sofoca.

"Entendí que el dióxido de carbono -CO2- había sido el agente asfixiante".

Pero quedaban otras incógnitas y antes de que pudiera aclararlas, la nube asesina volvió a atacar.

Huevos podridos en Monoum y Nyos

Las 1.800 personas que murieron mientras dormían en el noreste de Camerún también vivían cerca de un lago, el Nyos.

En este caso, la cantidad de fatalidades y la extensión del daño era tan vasta que el hecho salió a la luz pública y conmocionó al mundo.

Más científicos llegaron a tratar de resolver el misterio, y encontraron que los sobrevivientes también recordaban una nube blanca.

Sin embargo, hubo otras pistas que inicialmente causaron confusión.

En los dos sitios, los sobrevivientes hablaban de un olor a huevos podridos y pólvora. Y en Nyos, decían haber escuchado una explosión.

Todo apuntaba a que el culpable no era el CO2 sino dióxido de azufre -SO2-, y como tanto Monoun como Nyos son lagos de cráter, parecía una conclusión lógica.

Se trataba, al parecer, de una explosión volcánica ocurrida debajo de los lagos.

Pero lo que por un momento pareció tornarse en una investigación ordinaria, los llevó a un descubrimiento extraordinario sobre cómo los lagos matan.

Inodoro pero maloliente

En las aguas del Lago Nyos, no se encontraron cantidades suficientes de sulfuro ni se registró el alza en la temperatura del agua que avalaran la teoría de una erupción subterránea.

La otra posible explicación era la que había encontrado Sigurdsson en su exploración de la tragedia anterior en el Lago Monoun pero ¿cómo podía ser que el inodoro, incoloro CO2 en vez del maloliente sulfuro fuera el causante de tantas muertes?

"Eso era algo difícil de entender, hasta que nos topamos con unos escritos sobre un estudio con pilotos de guerra en el que se habían utilizado altas concentraciones de CO2 y resulta que actúa como un alucinógeno sensorial", le explicó a la BBC George Kling, de la Universidad de Michigan, quien formaba parte del equipo de investigación.

"Una de las alucinaciones que más reportaron esos pilotos fue el olor a huevos podridos y pólvora".

Entre tanto Sigurdsson había analizado sus muestras y comprobado que el dióxido de carbono del lago provenía de las profundidades de la Tierra.

"El gas llega al lago pero no forma burbujas pues el peso del agua es tal que lo disuelve, por eso no lo vemos. Pero si se libera la presión de repente, el gas brota de manera explosiva".

Los científicos dicen que lo que ocurre es parecido a cuando se agita una botella de champaña y luego se afloja el corcho.

Manantiales mágicos

Los científicos en Nyos comprobaron que la teoría de Sigurdsson -que se conoce como El fenómeno del lago explosivo o Erupción límnica- era correcta, y se preguntaron cómo llegaba tanto CO2 al lago.

Sistema para sacar el gas del Lago Nyos

Con un sistema de tuberías se alivia la presión del gas en el Lago Nyos.

Los locales les habían contado unas extrañas historias sobre manantiales mágicos que mataban ranas y aves. Apenas cualquier animal pequeño se acercaba, caían muertos, como la gente de Nyos.

Cuando fueron a ver las misteriosas fuentes, encontraron que el agua estaba llena de burbujas y que eran de dióxido de carbono en unas cantidades alarmantes.

Concluyeron entonces que estos manantiales inyectaban el gas en el agua y que a medida que la concentración crecía, el lago se convertía en una enorme bomba química de tiempo. Sólo requería de un detonador.

Hay varias teorías sobre cuál fue el disparador en el caso del Lago Nyos. Una es que la tragedia fue desencadenada por un derrumbe en la pared del cráter que alberga al lago.

Nyos continúa siendo una amenaza potencial para quienes viven en el área, pero ahora cuenta con un sistema de tuberías que ayuda a aliviar la presión haciendo que el gas se disperse.

El desastre de Nyos llevó a que se examinaran todos los lagos profundos de África e Indonesia y se determinó que todos eran seguros excepto uno: el Lago Kivu, en Ruanda.

Es uno de los más grandes y profundos del continente y dos millones de personas viven en sus costas.

Lo único que podría disparar una liberación del mortífero gas sería un incidente geológico masivo.

El problema es que el Lago Kivu está en una zona de terremotos y rodeado de volcanes activos, incluido el Monte Nyiragongo.

Fuente:Enlace

BBC Ciencia

Los humanos modernos se cruzaron en África con especies más primitivas

Michael F. Hammer con un fósil de un homínido. | Universidad de Arizona.

Michael F. Hammer con un fósil de un homínido. | Universidad de Arizona.

La genética está revolucionando la historia de la Humanidad: ahora ha revelado que todos los humanos modernos se cruzaron con especies más primitivas que dejaron su rastro en el ADN, una teoría que hasta hace no mucho era desechada por gran parte de los investigadores. Si hace en mayo de 2010 se descubría que los 'Homo sapiens' se hibridaron con los neandertales al salir de África, ahora un nuevo estudio ha descubierto que los que se quedaron en este continente también tuvieron descendencia con homínidos arcaicos, de quienes se desconoce la identidad.

Un grupo de biólogos norteamericanos, liderados por Michael F. Hammer, de la Universidad de Arizona, ha llegado a esta conclusión después de comparar varias regiones del ADN de indígenas del centro de África: en algunas de las poblaciones cerca del 2% de su material genético provendría de un ancestro con el que se reprodujeron sus antepasados hace unos 35.000 años. No se sabe la especie, pero sí que su rama evolutiva se había separado de la nuestra hace unos 700.000 años.

Los científicos se centraron en 61 regiones del ADN no codificado (lo que no son genes) de 16 individuos mandingas, 16 pigmeos baka de Camerún y nueve san (bosquimanos) sudafricanos, si bien también utilizaron muestras de otras étnias, como los dogón (Malí), los xhosa (Sudáfrica) o los mbuti (de República Democrática del Congo).

Homínidos de transición

Partían de una pregunta sin respuesta: si los 'Homo sapiens' se hibridaron con los neandertales hace 60.000 años, dejándoles hasta un 4% de su ADN, y también hubo cruce con los denisovanos ¿no habría sucedido lo mismo en África? A fin de cuentas, se dijeron, allí podían haber convivido con muchas más especies primitivas durante decenas de miles de años. "El registro fósil indica que hay una gran variedad de homínidos de transición, con características modernas y arcaicas en un área que va de Marruecos a Sudáfrica", recuerdan en un artículo que publican hoy en 'Proceedings of National Academy of Science' (PNAS).

Pero la respuesta no la encontraron en las bases de datos que existen sobre la genética de los pueblos africanos: por un lado, porque no habían tenido en cuenta las mutaciones causadas por la selección natural; y por otro, porque no había información sobre cazadores-recolectores, que son la mayor reserva de diversidad genética del planeta.

Una dificultad añadida es que en África es muy complicado, si no imposible, recuperar ADN de homínidos extintos, como ocurrió con los neandertales, debido a sus condiciones climáticas, muy cálidas.

Fue al analizar algunas secuencias genéticas del cromosoma 4 cuando descubrieron que la única explicación plausible para estos polimorfismos era que procedieran de un homínido arcaico. Además, mientras los pigmeos tienen el porcentaje más alto (un 3,6%) de una de las mutaciones, en otras les superan los bosquimanos (con un 11,9%) y los mbuti (un 14,8%). Precisamente, estos últimos son los que han vivido más aislados durante miles de años en las selvas congoleñas. "Toda esta información sugiere que África central fue el hogar de un homínido arcaico que se hibridó con los humanos modernos que vivían allí", aseguran los autores.

Hibridación

Los biólogos no ponen nombre a la especie. Tan sólo apuntan que se separó de la rama humana en el Pleistoceno Medio y se mantuvo aislada cientos de miles de años. "Hace 700.000 años en África vivía el 'Homo erectus', que ya tenía un cerebro grande; hace 200.000, ya había individuos con una morfología moderna. Y hay restos de homínidos con rasgos primitivos hasta hace 35.000 años. La eviencia que presentamos aquí sugiere que una especie que llevaba mucho tiempo separada cambió genes con otra que evolucionaba hacia una apariencia moderna o ya la tenía. Y ese fenómeno ocurrió en África central", asegura el equipo de Hammer, que defiende que la hibridación "ha jugado un papel clave en el origen de algunos de nuestros rasgos humanos únicos".

El biólogo Carles Lalueza-Fox (CSIC), que participó en el proyecto del genoma del neandertal, reconoce que "si los sapiens pudieron cruzarse fuera de África, también lo podían hacer dentro" y apunta que "el panorama de la emergencia de nuestra especie es definitivamente más complejo de lo que hubiéramos pensado hace un par de años".

Los autores no entran en determinar qué función tiene ese ADN que han conservado algunos africanos hasta nuestros días. En el caso de los neandertales, se sabe que dejaron genes que mejoraron el sistema inmune de los sapiens. En éste, los científicos ya están buscando para qué les ha servido.

Fuente:Enlace

El Mundo Ciencia

De la caza al ecoturismo: Bolivia salvó a una especie en peligro crítico

Paraba frente roja Foto: gentileza Asociación Ciivl Armonía

Se estima que sólo quedan cerca de mil ejemplares de parabas frente roja, un ave endémica de Bolivia y en peligro crítico de extinción. Foto: gentileza Asociación Civil Armonía

Una de las aves más amenazadas del planeta es ahora una de las más férreamente protegidas. Y ello se debe a un proyecto en Bolivia que tiene como protagonistas a las comunidades locales y podría ser un modelo para esfuerzos de conservación en otras partes del mundo.

La paraba frente roja (Ara rubrogenys) es un ave endémica de Bolivia y un blanco favorito de la caza y venta ilegal de especies amenazadas utilizadas como mascotas.

"La gente sacaba pichones de los nidos para venderlos al mercado y ahora está en peligro crítico de extinción, el grado más alto de amenaza", dijo a BBC Mundo Bennett Hennessey, director de la Asociación Civil Armonía, una ONG boliviana dedicada a la conservación de aves y sus hábitats.

Observadores de aves Foto gentileza Asociación Civil Armonía

La construcción de un albergue permitió la llegada de observadores de aves, especialmente de Estados Unidos. Foto: gentileza Asociación Civil Armonía

"Pensamos que quedan cerca de mil y hay cien que están saliendo del país cada año", estima Hennessey.

La solución de Armonía fue crear una iniciativa en que la paraba y las comunidades pudieran beneficiarse mutuamente.

El elemento central del proyecto ha sido la construcción de un albergue que permite la llegada de observadores de pájaros, especialmente de Estados Unidos, atraídos por la posibilidad de observar en su medio natural a un ave endémica y en peligro crítico.

"Analizamos el problema de la amenaza en forma científica y vimos que el princiopal problema eran las acciones de los seres humanos. Fuimos hasta la comunidad para explicar que queremos a este pájaro, pero que no somos ciegos a los problemas de la comunidad", dijo el director de Armonía a BBC Mundo.

Tráfico

La paraba vive en los valles secos andinos. La falta de árboles hace que anide en barrancas, pero es en esa misma proximidad de ríos y arroyos que viven las comunidades locales.

Albergue Foto: gentileza Asociación Ciivil Armonía

El albergue es operado por la propia comunidad.

El albergue se encuentra al otro lado de los barrancos donde anida la paraba frente roja. Foto: gentileza Asociación Ciivil Armonía

Los pobladores desconocen muchas veces que se trata de una especie amenazada y vulnerable, de acuerdo a Hennessey.

"Hay muchos niveles de tráfico. Alguien localmente gana diez dólares por un pichón. Pero luego el comprador lo lleva a otro pueblo más grande y así va pasando hasta la ciudad. Las especies más raras se venden a Perú y desde allí a mercados más grandes".

El tráfico de especies nativas está prohibido por ley, pero según Armonía el problema es la falta de controles adecuados. De acuerdo a Hennessey "hasta especies de Brasil llegan a Bolivia para pasar hacia Perú".

Fondos para la comunidad

La construcción del albergue, en una comunidad a cinco horas de Santa Cruz, contó con el apoyo de un fondo de conservación en Estados Unidos, además del zoológico de Edimburgo y un grupo de zoológicos en Francia, entre otras instituciones.

"Hemos construido con la comunidad un albergue que tiene siete cuartos y espacio para 16 personas".

Los propios integrantes de la comunidad fueron entrenados para cocinar a los turistas y ofrecer visitas guiadas. Se imprimieron además libros sobre la paraba frente roja paras las escuelas locales.

Ilustración de Dana Gardner sobre aves bolivianas

El artista Dana Gardner está creando ilustraciones de las aves de la reserva.

El albergue permite también la llegada de médicos y odontólogos, con los que se hizo un acuerdo: pueden pasar dos días gratis en el albergue si ofrecen dos días de servicio gratuito a la comunidad.

De los fondos, "un cuarto va a la reserva y otro cuarto a cada comunidad. Ellos dividen el dinero entre salud, educación, viajes a la ciudad -porque a veces no tienen los fondos para desplazarse y participar en encuentros- e incluso un porcentaje pequeño para la compra de camisetas para deporte", dijo Hennessey.

Las ganancias también benefician otras actividades económicas locales, como el cultivo de papaya. La zona se ha transformado en una reserva y de acuerdo a Hennessey, "el impacto ha sido completo porque ahora nadie está sacando pichones de los nidos. El tráfico local es casi cero".

Convivencia

El proyecto de la paraba frente roja alentó otras iniciativas. Dana Gardner, un artista de Estados Unidos, está trabajando en una colección de ilustraciones de las aves de la reserva de la paraba frente rojo, que será publicada con nombres de especies en inglés y en español.

Niños Foto: gentileza Asociación Ciivil Armonía

También se publicaron libros sobre la paraba frente roja para las escuelas.

Niños de la comunidad local. El futuro de la paraba frente roja dependerá de ellos. Foto: gentileza Asociación Ciivil Armonía

Armonía espera crear una red de albergues con comunidades locales para la protección de otras especies amenazadas.

"Tenemos un proyecto en La Paz con otra especie, la palkachupa (Phibalura boliviana)", dijo Hennessey a BBC Mundo.

Para la Asociación Civil Armonía, lo esencial es trabajar con las comunidades y no verlas como enemigas. En el caso de la paraba frente roja "se trata de una especie que tiene quEnlacee vivir con la gente, la solución no es crear un parque excluyendo a la comunidad".

Para Hennessey, el proyecto demuestra precisamente eso, que es posible "trabajar juntos para salvar esta especie".

Fuente:

BBC Ciencia

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Ingeniero peruano inventa dispositivo superrápido para detener autos en fuga

(cc) Alex Steiner

Dante Barbis es un ingeniero mecánico peruano retirado, que acaba de ganar US$25.000 por una idea que presentó a un competencia lanzada por el gobierno de Estados Unidos. El concurso fue alojado en Innocentive, una plataforma que busca resolver problemas técnicos difíciles mediante el crowdsourcing, o colaboración colectiva.

En este caso, la Fuerza Aérea estadounidense planteó el siguiente desafío: “encontrar una manera viable, sostenible y barata de detener un vehículo en fuga que no está cooperando, sin causar daño permanente al vehículo o dañar a cualquiera de los pasajeros”.

La solución propuesta por Barbis consiste en un pequeño vehículo a control remoto que puede acelerar hasta 209 km/h en 3 segundos, posicionarse debajo del auto que se está fugando, y automáticamente abrir un airbag que levantaría al vehículo y lo obligaría a deslizarse hasta detenerse.

“El diseño supera las restricciones previas de tener que instalar el dispositivo antes. Es casi aplicable universalmente en múltiples escenarios y es muy barato”, señaló el gobierno de Estados Unidos en un comunicado, agregando que se ha dispuesto un equipo y financiamiento para construir y probar un prototipo basado en el diseño de Barbis.

No es la primera vez que Estados Unidos ocupa el crowdsourcing para resolver problemas, y de hecho hay otros desafíos disponibles en el sitio de Innocentive, junto a muchos otros de todas partes del mundo.

Link: Competition provides solution for stopping uncooperative vehicles (The White House vía Network World)


Fuente

Fayer Wayer
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