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22 de julio de 2010

¿Cuántos microorganismos tenemos?


Jueves, 22 de julio de 2010

¿Cuántos microorganismos tenemos?

Demasiados sería la respuesta sencilla. En realidad nuestro cuerpo es un inmenso cultivo de microorganismos. Tenemos 10 veces más microorganismos que células propias. En el ser humano hay unos 10 billones de células y en condiciones normales podemos tener hasta 100 billones de microorganismos, en su mayoría bacterias. Si nuestro cuerpo contiene más de 200 tipos celulares, sólo en la piel ya tenemos esa diversidad de especies microbianas, por no hablar de las más de 400 especies diferentes del colon. ¿Qué hacen esos microorganismos?


Hasta ahora, se han identificado unos 160 microorganismos que son comunes en los humanos. Según Jun Wang, director del BGI-Shenzhen (China) autor de un artículo sobre el secuenciado del microbioma "de todos los genes del intestino humano, el 99% son bacterianos".

En condiciones normales la microbiota residente se autorregula, renovándose entre 2 y 3 veces al día y se excretan diariamente 3x10 (elevado a 13) microorganismos. En recuentos microscópicos de heces, se reveló la existencia de hasta 10 (elevado a 12) microorganismos por gramo de peso seco de heces. Y si pudiéramos poner todos los microorganismos del cuerpo en una báscula pesarían unos 2 kilos, aunque sin ellos no podríamos realizar muchísimas funciones vitales para nuestra vida.

¿Nuestro cuerpo tiene microorganismos en todos los tejidos?

NO. Aunque la cantidad de microorganismos sea unas 10 veces superior al número de células, en condiciones normales tendremos microorganismo en la piel y en las mucosas del ojo, oído externo, tracto respiratorio superior (boca, nariz, nasofaringe), tracto digestivo (esófago, estómago, intestino) y parte del tracto genitourinario externo.

Sin embargo, nuestro cuerpo tiene órganos denominados axénicos, en los que no puede existir ningún tipo de microorganismo bajo ningún concepto (la existencia en alguno de ellos, significa infección y riesgo para la vida). Los órganos axénicos son los órganos principales como el cerebro, pulmón, corazón, hígado, riñones, páncreas, vesícula, uréteres y también en el músculo, en la sangre y en el sistema linfático.

Y entonces, ¿cómo los tenemos repartidos por el resto del cuerpo?

Como acabamos de comentar, los tenemos repartidos entre la piel y las mucosas y generalmente son relaciones mutualistas y comensales, aunque la cantidad de microorganismos varía entre cada persona en función de la edad, sexo, dieta, estilo de vida, lugar de residencia, higiene, etc...

En un estudio publicado en 2009 en Science, un grupo de investigadores comprobó al analizar "comunidades" de bacterias en 27 regiones del cuerpo de nueve adultos sanos, que la composición de las "comunidades" variaba de persona a persona e incluso según el tipo de vida o de un sitio a otro del cuerpo.

Por ejemplo, sobre la piel ocupan una superficie de unos 2 metros cuadrados y en función de la zona, la variedad existente variaba. Por ejemplo en el antebrazo había hasta 44 especies diferentes vs. detrás de la oreja, que "apenas" tenía 19 bacterias diferentes, siendo mayoritariamente bacterias Gram positivas.

Generalmente están en zonas con con células muertas, secreciones o zonas húmedas, asociadas a zonas con secreciones como en los folículos pilosos, poros y glándulas sudoríparas o sebáceas. ¿Por qué en esas zonas? Tienen buen acceso a nutrientes como agua, aminoácidos, urea, ácidos grasos y diferentes electrolitos que soltamos por el cuerpo.

Propionibacterium acnes
es un ejemplo de estos microorganismos que tenemos sobre la piel y que está vinculado a la formación del acné y que se alimenta de los ácidos grasos que van soltando las glándulas sebáceas. En otros casos, las bacterias funcionan como "barrenderos" ya que se digieren pequeños trozos de piel muerta.


Toe Culture

Microorganismos del dedo del pie - Fotografía en Flickr de akseabird


Sin embargo en el resto de la piel, el ambiente es menos favorable porque tiene un pH menor y con gran sudor lo que le convierte en un ambiente hiperosmótico con altísimas concentraciones de NaCl (como si estuviéramos en el Mar Muerto), además de la existencia de lisozimas, etc...


Cuando llegamos al Tracto respiratorio la cosa ya cambia. En el tracto respiratorio superior (Boca, nariz y nasofaringe) hay una gran diversidad (Staphylococcus, Streptococcus, Cocos Gram negativos...) mientras que en el tracto inferior, salvo infección, apenas hay, porque hay un flujo continuo de moco que evita la colonización así como macrófagos que están vigilando la colonización.

¿Y la boca?


Throat Culture

Colonias de microorganismos asociadas a la dentadura, aisladas en una placa de agar sangre - Fotografía en Flickr de akseabird


La cavidad bucal es un hábitat muy complejo y heterogéneo, pero que es uno de los lugares magníficos para el conocimiento de las bacterias. En la cavidad bucal hay una buena disponibilidad de agua, nutrientes, así como un pH y una temperatura adecuada. Es un hábitat tan complejo que podemos encontrar Arqueas productoras de metano como Methanobrevibacter o hasta 101 diferentes tipos de bacterias (a nivel de Género). Desde los Streptoccus mutans y S. sobrinus, causantes de la caries a Lactobacillus que nos ayudan a asimilar lactosa o Neisseria.

Desde el momento en que nacemos, la cavidad bucal, ya es colonizada por microorganismos del ambiente circundante, unas horas después del nacimiento son inicialmente anaerobios aerotolerantes y aerobios, para finalmente sólo quedar anaerobios (no toleran oxígeno) con la formación de los primeros dientes, ocupando toda la cavidad bucal desde los dientes hasta la mucosa adyacente.

Resisten la acción mecánica externa en la dentadura, gracias a una biopelícula, que es por explicarlo de una forma "sencilla", como un entramado orgánico de origen bacteriano, formado por restos de la destrucción de bacterias y polisacáridos de cadena larga, sintetizados por las propias bacterias a partir de los azúcares de la dieta.

La biopelícula va a sujetar, sostener y proteger a las bacterias que van a formar la placa dentaria, contra la acción exterior, pudiendo resistir a la acción mecánica y/o a cambios de pH. Este biofilm o biopelícula, está producida por entre 200 y 300 tipos de bacterias.

Cada día que una persona no se cepilla los dientes, se forman unos 1.500 milímetros cuadrados de placa bacteriana. A los 20 días, la superficie con placa ya ha superado los 22.000 milímetros cuadrados. Aproximadamente la mitad de la dentadura.

Lea el artículo completo en:

Ciencias y Cosas

Los inventos más desastrosos de la Historia


Jueves, 22 de julio de 2010

Los inventos más desastrosos de la Historia

Creatividad, sin duda alguna, no les faltaba a los creadores de estos artilugios, pero si adolescína de un total sentido de ser prácticos, ¿o me equivovo?

La Historia de la Humanidad está plagada de grandes aciertos, pasos que nos han encaminado a alcanzar nuestro actual estado tecnológico. Pero como todo en la vida, no siempre se acierta a la primera... también hemos podido asistir atónitos al nacimiento de inventos absurdos, patentes inútiles y cachibaches que terminaron tirados en el suelo hechos pedazos.

Hoy vamos a darle un repaso a esa otra cara del ingenio humano recordando algunos de los inventos más desastrosos o absurdos de la Historia.

Por Javier Peláez.

Sí, hay que reconocerlo, no siempre se acierta. Pero también es cierto que a veces es casi imposible hacerlo porque la idea es tan absurda que tiene una altísima probabilidad de fracaso.

Hay cosas que sabes que no van a terminar bien... como estos "Zapatos para andar sobre el agua" ideados por M W Hulton y que en la mayoría de los casos, inevitablemente terminaban con su inventor empapado. Por no hablar del (infructuoso) primer intento de bicicleta flotante. Lo mejor no hablar :)

No... no funcionaron. Como tampoco funcionó el primer (y hasta donde yo sé, único) intento de construir un barco de guerra circular (1870).

La idea no parecía mala: Un barco circular que pudiera defenderse y atacar de cualquier posición, sería el arma naval casi perfecta... sin embargo, después de construirlo (llegaron a botar hasta dos barcos como este) los ingenieros se dieron cuenta de que tan sólo tenía un "pequeño defecto": ¡No podía navegar en linea recta!.Vaya hombre, el barco de guerra casi perfecto y resulta que terminó girando por el océano como una noria sin apenas control... ¡menudo fiasco!

El siguiente invento funcionaba, eso es cierto, aunque evidentemente no ha llegado a nuestros días por su falta de utilidad: El piano de cama, inventado en 1935. Pensado para que los pianistas no perdieran su hobby favorito mientras estaban enfermos, lo cierto es que no convenció a nadie.


Pero si de soñar se trata, el sueño más común del hombre ha sido volar y, aunque al final lo conseguimos, también hay que recordar que nos dimos bastantes tortazos antes de alzar el vuelo por primera vez.

Como el Tarrant Tabor, un coloso de los aires, ideado para hacer historia en la aviación y ¡vaya si la hizo!. Duró 7 segundos, pero ¡qué 7 segundos! :D

Aunque no todos los intentos de avanzar en el mundo de la aviación terminaron en trompazos como éste, algunos simplemente no funcionaron. Como por ejemplo el trifibio de Constantinos Vlachos. El vehículo total ideado para conducir por carretera, volar y navegar. Una invención que estaba destinada a conquistar cielo, tierra y mar. No lo consiguió.

Son sólo una pequeña muestra del ingenio que no llegó a buen puerto. Aunque tampoco hay que ser muy duro con ellos, no siempre se consigue lo importante es seguir intentándolo.

Dicen que Edison inventó mil maneras de construir una bombilla hasta que por fin consiguió la que funcionaba. Otros dicen que tan sólo se limitó a copiar la que inventó otro... pero eso, es otra historia.

Fuente:

Yahoo Noticias

El telescopio gigante que acabó siendo basura


Jueves, 22 de julio de 2010

El telescopio gigante que acabó siendo basura


El gran telescopio. Grabado en Caras y Caretas (1900) | Fuente: Biblioteca Nacional de España

Esta es la historia de una máquina, un monstruo metálico que fue concebido casi como una broma, se llevó por delante un presupuesto nada desdeñable y, tras varios meses de gloria siendo objeto de admiración por parte de medio mundo, terminó sus días como vulgar chatarra. Una pena, ciertamente, porque aunque el gran telescopio de la Exposición Universal de 1900 fuera un fiasco, sólo por su tamaño y su original concepción, merecía un destino más amable.

Celebrada en París, entre el 15 de abril y el 12 de noviembre del último año del siglo XIX, la Exposición reunía todo tipo de sobresalientes obras de arte, edificios singulares que gritaban a los visitantes acerca de las bondades de los países que se habían encargado de su construcción y, además, entre una gigantesca esfera celeste y una noria que, según decían, contaba con un diámetro de cien metros y que pasó a mejor vida a finales de los años treinta sel pasado siglo, había un artilugio que llamaba especialmente la atención.

El gran telescopio instalado en el Palacio de la Óptica | Fuente: Wikipedia

Era el telescopio con el que podría verse la Luna a un metro, la maravilla que permitiría descubrir si nuestro satélite, Marte o Venus se hallaban habitados, un genialidad que, a pesar de todas estas promesas que se repetían una y otra vez en la prensa de la época, no pasó de simple armatoste capaz de dejar con la boca abierta a cualquiera.

No se sabe realmente cómo surgió la idea pero, de forma misteriosa, el 9 de julio de 1892, aparecieron en diversos periódicos franceses noticias acerca del ofrecimiento de un diputado, que atendía al nombre de François Deloncle, para promover la construcción del mayor telescopio jamás visto hasta entonces, destinado a la Exposición de 1900. Algo raro debió suceder, porque las palabras que, se supone, pronunció el político en una reunión de industriales y empresarios, nunca salieron de su boca.

Vale, al menos eso es lo que Deloncle afirmó, pero la “bola” creció sin medida en la prensa, admirada por la osadía del diputado y, lo que a buen seguro era una broma lanzada contra el político, se convirtió en realidad sin apenas pretenderlo. La cosa tenía su gracia, Deloncle, cansado de que todos le atribuyeran la idea del telescopio gigante, decidió pasar a la acción para reírse del autor de la broma y, sin miramientos, optó por la solución más arriesgada: construir el engendro. Hay quien piensa que el bueno de François realmente pronunció su discurso con megatelescopio de por medio, pero que se sintió arrepentido de su osadía y se negó a sí mismo… ¡hasta que la prensa le hizo ver que la idea era aceptada por el público!

Pasaron años buscando patrocinios, buenos artesanos e ingenieros, ópticos e industriales, y finalmente algo excepcional habitó el interior del Palacio de la Óptica en la Exposición. En el diseño del gran telescopio se tomaron muchas decisiones singulares. Dada la complejidad para construir un telescopio reflector, se optó por dar vida a uno refractor. Así, con forma de “anteojo” monumental, se dio forma a un tubo de sesenta metros de longitud con dos lentes en sus extremos. Nada más sencillo, ahora bien, ¡sesenta metros!

Es difícil de imaginar, como también es complicado hacerse una idea de su objetivo principal, con 1,25 metros de diámetro, intercambiable con otro para tomas fotográficas. Para cambiar de objetivo era necesario emplear un sistema de raíles a modo de pequeño ferrocarril en el que, en vez de cambiar vagones, se alternaba el uso de los gigantescos cilindros ópticos y el equipo de fotografía. Con una distancia focal de 57 metros, el telescopio montado en horizontal era incapaz de movimiento alguno al encontrarse limitado por la estructura del palacio.

Se ideó, para su posterior puesta en acción después de la Exposición, toda una cúpula gigante de 64 metros de diámetro, capaz de girar a 16 metros por hora para permitir seguir la marcha de los astros. Por supuesto, nada de eso se llevó a cabo porque si milagroso fue lograr capital para construir el gran tubo, nadie parecía dispuesto a ir más allá. La luz de los astros era dirigida a hacia el objetivo por medio de un siderostato de Foucault, esto es, un sistema móvil con un espejo de dos metros de diámetro montado sobre una especie de trípode gigante.

Y poco más hay que decir porque, imaginemos: problemas de alineación, aberraciones cromáticas, deformaciones de todo tipo, sin duda todo era una pesadilla en la práctica a pesar de que los cálculos permitían soñar con una máquina realmente funcional. Pasar del papel a la realidad fue algo realmente complejo. ¿Cómo construir lentes de 1,25 metros de diámetro a finales del siglo XIX? El tamaño fue limitado por el propio maestro óptico al que se le encargó la tarea, por otra parte el único que podía llevar a cabo el trabajo por entonces. Se trataba de Édouard Mantois, afamado industrial de París, que también alumbró en sus hornos el objetivo de 1,05 metros del Observatorio Yerkes de Chicago.

Los trabajos para conformar las lentes duraron tres meses hasta que se pudo contar con un bloque de vidrio lo suficientemente grande que pasó más tarde a ser cortado y pulido cuidadosamente. Finalmente, tras mucha dedicación y una factura muy abultada, las cuatro lentes necesarias estaban listas. Más tarde fue encargado de acomodar las lentes al telescopio, y también de alinear y pulir de forma precisa el espejo del siderostado, en tarea de ardua precisión, el Señor Gautier, de la Oficina de Longitudes y Medidas.

El tubo de 60 metros | Fuente: Wikipedia

El tubo constaba de una serie de cilindros unidos entre sí, fijados a siete grandes pilares de hormigón. El eje del conjunto se elevaba sobre el suelo del Palacio de la Óptica siete metros, hallando cobijo el sistema de objetivos móviles y el siderostato, con su armadura móvil de más de 22 toneladas de hierro fundido, en cúpulas situadas en los extremos del edificio. Durante su escaso tiempo de vida se realizaron con el gran telescopio, entre otras, algunas observaciones astronómicas del Sol y la superficie lunar, pero no se conocen datos precisos acerca de lo que podía llegar a ser capaz el artilugio, más allá de lo problemático de su manejo. Se estimaba que la imagen lunar, no iba a alcanzar el tan socorrido “la Luna a un metro”, como decían los periódicos, pero sí se pensaba que, empleando oculares auxiliares capaces de amplificar diez veces los 56 centímetros de diámetro que presumiblemente proporcionaba el telescopio como estampa de la Luna, se podría ver nuestro satélite como si a 60 kilómetros de distancia de su rocosa superficie nos encontráramos. En cuanto a los “aumentos” que era posible lograr con este monstruo, se hablaba de entre 6.000 y 10.000, cosa que tampoco fue aclarada nunca.

Terminada la exposición, con el consorcio que en 1886 se había organizado para construir el telescopio en quiebra y sin esperanza de encontrar un destino adecuado para la bestia de acero, cabe imaginar que sólo un camino era posible. En la prensa se comentó con cierta insistencia que el Observatorio del Vaticano estaba interesado en adquirirlo, pero nunca se llegó a un acuerdo. El gran telescopio de la Exposición de París de 1900, el más grande de los telescopios refractores jamás construido, fue desmantelado y vendido pocos años después como chatarra. Hoy perduran algunas piezas, como el espejo de dos metros que puede contemplarse en el Observatorio de París. Desde que se decidió enviar al telescopio a tan poco honorable fin, lo que habían sido elogios y buenas palabras por parte de la prensa y de muchos políticos, se convirtió en motivo de chanza. Poco recordaban que, más allá de ser ideado como verdadero instrumento científico, el gran telescopio tuvo buena fortuna mostrando los avances de la industria óptica de la época a las miles de personas que se acercaron a contemplarlo asombradas.

Más información: Wikipedia – Great Paris Exhibition Telescope of 1900

Fuente:

Amazing

Lima registró ayer 8,8 grados


Jueves, 22 de julio de 2010

Lima registró ayer 8.8 grados


La temperatura más baja en 40 años se presentó entre las 4 y 6 a.m. en La Molina y Ate.

El fenómeno La Niña influyó en esta atípica situación.



Y mientras tanto la suma de muertos por frío en el Perú se elevó a 409, ante la inacción del gobierno peruano, gobierno nefasto que en vez de iniciar campañas de solidaridad con los hermanos del sur se dedica crear más ministerios, como el flamante Ministerio de Cultura, o a inflar la burocracia en Essalud y el Banco Nación. ¿Por qué la desidia? En Conocer Ciencia aventuramos una respuesta: el Sur no votó por el apra.







El Senamhi advierte que temperaturas bajas no implican, necesariamente, mayor frío. (USI)

Una situación atípica, no registrada en más de 40 años, vivió hoy Lima, al informarse que los termómetros marcaron 8.8 grados en la zona este de la capital. Según el Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (Senamhi), este bajón en la temperatura se presentó entre las 4 y 6 a.m. sobre todo en los distritos de La Molina y Ate.


Raquel Loayza, meteoróloga de la entidad en mención, explicó que esta temperatura estuvo influenciada por la presencia del fenómeno La Niña, la cual ejerce influencia en la temperatura de la costa. Una de sus características es el descenso de algunos grados en la temperatura marina.

“Desde nuestra estación de la Universidad Nacional Agraria La Molina hoy reportamos 8.8 grados centígrados de temperatura, exactamente a un mes de iniciado el invierno. (…) En 1964 tuvimos un descenso similar que llegó a 10.2 grados, pero se dio en el Callao”, detalló Loayza.



Datos:



Según el Senamhi temperaturas bajos no necesariamente significa sentir más frío.



Sostienen que es necesario diferenciar entre sensación térmica y lo que marcan los termómetros.





Fuente:


Peru21


Lea también:


Lima sopòrtó la temperatura más baja en 46 años

20 de julio de 2010

Lima, el Perú y Sudamérica atraviesan ola de frío


Martes, 20 de julio de 2010

Lima, el Perú y Sudamérica atraviesan ola de frío

La primera plana del día de hoy el diario Correo rezaba así: "Lima soportó un frío de 14ºC". Aunque la sensación de frío llego a los 12ºC (lunes, 19 de julio de 2010)


Y la gran mayoría de noticias, en la última semana, nos dan noticias como: ola de frío en la selva peruana, Huancavelica registra temperaturas bajo cero, en Puno crece el número de muertos por el frío: 409 personas, además en Puno los vientos son fuertes (40 km/h) que levantan techos y tumban torres, en Huancayo adelantarán horaio escolar debido a la ola de frío.

Se conjuga la desnutrición, la pobreza, el frío y los problemas medioambientales, afirma Luis Suarez, del departamento de Epidemiología del Ministerio de Salud del Perú. Y en Conocer Ciencia agregamos: a todo esto se suma la total falta de planificación del Estado ante las temporadas de bajas temperaturas que suelen acontecer en estas fechas, y no es sólo desidia es, además, desprecio a estos pobladores, ciudadanos que son considerados por Alan García como de segunda categoría. ¿Por qué no se destinan los frutos de la bonanza económica que vive el Perú a lugares y problemas como estos?

¿Por que el frío?

Es La Niña. El experto en temas climáticos Abraham Levy afirmó que la actual disminución de la temperatura se debería a la presencia de La Niña en la costa peruana. Esto sería muy beneficioso para la agricultura, pero generaría un descenso de la temperatura y afectaría a la población, que se ha acostumbrado a inviernos "más cálidos", como los vividos desde el 2006, precisó.

"La Niña tendrá más efectos positivos que negativos para la economía peruana, pues los más importantes cultivos de exportación se ubican en la Costa y éstos se beneficiarán con este fenómeno", añadió.

Sobre el friaje en la Selva, indicó que se debe al ingreso de masas de aire polar que se presentan periódicamente.


Frío en toda América del Sur

Así informó la BBC en español:

Sudámerica: ¿por qué muere la gente de frío?

Sudamérica se ha visto azotada por una ola de frío que ha causado decenas de muertes en uno de los inviernos más fríos que han afectado al hemisferio sur.

Gente en Argentina

La exposición prolongada al frío puede producir hipotermia.

Muchas de las víctimas eran personas indigentes que vivían en las calles, pero las bajas temperaturas también pueden ser muy peligrosas para los ancianos y niños, incluso en el interior de los hogares.

¿Cómo saber cuando la temperatura corporal disminuye a niveles peligrosamente bajos?

El frío extremo es un riesgo porque el cuerpo pierde calor más rápido que el que produce y los vasos sanguíneos de la piel se contraen para conservar ese calor.

La composición de la sangre también cambia con el frío. El corazón tiene que trabajar con más fuerza para bombear la sangre a través de los vasos contraídos mientras que los cambios en la concentración sanguínea aumentan el riesgo de coágulos y de los problemas que provocan.

En condiciones extremas ocurre la hipotermia, cuando la temperatura corporal cae debajo de los 35º C y el organismo no puede generar el calor necesario para garantizar el mantenimiento adecuado de las funciones fisiológicas.

La temperatura corporal normal es de 37º C y una caída de dos grados, aunque no parezca mucho, puede ser peligrosa y mortal.

clic Lea también: Sudamérica sufre por la ola de frío

Proceso gradual

El síntoma inicial del trastorno son los temblores involuntarios. La persona todavía es capaz de caminar y hablar pero comienza a perder las capacidades motoras complejas y al mismo tiempo ocurre un estrechamiento de los vasos sanguíneos en manos y pies.

A medida que la temperatura cae debajo de los 34º C se inicia un temblor violento, deterioro de consciencia, pérdida de coordinación motora, especialmente en las manos, dificultad para hablar y confusión.

Debajo de los 32º C, los síntomas pueden ser mortales porque el cuerpo no es capaz ya de mantener una respuesta para generar calor, es decir ya no están presentes los escalofríos o temblores.

Cuando la temperatura corporal llega a los 30º C, que por lo general ocurre con la exposición prolongada al frío, de días o semanas, la persona aunque viva, ha dejado de moverse. Su respiración es irregular y errática, ha perdido la consciencia y el corazón es vulnerable a arritmias letales.

¿Cómo medir la hipotermia?

El temblor corporal es uno de varios síntomas que pueden utilizarse para evaluar el riesgo de hipotermia. Si una persona es capaz de dejar de temblar, su hipotermia es leve. Pero si no puede detener los temblores de forma voluntaria, está en riesgo de hipotermia moderada o severa.

Otra prueba para evaluar el riesgo es observar las funciones cerebrales pidiendo a la persona que cuente hacia atrás a partir de 100 en múltiples de diez. Este tipo de agilidad mental se pierde cuando la temperatura comienza a disminuir.

Y un signo de hipotermia severa es la pérdida del pulso en la muñeca, que resulta por la falta de circulación.

La hipotermia no sólo ocurre en el exterior.

Los bebés, niños, personas mayores y aquéllos cuyos sistemas inmunes están comprometidos a causa de otras enfermedades pueden fácilmente sufrir hipotermia dentro de sus hogares.

Pero quizás los más vulnerables son los ancianos.

clic Lea también: Frío en Sudamérica: los testimonios de nuestros lectores

Más susceptibles

Fisiológicamente, los vasos sanguíneos de estas personas son más susceptibles a la coagulación y -debido a que la mayoría son pensionados o desempleados- es más probable que sus finanzas no les permitan subir la calefacción.

Además, como a menudo están aislados socialmente puede ser difícil detectar si sufren algún problema.

Anciano

Los ancianos son vulnerables a la hipotermia porque tienen problemas para regular la temperatura corporal.

"Uno de los efectos del envejecimiento es que tu cuerpo es menos capaz de regular la temperatura", afirma Andrew Harrop, director de política de las organizaciones británicas de ayuda Age Concern y Help the Aged.

"Esto los hace menos capaces de juzgar si tienen frío o calor".

"Y al no poderse mantener adecuadamente calientes tienen más riesgo de sufrir enfermedades relacionadas con el frío, lo cual contribuye a las miles de muertes de personas mayores que vemos en invierno cada año".

La hipotermia severa requiere atención médica urgente.

Pero los consejos básicos para evitarla es detener la pérdida de calor, preservar el calor corporal que tenga la persona y ofrecerle contacto corporal para ayudarle a generar más calor.

Es necesario también colocarle capas adicionales de ropa, reemplazar las prendas mojadas, asegurar que el ambiente esté lo más caliente posible y ofrecerle líquidos calientes.

Los expertos afirman que es clave mantener la temperatura de nuestros hogares entre 18ºC y 21ºC.

La hipotermia puede ser un riesgo cuando la temperatura en nuestra casa es menor a los 5ºC, pero si pasamos más de dos horas a 12ºC esto provocará un aumento en la presión arterial, lo cual a su vez incrementa el riesgo de un infarto o derrame cerebral.

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¿Cómo se suicidan las células?

Martes, 20 de julio de 2010

¿Cómo se suicidan las células?

Sí. Nuestras celulas se suicidan. Y tiene que ser así para que podamos seguir viviendo

El suicidio es algo extremadamente cotidiano en nuestro interior. Cada día, en cualquiera de nosotros, se produce el suicidio de alrededor de 10 mil millones de células. Esta elevada cantidad de muertes intencionadas no se debe, ni mucho menos, a una “conducta depresiva” de nuestras células, como si hubieran perdido la ilusión por vivir. Nada más lejos. La apoptosis o muerte celular programada (actualmente, hay cierta discusión sobre esta terminología) es un acto radical de altruismo, un sacrificio extremo por el bien común del resto de células y del que depende nuestra propia supervivencia.

De la misma manera que para que una especie se perpetúe van naciendo nuevos individuos y muriendo los más viejos y/o enfermos, en nuestro cuerpo las células más viejas y enfermas deciden quitarse voluntariamente de en medio para que la vida del organismo persista.

Así se suicida una célula

La apoptosis es un fenómeno celular regulado con extremo detalle. Todo comienza con una determinada señal, que puede aparecer en el interior de la célula o en el exterior. Aunque estas señales son muy diversas vamos a mencionar dos situaciones muy características:

-Una célula, tras haber vivido plenamente durante unos meses, ha acumulado tal cantidad de mutaciones en su ADN (causados por rayos ultravioletas, por ejemplo) que no es capaz de repararlos por sí misma. Ante tal circunstancia, la célula prefiere cortar por lo sano antes que funcionar mal y causar problemas a sus compañeras y al organismo en el que se encuentra y, así, decide entrar en apoptosis.

-Una célula está enfermita debido a la infección por un determinado virus. Una célula Natural Killer (literalmente, “asesina natural”) que anda haciendo su ronda de vigilancia por la zona se adhiere a la célula y se conecta con sus receptores, reconociendo el estado de infección de la célula e induciendo el comienzo de la apoptosis. Básicamente, “convence” a la célula de que se suicide, cosa no muy difícil, ya que muchas células tienen como lema “antes muerta que infectada”.

Cuando una célula inicia el proceso de apoptosis lo primero que hace es apartarse del resto de sus compañeras. Tras aislarse de las demás, la célula comienza a encogerse poco a poco y a formar pequeñas esferas o vesículas debido a la destrucción de su esqueleto (el citoesqueleto). Tanto los “órganos” de la célula (los orgánulos) y su ADN van empaquetándose progresivamente al tiempo que la célula se encoge.

En la siguiente fase, el ADN se termina fraccionando al igual que la membrana celular, dando lugar a una gran cantidad de pequeñas vesículas llamadas cuerpos apoptóticos que contienen todas las entrañas de la célula. Estas vesículas serán engullidas por otras células mediante la fagocitosis para limpiar el estropicio y, más tarde, para hacer una práctica labor de reciclaje: Los componentes de la célula suicida serán reutilizados por sus compañeras.

El suicidio celular se caracteriza por ser un fenómeno silencioso y limpio en el que se trata de alterar lo mínimo posible a las otras células de alrededor. Si una célula, por la razón que sea, expulsase su contenido al exterior provocaría daño al resto de células e inflamación por la liberación de enzimas dañinas. Por eso, en la apoptosis todo el contenido de las células queda perfectamente empaquetado y englobado en las vesículas, para que no salgan al exterior y puedan fagocitarse fácilmente y reaprovechar el contenido.

A continuación, podemos observar de forma simplificada el complejo proceso molecular que ocurre durante la apoptosis y cómo la célula va encogiéndose y dividiéndose en pequeñas vesículas:

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