Latest Posts:

18 de noviembre de 2009

Temperatura global subiría hasta seis grados si no se toman medidas urgentes

Miércoles, 18 de noviembre de 2009

Temperatura global subiría hasta seis grados si no se toman medidas urgentes

Espeluznante. Según informó la BBC, Las emisiones de CO2 aumentaron un 29% entre 2000 y 2008, asegura el Proyecto Global del Carbono (GCP por sus siglas en inglés).

Refinería de petróleo

Las emisiones de combustibles fósiles están aumentando con el PIB, especialmente en los países en desarrollo.


Según informa El País (España):

La temperatura aumentará seis grados antes del fin de siglo, según un estudio publicado en la revista Nature Geoscience y realizado por la asociación Global Carbon Project,que ha contado con la participación de 31 investigadores de siete países. El estudio confirma el peor de los escenarios en que se movían las predicciones sobre el cambio climático; hasta ahora, los mejores propósitos de los Estados hablan de reducir a dos grados el aumento de la temperatura de aquí a 2050 ya que situaba aquí el umbral de lo que se consideraba realmente peligoso.

Este aumento sería aún más grave cerca de los polos y podría tener consecuencias irreversibles para la Tierra. Los científicos afirman que la responsabilidad es del aumento de emisiones de carbono, provocado sobre todo la industria, el transporte y la deforestación. El estudio arroja que hasta 2002, las emisiones crecieron alrededor de un punto anual y a partir de ahí el aumento llegó hasta el 3%.

Así informó el diario El Mundo (España):


El bajo nivel del agua de la presa de Milluni, en Colombia. |Efe

El bajo nivel del agua de la presa de Milluni, en Colombia. |Efe

La preocupación por el cambio climático es cada vez mayor, más aun cuando los análisis de los científicos no auguran nada bueno para el planeta. Según un nuevo estudio, el más amplio hasta la fecha, la temperatura global se incrementará hasta 6 grados a finales de este siglo por el aumento de las emisiones de CO2 y la capacidad de la Tierra para absorber los gases.

Los científicos aseguraron que las emisiones de CO2 han aumentado en un 29% en la última década y piden una acción urgente por parte de los dirigentes en la negociaciones sobre el clima de la ONU en Copenhague. Es neceario reducir drásticamente las emisiones con el fin de evitar un cambio climático peligroso.

El informe se produce pocos días después de que el presidente de EEUU, Barack Obama, y su homólogo chino, Hu Jintao, acordarán no reducir las emisiones, pero sí buscar soluciones. Una respuesta muy pobre teniendo en cuenta la grave situación por la que pasa el planeta.

"Las tendencias globales demuestran que se incrementará 6 grados la temperatura. Un valor muy por encima de los dos grados que deberían ser. Por tanto, se exige que las emisiones de CO2 mundiales per capita se reduzcan una tonelada en 2050. En la actualidad un ciuadano estadounidense emite 19,9 toneladas al año y un británico 9,3", explica Corinne Le Quéré, de la Universidad de East Anglia, quien dirigió el estudio.

El trabajo de Le Quéré, que forma parte del proyecto Global Carbon Project, muestra que las emisiones de CO2 procedentes de la quema de combustibles fósiles han aumentado un promedio de 3,4% anual entre 2000 y 2008 en comparación con el 1% del decenio de 1990.

A pesar de la desaceleración económica mundial, las emisiones aumentaron un 2% en 2008. La gran mayoría de este incremento procede de China y la India, aunque una cuarta parte de sus emisiones son el resultado directo del comercio con Occidente. En los últimos años, el uso mundial de carbón también ha superado al del petróleo.

Para Le Quéré, la cumbre de Copenhague es la última oportunidad de llegar a un acuerdo global que podría reducir las emisiones de dióxido de carbono en un curso de tiempo suficiente apra que el incremento de la temperatura no llegue a esos seis grados. "La conferencia de Copenhague del próximo mes en mi opinión es la última oportunidad de estabilizar el clima y la temperatura por encima de los niveles preindustriales en un modo suave y organizado", dijo.

Si el aumento de dos grados ya se considera peligroso , es evidente que un aumento de seis grados en la temperatura global es muy grave, escribe Michael McCarthy.

Su veredicto fue que un aumento de las temperaturas de esta magnitud "catapultaría al planeta en un estado extremo de efecto invernadero que no se ha visto desde hace 100 millones de años, cuando los dinosaurios pastaban en selvas tropicales y desiertos polares en el corazón de Europa".

El Cambio Climático dificulta la Evolución de las Especies

Miércoles, 18 de noviembre de 2009

El Cambio Climático dificulta la Evolución de las Especies

“Aquellos organismos que no se adapten se extinguirán; en el escenario actual se produce un cambio tan rápido que las especies no tiene la oportunidad de adaptarse”, afirma María Segovia, del departamento de Ecología de la Universidad de Málaga.

Si Charles Darwin levantase la cabeza hoy vería “que en la actualidad se extinguen unas 30.000 especies al año, que anualmente se pierden 200.000 kilómetros cuadrados de bosque, y que las selvas tropicales que tanto admiraba quedarán reducidas a una pequeña mancha en el año 2050.

Este es el artículo:


El clima global se está alterando como resultado del aumento de la concentración de gases invernadero (dióxido de carbono, metano, clorofluorocarbonos,…) y de la desaparición de la capa de ozono. “Es más adecuado llamarlo cambio global que cambio climático, porque este término engloba la suma de las causas naturales y causas antropogénicas” explicaba María Segovia, investigadora del Departamento de Ecología de la Universidad de Málaga, que ayer impartió una conferencia titulada Un viaje por los océanos para comprender el cambio climático en el marco del ciclo anual “Encuentros con la ciencia”.

Y es que, cuando se habla de cambios en el clima global, es imprescindible mirar a los océanos. En primer lugar porque un desequilibrio en la dinámica de las corrientes oceánicas debido al efecto invernadero podría tener consecuencias nefastas para el planeta y provocar una nueva era glacial. Y en segundo lugar por el estrés que sufre el fitoplancton marino (las algas microscópicas unicelulares del océano) como resultado del cambio global.

“El fitoplancton ha jugado y juega un papel fundamental en el sistema climático terrestre a través de las eras geológicas”, puntualiza la investigadora, que nos recuerda que estas pequeñas criaturas son muy eficaces retirando el dióxido de carbono de la atmósfera y las capas superficiales del océano hacia el fondo marino, donde el gas permanece secuestrado hasta que las corrientes lo devuelven a la superficie cientos de años después. Sin embargo, son seres extremadamente sensibles a la temperatura del océano y a la radiación ultravioleta. “Si todo el fitoplancton del planeta pereciese hoy, la concentración de CO2 en la atmósfera incrementaría un 35% (200 ppm) en cuestión de pocos siglos”, advierte María Segovia.

Las consecuencias si no se logra frenar el cambio global podrían ser nefastas. “Aquellos organismos que no se adapten se extinguirán; en el escenario actual se produce un cambio tan rápido que las especies no tiene la oportunidad de adaptarse”, comenta Segovia. Si el padre de las teorías de la evolución, Charles Darwin, levantase la cabeza hoy vería “que en la actualidad se extinguen unas 30.000 especies al año, que anualmente se pierden 200.000 kilómetros cuadrados de bosque, y que las selvas tropicales que tanto admiraba quedarán reducidas a una pequeña mancha en el año 2050”, subraya la investigadora malagueña. Además, probablemente le sorprenderían el aumento del nivel del mar, el clima inusual (tormentas, sequías e inundaciones), la sobrepesca, el turismo, la introducción de especies foráneas y la muerte masiva de los arrecifes de coral.

“En el año 1600 los seres humanos eran 500 millones, en el 2050 habrá 10.000 millones”, recuerda Segovia. “En la actualidad se consume el 40% de la producción primaria neta del planeta, es decir casi la mitad de la energía disponible para mantener a todas las especies; simplemente, esta situación no es sostenible”, concluye.

Fuentes:

Muy Interesante

Analitica.com

La llegada de la crisis nuclear

Miércoles, 18 de noviembre de 2009

La llegada de la crisis nuclear

El mundo está agotando su uranio y nadie parece haberlo notado.

El mundo está a punto de entrar en un periodo de inversión sin precedentes en la energía nuclear. La amenaza combinada del cambio climático, seguridad energética y miedo a los altos precios y cada vez más escasas reservas de petróleo están forzando a los gobiernos hacia la opción nuclear. La percepción es que la energía nuclear es una tecnología libre de carbono, que rompe nuestra dependencia del petróleo y da a los gobiernos mayor control sobre su propio suministro de energía.

Esto parece peligrosamente optimista, dice Michael Dittmar, del Instituto Federal Suizo de Tecnología en Zurich quien publica el capítulo final de su impresionante análisis en cuatro partes de la industria nuclear global en arXiv.

Tal vez el problema más preocupante sea la idea equivocada de que hay grandes cantidades de uranio. Las plantas nucleares actuales consumen unas 65 000 toneladas de uranio al año. De éstas, la industria de la minería aporta unas 40 000 toneladas. El resto proceden de fuentes secundarias como reservas militares y civiles, combustible reprocesado y uranio re-enriquecido. “Pero sin acceso a las reservas militares, la cantidad de uranio civil occidental se agotará para 2013″, concluye Dittmar.

No está claro cómo puede solventarse el déficit ya que nadie sabe dónde podría seguir buscando la industria minera.

Esto significa que los países que dependen de las importaciones de uranio, tales como Japón y muchos países occidentales afrontarán una escasez de uranio, posiblemente ya en 2013. Lejos de ser la segura fuente de energía en la que muchos gobiernos están basando sus futuras necesidades energéticas, la energía nuclear parece decididamente desvencijada.

Pero, ¿qué hay de las nuevas tecnologías como los reactores generadores de fisión que generan combustible y fusión nuclear? Dittmar es pesimista sobre los generadores de fisión. “Sus enormes costes de construcción, sus bajos registros de seguridad y su ineficiente rendimiento dan pocas razones para creer que algún día serán significativos comercialmente”, comenta.

Y el futuro parece incluso peor para la fusión nuclear: “No importa lo lejos que puedas mirar en el futuro, la fusión nuclear es una fuente de energía incluso menos probable que los reactores generadores a gran escala”.

Dittmar dibuja un futuro gris y deprimente para los países que apuesten por la energía nuclear. Y su análisis ni siquiera toca temas como la seguridad, la proliferación de tecnología nuclear y el manejo de residuos nucleares.

El mensaje si vives en uno de estos países es que hagas acopio de leña y velas.

Hay una tentador rayo de luz en esta pesadilla nuclear: la posibilidad de que severos recortes de energía fuercen a los gobiernos a liberar el arsenal militar de uranio y plutonio para uso civil. ¿Podría ser posible que la llegada de una crisis energética nuclear acabase con la mayor parte de las armas nucleares mundiales?

Fuente:

Ciencia Kanija

El agua en la Luna contiene mercurio


Miércoles, 18 de noviembre de 2009

El agua en la Luna contiene mercurio


La NASA afirma una detección definitiva de agua en la Luna en el “desván” del Sistema Solar.
Pero no todo es agua... Kanijo nos ofrece esta traducción:


El debate por fin ha terminado. Los científicos lunares han detectado agua con toda certeza cerca del polo norte de la Luna, después de que el impacto de un proyectil de la NASA elevase vapor de agua junto con una columna de polvo. Pero no todo es agua, dicen los científicos, que han encontrado indicios en la columna de otras moléculas más exóticas, desde hidrocarburos orgánicos a mercurio. Cada vez más, los científicos ven los cráteres polares como los “desvanes” del Sistema Solar, repositorios de miles de millones de años de historia.

“Es la detección más definitiva hasta el momento, y ciertamente zanjará la cuestión sobre si esta zona de Cabeus [cráter] contiene agua”, dice Anthony Colaprete, del Centro de Investigación Ames en Moffett Field, California, e investigador princial del Satélite de Observación y Detección de Cráteres Lunares (LCROSS), una fase vacía de un cohete que fue incrustado en la Luna el 9 de octubre. Colaprete anunció el descubrimiento del agua en una conferencia de prensa en NASA el viernes.

Aunque el hallazgo del agua es importante, está más interesado en aprender más sobre el extraño material que aún podría estar enterrado en la oscuridad. Dado que la Luna casi no tiene inclinación hacia el Sol, algunos de sus cráteres, incluyendo partes de Cabeus, permanecen en sombra permanente que los hacen tan fríos como Plutón. El frío y la carencia de luz los convierten en criptas para todo lo que cae en sus anillos. “Estas trampas frías – han estado barriendo el Sistema Solar interior durante los últimos 2000 millones de años acumulando todo lo que ha migrado hasta ellos”.

El material sigue encerrado en las trampas, excepto cuando impactos tales como el de LCROSS agitan la olla. Aunque el impacto no fue tan espectacular como se había previsto, Colaprete dice que su equipo logró recopilar una gran riqueza de datos procedentes del satélite que seguí a LCROSS, en una trayectoria suicida cuatro minutos después del mismo. El impacto excavó un cráter de más de 20 metros de anchura y lanzó polvo decenas de kilómetros sbre la superficie, más allá de los muros del cráter hacia la luz solar.

Usando espectroscopía tanto en el infrarrojo como el ultravioleta, el equipo de Colaprete buscó las líneas espectrales reveladoras provocadas por el agua. En el infrarrojo, encontraron algunas líneas en frecuencias donde la luz fue absorbida por moléculas de agua. En el UV, encontraron líneas de emisión donde la energía absorbida por las moléculas de agua re-irradiaban como luz tenue. Colaprete dice que la firma es única y fuerte – confía en que el agua sea más del 1% del peso final de la nube de escombros del impacto.

La frontera final

Y esto es suficiente para aumentar el interés de aquellos que buscan colonizar la Luna. LCROSS, junto con su misión hermana el Orbitador de Reconocimiento Lunar (LRO), fue lanzada el 18 de junio – y fue pagada por la división de la NASA que gestionar la exploración espacial humana, no la ciencia.

El espectro también mostró pruebas de hidrocarburos, los cuales podrían haber llegado a la Luna junto con el agua durante los impactos de cometas ricos en compuestos orgánicos. Otro proceso, el flujo continuo de protones procedentes del viento solar, podría también implantar pequeñas cantidades de agua en el terreno.

Uno de los compuestos menos esperados – el mercurio – se detectó por medio de un instrumento en LRO, el cual normalmente observa el brillo ultravioleta lejano del universo reflejando el material en los cráteres en sombra permanente. En este caso, observó en la neblina post-impacto de LCROSS. Randy Gladstone, que actúa como investigador principal del instrumento, conocido como LAMP (Proyecto de Cartografiado Lyman-Alfa), dice que hay una forma espectral que sólo puede encajar con el mercurio. Con este elemento presente en una fracción porcentual medible, Gladstone dice que no está seguro de su realmente bebería agua de la Luna. Pero espera que el hallazgo al menos anime a futuras misiones a los polos para descubrir cuándo y cómo llegó allí. “El terreno que hay allí es la cinta para todo lo que sucedió en los últimos 1000 millones de años aproximadamente en la Luna”.

Fuente:

Ciencia Kanija

17 de noviembre de 2009

Cumbre del Hambre: Buenas intenciones y pocas inversiones



Martes, 17 de noviembre de 2009

Cumbre del Hambre: Buenas intenciones y pocas inversiones

"Hoy van a morir 17.000 niños en el mundo". Con este arranque directo, seco y contundente, inauguró ayer el secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, la cumbre mundial sobre la seguridad alimentaria ayer en Roma. La cita busca remedios para los mil millones de personas -un sexto de la población mundial- que pasa hambre.

Conocer Ciencia les ofrece una selección de artículos que acrecientan las nubes negras en el horizonte de la Humanidad. Ni el cambio climático ni el hambre parecieran importarles a la mayoría de los gobernantes del planeta. Es desconcertante, ingresen a Google News ahora y verán gran cantidad de artículos en tono pesimista, como los que está a punto de leer:



1. Fracaso en Roma, fracaso en Copenhague

Jesús Torquemada de EITV.com es escéptico:

Mucha gente se ha vuelto escéptica y piensa que las grandes cumbres internacionales no sirven para nada. Y lo que está sucediendo estos días en Roma y lo que va a suceder en diciembre en Copenhague parece darles la razón.

El hambre, que ya fue uno de los grandes problemas del siglo XX, lo sigue siendo en el siglo XXI. La FAO, la organización de la ONU dedicada a la agricultura y la alimentación, celebra estos días una cumbre en Roma para buscar soluciones a ese problema.

Se han vuelto a repetir las cifras de siempre: que muere un niño cada cinco segundos, que eso son 17.000 niños al día y 6 millones al año. Eso sólo se puede arreglar poniendo mucho dinero, y el dinero sólo lo pueden poner los que lo tienen.

Pues bien, para empezar, la mayoría de los países ricos han enviado a Roma delegaciones de segundo nivel. No se han puesto fechas concretas para erradicar el hambre ni tampoco se han comprometido recursos financieros suplementarios en cantidad significativa. Así que en la próxima cumbre de la FAO volveremos a escuchar lo de que mueren demasiados niños por hambre.

Otro de los grandes problemas del siglo XXI, y de éste apenas había conciencia en el XX, es el del cambio climático. En diciembre va a haber una cumbre en Copenhague para pactar un nuevo compromiso que sustituya al Protocolo de Kyoto. El nuevo pacto debería establecer reducciones más ambiciosas de la emisión de gases. Pues bien, los presidentes de Estados Unidos y China, Obama y Hu, que han celebrado su propia cumbre bilateral, ya han decidido que con ellos no cuenten. Y si ellos, que son los que más gases emiten, no participan en el esfuerzo, de Copenhague no puede salir nada que sea eficaz.

2. Documentos, documentos y documentos... pero sin inversiones concretas

Verónica Becerril de ABC.es es también bastante pesimista

A pocas horas de dar inicio la Cumbre sobre seguridad alimentaria en la sede del organismo de Naciones Unidas para la agricultura y la Alimentación (FAO), los 60 jefes de Estado y de gobierno reunidos en Roma, ratificaron un documento final con cinco puntos cargados de buenas intenciones pero sin inversiones concretas.

Desarrollo rural; coordinación de las estrategias nacionales, regionales y globales en la utilización de los recursos; mayor cooperación entre organismos; inversiones; y acciones a medio y largo plazo, fueron las recetas dadas en el documento.

"Una gran contradicción", comentaban las ONGs presentes en la capital italiana. Razón no les falta porque nada más empezar la cumbre, ésta había terminado. El documento había sido aprobado, pero faltaban las grandes potencias del mundo a ratificarlo. Porque en la cumbre de la FAO no está Estados Unidos, o Alemania, y nadie se acuerda de la promesa lanzada durante el G-8 de este año en el que se firmaron 20.000 millones de dólares para acabar con el hambre.

3. Opinan Diouf, Bachelet y Lula

El periódico mexicano La Jornada nos informa sobre las diversas opiniones vertidas:

Varios expertos en el mundo han señalado que las metas recomendadas por la ONU no se cumplirán, y datos difundidos en el primero de tres días de la cumbre indican que las alzas registradas el año pasado en el precio de alimentos básicos, como el arroz y el trigo, fueron la causa de disturbios en 60 países.

El director general de la FAO, Jacques Diouf, lamentó la falta de un calendario para erradicar el hambre y el rechazo a la dotación de fondos para tal propósito.

Diouf cuestionó sobre todo la carencia de una fecha límite para erradicar el hambre, fijada en reuniones anteriores para 2025.

Durante la ronda de discursos, Bachelet advirtió que será imposible resolver el problema del hambre si no ponemos ya el problema de la inequidad en el centro del debate mundial.

Minutos antes, Lula manifestó que se necesita voluntad y determinación política para reducir el hambre, a la que nuevamente describió como la más devastadora arma de destrucción masiva en nuestro planeta, porque “no mata soldados, mata niños que ni siquiera tienen un año de edad.

Gastaron millones de dólares para salvar a los bancos quebrados. Con menos de la mitad de esos recursos hubiera sido posible erradicar el hambre en el mundo, puntualizó Lula.

En la cumbre, el secretario general de la ONU, el sudcoreano Ban Ki-moon, vinculó el tema de la seguridad alimentaria con el cambio climático, que será tema de una nueva reunión internacional en Copenhague, el mes próximo.

América Latina, África y Asia podrían ver una reducción potencial de entre 20 y 40 por ciento en productividad agrícola si las temperaturas suben más de dos grados Celsius en los próximos años, alertó.

La región subsahariana de África sería el área más afectada por el calentamiento global, según expertos de la ONU, porque su agricultura depende casi totalmente de la lluvia.

Fuera de la sede de la cumbre, unos 600 representantes de movimientos contrarios a la globalización y organizaciones no gubernamentales denunciaron indignados los escasos resultados de la cumbre.

4. Cumbre del Hmabre reafirma un plan incumplido sin poner más dinero

El Páis, de España, también publicó un artículo bastante son¡mbrio:

En la diana de los discursos que abrieron la cumbre están las naciones ricas, "justo aquellas que podrían cambiar las cosas" -como dijo el director general de la FAO, Jacques Diouf- y cuyos líderes han desertado de la cita romana. Ni un jefe de Gobierno de los países miembros del G-8 está presente en la capital italiana, salvo Silvio Berlusconi, que, si no estuviera en Roma, debería acudir a Milán, donde hoy se abre un juicio en su contra.

Aun así, los 60 jefes de Estado y representantes de alto nivel reunidos en la sede de la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO, por sus siglas en inglés) adoptaron ayer por la tarde el documento que servirá de eje a los trabajos. Son apenas siete folios que renuevan el Objetivo del Milenio de reducir a la mitad el número de las personas que pasan hambre antes de 2015. Una apelación que corre el serio riesgo de ser sólo papel mojado: en el documento no hay ni sombra de nuevas financiaciones e inversiones. Sólo se anima a los países del G-8 a "respetar plenamente la palabra dada en L'Aquila", cuando decidieron destinar 22.000 millones de euros en tres años.

El alcalde de Roma, el derechista Gianni Alemanno, subrayó: "El documento es una desilusión, ya que no da indicaciones concretas sobre cómo alcanzar el Objetivo y tampoco pone a disposición recursos adecuados". "Los países ricos tienen que hacer más", declaró el presidente de la República italiana, Giorgio Napolitano.

También acudió el Papa. "Basta de opulencia y despilfarros. Basta de la explotación de los países más pobres", ha dicho. "La Tierra puede alimentarnos a todos. Es despreciable la práctica de destruir alimentos por fines comerciales: la comida no se puede considerar como una mercancía", ha subrayado, poniendo en evidencia que "la malnutrición y el hambre no dependen del crecimiento demográfico, sino de los mecanismos de distribución".

A pocos kilómetros de distancia del palacio de la FAO, le hace eco, con diferencias, el Foro Civil para la Soberanía Alimentaria: 480 delegados de todo el mundo, representantes de organizaciones de campesinos, ganaderos, pescadores, mujeres, ONG, asociaciones ambientalistas y de derechos humanos. Para Antonio Onorati, uno de los organizadores del Foro, "no es importante que los grandes no estén presentes para decidir". "Ellos manejan los hilos de la alimentación mundial desde siempre, y mira lo que han hecho. Las cosas han ido empeorando. Lo malo es que ni siquiera hayan venido a asumir sus responsabilidades".

Conclusión: Todo está consumado, esta cumbre del hambre ya está destinada a fracasar... Lo que nos vuelve más pesimistas a los resultados de Copenhague...

EEUU y China hacen fracasar Copenhague

Martes, 17 de noviembre de 2009

EEUU y China hacen fracasar Copenhague


Malas noticias para el planeta y la Humanidad. En Conocer Ciencia hacemos votos para que Copenhague sea un éxito. Aunque cada vez se ven más nubes en el horizonte.

China y Estados Unidos son los dos mayores contaminadores del planeta y numerosos países esperan iniciativas de estas dos grandes potencias económicas en la Conferencia sobre el Clima, prevista del 7 al 18 de diciembre en Copenhague.

En un comunicado conjunto, los dos países reiteraron que un acuerdo en Copenhague deberá estar "basado en el principio de responsabilidades comunes pero diferenciadas", implicando "metas de reducción de emisiones por parte de los países desarrollados y acciones nacionales apropiadas de atenuación por parte de los países en desarrollo".

Manos enlazadas

Obama, junto a los líderes de Malasia, Birmania, Filipinas, Singapur y Tailandia, posan durante la foto de familia de la cumbre APEC.- AFP

Estados Unidos y China, los mayores contaminantes del mundo, han hecho oficial el fracaso de la conferencia del clima que se celebrará el mes próximo en Copenhague. Los líderes de ambos países, apoyados por algunas de las principales naciones emergentes del mundo, han comunicado este domingo en Singapur al Gobierno de Dinamarca que no será posible conseguir en esa ocasión un acuerdo vinculante que permita la reducción de emisiones de dióxido de carbono.

En su lugar, se intentará lo que se ha llamado retóricamente acuerdo en dos etapas, y que, en realidad, consiste en hacer en Copenhague una mera declaración de intenciones, pero se postergarán los compromisos obligatorios para un momento posterior, quizá para otra conferencia que debe de celebrarse el próximo año en México.

"Ha habido una coincidencia entre los líderes de que no es realista esperar que un gran acuerdo internacional completamente vinculante pueda ser negociado entre ahora y Copenhague, que empieza en 22 días", declaró Michael Froman, viceconsejero nacional de Seguridad de la Casa Blanca, al término de una reunión imprevista celebrada por los países que participan en la asamblea de la Asociación Asia-Pacífico (APEC) con el primer ministro de Dinamarca, Lars Loekke Rasmussen.

Consciente de que estaban aquí los dos gobernantes que tienen la última palabra en el asunto climático, el presidente norteamericano, Barack Obama, y el líder chino, Hu Jintao, junto a otros países que son protagonistas destacados de este debate, como Indonesia, Japón, Rusia o México, Rasmussen se trasladó este domingo por sorpresa a Singapur en busca de una solución desesperada para salvar la cumbre de Copenhague. Pero sólo obtuvo, según fuentes norteamericanas, un compromiso de todos los participantes, incluido China, de respaldar en la capital danesa un documento que establezca objetivos ambiciosos, e incluso algunos procedimientos para alcanzarlos, pero sin exigir que los países contaminantes reduzcan sus emisiones, lo que era el objetivo inicial de la conferencia patrocinada por Naciones Unidas.

Desde hacía tiempo se daba por descontado que la suerte de Copenhague estaba plenamente en manos de Estados Unidos y China, que se habían dado de plazo hasta la actual gira de Obama por Asia para encontrar un arreglo satisfactorio para ambos. Pese a la voluntad manifiesta del presidente norteamericano de avanzar en esta materia, ese arreglo no ha sido, finalmente, posible tanto por la resistencia de China como por la incapacidad del Congreso estadounidense de aprobar una legislación energética compatible con los propósitos de Copenhague.

Obama no quiere firmar ningún acuerdo que, como ocurrió con el de Kioto, suscrito por Bill Clinton, no sea después refrendado por el Congreso. China, por su parte, no está dispuesta a hacer movimientos relevantes en ese campo que no vayan acompasados por Washington. Lo mismo puede decirse del tercer mayor contaminante, Indonesia. Y Japón, cuyo nuevo Gobierno había anunciado recientemente la voluntad de reducir las emisiones de gases, tampoco quiere hacerlo sin acciones recíprocas por parte de China y Estados Unidos.

De esta manera, con toda probabilidad, otras grandes naciones en desarrollo, como India y Brasil, se negarán a respaldar acuerdos que no estén apoyados por esos cuatro países, y Copenhague puede quedar reducido a un ejemplo más de voluntarismo infructuoso.

Con esta reunión sobre el clima, Obama elimina uno de los conflictos en su agenda con China y aumenta las posibilidades de convertir en un éxito la visita que empieza en Shanghai, adonde el presidente norteamericano ha llegado a última hora.

En la reunión de la APEC, Obama dejó un mensaje económico con claros y oscuros y - mucho peor - advirtió a los otros 20 jefes de Estado y de Gobierno de esta organización que tendrán que vestir faldas para la cumbre de 2011 en Hawai. Muchas de las reuniones de la APEC, parcas en resultados, pasan a la historia sólo por los pintorescos trajes regionales con los que los líderes se ven obligados a posar en cada cumbre. Obama recordó a sus colegas que la indumentaria típica de su Estado natal es una garbosa pollera.

Con menos humor tomaron sus interlocutores la petición de que los miembros de la APEC, que suman más del 50% del PIB mundial, dejen de ser fundamentalmente grandes exportadores y asuman un papel más protagonista en la economía global. Es decir, que no pretendan seguir creciendo a costa de los consumidores norteamericanos y que abran sus mercados a los productos de Estados Unidos.

Esta cumbre de Singapur permitió también a Obama reunirse de forma bilateral con su homólogo ruso, Dmitri Medvédev, para progresar en el acuerdo de desarme START que fue decidido en julio pasado, durante la visita del presidente norteamericano a Moscú, y que debe de ser firmado el mes próximo, probablemente en alguna ciudad europea. Fuentes norteamericanas reconocieron, no obstante, que aún quedan algunas diferencias por negociar para poder cumplir ese plazo.

Los dos líderes insistieron también en su voluntad de mantenerse "unidos y firmes", según los términos utilizados por un portavoz norteamericano, frente a la negativa de Irán de detener su programa nuclear, aunque no decidieron ninguna fecha precisa para aprobar sanciones contra el régimen islámico. "Estamos decididos a seguir trabajando", declaró Medvédev, "para asegurarnos de que el programa nuclear iraní es sólo para fines pacíficos. En el caso de no conseguirlo, hay otras opciones sobre la mesa".

Fuentes:

El País

AFP

google.com, pub-7451761037085740, DIRECT, f08c47fec0942fa0