Latest Posts:

26 de agosto de 2009

¿Pudo Indiana Jones sobrevivir a una explosión nuclear dentro de un refrigerador?

Jueves, 27 de agosto de 2009

¿Pudo Indiana Jones sobrevivir a una explosión nuclear dentro de un refrigerador?

Para empezar esta película está llebna de inexactitudes históricas, por ejemplo Pancho Villa hablba quechua, hay pirámides mayas en la selva del Amazonas, usan chullo los pobladores de la costa, las líneas de Nazca están en Cusco, confunden el retrato de Francico Pizarro con el de Orellana y se cantan rancheras en las calles del Cusco. ¡Y hay más! Pero este artículo de Mala Ciencia se refiere a una inexactitud científica.

Por fín he podido ver la peli de Indiana Jones y el Reino de la Calavera de Cristal, y voy a escribir sobre la famosa secuencia del refrigerador. Aunque para muchos no hará falta, describiré la escena.

Nuestro intrépido arqueólogo llega de forma accidental a un pueblo falso, que va a ser utilizado para experimentar los efectos de una bomba atómica. Suenan las sirenas, y una cuenta atrás indica que la detonación va a producirse. Buscando dónde refugiarse, encuentra un refrigerador (hecho o forrado de plomo, como indica una visible etiqueta), donde se mete y cierra la puerta justo en el último segundo. La explosión arrasa el pueblo, y lanza la refri varios kilómetros, adelantando un coche con villanos, y estrellándose en el suelo. Pero el Dr. Jones sale del refrigerador como si nada, para contemplar a lo lejos el característico hongo que produce una detonación de este tipo.

Bueno, estoy seguro de que la mayoría de vosotros imaginaréis que no es posible sobrevivir a una bomba atómica, protegido por una nevera. Pero vamos a ver por qué. Una detonación nuclear produce tres efectos destructivos inmediatos: el calor, la onda expansiva, y la radiación (también está el famoso PEM, pero no es relevante en este caso).

El primer efecto

Una gran parte de la energía liberada por una detonación nuclear (casi la mitad, en algunos casos) es en forma de calor. No sabemos la potencia de la bomba, ni su distancia al pueblo, pero se nos muestra sus efectos. Concretamente, vemos cómo antes de la llegada de la onda expansiva, los muñecos que representan personas comienzan a arder. En este caso, el plomo no proporciona protección adicional. El punto de fusión del plomo es realmente bajo, de tan sólo unos 327,46 °C. Puede que a priori os parezca mucho, pero si los comparamos con los 1.064,58 ºC del oro, los 1.084,6 °C del cobre, o los 1.535 °C del hierro, vemos que el plomo no es la mejor elección para soportar altas temperaturas.

De hecho, no es por capricho el que los soldaditos y miniaturas de plomo estén hechas precisamente de este metal (en realidad se mezcla con estaño, cuyo punto de fusión es incluso menor, de 231,93 °C). El bajo punto de fusión lo convierte en la elección perfecta para derretirlo, rellenar moldes, y esperar a que se enfríe. No sólo por la facilidad de fundirlo, sino porque el punto de fusión del material del molde (que obviamente, debe ser mayor que el del metal fundido que usamos) no necesita ser exageradamente alto. Recuerdo comprar hace años un «kit» para hacer figuras (esqueletos guerreros y muertos vivientes, en mi época de rolero del Dungeons & Dragons), y junto con los moldes, venían una barras de una aleación de plomo y estaño, al 60-40 (aunque no recuerdo cuál correspondía al plomo y cual al estaño). La barra era muy fácil de «cortar», y en cuanto ponías el metal al fuego (en un cazo, claro), se derretía en segundos.

Fotograma de la película, que muestra a Indiana Jones contemplando el hongo nuclear a lo lejos

El segundo efecto

El segundo efecto de una detonación nuclear, y el más devastador a corto plazo, es la onda expansiva. Ahí va la mayor parte de la energía liberada (más de la mitad). En la peli vemos que la onda expansiva destroza completamente las casas del pueblo. Como mínimo, arrasa la casa donde está la famosa nevera, ya que ésta sale volando. Aquí, poco importa el material del refrigerador, más allá de que debe ser lo suficientemente resistente para no deformarse en exceso y quebrarse (algo en lo que el plomo tampoco es demasiado bueno, ya que es un metal muy blando). Lo realmente importante es el acondicionamiento del interior.

Físicamente, las lesiones por golpes y caídas son producidas por la brusca aceleración o deceleración a la que es sometido nuestro cuerpo. Por eso, chocar contra algo blandito ayuda, ya que el obstáculo se deforma, disminuyendo la aceleración. Es decir, si un objeto choca contra un obstáculo rígido, la disminución de velocidad ocurre en unos instantes. Sin embargo, si el choque es contra un objeto blando y deformable, la disminución de velocidad dura más tiempo, y por tanto, la aceleración a la que se ve sometido es menor. Este prinicpio se aplica en la ingeniería automovilística, diseñando coches que aunque tengan un habitáculo muy rígido (para no aplastar a los ocupantes), el resto de la carrocería es deformable.

Pero volvamos a la refri. Obviamente, el refrigerador no está acolchado por dentro, ni está diseñado para proteger el interior de aceleraciones bruscas. Cuando la onda expansiva la alcanza, la nevera sufre una aceleración enorme, que es transmitida a nuestro querido Indy, y que debería haberle destrozado, igual que a las casas. Y por si eso fuera poco, luego tenemos la caída al suelo a gran velocidad.

El tercer efecto

El tercer efecto de una explosión nuclear es la radiación. Y aquí hay que distinguir dos tipos de radiación diferentes. Por un lado tenemos la radiación producida directamente por la propia explosión. Su origen es la reacción nuclear de fisión (y fusión, en las armas termonucleares), y desaparece cuando la reacción se detiene. Podemos pensar que es como la luz que emite una bombilla: cuando se apaga, ya no emite más. Por otro lado tenemos la radiación residual, que es bastante más duradera. Parte de la radiación de la explosión son neutrones, que al atravesar la materia circundante, puede transmutarla y volverla radiactiva. Además, no todo el material fisionable de la bomba es fisionado, sino que una pequeña parte de él es lanzado por la explosión. Así que una vez ha terminado todo, tenemos por ahí pululando materiales radiactivos, parte de ellos pulverizados y flotando en el aire.

Bien, aquí sí que el plomo es muy útil. Es un metal muy denso, y todos sabéis que se usa para protegerse de las radiaciones. Es la mejor elección, aunque hay que tener en cuenta que el plomo no es un material mágico que bloquea absolutamente toda la radiación. Parte de ella puede atravesarlo, dependiendo del grosor.

Conclusión

Bueno, así que tenemos que el plomo del refrigerador podría proteger al Dr. Jones de la radiación de la explosión (no de la residual, una vez sale de la nevera), pero no ante el calor y la onda expansiva. Indy no podría haber sobrevivido.


Fuente:

Mala Ciencia

25 de agosto de 2009

Construye tu propio telescopio

Miércoles, 26 de agosto de 2009

Construye tu propio telescopio

Este es un proyecto que siempre me ha fascinado: construir mi propio telescopio. Es un sueño que he tenido desde niño. Por lo tanto, ya que estamos celebrando los 400 años del telescopio de Galileo, navegué por la red y encontre estos maravillosos enlaces. Conocer Ciencia le enseña a construir ¡su propio telescopio!




Telescopio de Galileo

Este video es sensacional, y es uno de los más populares sobre telescopios, lo observé en la web de la Universidad Complutense de Madrid:

Telescopio construido con piezas de PVC y lentes subvencionadas por Ópticas Pedret. Se pueden encargar lentes similares en cualquier óptica especificando el diámetro y la focal de las lentes.

-Objetivo: Convergente 40 mm de diámetro y 350 mm de distancia focal.
-Ocular: Divergente 20 mm de diámetro y 19 mm de distancia focal.

Grabación y edición: Carlos Tapia.
Diseño en PVC: Raul Cacho y Alejandro Sánchez.
Lentes:Ópticas Pedret

Otro lugar para adquirir las lentes es Newport, según el blog Tao de la Física.

Créditos: ASAAF-UCM y Astro Henares.


Otros videos

Estos están en inglés, pero se pueden comprender.

a) Este telescopio se puede construir con una lupa y una lente pequeña (de bolsillo) como la que usaban los relojeros, un par de botellas de plástico y cinta adhesiva.



b) Este telescopio se construye con un tubo de cartón y dos lupas. Mmmmmm, la verdad no me parece muy verosimil, habrá que hacer la prueba.



c) La elaboración de este telescopio parece más factible, con unos tubos de cartón, tijeras y pegamento podemos contruir este artefacto. Pero el problema principal sigue latente: ¿qué lentes utilizar? y también ¿dónde adquirir dichas lentes?





El telescopio de Galileo (astronómico)

El problema d elas lentes me llevó a seguir navegando. En este post (en español), de Tele Educación de Cataluña, se dan mayores detalles sobre las lentes. Lo transcribo:

Consigue dos lentes convergentes de distinta distancia focal. Te aconsejo una de 30 cm y otra de 5 cm.

Consigue dos tubos de cartón de modo que uno entre ajustado dentro del otro. Si no los consigues puedes cortar uno a lo largo y encajarlo encima del otro. También puedes hacerlos de cartulina.

tubos

Corta el tubo exterior de 30 cm y el interior de unos 10 o 15 cm (no es necesaria mucha precisión porque solo es para moverlo dentro del otro y poder enfocar). Traza una línea recta a lo largo del tubo pequeño y divídela en cm.

tubos

Usando cinta adhesiva transparente coloca en el extremo del tubo más largo la lente menos convergente (la más delgada) y en el extremo del otro tubo la más convergente. Hazlo con cuidado para que las lentes queden en un plano paralelo a la sección del tubo ya que esto te facilitará que quede alineado el eje óptico de las dos lentes.

telescopio

¡Ya tienes tu telescopio!. Ahora solo tienes que enfocar con él y practicar. Recuerda que la parte del tubo con la lente más gruesa debe estar cerca del ojo.

Mueve el tubo pequeño dentro del grande para enfocar. Fíjate que solo se forma un pequeño círculo de luz en la lente ocular y en ella es donde debes observar. Esto quiere decir que debes poner el ojo en el eje óptico del sistema. El ojo debe estar en el foco de la lente ocular.

Esta toma que aquí ves corresponde a una observación primero a simple vista y luego hecha con el telescopio.

vista

Como ves la imagen de la furgoneta sale invertida al verla a través del telescopio.

visa con telescopio

Podemos entender la alegría de Galileo cuando miró la Luna y la vio tan cerca. Lo malo es que vio imperfecciones impropias de un cuerpo que pertenecía a la esfera celeste supuestamente llena de perfección.

Tardó muy poco en enseñarle el telescopio al Dux de Venecia ya que con este aparato se podían ver en el horizonte barcos que a simple vista nadie podía ver.

Piensa en la importancia que tuvo este aparato en el cambio de la concepción del mundo. ¿Recuerdas el geocentrismo?. Trata de averiguar, si no lo sabes, el significado de esta palabra. Utiliza un buscador y búscala en la red.

Si deseas profundizar más en la teoría ingresa a Tele Educación.

Para expertos

Si te interesó el tema, o ya tienes cierta experiencia en la construcción de telescopios, entonces te propongo retos mayores.

¿No consigues las lentes pero te obsesiona la idea de construir un telescopio? No ha problema. Fabrica tus propias lentes. Ingresa a Biblioteca Digital. También puedes ingresar a Telescopio Reflector, donde hay sugerencias para construir lentes.

Este telescopio Dobson, auque cueste creerlo, se hizo "a mano".





En este video se explica la construcción de este telescopio, conocido como telescopio Dobson:



Los planos, en inglés, se pueden descargar de RayCash o de CDPC. La lista de materiales, e indicaciones, en español, en Observando el cielo.

Astronomía para todos

Navegando encontramos la página web de Astronomia Peru, grupo formado por físicos egresados de la UNI que cumplen una labor de divulgación: astronomía en el parque, mini cursos de astronomia a domicilio, crear clubes de astronomía en los municipios, un planetario ambulante, guías para observar el cielo en Matucana (Lima), seminarios para maestros, ymucho, mucho más ¡Un gran descubrimiento!

Si desea introducir a sus niños en el fascinante temma de la astronomía ingrese AQUÍ.

Espero le hayan entrado ganas de construir uno de estos aparatos ópticos. De ser les agradecería que me lo comunicaran.

Saludos:

Leonardo Sánchez Coello
conocerciencia@yahoo.es

Los robots también aprenden a mentir

Miércoles, 26 de agosto de 2009

Los robots también aprenden a mentir
De un robot, creado artificialmente, cabría esperar que siempre diga la verdad. Pero los autómatas también pueden aprender a contar mentiras, según demuestra un nuevo estudio sueco.

Llegar borracho a casa e inventa una serie de excusas podría tener una base evolutiva. Lea:
Los ingenieros Sara Mitri y Dario Floreano, junto al biólogo evolutivo Laurente Keller, decidieron hacer la prueba con 100 grupos de 10 sencillos robots a los que asignaban la tarea de “buscar comida” en un área controlada bajo una serie de reglas, como encender una luz azul cuando encontraban el “alimento” para avisar a sus compañeros.

El
cerebro artificial de estos robots estaba formado por 14 “neuronas” con 33 conexiones o “sinapsis”.

Después de 100 vueltas, los robots que habían conseguido más puntos pasaban a la siguiente ronda.


A medida que avanzaban las pruebas, los investigadores comprobaron que aquellos que conseguían más comida mantenían en secreto su ubicación (no encendían la luz). Y lo que es más sorprendente, que a partir de la 50ª generación algunos de ellos mandaban la señal en zonas donde no había alimento, para confundir al resto.
“Es evolución y selección natural”, sugieren los autores, que creen que los conflictos de intereses pueden hacer que en la naturaleza se favorezca a individuos que suprimen o tergirversan la información.

Fuente:


Muy Interesante

Decir lisuras aliviría el dolor

Miércoles, 26 de agosto de 2009

Decir lisuras aliviría el dolor
¿Quién no ha dicho palabrotas cuando ha sentido un fuerte dolor? Pues, al parecer, decir (o gritar) lisuras es un gran alivio contra el dolor. Pero no le recuerde la madre a su odontólogo en su próxima cita.
Decir groserías (lisuras) es una forma emocional de expresión y un fenómeno casi universal en el lenguaje humano”, asegura Richard Stephens, que en un estudio con 64 voluntarios ha comprobado que diciendo palabrotas somos capaces de resistir durante más tiempo el dolor que genera introducir las manos en un recipiente lleno de hielo.

En concreto, los sujetos resistían el dolor durante 40 segundos más lanzando improperios que si decían palabras no ofensivas, como describir el aspecto de una mesa. Además, la intensidad del dolor percibido también se reducía con los tacos (
hipoalgesia). “Parece que existe una razón para el desarrollo de estas palabras en todos los idiomas”, concluye Stephens tras el experimento, cuyos detalles se publican en la revista especializada NeuroReport.

Fuente:


Muy Interesante

El telescopio de Galileo cumple 400 años

Martes, 25 de agosto de 2009

¿Quién descubrió el telescopio?

Vía Microsiervos: Aunque la invención del
telescopio se atribuye generalmente a Hans Lippershey en 1608, o al menos el registro de la primera solicitud de patente para su fabricación, sería Galileo, quien construyó su primer telescopio en 1609, uno de los primeros en demostrar su enorme utilidad en el campo de la astonomía (ojo, Galileo tampoco fue el primero en observar por uno de estos aparatos), realizando con el numerosos descubrimientos, entre ellos:
  • Ío, Europa, Calisto, y Ganímedes, las cuatro mayores lunas de Júpiter, en observaciones realizadas entre el 7 y el 13 de enero de 1610, algo que chocaba frontalmente con la astronomía aristotélica, que decía que todos los cuerpos celestes giraban alrededor de la Tierra. Sus observaciones de estos satélites durante varios meses le permitieron además obtener unas estimaciones muy precisas de sus periodos ya a mediados de 1611.
  • Las fases de Venus, algo que chocaba frontalmente con el sistema geocéntrico de Ptolomeo, pues en él no había forma de explicar estas variaciones, y que ayudó enormemente a la transición a un modelo heliocéntrico que sí podía explicar la existencia de estas fases.
  • Los anillos de Saturno, aunque creyó que eran sendas lunas a ambos lados del planeta, pues sus telescopios no tenían la suficiente capacidad de aumento como para distinguir los anillos como tales.
  • La existencia de cráteres y montañas en la superficie de la Luna, lo que dedujo de los patrones de luz y sombra que veía en la superficie de esta, algo que de nuevo entraba en conflicto con el modelo aristotélico, que preveía que la Luna era una esfera perfecta.
  • Que la Vía Láctea estaba compuesta de numerosas estrellas.
  • Neptuno, aunque no se dio cuenta de ello y en sus cuadernos de notas aparece como una estrella más.

También fue uno de los primeros en observar manchas solares, lo que, una vez más, entraba en conflicto con la concepción aristotélica de un universo perfecto.

¿Cómo era el primer telescopio?

Este telescopio consistía en dos lentes simples una planoconvexa y otra bicóncava, colocadas en los extremos d eun tubo de plomo (se dice que era el tubo de un órgano), este artefacto sólo tenía tres aumentos. Aún así, este descubrimiento significó toda una revolución en la Astrononomía. Hoy Conocer Ciencia celebra los 400 años del telescopio






Los astrónomos de todo el planeta conmemoran hoy el cuarto centenario del reconocimiento oficial por parte de las autoridades de la República de Venecia del primer telescopio, un invento del científico italiano Galileo Galilei (1564-1642) que cambió para siempre el rumbo de la Astronomía.

El 25 de agosto de 1609 el Senado de Venecia hacía suyo este invento del genio renacentista y aprobaba un aumento de salario para Galileo como profesor de Geometría, Mecánica y Astronomía en la Universidad de Padua, cargo que ocupó hasta pocos meses después, cuando decidió volver, con su telescopio, a Florencia.

Las autoridades de la República de Venecia aceptaron así la propuesta del científico toscano de quedarse con el uso exclusivo de un telescopio que sólo cuatro días antes había sido presentado oficialmente en la torre del campanario de la Plaza de San Marcos y que, en un principio, sería utilizado con fines defensivos.

Conozca más sobre la vida de Galileo Galilei en esta presentación:



"El lugar de presentación fue el campanario de San Marcos, aún hoy existente. Desde una altura de unos 60 metros, se podía observar más allá del horizonte del mar. Allí arriba Galileo había montado su telescopio", explica a Efe Paolo Galluzzi, director del Museo de Historia de las Ciencias de la ciudad italiana de Florencia.

"Allí mostró a los presentes, que eran numerosos senadores y personajes destacados, las prestaciones de este nuevo instrumento, sobre todo, insistiendo no en el valor astronómico, sino en el valor militar, estratégico", añade.

Galluzzi explica que lo que más les sorprendió a las autoridades de la Ciudad de los Canales fue el hecho de que pareciera que podían tocar con la mano algo que a simple vista no podían ver, como barcos que se acercaban por la laguna de Venecia, un logro que tenía para ellos un gran interés defensivo.

"A simple vista no se veía nada sobre el horizonte de la Laguna de Venecia, pero mirando con el telescopio se entreveían las velas de algunas naves que se acercaban. Esto tenía un valor militar evidente que permitía a los venecianos ver al enemigo antes que el enemigo detectara las naves venecianas", explica el director del museo florentino.

Como resultado de esta presentación y de las posibilidades casi mágicas que el telescopio ofrecía, el Senado de Venecia acordó tal día como hoy de hace cuatro siglos aumentar el salario de Galileo de 320 a 1.000 florines, es decir, lo triplicó, dando muestras del valor que para ellos tenía el invento del pisano.

La República veneciana prorrogó además el contrato del científico con la Universidad de Padua por otros cuatro años, tiempo que finalmente Galileo no cumplió porque, sólo unos meses después de su presentación, regresaría a su patria con el invento, tras alcanzar un acuerdo con el Gran Duque de la Toscana.



"Galileo, pocos meses después, estableció un acuerdo con el Gran Duque de Toscana, dejó Venecia y Padua y volvió a Florencia. Allí llevó ese instrumento, que había mejorado mucho con respecto al presentado en Venecia. Los venecianos, por tanto, pagaron poco, porque esos 1.000 florines fueron sólo durante dos meses", incide Galluzzi.

El director del Museo de Historia de las Ciencias de Florencia explica que por mucho que los venecianos quisieron reclamar a Galileo la exclusividad del uso adquirida, no pudieron hacer nada ante la falta de un contrato legal, pues sólo existía un vago documento de cesión.

"No había contratos -apunta-. Tengo aquí el documento delante y dice: 'Galileo, como profesor de matemáticas, con espíritu generoso y de buena voluntad, ha dado a...' No es un contrato. Es un intercambio que se produce en el plano informal. Después Galileo encuentra un padrino que le paga más y deja Venecia".

El genio renacentista, que mostró interés por casi todas las artes existentes en la época, se convirtió así en el padre de un invento que ha supuesto y sigue suponiendo mucho para una Astronomía que no volvió a ser la misma desde entonces.

"Significa un cambio de época. Es uno de los grandes acontecimientos de la historia. El mundo, el universo, sobre todo la Astronomía, se beneficiaron enormemente. El cielo cambió de naturaleza, cambió su aspecto", afirma Galluzzi.

El cambio de ese universo puede verse sólo durante unos días más en Florencia, pues la exposición "Galileo. Imágenes del universo desde la antigüedad hasta el telescopio" cierra este domingo sus puertas tras casi seis meses de homenaje a uno de los grandes genios que dio el Renacimiento.

Fuente:

ADN.es

Gaceta de España

El País (España)

Los archivos de Conocer Ciencia:

20 cosas que no sabías sobre los telescopios

Galileo no fue el primero em mirar por un telescopio

Reivindican el papel del apéndice

Martes, 25 de agosto de 2009

Reivindican el papel del apéndice

El apéndice produce y `protege bacterias beneficiosas.



Un artículo publicado en la revista Journal of Evolutionary Biology reivindica el importante papel del apéndice, un órgano que Charles Darwin describió como “un remanente evolutivo” de una primitiva estructura que permitía a nuestros ancestros hervíboros digerir la celulosa. “Quizás ha llegado el momento de corregir los libros de texto”, afirma William Parker, coautor del estudio y profesor de cirugía en la Universidad de Duke. “Muchos libros todavía se refieren al apéndice como un órgano vestigial", lamenta.

Y no lo es. Hace dos años, Parker y sus colegas descubrieron que el apéndice produce y protege bacterias beneficiosas para el intestino humano, demostrando así que lejos de ser un órgano “inservible” se comporta como un lugar “donde ciertos microorganismos pueden vivir a salvo hasta que los necesitamos”. Ahora, usando las herramientas de una rama de la biología llamada cladística que define las relaciones evolutivas entre los organismos, estos mismos investigadores han demostrado que el apéndice ha evolucionado al menos dos veces en la historia, una en los marsupiales australianos, y otra en ratas y roedores, primates y humanos. Además, más del 70% de las especies de primates y roedores actuales conservan el apéndice. Y por si esto fuera poco, los datos apuntan a que el apéndice existe desde hace 80 millones de años, “mucho más de lo estimado si Darwin hubiera estado en lo cierto”, matiza Parker.

Fuente:

Muy Interesante - Salud
google.com, pub-7451761037085740, DIRECT, f08c47fec0942fa0