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3 de septiembre de 2010

MIT: Cèlulas solares que se regeneran biològicamente como las plantas

Los vegetales convierten la luz en energía de la forma más eficiente, unos organismos que para los investigadores marcan la última frontera en la creación de células fotovoltaicas. Por eso, desde hace años, los científicos están constantemente tratando de imitar los trucos logrados por las plantas gracias a millones de años de evolución.

Un equipo de científicos del MIT (Massachusetts Institute of Technology) ha anunciado esta semana que han desarrollado unas células solares de clorosplastos sintéticos que se pueden romper y auto-ensamblar varias veces, al igual que las células vegetales. Estas células solares se renuevan constantemente, lo que significa que la tecnología, en última instancia, podría dar lugar a paneles solares casi eternos, que se reconstruyen solos cuando son dañados por el sol.

Las técnicas modernas de fabricación requieren generalmente un alto grado de control (y de coste) para obtener materiales fotovoltaicos con configuraciones precisas. De ahí el interés de los investigadores en sistemas de auto-montaje, que puedan simplificar la manufactura existente imitando la naturaleza.

Aunque las hojas de las plantas pueden parecer tan estáticas como las células de un panel solar artificial, la luz del sol es realmente bastante destructiva para ellas. Para contrarrestar este efecto las hojas reciclan rápidamente sus proteínas (aproximadamente cada 45 minutos) durante las horas de más sol. Este mecanismo de reparación rápida permite a las plantas aprovechar al máximo la energía abundante del sol sin perder eficiencia en el tiempo.

Para crear esta capacidad regenerativa única, el equipo del MIT ha utilizado una técnica que permite controlar la estructura hasta el nivel nanométrico, pudiéndose manipular el interfaz entre los componentes orgánicos e inorgánicos para optimizar las características deseadas.

Se trata de un novedoso conjunto de moléculas de auto-montaje que usan los fotones de la luz solar para captar electrones sueltos en forma de electricidad. El sistema contiene siete compuestos diferentes, incluyendo nanotubos de carbono que son los que dan la estructura y el canal para conducir la electricidad lejos de las células. Unos fosfolípidos sintéticos y otras moléculas que se auto-ensamblan en los centros de reacción son los que en realidad interactúan con los fotones entrantes para liberar electrones eléctricos.

Bajo ciertas condiciones, este compuesto crea una estructura uniforme para cosechar energía solar. Pero en presencia de un tensioactivo (similar al material utilizado para dispersar el aceite durante los derrames de petróleo del Golfo de México) las estructuras se separan y se dividen en los nanotubos, fosfolípidos y las otras moléculas constituyentes. Pasando la solución a través de una membrana para eliminar el dispersante, los elementos se vuelven a ensamblar, rejuvenecido las células solares en mal estado por su exposición excesiva al sol.

Por ahora los investigadores han logrado que estas células fotovoltáicas trabajen con una eficiencia del 40 por ciento, aunque piensan que con algunos retoques podría aumentar el rendimiento mucho más. La tecnología podría ser el próximo gran paso adelante para la tecnología solar, ya que permite paneles solares que no se degradan con el tiempo, a los que sólo hay que dar una sacudida rápida con el surfactante para conseguir, esencialmente, un nuevo panel.

Prueba de la célula; Patrick Gillooly, MIT

Fuente: Eureka Alert

2 de septiembre de 2010

Dios no creó el Universo, dice Stephen Hawking


Stephen Hawking

Hawking publicará un nuevo libro este mes.

Uno de los físicos más eminentes del mundo, Stephen Hawking, dice haber cambiado de parecer con respecto a la creación del Universo y ahora afirma que Dios no tuvo nada que ver en ello.

En el pasado, Hawking expresó que la idea de un creador divino no era incompatible con el entendimiento científico del cosmos.

Pero en su libro más reciente, "El gran diseño", sostiene que las nuevas teorías dejan en claro que el fenómeno conocido como el Big Bang (la explosión que dio origen al Universo) fue una consecuencia inevitable de las leyes de la física.

"No es necesario invocar a Dios para encender la mecha y darle inicio al Universo", concluye el científico.

clic ¿Usted qué opina? ¿Hay lugar para Dios en el universo?

En su anterior libro de 1988, el popular "Una breve historia del tiempo", Hawking pareció aceptar la mano de Dios en la creación del cosmos.

"Si pudiéramos descubrir una teoría completa, sería el máximo triunfo de la razón humana, porque entonces conoceríamos la mente de Dios", escribió entonces.

Sin embargo, en su última obra, el físico más famoso del Reino Unido disputa la creencia de Isaac Newton, quien afirmó que el Universo debió haber sido diseñado por Dios y no pudo haber surgido del caos.

De la nada

Hawking identifica el descubrimiento, en 1992, de un planeta en órbita alrededor de una estrella diferente a nuestro Sol como la primera grieta en la teoría divina.

"Eso hace que las coincidencias de nuestras condiciones planetarias -un único Sol, la combinación de la distancia entre el Sol y la Tierra y la masa solar- sean mucho menos excepcionales y mucho menos convincentes como evidencia de que la Tierra fue cuidadosamente diseñada sólo para satisfacer a los seres humanos", sostiene.

El científico explica que es por la ley de la gravedad que el Universo puede crearse de la nada.

"La creación espontánea es la razón por la que hay algo en lugar de nada, el porqué de la existencia del Universo, el porqué de nuestra existencia".

El coautor del libro es el físico estadounidense Leonard Mlodinow y saldrá a a la venta el 9 de septiembre.

La publicación de "El gran diseño" ocurrirá una semana antes de que el papa Benedicto XVI visite el Reino Unido.

Fuentes:

BBC Ciencia & Tecnología

El País Sociedad

EFE

AFP

El Comercio (Perú)

RTVE.es

CNN

The Guardian

O Globo

Fox News

CBS News

La vida de una estrella: 12 000 millones de años en seis minutos


Pues eso. La mareante cifra de 12.000 millones de años en la vida de una estrella narrada en un video de sólo 6 minutos. Sencillamente mágico.

Para quién le interese, la canción que suena de fondo es de FC Kahuna y se titula Hayling.




Tomado de:

Gen Ciencia

"El gol que desafió a la física", plasmado en una ecuación

Un grupo de físicos se ha encargado de estudiar uno de los goles más espectaculares de la historia del fútbol para explicar que en ningún caso se debió a la casualidad. Se trata del lanzamiento de falta con el que Roberto Carlos dejó perplejo al guardameta francés Fabian Barthez en el año 1997, al conseguir una curva nunca vista antes en un disparo.

En estudio, publicado en el «New Journal of Physics» afirma que la antigua suposición de que el gol había sido una casualidad fantástica es incorrecta. Un equipo de científicos franceses ha desarrollado una ecuación para decribir la trayectoria del lanzamiento.

Gráfico.

Los físicos han encontrado la explicación a uno de los goles más espectaculares de la historia del fútbol.

El tiro libre del brasileño Roberto Carlos en un partido contra Francia tomó una curvatura tan pronunciada y desconcertante que el golero Fabián Barthez quedó como paralizado en la línea de meta.

Ahora un estudio que aparece en el New Journal of Physics (o Revista de Física) sugiere que la hazaña no fue un accidente futbolístico, como muchos aficionados creen.

Un equipo de científicos franceses descubrió la trayectoria de la pelota y desarrolló una ecuación que la describe.

Según ellos, el gol podría repetirse si la pelota recibiera un golpe lo suficientemente fuerte, gira sobre sí misma y -lo más importante- a una distancia suficiente del arco.

Roberto Carlos marcó su gol "mágico" en 1997, en un encuentro que formó parte del Tournoi de France, un torneo amistoso que se celebró como antesala al Mundial de Fútbol de 1998.

Toma la curva

El tiro libre de Roberto Carlos

Si las condiciones están dadas, el "hechizo" de Roberto Carlos podría repetirse, dice el estudio.

Algunos comentaristas lo bautizaron como "el gol que desafió a la física", pero el estudio presenta la ecuación que describe la trayectoria de la pelota con exactitud, y prueba lo contrario.

"Hemos mostrado que el rumbo de una esfera que gira sobre sí misma es una espiral", dijo a la BBC el director de la investigación, Christophe Clanet, de la École Polytechnique (Escuela Politécnica) de París.

Clanet describió la trayectoria como "un rulo de caracol", ya que aumenta la curvatura a medida que la pelota gana distancia.

Gracias a que Roberto Carlos se encontraba a 35 metros de la meta cuando pateó la pelota, la curvatura pudo apreciarse mejor. De forma que el tiro "desafiante" al fin y al cabo siguió una curva que cada vez se cierra más sobre sí misma.

Clanet estaba investigando la trayectoria de las balas junto a su colega David Quere, cuando derribaron este mito futbolístico.

Para "simplificar el problema" se valieron de pelotas de plástico que tuvieran la misma densidad que el agua.

Un viaje largo

Simular el tiro libre bajo el agua permitió eliminar los efectos de las turbulencias en el aire y la fuerza de gravedad, y reveló la trayectoria pura de una esfera giratoria.

"En una cancha de fútbol, veremos algo parecido a esta espiral ideal, pero se notará la influencia de la gravedad", explicó Clanet.

"Sin embargo, con un golpe lo suficientemente fuerte, como el de Roberto Carlos, ésta influencia se minimiza", agregó.

El secreto clave, de todas formas, según los científicos, fue la distancia que recorrió la pelota para lograr engañar a Barthez.

"Si la distancia no es suficiente, sólo puede verse la primera parte de la curva", explicó Clanet.

"Pero si la distancia es la correcta, como en el tiro de Roberto Carlos, la curva se cierra, y se ve la trayectoria completa", remató. (Según BBC en español)

Egipto: El valle de las ballenas


Un desierto egipcio, que en su día fue un océano, guarda el secreto de una de las transformaciones más notables de la evolución.

Hace treinta y siete millones de años, en las aguas del antiquísimo mar de Tetis, una sinuosa bestia de 15 metros de largo, con mandíbulas enormes y dientes afilados, murió y se hundió en el fondo del mar.

Con el transcurso de los milenios, un manto de sedimentos se acumuló sobre sus huesos. El mar retrocedió, y cuando el antiguo lecho marino se transformó en desierto, el viento comenzó a des­­gastar la arenisca y la arcilla depositadas sobre los huesos. Poco a poco el mundo cambió. Los movimientos de la corteza terrestre empujaron a la India contra Asia, y se formó el Himalaya. En África, nuestros antepasados r emotos adoptaron una postura erguida y empezaron a caminar sobre dos piernas. Los faraones construyeron las pirámides. Roma ascendió y cayó. Y durante todo ese tiempo el viento continuó su paciente excavación. Entonces, un día, llegó Philip Gingerich para terminar el trabajo.

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National Geographic

¿Por qué los caramelos Peta Zetas estallan en la boca?

Haz la prueba en casa: mezcla azúcar, saborizantes, colorantes y aromas, fúndelo todo y espera a que se solidifique. Habrás creado unos deliciosos caramelos caseros. Sin embargo los Peta Zetas "explotan" cuando te los comes ¿qué tienen estas chucherías que las hacen tan especiales? El secreto: burbujas de CO2 a 60 atmósferas de presión, la misma que aguantaría tu cuerpo a 600 metros de profundidad.

El proceso de fabricación de los Peta Zetas es un tanto más complicado que el de los caramelos normales. Los azúcares, colorantes y saborizantes se disuelven a 149ºC hasta formar un jarabe de azúcares. Este líquido espeso pasa a un reactor que gasifica el jarabe con CO2 a una presión de 60 atmósferas, formándose pequeñísimas burbujas dentro del líquido. Posteriormente se deja enfriar hasta que se solidifica, obteniéndose una gran masa de caramelo con minúsculas burbujas. Cuando esta masa de caramelo se saca del reactor, la presión de dentro del caramelo es más grande que la presión exterior de modo que la masa de caramelo se rompe en mil pedazos dando lugar a pequeñas piezas irregulares, los Peta Zetas.

Así pues, en realidad, si analizásemos microscópicamente los pequeños trozos de caramelo, observaríamos minúsculas burbujas a muy alta presión atrapadas entre caramelo. De este modo, cuando la chuchería llega a la boca, la saliva disuelve el caramelo que envuelve las burbujas y estas se liberan generando los típicos ruidos y explosiones que hacen diferente a este producto.

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Muy Interesante

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