Los robots también aprenden a mentirDe un robot, creado artificialmente, cabría esperar que siempre diga la verdad. Pero los autómatas también pueden aprender a contar mentiras, según demuestra un nuevo estudio sueco.
Llegar borracho a casa e inventa una serie de excusas podría tener una base evolutiva. Lea:
Los ingenieros Sara Mitri y Dario Floreano, junto al biólogo evolutivo Laurente Keller, decidieron hacer la prueba con 100 grupos de 10 sencillos robots a los que asignaban la tarea de “buscar comida” en un área controlada bajo una serie de reglas, como encender una luz azul cuando encontraban el “alimento” para avisar a sus compañeros.
El cerebro artificial de estos robots estaba formado por 14 “neuronas” con 33 conexiones o “sinapsis”.
Después de 100 vueltas, los robots que habían conseguido más puntos pasaban a la siguiente ronda.
A medida que avanzaban las pruebas, los investigadores comprobaron que aquellos que conseguían más comida mantenían en secreto su ubicación (no encendían la luz). Y lo que es más sorprendente, que a partir de la 50ª generación algunos de ellos mandaban la señal en zonas donde no había alimento, para confundir al resto.“Es evolución y selección natural”, sugieren los autores, que creen que los conflictos de intereses pueden hacer que en la naturaleza se favorezca a individuos que suprimen o tergirversan la información.
Decir lisuras aliviría el dolor¿Quién no ha dicho palabrotas cuando ha sentido un fuerte dolor? Pues, al parecer, decir (o gritar) lisuras es un gran alivio contra el dolor. Pero no le recuerde la madre a su odontólogo en su próxima cita.
“Decir groserías (lisuras) es una forma emocional de expresión y un fenómeno casi universal en el lenguaje humano”, asegura Richard Stephens, que en un estudio con 64 voluntarios ha comprobado que diciendo palabrotas somos capaces de resistir durante más tiempo el dolor que genera introducir las manos en un recipiente lleno de hielo.
En concreto, los sujetos resistían el dolor durante 40 segundos más lanzando improperios que si decían palabras no ofensivas, como describir el aspecto de una mesa. Además, la intensidad del dolor percibido también se reducía con los tacos (hipoalgesia).“Parece que existe una razón para el desarrollo de estas palabras en todos los idiomas”, concluye Stephens tras el experimento, cuyos detalles se publican en la revista especializada NeuroReport.
¿Quién descubrió el telescopio? Vía Microsiervos: Aunque la invención del telescopio se atribuye generalmente a Hans Lippershey en 1608, o al menos el registro de la primera solicitud de patente para su fabricación, sería Galileo, quien construyó su primer telescopio en 1609, uno de los primeros en demostrar su enorme utilidad en el campo de la astonomía (ojo, Galileo tampoco fue el primero en observar por uno de estos aparatos), realizando con el numerosos descubrimientos, entre ellos:
Ío, Europa, Calisto, y Ganímedes, las cuatro mayores lunas de Júpiter, en observaciones realizadas entre el 7 y el 13 de enero de 1610, algo que chocaba frontalmente con la astronomía aristotélica, que decía que todos los cuerpos celestes giraban alrededor de la Tierra. Sus observaciones de estos satélites durante varios meses le permitieron además obtener unas estimaciones muy precisas de sus periodos ya a mediados de 1611.
Las fases de Venus, algo que chocaba frontalmente con el sistema geocéntrico de Ptolomeo, pues en él no había forma de explicar estas variaciones, y que ayudó enormemente a la transición a un modelo heliocéntrico que sí podía explicar la existencia de estas fases.
Los anillos de Saturno, aunque creyó que eran sendas lunas a ambos lados del planeta, pues sus telescopios no tenían la suficiente capacidad de aumento como para distinguir los anillos como tales.
La existencia de cráteres y montañas en la superficie de la Luna, lo que dedujo de los patrones de luz y sombra que veía en la superficie de esta, algo que de nuevo entraba en conflicto con el modelo aristotélico, que preveía que la Luna era una esfera perfecta.
Que la Vía Láctea estaba compuesta de numerosas estrellas.
Neptuno, aunque no se dio cuenta de ello y en sus cuadernos de notas aparece como una estrella más.
También fue uno de los primeros en observar manchas solares, lo que, una vez más, entraba en conflicto con la concepción aristotélica de un universo perfecto.
¿Cómo era el primer telescopio?
Este telescopio consistía en dos lentes simples una planoconvexa y otra bicóncava, colocadas en los extremos d eun tubo de plomo (se dice que era el tubo de un órgano), este artefacto sólo tenía tres aumentos. Aún así, este descubrimiento significó toda una revolución en la Astrononomía. Hoy Conocer Ciencia celebra los 400 años del telescopio
Los astrónomos de todo el planeta conmemoran hoy el cuarto centenario del reconocimiento oficial por parte de las autoridades de la República de Venecia del primer telescopio, un invento del científico italiano Galileo Galilei (1564-1642) que cambió para siempre el rumbo de la Astronomía.
El 25 de agosto de 1609 el Senado de Venecia hacía suyo este invento del genio renacentista y aprobaba un aumento de salario para Galileo como profesor de Geometría, Mecánica y Astronomía en la Universidad de Padua, cargo que ocupó hasta pocos meses después, cuando decidió volver, con su telescopio, a Florencia.
Las autoridades de la República de Venecia aceptaron así la propuesta del científico toscano de quedarse con el uso exclusivo de un telescopio que sólo cuatro días antes había sido presentado oficialmente en la torre del campanario de la Plaza de San Marcos y que, en un principio, sería utilizado con fines defensivos.
Conozca más sobre la vida de Galileo Galilei en esta presentación:
"El lugar de presentación fue el campanario de San Marcos, aún hoy existente. Desde una altura de unos 60 metros, se podía observar más allá del horizonte del mar. Allí arriba Galileo había montado su telescopio", explica a Efe Paolo Galluzzi, director del Museo de Historia de las Ciencias de la ciudad italiana de Florencia.
"Allí mostró a los presentes, que eran numerosos senadores y personajes destacados, las prestaciones de este nuevo instrumento, sobre todo, insistiendo no en el valor astronómico, sino en el valor militar, estratégico", añade.
Galluzzi explica que lo que más les sorprendió a las autoridades de la Ciudad de los Canales fue el hecho de que pareciera que podían tocar con la mano algo que a simple vista no podían ver, como barcos que se acercaban por la laguna de Venecia, un logro que tenía para ellos un gran interés defensivo.
"A simple vista no se veía nada sobre el horizonte de la Laguna de Venecia, pero mirando con el telescopio se entreveían las velas de algunas naves que se acercaban. Esto tenía un valor militar evidente que permitía a los venecianos ver al enemigo antes que el enemigo detectara las naves venecianas", explica el director del museo florentino.
Como resultado de esta presentación y de las posibilidades casi mágicas que el telescopio ofrecía, el Senado de Venecia acordó tal día como hoy de hace cuatro siglos aumentar el salario de Galileo de 320 a 1.000 florines, es decir, lo triplicó, dando muestras del valor que para ellos tenía el invento del pisano.
La República veneciana prorrogó además el contrato del científico con la Universidad de Padua por otros cuatro años, tiempo que finalmente Galileo no cumplió porque, sólo unos meses después de su presentación, regresaría a su patria con el invento, tras alcanzar un acuerdo con el Gran Duque de la Toscana.
"Galileo, pocos meses después, estableció un acuerdo con el Gran Duque de Toscana, dejó Venecia y Padua y volvió a Florencia. Allí llevó ese instrumento, que había mejorado mucho con respecto al presentado en Venecia. Los venecianos, por tanto, pagaron poco, porque esos 1.000 florines fueron sólo durante dos meses", incide Galluzzi.
El director del Museo de Historia de las Ciencias de Florencia explica que por mucho que los venecianos quisieron reclamar a Galileo la exclusividad del uso adquirida, no pudieron hacer nada ante la falta de un contrato legal, pues sólo existía un vago documento de cesión.
"No había contratos -apunta-. Tengo aquí el documento delante y dice: 'Galileo, como profesor de matemáticas, con espíritu generoso y de buena voluntad, ha dado a...' No es un contrato. Es un intercambio que se produce en el plano informal. Después Galileo encuentra un padrino que le paga más y deja Venecia".
El genio renacentista, que mostró interés por casi todas las artes existentes en la época, se convirtió así en el padre de un invento que ha supuesto y sigue suponiendo mucho para una Astronomía que no volvió a ser la misma desde entonces.
"Significa un cambio de época. Es uno de los grandes acontecimientos de la historia. El mundo, el universo, sobre todo la Astronomía, se beneficiaron enormemente. El cielo cambió de naturaleza, cambió su aspecto", afirma Galluzzi.
El cambio de ese universo puede verse sólo durante unos días más en Florencia, pues la exposición "Galileo. Imágenes del universo desde la antigüedad hasta el telescopio" cierra este domingo sus puertas tras casi seis meses de homenaje a uno de los grandes genios que dio el Renacimiento.
El apéndice produce y `protege bacterias beneficiosas.
Un artículo publicado en la revista Journal of Evolutionary Biology reivindica el importante papel del apéndice, un órgano que Charles Darwin describió como “un remanente evolutivo” de una primitiva estructura que permitía a nuestros ancestros hervíboros digerir la celulosa. “Quizás ha llegado el momento de corregir los libros de texto”, afirma William Parker, coautor del estudio y profesor de cirugía en la Universidad de Duke. “Muchos libros todavía se refieren al apéndice como un órgano vestigial", lamenta.
Y no lo es. Hace dos años, Parker y sus colegas descubrieron que el apéndice produce y protege bacterias beneficiosas para el intestino humano, demostrando así que lejos de ser un órgano “inservible” se comporta como un lugar “donde ciertos microorganismos pueden vivir a salvo hasta que los necesitamos”. Ahora, usando las herramientas de una rama de la biología llamada cladística que define las relaciones evolutivas entre los organismos, estos mismos investigadores han demostrado que el apéndice ha evolucionado al menos dos veces en la historia, una en los marsupiales australianos, y otra en ratas y roedores, primates y humanos. Además, más del 70% de las especies de primates y roedores actuales conservan el apéndice. Y por si esto fuera poco, los datos apuntan a que el apéndice existe desde hace 80 millones de años, “mucho más de lo estimado si Darwin hubiera estado en lo cierto”, matiza Parker.
La obesidad puede reducir el cerebro en personas de la tercera edad.
Un estudio realizado por Paul Thompson, investigador de la Universidad de California, apunta a que la obesidad puede reducir el tamaño del cerebro en los ancianos, haciéndolos más vulnerables a la demencia.
Tras estudiar a 94 sujetos que superaban los setenta años de edad, Thompson observó que el cerebro de los obesos parecía 16 años más “viejos” que el de sus compañeros más delgados. Sus resultados indican que los ancianos con mayor índice de masa corporal (IMC) tienen también un cerebro más pequeño, en concreto un 8% más reducido que el de sujetos con un peso normal. Y que la pérdida de masa cerebral se produce fundamentalmente en el lóbulo temporal y el lóbulo frontal, con un importante papel en la planificación y la memoria, respectivamente.
Thompson sugiere que a medida que aumenta la grasa corporal es más probable que existan arterias obstruidas, lo que reduce la llegada de oxígeno y sangre a las neuronas del cerebro. La buena noticia, añade, es que hacer ejercicio intenso puede “salvar” la misma cantidad de tejido cerebral que se pierde a causa de la obesidad. Sus conclusiones se publican en la revista Human Brain Mapping.
Simple, los virus mutan por evolución. Los biólogos debaten si los virus son o no organismos vivos. Algunos consideran que no están vivos, puesto que no cumplen los criterios de definición de vida. Por ejemplo, a diferencia de los organismos vivos (macroscópicos o microscópicos), los virus no tienen células. Sin embargo, sí tienen genes y evolucionan por selección natural. Otros biólogos los han descrito como organismos en el borde de la vida, en el límite entre la materia viva y la materia inerte.
Ilustración de la mutacion del virus de la influenza entre diferentes especies, cortesía de Educación Médica:
Aves con AH1N1
Las autoridades sanitarias de Chile confirmaron ayer el hallazgo del virus de la porcina en aves, lo que representa la primera prueba de contagio en el mundo en otras especies fuera de los cerdos y los humanos.
"En aves es la primera vez, y es acá en Chile", afirmó Oscar Concha, director nacional del Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) del gobierno chileno.
El virus fue hallado en dos granjas de pavos de la región de Valparaíso, a unos 120 kilómetros al noroeste de la capital, Santiago, cuando una de las principales empresas avícolas de Chile informó de una caída drástica en la producción de huevos y signos de enfermedad en las aves ponedoras.
Los análisis del SAG confirmaron este jueves la presencia del virus H1N1, después de descartar sospechas de gripe aviar (H5N1).
Según el organismo, las infecciones con el virus en los pavos "es común", y es probable que existan otros casos en América Latina que no se han reportado "porque no tienen la capacidad de diagnóstico''.
Chile dio cuenta a la Organización Mundial de Sanidad Animal y estableció una cuarentena en los predios rurales donde se identificaron casos de influenza como medida precautoria.
"Las medidas de mitigación incluyeron aumento en la bioseguridad de las personas en los recintos involucrados, así como el control de movimiento de las aves", agregó el comunicado difundido por funcionarios de Salud.
Y, como ya es común en casos similares, salió el gobierno, junto a los empresarios avícolas, a defender el comsumo de carne de aves. "Primero, porque a la temperatura en que se cocina se destruyen todos los virus y, segundo, porque esto es al revés, somos nosotros lo que estamos infectando a los pavos", explicó la subsecretaria del Ministerio de Salud de Chile, Jeanette Vega Morales. ¡O sea los pavos no tienen la culpa sino nosotros! Vaya, vaya, gobierno y empresa de dan mano ¿y quién le da la mano a los ciudadanos de a pise
El problema principal a discutir debería ser qué medidas biosanitarias se deberían de tomar ante estos casos y no olvidar que los virus mutan por evolución, y este hecho puede ser catastrófico para la Humanidad, ?por qué? Sencillo, si el virus muta se hace también más resistente a los antivirales usuales, o sea los medicamentos actuales ya no funcionarían contra la nueva cepa de virus. A propósito la OMS remocienda el uso de oseltamivir en niños y mujeres embarazadas, inclusive. A pesar de que numerossas investigaciones advierten de contraindicaciones, ver Tamiflú: Peligro para los niños.
Al mutar un virus cambia toda su estructura y genoma, por lo que se hace resistente a medicamentos que ya se han usado o simplemente cambia de tal manera que aún no se cuenta con el fármaco apropiado. En otras palabras si el virus sigue mutando, es probable también que las vacunas conta el AH1N1 que ya se anuncian, sean inservibles.