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12 de agosto de 2011

Si tomas gaseosa todos los días, esto le puede pasar a tu cuerpo

Especial: Medicina y Salud

Gaseosas I

Es común ver en muchos hogares de la zona costa la ¿tradicional? gaseosa de litro o litro y medio en el centro de la mesa. Y esta costumbre se viene expandiendo con rapidez por todo el suelo peruano ( de la mano con la modernidad y el boom económico que dizque estamos viviendo en Perú).

En algún momento se empezó a considerar las gaseosas como símbolo de status, en desmedro de las bebidas típicas como el refresco de maracuyá, de cocona, de manzana, la limonada, la carambola, el tamarindo, la piña y la chicha morada. Otro factor es el sistema establecido mismo que nos impone sus ritmos productivos frenéticos y hace que siempre estemos con el tiempo a las justas y lo más rápido y fácil a la hora de calmar la sed es abrir una botella de gaseosa. Y el mal hábito de beber gaseosas se adquiere ¡en las escuelas! Visite usted cualquier escuela estatal o privada del Perú y encontrará en los famosos cafetines sólo comida chatarra y gaseosas, muchas, muchas gaseosas... Esto es alarmante las grandes corporaciones envenenan y vuelven adictos a nuestros hijos desde la más corta edad ¡y las escuelas y colegios son parte de esta maquinaria!

A esto se suma la nula educación que exista en nuestra comunidad sobre los efectos negativos al organismo que producen las bebidas gaseosas. Conocer Ciencia inicia una serie de informes sobre el peligro de dichas bebidas. Lea esto y conteste luego ¿le dieron ganas de tomarse una Coca Cola?


Gaseosas

(Foto: Rolly Reyna / Archivo El Comercio)

Tomar un vaso —o una botella pequeña— de gaseosa de vez en cuando no es tan grave, pero ¿qué pasa cuando la tomas todos los días, más de una vez, y durante un largo período de tiempo?

Si consideramos que tomar una porción personal de esta bebida te genera una rápida elevación de azúcar y cafeína seguida por una súbita disminución de energía, las consecuencias de un consumo constante son como para preocuparse.

El sitio Shine de Yahoo! resumió qué es lo que le puede pasar a nuestro organismo si tenemos ese hábito.

Gordura

Tomar una sola gaseosa diaria durante una semana hará que en un lapso de cuatro años subas 4,5 kilos. Así lo señala una investigación del Nurse’s Health Study que monitoreó a 90 mil mujeres saludables a lo largo de ocho años.

Diabetes

En ese mismo estudio se halló que las mujeres que tomaban una o más veces al día algún tipo de bebida azucarada o jugo artificial tienen el doble de posibilidades de desarrollar diabetes tipo 2.

Daño al corazón

Sí, uno de tus órganos más importantes también puede resultar herido. De acuerdo a un estudio publicado en el 2007 en la revista de la Asociación Americana del Corazón, aquellas personas que toman gaseosa todos los días por lo menos durante cuatro años tienen 25% más probabilidades de sufrir de alta presión sanguínea y 32% de que los niveles del colesterol bueno disminuyan.

La investigación del Nurse’s Health Study también encontró secuelas relacionadas al corazón: “las mujeres que tomaron más de dos bebidas azucaradas al día tuvieron un riesgo 40% mayor de sufrir ataques cardíacos o de morir por una enfermedad al corazón”, señala el artículo.

Menos salud

Ni las bebidas ‘light’ se salvan. “Varios estudios sugieren que las gaseosas dietéticas tienen algunos de los mismos efectos en la salud que las regulares, a pesar de tener poca o nada de azúcar”, informan. En general, tener este hábito significa tener una vida poco saludable.

Fuente:

El Comercio (Perú)


Masticar más para comer menos


Especial: Medicina y Salud

  • Triturar bien los alimentos reduce la ingesta de calorías, según un estudio

En lo que se refiere a engordar, no sólo se trata de lo que comes sino de cómo lo haces. Masticar mucho podría ayudar a ingerir menos cantidad de alimentos y menos calorías, según un estudio realizado en China. Además, prolongar este proceso parece alterar la secreción de las hormonas que regulan el apetito.

Los participantes (14 jóvenes obesos y 16 de peso normal) se sometieron a varios experimentos en los que debían masticar cada bocado 15 veces y 40 veces. Los responsables de la investigación analizaron la relación de una y otra pauta con la velocidad a la que comían y las calorías ingeridas.

Un primer análisis reveló que "comparados con los participantes delgados, los obesos tenían una mayor tasa de ingestión y masticaban menos veces por cada gramo de comida", explica el trabajo publicado en 'The American Journal of Clinical Nutrition'. Eso, a pesar de que el tamaño de los bocados y la frecuencia de masticación eran similares en ambos grupos.

Cuando los jóvenes tuvieron que comer un desayuno típico masticando un número concreto de veces, los autores observaron que 'entreteniendo' la comida en la boca durante 40 dentelladas el consumo de calorías era un 11,9% inferior que cuando sólo masticaban 15 veces, sin importar si se trataba de un participante obeso o no.

Efectos sobre la saciedad

"Las hormonas intestinales desempeñan un papel fisiológico en la regulación de peso corporal y la homeostasis de la energía y pueden ser objetivos útiles para futuras terapias contra la obesidad", explican los autores, procedentes de la Universidad Médica Harbin (China).

Según sus resultados, masticar más está asociado con niveles sanguíneos inferiores de grelina, que estimula el apetito, y niveles más altos de CCK, que parece reducirlo. Otras variables, como la cantidad de azúcar o de insulina en sangre no variaron.

Entre las posibles explicaciones a este fenómeno, los autores apuntan a que una mejor trituración de los alimentos podría llevar los nutrientes de forma más eficiente hacia el torrente sanguíneo lo que afectaría a la secreción hormonal del intestino y los procesos digestivos y de absorción.

Estos hallazgos, que deberán confirmarse en otros estudios, "indican que masticar poco es un factor de riesgo para la obesidad. Las intervenciones para mejorar la masticación podrían convertirse en una buena herramienta para combatir este problema", concluye el estudio.

Fuente:

El Mundo Salud


Los peligros de la carne... roja

Especial: Medicina y Salud

Muestra de varios trozos de carne roja. | El Mundo

Muestra de varios trozos de carne roja. | El Mundo

  • El abuso de la carne roja procesada aumenta un 51% el riesgo de diabetes
  • Los expertos señalan que hay que buscar la moderación a la hora de comer

Son una de las principales fuentes naturales de hierro, nos aportan diferentes proteínas, vitaminas... y además ¿a quién no le apetece de vez en cuando comerse una buena parrillada de res o de chancho? Pues como todo en la vida, la 'tentación roja', ya sea en la forma de un bistec o en las clásicas salchichas, también cuenta con su parte negativa si cometemos excesos.

Así se afirma en el número de agosto de la revista 'American Journal of Clinical Nutrition', que publica los resultados más amplios que hay sobre este tema. En este informe, los investigadores de Facultad de Salud Pública de la Universidad de Harvard (EEUU) recopilaron diferentes análisis sobre los efectos de este tipo de carne en la salud y actualizaron esos datos con cuestionarios sobre los hábitos alimenticios de miles de personas. Con este proceso, analizaron los resultados de más de 400.000 personas de las que cerca de 30.000 desarrollaron una diabetes tipo 2 en los 20 años que abarca este estudio.

Tras ajustar a los pacientes en diferentes parámetros que abarcaban la edad, el índice de masa corporal, los estilos de vida y los hábitos dietéticos descubrieron que era esta última la clave para sus pesquisas. "Tras organizar los resultados descubrimos que tomar diariamente unos 100 gramos de carne roja no procesada -lo que equivaldría al peso de una baraja de cartas- aumentaba en un 19% el riesgo de sufrir este tipo de diabetes", asegura Frank Hu, autor principal del estudio y profesor de nutrición en Harvard. "Sin embargo, los principales daños los encontramos asociados a la carne procesada -como los famosos hot dogs-, pues su riesgo pasa a un 51% con sólo ingerir 50 gramos", añade este especialista.

Una variedad que también recalcan los investigadores estadounidenses en las conclusiones de su informe: "Aquellos que sustituyen una porción diaria de carne por una de frutos secos rebajan su riesgo de diabetes en un 21%, si lo hacen por lácteos, llegan a un 17% menos", explica el profesor Hu.

"Por otra parte no sólo hay que culpar a los alimentos del desarrollo de ciertas enfermedades", matiza el doctor Estruch, "en el caso de la diabetes no basta con comer poca carne, sino que también es importante no llevar una vida sedentaria y no fumar ni beber en exceso".

P.D. A esto hay que sumarle que ciertos alimentos procesados (como las "salchichas" San Fernando Y LAIVE) contienen transgénicos, más información sobre los transgénicos en el Perú AQUÍ.

Fuente:

El Mundo Salud

Cómo se vuelve a alimentar a un niño desnutrido

Especial: Medicina y Salud

El retorno de un niño desnutrido a la alimentación normal requiere de ciertos cuidados.

En la sequía que azota al Cuerno de África, a la que se suma una epidemia de cólera, sólo en el sur de Somalia han muerto 29.000 niños de desnutrición en los últimos tres meses. Y aquellos que alcanzan a llegar a los centros de auxilio, enfrentan el problema de cómo volver a ingerir alimentos.

Son decenas de miles de niños espantosamente desnutridos que llegan, desde la Somalia afectada por la hambruna, hasta los campamentos de refugiados que Naciones Unidas ha instalado en Kenia y Etiopía.

Para que se puedan salvar a quienes lograron llegar hasta estos campamentos, tienen que pasar varias cosas. Primero, tiene que estar el dinero para la habilitación de los campamentos (la ONU llamó a contribuir con cientos de millones de dólares).

Después, está el aspecto logístico, el envío de los alimentos, el cuidado que hay que poner en que éste no se corrompa. Incluso ha habido casos en que refugiados somalíes han muerto a manos del ejército del país anfitrión, defendiendo los suministros.

Tampoco se puede dejar de mencionar las acciones del grupo fudamentalista islámico al-Shabaab, que intenta impedir la salida de Somalia de la gente afectada por el hambre y la entrada de las organizaciones de ayuda humanitaria extranjeras.

Pero, una vez superados todos estos obstáculos, el problema recién comienza para la población infantil afectada por la desnutrición, sobre todo para aquellos infantes entre los dos y los cinco años: ¿qué cuidados son necesarios para devolverlos a la alimentación?

Ni lípidos ni proteínas

Ayuda alimentaria llega Mogadiscio

El transporte de la ayuda alimentaria a los lugares donde se la necesita es siempre un desafío.

Los niños aquejados de desnutrición, a esta edad, adolecen de una clara falta de micronutrientes, minerales y vitaminas, lo que los deja con un sistema inmunitario débil y, por lo tanto, vulnerables a la enfermedades.

El niño pierde peso en relación a su altura, primero con la eliminación del tejido adiposo y, luego, con la pérdida de masa muscular.

En otra versión de la desnutrición infantil, el cuerpo comienza a hincharse a causa de la acumulación de líquido fuera de las células.

En cualquiera de los casos, una simple diarrea puede matar a un niño en estas condiciones.

"Los niños más en riesgo, los que sufren de insuficiencias hepática, pancreática o cardíaca, son internados en centros terapeúticos", le dijo a BBC Mundo Nuria Salse, Referente de Nutrición de Médicos sin Fronteras, de España, quien viene llegando de una visita a los campamentos de refugiados de Kenia y Etiopía.

"Lo que hacemos es proporcionar pequeñas cantidades de alimento cada tres horas, durante las primeras veinticuatro del tratamiento. Entonces, por los próximos siete días, comienza una dieta, que contempla pocos lípidos y pocas proteínas".

El objetivo de la dieta es estabilizar el cuerpo para evitar el riesgo de hipoglicemia, es decir, una baja crítica en el nivel de azúcar.

Revolución en la ayuda alimentaria

En esta etapa, entra a tallar una leche especial, llamada F-75 (contiene 75 calorías por cada 100 mililitros de leche) que contiene los nutrientes precisos para las primeras etapas del tratamiento.

La segunda fase, la F100, aumenta la cantidad de lípidos y proteínas. Con este tipo de leche, el niño comienza a recuperar el peso.

"Lo que hacemos es proporcionar pequeñas cantidades de alimento cada tres horas, durante las primeras veinticuatro del tratamiento. Entonces, por los próximos siete días, comienza una dieta, que contempla pocos lípidos y pocas proteínas"

Nuria Salse, Referente de Nutrición; Médicos sin Fronteras, España

Estas leches terapéuticas vienen en un envase de aluminio y para preservarlas basta con algunas medidas simples, tales como almacenarlas en lugares ventilados, impdir que entren en contacto con el suelo y mantenerlas alejadas de las altas temperaturas.

Este tipo de alimentos, le dijo a BBC Mundo Nuria Salse, representó una verdadera revolución en la ayuda alimentaria.

Entre estos alimentos, la estrella parece ser la mantequilla de maní, enriquecida con micronutrientes como vitaminas y minerales.

"No se tiene que preparar ni cocinar. Este tratamiento implica que los niños ya no deben ser hospitalizados y pueden seguirlo de manera ambulatoria, durante una semana, lo que reduce su impacto psicosocial negativo", afirma Nuria Salse.

Estos alimentos terapéuticos comenzaron a ser utilizados en planes piloto en 2000, en lugares como Malawi y Etiopía, pero se usan de manera más generalizada desde 2005.

¿Cuánto cuesta cada paquete de mantequilla de maní? Treinta y cinco centavos de dólar. ¿Cuánto cuesta el tratamiento total de un niño desnutrido? Sesenta dólares.

Fuente:

BBC Ciencia

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Por qué olvidamos el nombre pero no la cara de un conocido

Especial: Medicina y Salud

¿Cómo se llama? ¿cómo se llama...? A menudo suele ocurrir que se nos acerca una persona cuya cara podemos reconocer, pero es imposible recordar su nombre.

Hombre sonriendo

A pesar de recordar la cara de una persona podemos olvidar su nombre.

Ahora científicos parecen haber entendido porqué, en ocasiones, olvidamos el nombre pero no la cara de un conocido: recordar diversos aspectos de una situación es un trabajo "de equipo" en el cerebro.

Según los investigadores de la Universidad de Bristol, Inglaterra, cuando necesitamos recordar cómo un objeto particular, por ejemplo una cara, surgió en un lugar o en algún momento particular, es necesario que actúen juntas múltiples regiones cerebrales.

Éstas son el hipocampo, la corteza perirrinal y la corteza prefrontal medial.

Se sabe desde hace tiempo que estas tres regiones parecen tener papeles específicos en el procesamiento de recuerdos.

La corteza perirrinal parece ser crucial para nuestra capacidad de reconocer si un objeto es conocido o nunca lo habíamos visto. El hipocampo es muy importante para el reconocimiento de lugares y para la navegación, y la corteza prefrontal medial está asociada con funciones cerebrales mayores.

Pero éste es el primer estudio que muestra que estas tres regiones pueden interactuar.

Circuito cerebral

Los científicos, que publican la investigación en Journal of Neuroscience (Revista de Neurociencia), llevaron a cabo experimentos con ratones para examinar la función del hipocampo en las tareas de reconocimiento de recuerdos.

En experimentos separados también investigaron cómo el hipocampo interactúa con las dos cortezas, la perirrinal y la prefrontal medial.

"Los procesos pueden volverse defectuosos con el paso de la edad, o quizás estamos demasiado ocupados para esforzarnos en recordar, o puede deberse a que una porción del circuito cerebral no está funcionando"

Dra. Clea Warburton

Descubrieron que ni el recuerdo del "objeto en su lugar" (donde dejamos las llaves) ni del "reconocimiento del orden temporal" (donde las vimos por última vez) pueden formarse si se rompe la comunicación entre estas tres regiones.

Según los investigadores, el estudio revela la presencia de un importante circuito cerebral hasta ahora desconocido.

"En la vida diaria normal recogemos información en este circuito cerebral, que puede involucrar también a otras partes del cerebro", explica la doctora Clea Warburton, quien dirigió el estudio.

"Si reconocemos a alguien en el supermercado pero no recordamos su nombre, esto puede deberse a que sabemos que hemos visto a esa persona en otra parte, quizás en el trabajo".

Y esta dificultad para recordar dónde la hemos visto, agrega la investigadora, puede deberse a varias razones.

"Los procesos pueden volverse defectuosos con el paso de la edad, o quizás estamos demasiado ocupados para esforzarnos en recordar, o puede deberse a que una porción del circuito cerebral no está funcionando".

"Por eso necesitamos usar estrategias para poder procesar mejor la información", agrega.

Estas estrategias, dice, pueden involucrar repetir en voz alta el nombre de una persona cuando nos la presentan la primera vez, o poner atención en una clave de su cara o cabello, cualquier cosa que ayude a que ese recuerdo se forme con más profundidad en nuestra memoria.

Tal como señalan los investigadores, el hallazgo de la función conjunta de estas regiones tiene implicaciones importantes para el entendimiento de la memoria y para ayudar a tratar a personas con discapacidades de memoria, como quienes sufren de la enfermedad de Alzheimer.

Fuente:

BBC Ciencia

¿Por qué nos duele tanto un corte con una hoja de papel?

Especial: Medicina


Seguro que os ha ocurrido más de una y dos veces. Estamos hojeando un libro o una revista cuando un filo de una de sus hojas decide enfrentarse a uno de nuestros dedos. Lo que a simple vista parece un micro corte que no va a tener ninguna consecuencia se convierte en los minutos siguientes en un dolor bastante intenso para realmente lo que ha ocasionado.

¿A qué se debe? Todo tiene su explicación.

Resulta que no hay ningún culpable en particular, sino que es la extraña mezcla dedo-papel la que nos ocasiona este característico dolor, aportando cada uno sus ingredientes a la mezcla.

En primer lugar, con motivo de la frecuencia con la que nos vemos obligados a utilizar nuestro sentido del tacto, los dedos están cubiertos con una concentración extremadamente alta de nocireceptores, fibras nerviosas que envían señales de tacto y dolor al cerebro. Esto hace que los dedos sean especialmente sensibles en comparación con otras partes de nuestro cuerpo.

En segundo lugar, y en el otro lado del ring, nos encontramos con el papel en sí mismo, representado normalmente en forma de hoja. Afilada para conseguir romper la piel, pero no lo suficientemente contundente para realizar un corte limpio, la hoja hace un tipo de corte tan poco profundo que sólo hace que empeoren las cosas ya que en la capa más superficial de la piel es donde se encuentran los nocireceptores que envían las señales de dolor más agudas.

Pero esto no acaba aquí, ya que, por último, los cortes tan superficiales no suelen sangrar mucho, lo que además dificultan el posterior coágulo y sellado de la herida. Esto implica que se mantenga abierta, exponiendo las fibras nerviosas al aire durante un mayor período de tiempo.

Tomado de:

Ballesterismo

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