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7 de marzo de 2007

Las tres cuartas partes de recursos pesqueros en riesgo

Informe de la FAO señala que principales países pesqueros son China, Perú y EE.UU.


ROMA [El COMERCIO/AGENCIAS]. El 25% de los recursos pesqueros continuó sobreexplotado o agotado en el 2004, mientras el 52% está explotado a su máximo, según el último informe de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO).

Con el título "El estado mundial de la pesca y la acuicultura" y con datos referidos al 2004, advierte que tres cuartas partes de los recursos siguen amenazados. Añade que el 17% de las poblaciones están sobreexplotadas, el 7% agotadas y el 1% se recupera del agotamiento, mientras el 52% está al máximo de su capacidad. Ante ello la FAO expresa su grave preocupación por las capturas en alta mar. De la pesca total, 104,1 millones de toneladas pertenecen a aguas marinas y 34,6 millones a aguas dulces. Los diez principales países productores son China, Perú, Estados Unidos, Chile, Indonesia, Japón, India, Rusia, Tailandia y Noruega, con escasa variación respecto a años anteriores, salvo el Perú que subió un puesto.

Voceros del Instituto del Mar del Perú (Imarpe) se limitaron a señalar que, en lo concerniente a nuestro país, la FAO utilizó en su informe datos suministrados tanto por el propio instituto como por el Ministerio de la Producción, en el cual se pone de relieve el significativo avance del Perú a causa de la pesca de anchoveta. No se manifestaron sobre la alerta lanzada por la organización internacional.

EL DATO
La actividad pesquera
La producción mundial de pesca y acuicultura en el 2004 ascendió a 140,5 millones de toneladas, por un valor aproximado de 84.900 millones de dólares.

Fuentes:

Agencia Bolivariana de Noticias


Eco Portal

Pescare.com
Cada sexo tiene sistemas nerviosos distintos, lo que facilitaría realizar ciertas tareas
Habría diferencias entre cerebros masculino y femenino

MADRID [EFE]. El científico español Francisco J. Rubia, autor de "El sexo del cerebro", aseguró que existe un cerebro femenino y un cerebro masculino con una configuración diferente que determina las capacidades, las conductas y las características de cada sexo.

La obra explica cómo es el sistema nervioso de los dos sexos, sus diferencias y cómo se traducen estas en el terreno de lo práctico, explicó el autor en rueda de prensa.

A su juicio, "el cerebro es el más importante de todos los órganos y determina el sexo"; "el sexo cerebral es el más destacado, por encima de la influencia del ambiente", ya que se configura en las primeras semanas de gestación del feto.

Las diferencias en determinadas zonas cerebrales como el hipocampo hacen que los hombres sean más hábiles resolviendo problemas abstractos, mientras que las mujeres presentan una mayor rapidez en el cálculo matemático.

Pero no solamente las habilidades vienen determinadas por el sexo cerebral, los comportamientos propiamente sexuales también.

El autor, catedrático de la Facultad de Medicina de la Universidad Complutense de Madrid y director del Instituto Pluridisciplinar de la misma institución académica, considera que en el futuro se demostrará que los homosexuales tienen una diferencia cerebral respecto a los heterosexuales.

Fuentes:

El sexo del cerebro

Existe un cerebro masculino y otro femenino

Publican libro "El sexo del cerebro"
El ciberespacio se come al libro
La información digital de 2006 es tres millones de veces superior a la de los libros escritos - Los particulares producen el 70% de los contenidos - Sólo una cuarta parte es original

PATRICIA FERNÁNDEZ DE LIS - Madrid - 07/03/2007

El crecimiento de las nuevas tecnologías. Click para agrandar la imagen:


En el mundo hay tal cantidad de información digital que, con ella impresa, se podría envolver el planeta cuatro veces. Fotos, blogs, correos electrónicos, periódicos, vídeos, televisiones... En 2006 se crearon 161.000 millones de gigabytes de información según un informe de la consultora IDC. Y esta explosión del universo digital está liderada por los usuarios, responsables del 70% de los contenidos. Los expertos advierten de que cada vez hay que dedicar más tiempo a manejar esa información, y avisan de que ha decrecido nuestra capacidad para conservarla.

Estamos rodeados de bits. Hay 900 millones de ordenadores, 550 millones de reproductores de música digital, 600 millones de teléfonos móviles con cámara, 400 millones de cámaras... La información digital que contienen todos estos dispositivos suma 161.000 millones de gigabytes, el equivalente a tres millones de veces la información contenida en todos los libros escritos o a 12 pilas de libros que cubrieran, cada una de ellas, la distancia entre la Tierra y el Sol. Y en tres años, esa cifra se multiplicará por seis, hasta los 988.000 millones de gigabytes.

El informe que contiene esta información se titula La expansión del universo digital, y ha sido realizado por la consultora IDC, especializada en nuevas tecnologías, por encargo de la compañía EMC, que se dedica al negocio del almacenamiento de datos. En el estudio se analiza la creación e intercambio de información digital en 2006, y se aventura su posible evolución hasta 2010.

Los analistas de IDC han utilizado los datos disponibles sobre los productos tecnológicos vendidos en el año y han estimado su capacidad de almacenamiento. También han usado estimaciones propias, y han llegado a la conclusión de que los usuarios particulares son los protagonistas de esta explosión, ya que son responsables del 70% de los contenidos generados el año pasado. Este dato coincide con el informe La Sociedad de la Información en España 2006, recientemente publicado por la Fundación Telefónica, donde se explica que la cantidad de información generada cada mes por los usuarios de Internet es cinco veces superior a la cifra del año 2000.

Según los analistas de IDC, este boom de la información digital se debe al crecimiento del acceso a Internet por banda ancha (ya hay 1.100 millones de internautas), la continua conversión de información analógica (libros, llamadas de teléfono, emisiones de televisión) a digital y la caída en los precios del almacenamiento y la capacidad de proceso de los dispositivos. Según explica José Luis Solla, director general de EMC para España y Portugal, el precio medio por unidad de almacenamiento (gigabytes o terabytes) cae cerca del 30% al año. Además, los dispositivos son cada vez más pequeños, lo que significa que el nuevo planeta digital es cada vez más grande pero, a la vez, más diminuto.

El veloz crecimiento de la información digitalizada tiene su lado oscuro. Cada vez es más complicado manejarla. Según datos de Estados Unidos, los trabajadores emplean una media de 14,5 horas a la semana en leer y contestar correos electrónicos, 9,6, a buscar información y 9,5, a analizar esa información.

Además, una de las paradojas del nuevo universo digital es que, a medida que crece nuestra capacidad para almacenar información (este año saldrá al mercado el primer disco duro con 1.000 gigabytes), decrece la de conservarla. Podemos leer mensajes tallados en piedras o admirar cuadros pintados en lienzos con cientos de años, pero la duración de un disco duro oscila entre los cinco y los diez años, y la de un CD o DVD roza los 20. Además, y como señala Solla, podemos guardar la información en distintos dispositivos pero, ¿quién nos asegura que los programas necesarios para descodificarla (como Word, Excel o Powerpoint) seguirán existiendo dentro de 20, 50 o 250 años? "Se está trabajando en estándares para archivar información independientemente del programa, aunque aún son proyectos incipientes", dice Solla.

Por eso, y a pesar de que la mayor parte del contenido está creado por los usuarios, los analistas de IDC creen que el 85% de esa información será gestionada, en un futuro, por empresas. "Tendremos nuestros dispositivos de almacenamiento con nuestras fotos y textos en casa, pero también la tendremos replicada fuera, para asegurarnos de que se conserva", dice Solla.

Sólo un cuarto del contenido digital, aproximadamente, es original, y el resto está duplicado o replicado (correos electrónicos reenviados, copias de seguridad, películas, canciones...). Y la mayor parte de esa información son imágenes, que suponen una cuarta parte del total (aunque hay que tener en cuenta que su peso es superior al de los textos o el audio).

Los países desarrollados, por otra parte, controlan buena parte de este nuevo mundo digital: el 72% de los nuevos contenidos se generan en Norteamérica y Europa Occidental. Sin embargo, el ritmo de creación en los países emergentes crecerá entre un 30% y un 40% más rápidamente que en los desarrollados.

La vida en un 'terabyte'

Gordon Bell, un investigador de Microsoft, decidió en 2000 poner en marcha un experimento. Se trataba de almacenar toda la información que generaba y recibía: los libros que leía y canciones que escuchaba, las conversaciones telefónicas que mantenía, las webs que visitaba... La idea de Bell era probar que un individuo podría conservar toda su vida en un terabyte, es decir, en 1.000 gigabytes. Un reproductor digital de ese tamaño contendría unas 300.000 canciones, 1.250 horas de vídeo o 312.000 fotografías.Durante siete años, Bell ha acumulado unos 150, el 15% de lo que tiene disponible para toda su vida. Sin embargo, al intentar grabar todos los programas de televisión que veía, almacenó más del doble de esa cantidad, lo que significa que un tera puede ser suficiente para una vida repleta de textos, pero difícilmente lo será en el audiovisual siglo XXI, donde la resolución de las imágenes aumenta sin parar: cuando Bell empezó su experimento, tomaba fotografías de 2 MB de calidad. Ahora, tienen 5 MB.Según calcula IDC, si todo el mundo hiciera la misma prueba que Bell, se necesitarían 620exabytes (un millón de terabytes), 30 veces más del almacenamiento disponible.

Fuentes:

El País - Sociedad
Comienza el Año Polar Internacional, con la participación de 10.000 científicos
A. R. - Madrid - 07/03/2007


Unos 10.000 científicos de todo el mundo desarrollarán 220 proyectos de investigación en el Año Polar Internacional, que acaba de comenzar.

El lanzamiento de esta campaña -la cuarta desde 1882- se realizó oficialmente el pasado 1 de marzo en París, con las dos organizaciones que lideran la iniciativa (la Organización Mundial de Meteorología y el Consejo Internacional para la Ciencia) como anfitrionas.

Simultáneamente varios países, incluido España, han celebrado la inauguración. El año polar, en esta ocasión, tiene un marcado sesgo hacia los temas relacionados con el cambio climático, no sólo por sus efectos en el Ártico y en la Antártida, sino también porque los procesos en esas dos regiones desempeñan un papel clave en la regulación y el control del clima global.

Las actividades del año polar se desarrollarán desde ahora hasta marzo de 2009, ya que los científicos quieren abarcar al menos un ciclo estacional completo en cada región, y cuando en un polo es verano en el otro es invierno. "Las regiones polares pueden parecer remotas para nosotros, pero los cambios medioambientales que se producen en ellas tienen un impacto global", recordó la semana pasada el comisario europeo de Ciencia e Investigación, Janez Potocnik, en la presentación de los proyectos de la UE para el año polar.

El primer año polar se celebró en 1882-1883; el segundo, en 1932-1933 y el tercero en 1957-1958. Los expertos destacan la enorme rentabilidad científica desde el punto de vista de conocimientos adquiridos sobre el planeta Tierra como sistema global que produjeron estas dos campañas mundiales. Ahora, los programas del cuarto Año Polar Internacional abarcan todas las áreas de la ciencia, desde geofísica hasta meteorología, biología, clima, oceanografía o astronomía, así como disciplinas sociales. No hay que olvidar que en la Antártida no vive nadie, excepto los científicos que trabajan temporalmente en las bases, pero en la región del Ártico habitan más de cuatro millones de personas.

Además de proyectos de investigación, la campaña mundial ha planeado diferentes actividades de divulgación, de educación, exposiciones, conferencias y actos conmemorativos.

Los dos organismos que han convocado el Año Polar Internacional estiman que se van a destinar al desarrollo de los programa en las regiones polares y subpolares unos 1.500 millones de dólares. España dedicará más de ocho millones de euros a estas actividades, señaló la ministra de Educación y Ciencia, Mercedes Cabrera, en la inauguración española de la campaña, informa Efe. De esos ocho millones, 3,5 millones se destinarán a financiar 19 proyectos seleccionados, a desarrollar tanto en el Ártico como en la Antártida, en los que participan unos 250 científicos; un millón de euros se destina a becas de investigación y 3,5 millones a la logística de las bases españolas en la Antártida y los buques oceanográficos. Para la futura renovación de la base Juan Carlos I, Educación y Ciencia cuenta con un presupuesto adicional de 12 millones de euros, puntualizó Cabrera. Margarita Yela preside el Comité Nacional del Año Polar Internacional en España.

Fuente:

El País - Sociedad
Para fabricar la computadora en que lees esto se consumieron 1.500 litros de agua...
Y 240 kilos de combustibles, y 22 kilos de productos químicos... En total, casi dos toneladas de materiales. Piénsalo cuando compres uno, o cuando vayas a tirarlo.

ELPAIS.com / AGENCIAS - Madrid - 07/03/2007

Conoce más sobre la computadora. Click para agrandar la imagen:


El cambio climático es la consecuencia más grave del desarrollo incontrolado de la industria y el transporte. Pero no la única. La tercera revolución industrial, la de la informática, no es mucho más limpia que la del acero o la gasolina. Hasta 240 kilos de combustibles, 22 kilos de productos químicos y 1.500 kilos de agua hacen falta para fabricar un ordenador medio, muy parecido al que estás utilizando en este instante. Así constaba en un estudio de 2004 realizado por la Universidad de las Naciones Unidas (UNU) y el investigador alemán Ruediger Kuehr.

Por eso, la ONU y los fabricantes de ordenadores se plantean ahora no sólo cómo reducir la cantidad de recursos que se consumen a la hora de fabricar las máquinas, sino cómo evitar que esos materiales acaben en la montaña de basura electrónica que genera el avance continuo de las tecnologías. Una montaña de 40 millones de toneladas métricas que, dividida en camiones, abrazaría la mitad de la circunferencia de nuestro planeta.

Para atajar el problema, la UNU, el Programa de Medio Ambiente de la ONU, la Agencia de Protección Medioambiental de EEUU, universidades de los cinco continentes y empresas como Dell, Microsoft, Hewlett Packard o Philips se han unido en la iniciativa "Solucionar el Problema de la E-Basura" (StEP, en sus siglas en inglés).

Estandarizar, bueno para el planeta, y para las empresas

Este programa, que se presenta hoy, pretende estandarizar a nivel mundial los procesos de reciclado globalmente para recuperar los componentes más valiosos de la basura electrónica, extender la vida de los productos y armonizar las legislaciones y políticas. En este sentido, Klaus Hieronymi, gestor medioambiental de HP en Europa, declaraba que uno de los mayores problemas para el reciclado de e-basura es la falta de una legislación homogénea, especialmente en Europa, donde conviven hasta 30 regulaciones diferentes.

El otro factor es que para la producción de electrodomésticos y ordenadores se utilizan metales preciosos, como el oro o la plata. Pero la creciente demanda de otros metales los está convirtiendo en materiales de extremo valor. Es el caso del indio, un derivado del zinc que se utiliza en más de 1.000 millones de productos cada año, desde pantallas planas a teléfonos celulares.

En los últimos cinco años, los precios del indio se han multiplicado por seis, y ya es más caro que la plata. Aun así, el reciclado de indio sólo se realiza en un puñado de instalaciones en Bélgica, Estados Unidos y Japón, país donde a través del reciclado se obtiene casi la mitad de sus necesidades de ese material. Y este elemento es sólo un ejemplo.

Fuente:

El País - Tecnología

6 de marzo de 2007

Mejoran entrenamiento de pilotos con silla de Barany
Martes 06 de marzo del 2007

Aparato simula las situaciones de riesgo que confunden los sentidos del piloto
Por Eduardo Venegas Villanueva



Para la adecuada preparación en tierra, los futuros pilotos necesitan de tres máquinas especiales: una cámara hiperbárica, una silla de Barany y una centrífuga (equipo que ocasiona desorientación espacial). Estos aparatos miden, en condiciones reales, todas las posibles reacciones de los estudiantes ante una situación de vuelo.

Hasta el año pasado, el Centro de Desarrollo de Proyectos (Cedep) de la Fuerza Aérea del Perú (FAP) solo contaba con la cámara hiperbárica (inhalación de altas dosis de oxígeno por períodos cortos dentro de una cámara completamente presurizada), pero desde hace unas semanas ya cuentan con una silla de Barany.

Esta silla, que costó cerca de tres mil dólares y que fue construida en el país, permite a los futuros pilotos superar los efectos de la desorientación espacial producida por los cambios bruscos de posición durante el vuelo.

IMPORTANTE HERRAMIENTA
Un grupo de ingenieros y mecánicos, al mando del coronel Luis Icaza, trabajó durante tres meses elaborando la silla. Su objetivo buscar que el aspirante a piloto, de encontrarse en una situación de riesgo, haga caso a sus instrumentos de vuelo y no a sus sentidos para nivelar una aeronave.

El Comercio comprobó los efectos del uso de la silla de Barany, en que el piloto es sometido a una serie de movimientos de rotación en diferentes sentidos, con velocidades de hasta 30 revoluciones por minuto, lo que permite su adecuación a los giros cerrados, característicos del vuelo en un avión de alto rendimiento. El entrenamiento acostumbrará a los pilotos a las ilusiones producidas en vuelo, como la barrena mortal, cuando el avión cae verticalmente al girar sobre sí mismo, y la ilusión de Corioli, cuando la cabeza se mueve en sentido distinto del giro del avión.

Todas las tripulaciones pasan por estas pruebas, incluso las unidades de fuerza especiales (paracaidistas). El comandante Juan Robles, encargado del área de sanidad y operaciones aéreas, refirió que el entrenamiento en la silla de Barany era una extensión del proceso previo al vuelo y permite comprobar la tensión, los mareos, el pulso, la sudoración, la palidez y el sistema de equilibrio del piloto o aspirante.

En el mercado internacional, una de estas sillas cuesta entre 35 mil y 40 mil dólares. El Cedep planea una centrífuga, con lo que el nivel de preparación de los pilotos nacionales se igualaría con el de cualquiera del mundo.

SEPA MÁS
La silla lleva ese nombre en honor al austríaco Robert Barany (1876-1936), premio Nobel de Medicina, que desarrolló un método rotatorio para probar el órgano de la audición, y se enfocó principalmente en la función del laberinto y de los canales semicirculares.

Fuente:

El Comercio
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