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4 de julio de 2011

La historia del Sistema Solar o de cómo Saturno salvo la Tierra

¿Es nuestro Sistema Solar una rareza? Hasta hace quince años pensábamos que debía ser la norma, uno más del montón. Mundos rocosos cerca del Sol y gigantes gaseosos con satélites de hielo en órbitas alejadas. Un patrón totalmente lógico, ¿qué otra disposición podría tener un sistema planetario? Pero en 1995 comenzamos a descubrir nuevos mundos alrededor de otras estrellas y pronto nos dimos cuenta que, como suele suceder en la historia de la ciencia, las cosas son más complicadas de lo que uno pudiera esperar a primera vista. La mayoría de los exoplanetas descubiertos eran "júpiteres calientes", es decir, gigantes gaseosos que orbitan sus estrellas a muy poca distancia. A tan poca que durante algún tiempo se pensó que su existencia era imposible.


¿Es nuestro Sistema Solar único? (NASA).

De repente tuvimos que cambiar nuestra visión sobre los mecanismos de formación planetaria. La mayor parte de teorías indicaban que los planetas del Sistema Solar se habían formado en sus posiciones actuales hace 4500 millones de años y que desde entonces apenas habían modificado sus órbitas. Por supuesto, era de sentido común pensar que lo mismo habría ocurrido en otros sistemas estelares. Pero la simple existencia de los júpiteres calientes contradecía esta hipótesis tan simplista. Puesto que los gigantes gaseosos no se pueden formar tan cerca de sus estrellas, debían existir mecanismos que los acercasen progresivamente.

Pronto se propuso una explicación a este fenómeno, conocido como migración planetaria. Los planetas no nacen de la nada, sino que surgen a partir del material sobrante de la formación de su estrella, material que recibe el nombre de disco protoplanetario. Pero explicar el nacimiento de planetas en este disco no es nada sencillo. Hasta la fecha se han propuesto dos modelos contradictorios. El primero, denominado "acreción de núcleo" (core accretion), supone que los planetas se forman lentamente mediante la unión de pequeños cuerpos llamados planetesimales. Una vez adquieren una masa considerable, los futuros gigantes gaseosos empiezan a retener los gases del disco hasta alcanzar su masa final en un proceso que dura varios millones de años. El otro modelo, llamado "inestabilidad de disco" (disc inestability) presupone que el disco protoplanetario se divide en pequeñas zonas que colapsan a su vez para formar planetas de manera muy parecida a como se forman las estrellas. Este modelo predice la formación de planetas gigantes y enanas marrones en poco más de mil años. Tradicionalmente, el modelo de acreción de núcleo ha sido el favorito para explicar la creación de planetas rocosos como la Tierra o gigantes de hielo como Neptuno, prefiriéndose la inestabilidad de disco para dar cuenta de Júpiter o Saturno. Sin embargo, esta división dista de estar nada clara y cada vez más científicos invocan el modelo de acreción de núcleo para explicar la existencia de planetas de la masa de Júpiter, siempre y cuando no se hayan formado muy lejos (más de 50 UA) del Sol.


Representación artística de un júpiter caliente (ESO).

Una vez los planetas están en su sitio, la migración planetaria dará comienzo y seguirán una trayectoria en espiral hacia su estrella por culpa de dos mecanismos diferentes. El primero se llama migración de Tipo I y es el más intuitivo. El gas y el polvo del disco "frenan" el movimiento del planeta y, como resultado, éste tiende a orbitar cada vez más cerca (en realidad el fenómeno es mucho más complejo, ya que hay que tener en cuenta la interacción gravitatoria con el disco, los efectos de las ondas de densidad, turbulencias, etc., pero el concepto de "frenado" nos sirve para hacernos una idea). La migración de Tipo II, por contra, es más sutil y surge al tener en cuenta la interacción gravitatoria de un planeta gigante ya formado. En este caso, el planeta orbitará su estrella en una zona del disco relativamente "limpia", pero la interacción gravitatoria con las zonas interior y exterior del disco provocarán que se vaya acercando a la estrella a medida que el disco interior desaparece por la acción de la presión de radiación de la luz y los vientos estelares de la estrella. La migración de Tipo II es mucho más lenta que la de Tipo I y suele ser la preferida para explicar la presencia de júpiteres calientes en otras estrellas.


Migración planetaria (Nature).

Y aquí está el quid de la cuestión. ¿Por qué Júpiter no terminó cerca del Sol destruyendo todos los planetas rocosos -incluida la Tierra- a su paso? Por ahora nadie lo sabe con seguridad, pero todo apunta a que la explicación está en Saturno. Efectivamente, se cree que nuestro gigante anillado nació mucho más lejos del Sol de lo que está ahora. Después de formarse, los mecanismos de migración de Tipo I acercaron la órbita de Saturno hacia el Sol más rápidamente que Júpiter debido a su menor masa. Una vez que su distancia orbital llegó a ser el doble que la de Júpiter, los dos planetas entraron en lo que se conoce como resonancia 2/3. Es decir, por cada tres vueltas de Júpiter alrededor del Sol, Saturno daba dos. El resultado fue que la interacción gravitatoria de Saturno evitó que Júpiter continuase descendiendo hacia el Sol, salvando en el proceso los planetas del Sistema Solar interior.

O lo que es lo mismo, debemos nuestra existencia a Saturno. No es de extrañar que sea el planeta favorito de muchos.


Gracias a Saturno estás leyendo este blog (NASA).

Pero no debemos pensar que sólo hace falta tener un planeta como Saturno para evitar que un sistema estelar sea pasto de los terroríficos júpiteres calientes. Lo cierto es que nadie sabe con exactitud por qué Saturno se acercó al Sol mucho más rápidamente que Júpiter, pero la mayoría de expertos está de acuerdo en que los procesos de formación de los dos gigantes gaseosos tuvieron que ser bastante diferentes. En concreto, Saturno tuvo que crecer mucho más lentamente que su hermano mayor. O lo que es lo mismo, en otros sistemas planetarios donde los gigantes gaseosos hayan sufrido procesos de formación similares, el resultado final seguiría siendo una estrella con uno o dos júpiteres calientes.

Por otro lado, los modelos de resonancia sugieren que el material del disco protoplanetario exterior debería ser recogido (acretado) por Saturno al caer hacia la estrella. Aquí tenemos otro enigma, ya que entonces Saturno debería haber terminado siendo más grande que Júpiter. La explicación más plausible es que ambos planetas terminaron de formarse justo cuando el disco protoplanetario estaba en proceso de disipación. Primero se habría formado Júpiter, seguido de Saturno, Urano y Neptuno. Si Júpiter y Saturno se hubiesen formado antes, la interacción con el disco habría causado una migración hasta el Sistema Solar interior -a semejanza del sistema GJ876- o el encuentro y posterior expulsión de uno de los dos planetas al exterior del sistema.

Seguro que te habrás encontrado en alguna ocasión con la "hipótesis de la Tierra rara". Según esta teoría, los planetas como la Tierra deben ser muy poco abundantes en el Universo puesto que se necesita toda una serie de coincidencias cósmicas para explicar la existencia de nuestro planeta. Por ejemplo, si Júpiter no fuese tan masivo, los cometas y asteroides habrían impactado contra la Tierra con mucha mayor frecuencia, impidiendo la aparición de la vida. Pues bien, hora sabemos además que otro elemento importante para tener un Sistema Solar como el nuestro es la existencia de un mundo similar a Saturno.

En todo caso, la resonancia entre Júpiter y Saturno no sólo explica que se detuviesen los procesos de migración planetaria. Existen evidencias que sugieren que ambos planetas gigantes se volvieron a alejar con el tiempo hasta ocupar sus órbitas actuales, "empujando" a Urano y Neptuno hacia el exterior del Sistema Solar en el proceso.


Evolución de la distancia de los planetas según dos modelos de formación del Sistema Solar. El modelo de la derecha es el favorito actualmente. De acuerdo con el mismo, Júpiter, Saturno, Urano y Neptuno se formaron más cerca del Sol. Júìter y Saturno migraron hacia el interior, pero luego volvieron a alejarse, arrastrándose en el proceso a Urano y Neptuno (Morbidelli).


Variación del perihelio y el afelio de los planetas exteriores con el tiempo (Morbidelli).

Estos mecanismos migratorios deben ser comunes en otros sistemas planetarios, pero probablemente en muchos de ellos el resultado final ha sido muy distinto. En efecto, si los cuatro planetas gigantes del Sistema Solar hubiesen entrado en resonancia mutua, la excentricidad de las órbitas habría variado violentamente con el tiempo, provocando encuentros cercanos entre los planetas. Finalmente, todos los planetas gigantes excepto Júpiter habrían sido expulsados del Sistema Solar y éste permanecería con una órbita fuertemente excéntrica. Precisamente, este patrón es el que observamos actualmente en muchos sistemas exoplanetarios.

Y no es que estas carambolas planetarias no afectasen a la Tierra. Al contrario. Todo el Sistema Solar interior está repleto de pruebas que apuntan a que algo terrible ocurrió hace 3900 millones de años. Los impactos de asteroides y cometas aumentaron dramáticamente durante un periodo de 20 o 200 millones de años, dejando enormes cicatrices en la Luna y en todos los planetas rocosos con excepción de la Tierra, donde la erosión ha borrado las huellas de este cataclismo. Este episodio de violencia inaudita se denomina el Bombardeo Tardío (Late Heavy Bombardment, LHB). Hasta hace poco se interpretaba como los últimos coletazos de la formación planetaria, pero ahora parece que fue resultado directo del periodo de inestabilidad en las órbitas planetarias que estuvo a punto de desintegrar nuestro Sistema Solar. Según esta nueva teoría, la mayoría de cometas y asteroides del LHB procederían de zonas exteriores a la órbita de Neptuno, lo que hoy en día se conoce como el Cinturón de Kuiper.


La expulsión de Neptuno hacia el exterior del Sistema Solar fue una de las causas del Bombardeo Tardío (Nature).

Además, el movimiento de los planetas gigantes explicaría porque Marte es tan pequeño. Si Júpiter se formó más cerca de su posición actual y luego migró aún más adentro del Sistema Solar interior hasta alcanzar 1,5 UA, las perturbaciones gravitatorias impedirían que el planeta rojo aumentase su masa como predicen los modelos de formación con órbitas estáticas. Si esta hipótesis es correcta, el cinturón de asteroides tuvo que ser parcialmente destruido durante la primera migración interna de Júpiter, para volverse a formar una vez el planeta gaseoso llegó a su distancia actual. Si esta teoría fuese cierta, la parte exterior del cinturón debería estar formada por cuerpos con alto contenido en hielos que se crearon a una distancia superior a la órbita de Júpiter (asteroides de tipo C), mientras que la parte interior la compondrían los asteroides rocosos y metálicos de tipo S. Y precisamente, esto es lo que observamos en la actualidad. De paso, este escenario explicaría por qué los asteroides de tipo C del cinturón son tan similares a los cometas que se encuentran a mayores distancias del Sol.


El movimiento de planetas a lo largo del tiempo a movido los asteroides y cometas del Sistema Solar (Morbidelli).

Como vemos la historia del Sistema Solar dista de ser simple, aunque para desentrañarla hemos tenido que descubrir primero cientos de planetas extrasolares. ¿Es nuestro Sistema Solar un bicho raro? No lo sabemos con certeza, pero lo que es seguro es que no es uno más del montón.


Referencias:


Tomado de:

Blog Eureka

Investigadores desarrollan un chip que conecta redes de fibra óptica a mucha mayor velocidad

  • Ha sido creado en la Universidad Politécnica de Valencia.
  • Permitirá conectar estas redes de fibra óptica a través de una superficie 100.000 veces más pequeña.
  • El chip se trata de un "hito científico internacional", según la institución.

Un grupo de investigadores de la Universidad Politécnica de Valencia (UPV) han desarrollado un chip con las funcionalidades de los "enrutadores ópticos" (los dispositivos que conectan entre sí las redes de fibra óptica), pero con una superficie 100.000 veces más pequeña y una velocidad cien veces mayor.

Con este proyecto, en colaboración con la Universidad Técnica de Eindhoven (Holanda) y la McGill de Montreal (Canadá), los investigadores de la UPV han creado el primer circuito óptico integrado (chip) monolítico para enrutadores ópticos.

Este nuevo dispositivo es un "hito científico internacional en el campo de las comunicaciones ópticas", según ha destacado la UPV en un comunicado.

El nuevo chip es capaz de realizar directamente tareas de encaminamiento de paquetes ópticos, una funcionalidad imprescindible en los futuros enrutadores ópticos. Además, incorpora las funcionalidades básicas en una superficie unas 100.000 veces más pequeña que la de otros subsistemas y es capaz de operar a esa velocidad 100 veces mayor.

Este nuevo chip marca "una gran diferencia" respecto a los chips disponibles hasta la fecha, que eran de carácter híbrido o mixto, muy voluminosos, costosos de ensamblar, mantener y operar, ha explicado José Capmany, director del Instituto de Telecomunicaciones y Aplicaciones Multimedia (ITEAM) de la UPV.

Desde el punto de vista de su viabilidad comercial, el diseño se basa en una tecnología con componentes que no suponen costes adicionales a las líneas de producción de las fábricas de circuitos ópticos integrados existentes en la actualidad.

Fuente:

20Minutos

Café: Datos y Documental


Desde el estupendo Grey’s Blog llega Coffee: Greatest Addiction Ever, un minidocumental divulgativo sobre nuestra adorada C8H10N4O2: la cafeína así como sus efectos y las curiosas circunstancias que la rodean en nuestro mundo. Son unos cinco minutos de culturización concentrada cual expresso, que a la vez sirven para practicar el inglés. Entre otras cosas, se explica que

  • Cada día se consumen 300 toneladas de cafeína en el mundo
  • Los finlandeses son los mayores consumidores de café del mundo per capita
  • La naturaleza desarrolló la cafeína en los árboles para protegerlos de los bichos: en cierto modo es un insecticida
  • Técnicamente, la cafeína es letal, pero sólo para los bichejos de un gramo de peso: necesitarías beberte unas 90 tazas de café (¡si pudieras!) para tener una probabilidad del 50 por ciento de palmarla por sobredosis
  • Como droga del mundo moderno es alucinante: aumenta la concentración, disminuye la fatiga y mejora la memoria – comprobado en laboratorio, y sin efectos secundarios en personas saludables, aparte de la adicción

Quien quiera conseguir su chute de dopamina en una cómoda dosis sólo tiene que hacerse un cafelito de la droga de la felicidad a su gusto. Y marchando.

Acceda al documental en este enlace:

Microsiervos

Nikola Tesla, el hombre que diseñó un mundo eléctrico

La tecnología creada por el inventor fue la única capaz de iluminar grandes ciudades. Su autobiografía, publicada por primera vez en castellano, muestra una vida de novela.

"El presente es de ustedes, pero el futuro, por el que tanto he trabajado, me pertenece". Con estas palabras se resume la vida del que fue uno de los inventores más importantes e influyentes de principios del siglo XX, Nikola Tesla. Megalómano y de personalidad excéntrica, este visionario de origen serbio ha sido castigado por la historia y su vago recuerdo permanece injustamente relegado al rincón de los científicos locos.

Muchas de las importantes contribuciones de este físico al desarrollo de la humanidad han pasado desapercibidas para el gran público. Criticado por algunos de sus contemporáneos por no ofrecer dispositivos de utilidad práctica, sus grandes inventos han acabado imponiéndose con rotundidad.

A finales del siglo XIX desarrolló los principios de la radio, adjudicada al italiano Marconi pero reconocida como creación suya por el Tribunal Supremo de EEUU poco después de su muerte. Considerado el padre de la industria eléctrica, estableció las bases para el uso de la corriente alterna después de luchar contra Edison, firme defensor de la corriente continua, en lo que se conoce como la guerra de las corrientes. También fue uno de los promotores del radiocontrol y muchas de sus ideas, como la transmisión de energía eléctrica sin cables, siguen inspirando proyectos en la actualidad.

El genio olvidado

En un esfuerzo por preservar su memoria y rehabilitar su imagen, la editorial Turner Noema acaba de presentar su autobiografía, publicada por primera vez en castellano. El texto de Tesla ha sido prologado por el periodista Miguel Ángel Delgado, quien se presenta a si mismo como "tesliano". Para el escritor, su importancia queda fuera de toda duda. "Sin él, sin sus inventos, el mundo no sería como lo conocemos", afirma. "Diseñó un mundo basado en la electricidad ¿cómo es posible que haya desaparecido del imaginario colectivo?".

Lea el artículo completo en:

Público (España)

Obsolescencia programada. ¿Comprar para tirar?


Con fecha de caducidad

La obsolescencia programada es el críptico nombre bajo el que se engloba una forma de crear productos con fecha de caducidad, de limitar su duración para que el usuario deba renovarlos. Así las empresas mantienen sus beneficios y, en principio, los trabajadores sus empleos. Ese es el tema de un documental estrenado hace unas pocas semanas y que tanto está dando que hablar. Su título es ‘Comprar, tirar, comprar’, y algunos de los productos que describe como ejemplos de obsolescencia programada son las bombillas, las impresoras o incluso los iPod.

La primera bombilla, la inventada por Edison hacia 1880, tenía una duración de 1.500 horas. A los pocos años se aumentó hasta las 2.500. En 1901 se fabricó un ejemplar que sigue funcionando y que es objeto de veneración en Livermore, en EE. UU. Pero después la progresión se invirtió: en 1924 varias compañías eléctricas crearon el cártel Phoebus, dictaminando que debían durar un máximo de 1.000 horas y multando a las empresas que no cumplían el mandato.

Las impresoras actuales, según el documental, están diseñadas para producir un determinado número de copias. Sobrepasado este umbral, un chip que llevan incorporado impide seguir trabajando con ellas. Y cualquier intento de ‘reparación’ sobrepasa con mucho el precio de una nueva. La razón aducida por los fabricantes es que así se garantiza el funcionamiento correcto de los cabezales. Pero quizá nos gustaría a nosotros decidir cuándo consideramos insuficiente la calidad y queremos cambiarla. El documental cuenta también que los primeros reproductores iPod incorporaban baterías de duración limitada e imposibles de reemplazar, por lo que al poco de comprarlos quedaban inservibles. Así se aseguraban o por lo menos incitaban a que los usuarios compraran los nuevos modelos.

Un modo de vida basado en el consumo

El documental aborda dos problemas de la aplicación de la obsolescencia programada: uno es ético, el ejemplo extremo de un modo de vida basado en el consumo. Otro es de índole ecológica: el planeta es limitado, y su aplicación supone un aumento en el consumo de recursos y un acúmulo de desechos que se concentra en los países del Tercer Mundo. Aunque en un principio pretende ser ecuánime, el documental rápidamente toma partido en contra de su práctica. No es un problema, si se genera debate. Un debate que no existió tras su proyección en la 2, de TVE. Sin embargo hay voces sosteniendo posturas que modulan el mensaje. Uno de esos argumentos es que resulta difícil hacer extensivo el concepto a la economía en general, ya que las empresas también juegan con su imagen de marca, y una imagen de fiabilidad es una forma de aumentar las ventas. Otro es que es más importante la llamada ‘obsolescencia percibida’, la que imponemos como consumidores al desechar productos todavía válidos para comprar otros más novedosos, más a la moda –¿quién no ha comprado unos pantalones por capricho, quién no ha cambiado de móvil o televisor sin necesidad?–.
Pero si asumimos que nos movemos en un mundo de obsolescencia programada, ¿cuáles podrían ser las soluciones? Dos son las que destacan: una es el comunismo, un sistema donde el Gobierno, una vez obtenida una bombilla duradera, pongamos por caso, redistribuye a los trabajadores hacia otra fuente de producción o desarrollo más necesaria. De hecho, los productos más longevos solían fabricarse en Rusia o en la antigua Alemania del Este. Pero la experiencia hace que se antoje inviable. Otra opción es la teoría moderna del decrecimiento, que defiende una reducción de la producción económica y el consumo para buscar un nuevo equilibrio social y con el medio ambiente. Suena bien, pero cuando en el documental se le pregunta a Serge Latouche, catedrático de Economía y defensor de la teoría, qué hacer con el excedente de trabajo, su respuesta es: cultivar el conocimiento y la amistad. Y, desgraciadamente, suena casi tan atractivo como ingenuo.

Que vivimos en un sistema imperfecto, es evidente. Ya desde el momento en que nadie quiere que los trabajadores pierdan sus empleos, pero tampoco tener que tirar una impresora que todavía puede funcionar. Entonces, ¿qué?

Lea el artículo completo (y vea el documental) en:

El Heraldo (España)

Un algoritmo para analizar la Biblia



Un grupo de desarrolladores israelí acaba de presentar un software revolucionario que está dando nuevas pistas acerca de quién o quiénes escribieron la Biblia hebrea (Aleppo Codex). Este algoritmo, desarrollado por el equipo liderado por Moshe Koppel de la Universidad de Bar-Ilan, analiza el estilo y el conjunto de palabras para seleccionar partes de un texto que hayan sido escritas por diferentes autores.
Este programa, que forma parte de un campo de estudio dentro de la inteligencia artificial conocida como atribución de autoría, tiene un gran potencial en diferentes aplicaciones. Desde ayudar al cumplimiento de la ley hasta el desarrollo de nuevos programas para los escritores. Actualmente la Biblia, está proporcionando un gran campo de pruebas para sus creadores.

Unos de los pilares básicos la fe de los judíos, es que la Biblia hebrea – la Torá, también conocida como el Pentateuco o los cinco libros de Moisés – fue escrita por obra de Dios. Sin embargo, desde el advenimiento de los estudios bíblicos modernos, los investigadores académicos opinan que el texto fue escrito por un número diferente de autores, cuyo trabajo podría ser identificado por agendas ideológicas y estilos lingüísticos aparantemente diferentes.
En la actualidad, los investigadores dividen el texto en dos líneas principales. Una de ellas escrita por una figura o un grupo conocido como los “sacerdotes”, debido a las evidentes conexiones con los sacerdotes del templo de Jerusalén. El resto se considera como “no-sacerdotal”. Los investigadores han analizado el texto de forma meticulosa para determinar qué partes pertenecen a cada cual. Cuando se ha ejecutado el nuevo algortimo sobre el Pentateuco se ha encontrado la misma división: una separación entre la parte sacerdotal y la no-sacerdotal; que coincide en un 90% con la tradicional división.
“Hemos sido capaces de resumir varios siglos de esmerado trabajo manual con nuestro método automatizado”, anunció el equipo isarelí en un artículo presentado la semana pasada en Portland, Oregón, en la conferencia anual de Association for Computational Linguistics.
El algoritmo es capaz de reconocer conjuntos de palabras repetidas, como los equivalentes en hebreo de “si”, “y” y “pero”, a la vez que busca sinónimos. En algunos pasajes, la Biblia utiliza la palabra “makel” para referirse a la palabra “staff” mientras que en otras secciones utiliza “mateh” para el mismo objeto. El programa separa el texto en líneas diferentes para cada posible autor.

Tomado de:

Xakata Ciencia
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