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12 de mayo de 2011

Nueva versión de com8s, para colaboración entre profesores y alumnos


Com8s, plataforma que tiene como objetivo mejorar el proceso de aprendizaje a través de la colaboración entre profesores y alumnos, disponible en español, lanza su nueva versión, con un aspecto mejorado y varias funciones que pueden ayudarnos a facilitar la implantación del sistema en nuestro centro de aprendizaje.

Con esta aplicación podemos crear grupos de discusión, intercambio de ideas y archivos, interactuando a través de conferencias de audio y vídeo.

En la nueva versión tenemos disponibles dos ambientes, uno individual, llamado I-space, que permite guardar informaciones y datos personales, y otro compartido, llamado Co-space, donde podemos invitar a otras personas, formar grupos, cambiar contenido y editar información en tiempo real.

Es también posible organizar foros sobre un determinado asunto, así como bajar y subir archivos, recibir y gestionar mensajes, realizar chat y realizar reuniones con diversos participantes.

Buenas novedades para un sistema gratuito y en constante crecimiento.

Fuente:

Wwwhatsnews

Humanos y Primates: Compartir es de Sabios

Brian Hare, investigador de la Universidad de Duke, ha realizado un experimento con el que ha puesto en entredicho la hipótesis de que solo los humanos compartimos la comida con otros individuos con los que no estamos emparentados. En la prueba, se daba la oportunidad a un bonobo de elegir entre monopolizar toda la comida que le era proporcionada o, por el contrario, abrir la puerta a un compañero que se encuentra en una jaula adyacente y poder así compartirla. Hare demostró que en un elevado porcentaje de las ocasiones, los bonobos, al igual que los humanos, prefieren compartir que quedárselo todo para ellos solos.

Muestra del experimento realizado en el Santuario de Bonobos Lola Ya, en la República Democrática del Congo.



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Somos primates

11 de mayo de 2011

¿Por qué tenemos una hendidura entre el labio superior y la nariz?




El familiar surco que une el labio superior y la nariz no está ahí por casualidad. Ahora, por primera vez, podemos ver cómo se forma en esta fantástica animación realizada por la BBC basándose en datos obtenidos por escáneres al rostro de fetos en desarrollo.

Tal y como cuenta el narrador, la cara no “crece” simplemente, sino que es el resultado de una especie de puzzle formado por tres partes principales que llegan a unirse justo en el medio del labio superior formando ese reconocible rasgo que todos nuestros rostros comparten.

Como bien dicen en el vídeo, las piezas de la cara encajan todas juntas hacia el segundo o tercer mes de desarrollo embrional. Y si no se unen entonces nunca lo harán, como bien saben aquellos que tuvieron la mala suerte de nacer con labio leporino.

Enlace

Fuente:

Amazings

¿Qué cosas se pueden observar en el cielo?

Hola a todos.

Voy a inaugurar este blog con un post sobre mi afición más profunda y con la única con la cuál he ganado dinero en vez de perderlo: la astronomía.

Y volviendo al título de la entrada ¿qué se puede ver en el cielo? las respuestas son muchas: nubes, aviones, el azul del cielo... Bien, yo voy a centrarme en qué podemos ver en el cielo que se encuentre fuera de la atmósfera que es donde empieza a darse la astronomía propiamente dicha.


A simple vista (también llamado "a ojo desnudo") podemos ver muchísimas cosas, sin necesidad de prismáticos ni telescopio. Porque aunque igual puede parecer que no nuestro ojo es un instrumento óptico increíble y, sobre todo, muy robusto, capaz de trabajar en condiciones de iluminación muy distintas (intentad fotografiar con una cámara las estrellas y ya veréis, sobre todo con las cámaras de carrete químico).


Aquí muchas cosas que podemos ver:


  • Estrellas: prácticamente el 100% de los puntitos brillantes que veremos en una noche despejada si nos alejamos un poquito de los núcleos urbanos.
  • Planetas: fácil de identificar por ser bastante brillantes (excepto Urano y Neptuno que no pueden ser vistos por nuestros ojos) y sobre todo por no "titilar". Esto se debe a que las estrellas, al estar tan lejos son prácticamente puntos matemáticos, sin tamaño, mientras que los planetas si tienen un pequeño diámetro y hace que no parpadeen.
  • Luna: bastante interesante para ver con telescopio todos sus cráteres a lo largo de sus fases pero con poquita "chicha" para ver a simple vista
Además de estas respuestas triviales uno puede ver más cosas en el cielo como, por ejemplo, la gran galaxia de Andrómeda, el objeto más lejano que puede ver el ojo humano a simple vista: 2,2 millones de años luz de distancia.

También podemos ver un par de objetos celestes más como el "cúmulo de las Pleyades" y la "gran nebulosa de Oríon".

Sin duda la manera más "moderna" para empezar a conocer un poco el cielo y sus objetos es con planetario virtual gratuito llamado Stellarium que podéis descargar aquí.

Podéis ver aquí una captura del programa:


En cuanto al Sol es bastante interesante de observar ya que día a día podemos observar cambios en su superficie con unos filtros especiales. Si no contamos con ellos siempre podremos recurrir a internet. En concreto a una web llamada "tiempo espacial", concretamente Space Weather en la cuál podemos seguir la evolución de las manchas solares actualizadas día a día. Además, si queremos observar vídeos de las llamaradas solares prácticamente en tiempo real podéis visitar la página del telescopio solar espacial Soho.

Y para finalizar, otro objeto que podemos observar deambulando por el cielo: La estación espacial internacional.

Alrededor de Marzo ampliaron el número de paneles solares de la Estación Espacial (ISS) provocando que, a su paso por encima de nuestras cabezas por la noche brille de manera más que evidente.

La información sobre cuándo podemos verla pasar (y unos cuantos satélites artificiales visibles más) la tenéis en esta página: http://www.heavens-above.com/

Lea el artículo completo en:

El Universo de Wavens

Magia y neurociencia, manual para “engañar” al cerebro

Algunos de los mejores magos y neurocientíficos del mundo se han reunido en la isla del Pensamiento (Pontevedra) para compartir conocimientos y experiencias. Científicos e ilusionistas aprenden cómo reconstruye nuestro cerebro la realidad gracias a las ilusiones que los magos llevan siglos practicando.



Los ojos están fijos en la moneda, los dedos se mueven durante un instante y la moneda no aparece en el lugar en el que todos esperaban. Cuando el mago abre la mano, una docena de espectadores aplauden alborozados alrededor de la mesa. El público de esta noche es muy especial, la mitad de ellos son magos y la otra mitad neurocientíficos que llevan años estudiando los secretos del cerebro y la percepción. Aún así, no dejan de asombrarse con cada nuevo truco.

Son las tantas de la madrugada y estamos en la isla de San Simón, en mitad de la ría de Vigo. Los invitados han sido cuidadosamente seleccionados para participar en Neuromagic 2011, la primera reunión de magos y neurocientíficos del mundo para estudiar cómo funcionan estos “engaños” en nuestra mente. Los testigos del juego de la moneda saben que en algún momento del proceso su cerebro ha creído ver lo que no estaba allí y ha reconstruido parte de la escena. Estos pequeños fallos son los que los magos llevan siglos explotando para dejarnos con la boca abierta y para los que la neurociencia está encontrando ahora una explicación.

“Los magos toman ventaja de que tenemos una capacidad mental limitada”, explica Susana Martínez-Conde, quien ha coordinado el congreso con Stephen Macknik después de años trabajando junto a muchos de estos ilusionistas de forma individual. “Nuestro cerebro tiene un tamaño y unos recursos limitados”, explica, “y debe tomar decisiones y atajos”. Es por esta economía de los recursos que nuestra mente completa los huecos y ve continuidad donde quizá no la hay, o hace interpretaciones que tal vez no sean del todo correctas pero que nos sirven para ir tirando.

“Vivimos rodeados de ilusiones”, asegura el profesor Peter Tse, uno de los mayores expertos del mundo en esta materia. En su opinión, estas ilusiones visuales son el fallo que demuestra que todo lo que vemos es una construcción del cerebro. Dispuesto a demostrarlo, Tse proyecta una imagen ante el auditorio que expone durante largos segundos. “¿Alguien ha notado algún cambio?”, pregunta. Nadie ha apreciado nada, a pesar de que es un público “entrenado”. Un minuto después, cuando lo explica, vemos que una de las ventanas del dibujo se ha esfumado de nuestra vista, pero a una velocidad tan lenta que nuestro cerebro no ha sido capaz de registrar el cambio a nivel consciente.

El cerebro rellena huecos, se pierde los detalles porque todo lo que queda en la periferia está borroso y se distrae con una canción, un ruido o una emoción. Cuando el mago nos hace reír, por ejemplo, nuestra atención baja momentáneamente y nos deja más expuestos al engaño durante unos segundos. También construye una falsa continuidad entre unos eventos y otros, aunque los cambios salten a la vista.

Entre otras muchas cosas, Luis Martínez Otero estudia en su laboratorio del Instituto de Neurociencias de Alicante la continuidad de nuestra percepción cuando realizamos determinadas tareas. “La memoria visual a corto plazo es muy importante para mantener la ilusión de continuidad visual”, asegura. “Estamos continuamente moviendo los ojos, percibimos el mundo de forma discontinua, pero en cambio nos parece continuo”. Hay muy buenos ejemplos en las películas, como la famosa escena de la batalla de “Braveheart”, en la que Mel Gibson lleva un arma diferente en cada plano y nadie lo percibe, o la película de Chaplin en la que cambia de habitación cuatro o cinco veces y reaparece con sombrero y sin sombrero.

Un fenómeno muy relacionado con esto es la ceguera por desatención y se suele explicar con el famoso vídeo del gorila y los pases del baloncesto o el encuestador que se intercambia con otro sin que la víctima note el cambiazo. Cuando centramos nuestra atención en un foco determinado, el resto del mundo desaparece para nuestro cerebro. Los magos utilizan esta estrategia y otras muchas durante sus actuaciones, tratan de que miremos donde ellos quieren e incluso borran de nuestra memoria lo que acaba de suceder con preguntas que nublan nuestro razonamiento y cambiarán lo que luego recordemos.

“La colaboración entre magia y neurociencia funciona en ambos sentidos”, explica Martínez-Conde. “También los magos están muy interesados en saber cómo funciona la percepción y cómo mejorar sus trucos”. Los científicos no solo están usando los trucos para comprender cómo funciona la percepción, sino para poner a prueba nuestras habilidades cognitivas. Peter Johansson y Lars Hall, por ejemplo, utilizaron un pequeño juego de manos para cambiar la elección de sus sujetos entre dos opciones. Los participantes elegían entre dos fotografías y explicaban los motivos por los que habían escogido una de ellas sin saber que el investigador les había dado la opción descartada. Sus trabajos han servido para profundizar en un fenómeno conocido como ceguera a la elección y demostrar que nuestras opiniones son mucho más maleables de lo que pensamos.

Anthony Barnhart es el único ponente que tiene los pies en los dos lados del campo de juego. “Empecé como mago”, nos explica, “antes de ser psicólogo”. “A medida que desarrollas tu interés por la magia y aprendes cómo engañar a la gente”, confiesa, “te das cuenta de cómo fallan nuestras percepciones”. Sus conclusiones son bastante inquietantes, porque indican que nuestro cerebro verá una y otra vez la misma ilusión o se fijará en los mismos focos por muy inteligentes que nos creamos. "De hecho", nos revela alguien lejos de la cámara, "hay quien cree que el mejor público para engañar es el que se cree más listo”.

Durante cuatro noches seguidas, magos y neurocientíficos han intercambiado secretos para mejorar lo que sabemos de ambas disciplinas. En un lado de la mesa, el gran James Randi saca una flor del pelo de unas invitadas. En el otro, Eric Mead recuerda la noche en que un tigre se escapó de una jaula en Las Vegas y dejó la marca de sus garras sobre el capó de un coche y Max Maven habla del tipo que hacía creer que tenía unos dados dentro del puño haciendo sonar los huesos fracturados de sus nudillos.

“Esto que acabo de ver, ¿ha pasado?”. La pregunta del mago Luis Piedrahita resume perfectamente la sensación con la que nos quedamos después de un truco de magia. Algo que es aparentemente imposible se ha convertido en posible durante un instante, el niño dentro de nosotros quiere creer que es verdad, jugar a deslizarse por la pendiente del asombro. La respuesta está a unos centímetros de distancia, en esas conexiones neuronales evolucionadas para percibir formas, colores y movimientos de determinada manera. Los científicos empiezan a comprender cómo se generan las ilusiones y a meter la cabeza entre estas misteriosas bambalinas, ese lugar donde nuestras percepciones se convierten en palomas y un montón de conejos asoman de una chistera.

Ver también:

- James Randi: "Mantened los ojos abiertos y pensad por vosotros mismos"

- Diez ilusiones visuales explicadas y una sin explicación (vídeo)



Tomado de:

La Información

¿Qué es una electrolinera? El futuro del vehículo eléctrico

Signo europeo de electrolineraCon la llegada de los automóviles eléctricos, llegan también las estaciones de servicio con dispensadores de energía para recargar las baterías de estos nuevos vehículos. Para referirse a ellas inicialmente se las han denominado como estación de carga o estación de carga eléctrica aunque en los últimos tiempos comienza a emplearse la palabra electrolinera.

La palabra electrolinera surge de los términos eléctrica y gasolinera y constituye un neologismo para denominar a las estaciones de servicio que dispensan energía para recargar las baterías de los automóviles eléctricos.

Hoy en día el desarrollo de estas instalaciones está dividido en dos conceptos diferentes: los sistemas de recarga de baterías y los sistemas de cambio de batería.

Sistemas de recarga de baterías

Estaciones en las que el vehículo se conecta directamente a la red eléctrica (vehículos enchufables).

Estos sistemas tienen todavía que superar grandes problemas como son el tiempo de recarga, que con las infraestructuras eléctricas actuales puede llevar varias horas y la estandarización de los mismos, ya que serán necesario que los sistemas empleados por toda la industria sean compatibles.

Tiempos de recarga

Una electrolinera relativamente sencilla con 3,6 kilovatios de potencia (230 voltios a 16 amperios) requiere varias horas para recargar completamente un vehículo eléctrico. Por ejemplo, el Nissan Leaf, con una batería de 24 kilovatios-hora tardará aproximadamente 7 horas en recargar.Electrolinera instalada en Madrid por Ciete S.A. 3,6 kW

Sin embargo, debe tenerse en cuenta que la mayoría de los usuarios recargarán todos los días, por lo que raramente necesitarán recargar totalmente la batería. Así pues, 3,6 kilovatios de carga pueden ser suficientes para recargar un vehículo aparcado en el hogar o el trabajo, pero nunca para “repostar” en medio de un viaje.

Salvando las limitaciones impuestas por la gestión electrónica de la potencia de recarga y de la química de la batería, la mayor potencia de recarga de una electrolinera puede reducir estos tiempos de manera significativa. Actualmente empresas en todo el mundo están desarrollando sistemas en base al estándar internacional sobre conectores eléctricos y modos de recarga, IEC 62196, desarrollado por la International Electrotechnical Commission (IEC):

- El conector SAE J1772-2009, puede suministrar 16,8 kW (240V, 70A)
- VDE-AR-E 2623-2-2, desarrollado en Alemania por la empresa Mennekes proporciona hasta 43,5 kW (400V, 63A, de tres fases)
- CHAdeMo, “Charge de move” (carga para moverse), es un estándar de carga rápida que puede suministrar hasta 62,5 kW (500 V DC, 125)

Este último sistema podría reducir el tiempo de recarga del Nissan Leaf en un 80%, dejándolo en aproximadamente 30 minutos.

Pero estos sistemas deben seguir desarrollándose, ya que es comúnmente aceptado en la industria que para que un usuario medio pueda aceptar realizar un repostaje en mitad de un trayecto éste debe poder realizarse en menos de 10 minutos, son los llamados “sistemas de recarga rápida”.

Aspectos técnicos

Una consecuencia directa de la implementación de electrolineras de recarga rápida es la necesidad de una infraestructura eléctrica capaz de suministrar las potencias demandadas ya que la carga rápida requiere un servicio eléctrico de tipo industrial.

El ejemplo siguiente ilustra las necesidades de potencia para un vehículo eléctrico tipo:

- Batería del vehículo: 50 kWh
- Eficiencia del cargador: 100%
- Tiempo de recarga: 10 min (carga rápida)
- % de recarga: 70 % (del 10% al 80%)

Con estos datos, la potencia requerida por la red es de (0,7 x 50) / (10 / 60) = 210 kW.

A modo de comparación, se estima que la potencia media contratada por hogar en España es de 4,4 kW, por lo que 210 kW equivalen a la potencia de unos 50 hogares.

Una electrolinera diseñada para la carga rápida de varios vehículos a la vez, similares a las estaciones de servicio de hidrocarburos actuales, puede requerir picos de potencia del orden de varios megavatios.

En la práctica, la eficiencia energética de una carga rápida de menos de diez minutos es probable que se reduzca significativamente debido a las pérdidas resistivas o pérdidas óhmicas causadas por las altas corrientes requeridas en el interior del vehículo. La energía perdida se convierte directamente en calor, lo que podría perjudicar a la propia batería y a los equipos electrónicos del vehículo por lo que sería necesaria una potencia eléctrica adicional para refrigerar el equipo. El más que probable futuro aumento de la capacidad de las baterías requerirá un aumento de la potencia de carga, de la corriente y de las pérdidas en forma de calor de forma lineal por lo que la carga rápida requerirá nuevas innovaciones conforme se desarrollen vehículos con mayor autonomía.

Las altas potencias requeridas por los sistemas de recarga rápida también pueden suponer un problema para la red eléctrica pudiendo provocar bajadas de tensión o incluso apagones durante las horas punta si demasiados vehículos deciden cargar al mismo tiempo. Para tratar de optimizar la red se puede incentivar la recarga de vehículos en horas valle mediante tarifas eléctricas reducidas. Otra solución es el empleo de sistemas de almacenamiento de energía que permitan reducir la diferencia entre la demanda de la estación de recarga y la red eléctrica, aunque esto supondría una reducción de la eficiencia del sistema debido a las inevitables pérdidas de carga. Otra posibilidad es la generación in-situ, bajo demanda, de potencia eléctrica.

Comunicación Vehicle-to-grid (V2G)

La recarga de las baterías de los vehículos eléctricos suponen una gran carga para las redes eléctricas por lo que se hace necesario que, para mitigar esta carga, se trasladen estas demandas a las horas valle de consumo. Con el fin de poder programar estas recargas, ya sea la estación de recarga o el vehículo, deben comunicarse con la “red inteligente”. Estos sistemas, denominados Vehicle-to-grid (V2G) permitirán a los vehículos recargar en horas valle y vender la electricidad a la red en horas punta.

Estandarización en Europa

El 29 de junio de 2010 las organizaciones de normalización europeas, CEN, CENELEC y ETSI recibieron el mandato M-468 de la Comisión Europea para que elaboren un sistema común de carga para el vehículo eléctrico.

A raíz de este mandato se ha formado un grupo de trabajo con los siguientes objetivos:

- Asegurar la interoperabilidad entre los cargadores y la red en los países miembros.
- Asegurar la interoperabilidad entre los cargadores y los vehículos.
- Considerar las posibilidades de carga inteligente de los vehículos eléctricos (V2G)
- Garantizar la seguridad para el usuario y la compatibilidad electromagnética.

De acyerdo a los términos del mandato, en marzo de 2011 debería haberse presentado ya un informe preliminar.

Sistemas de cambio de batería

Son estaciones de servicio en las que los vehículos eléctricos pueden cambiar las baterías. El objetivo es que el conductor no tenga que bajarse siquiera del vehículo y que todo el proceso dure menos de lo que dura actualmente un repostaje tradicional.

Estas estaciones pretenden completar las necesidades de abastecimiento de los coches eléctricos para largas distancias.

La idea de estas electrolineras es que un dispositivo robotizado cambie enteramente la batería del vehículo por otra cargada. El proceso consiste en entrar en un riel tipo lavado de autos que nos sitúa sobre un mecanismo que extrae la batería que se encuentra por debajo del auto y posteriormente monta la nueva para salir finalmente por una rampa. El cliente sigue su viaje conociendo en cualquier momento la autonomía del vehículo. La estación conecta a la red la batería descargada para volverla a llenar de electricidad y ponerla a disposición del próximo cliente. En ningún momento hay flujo de corriente eléctrica hacia el coche. Se pretende que toda la infraestructura necesaria para el funcionamiento de una estación de cambio automático de baterías se instale bajo tierra, dejando la superficie únicamente para el acceso de los vehículos.

El mayor problema de este sistema es la estandarización ya que los fabricantes tendrían que homologar sus baterías y sistemas de acople a los vehículos para que cualquiera pueda conectarse.

Sustitución del electrolito

Una variante de este tipo de sistemas lo constituye la última generación de baterías redox de vanadio. Estas baterías tienen una densidad de energía similar a las baterías de plomo-ácido. Sin embargo, la carga es almEnlaceacenada únicamente en un electrolito líquido con base de vanadio que puede ser bombeado y sustituido por electrolito cargado.

Este sistema de baterías de vanadio puede ser una tecnología apta para estaciones de carga rápida de vehículos eléctricos debido a su alta densidad de potencia y resistencia en el uso diario. Su principal inconveniente es su precio, ya que las baterías de vanadio cuestan actualmente entre 350 y 600 $/kWh.

Autor: César García Villalonga. Ing. de Caminos Canales y Puertos

Tomado de:

Ciete S.A.

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