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7 de enero de 2013

El porqué de la forma de las antenas parabólicas



¿Quién no se ha preguntado alguna vez por qué las antenas parabólicas tienen exactamente esa forma y no otra? ¿Será por razones estéticas, o tal vez habrá alguna razón científica para ello? Pues, como ya habréis adivinado, la razón es científica, matemática concretamente.
Pero antes recordemos cómo se define la cónica denominada parábola:

Una parábola es una curva formada por los puntos que están a la misma distancia de un punto concreto, denominado foco, y de una recta concreta, llamada directriz.
Por tanto, para tener determinada una parábola simplemente necesitamos saber cuál es el foco y cuál es la directriz de la misma. 

En el siguiente applet de GeoGebra tenéis una párabola y podéis jugar con su forma moviendo su foco, el punto F, y su directriz, la recta d. Además podéis ver que si movemos el punto P a lo largo de la misma, la distancia de él a F y a d es siempre la misma:

También se aprecia que una parábola tiene un eje de simetría, que es la recta que pasa por su foco y por el punto más bajo (o más alto, según la posición de la directriz respecto del foco) de la misma, que es el vértice de la parábola.

Bien, ¿qué figura representa una antena parabólica? Pues un paraboloide de sección circular (a partir de ahora simplemente paraboloide), como el que podéis ver en esta imagen:


aunque posiblemente lo veáis mejor algo inclinado. Seguro que en la siguiente imagen reconocéis mejor esa antena parabólica a la que estamos haciendo referencia:


Y no solamente antenas parabólicas, sino radiotelescopios, micrófonos parabólicos o algunas cocinas solares.

Como se puede ver en las gráficas anteriores, un paraboloide es una figura tridimensional obtenida al hacer girar una parábola respecto a una cierta recta, que es el eje del paraboloide. Si hacemos un corte en esta figura con un plano que contenga a este eje obtenemos una parábola. Todos los cortes que podamos hacer así tienen el mismo vértice y el mismo foco, por lo que esos puntos son el vértice y el foco del paraboloide.
Vamos al tema. La razón por la que estos instrumentos nombrados anteriormente (antenas, radiotelescopios, etc.) tienen forma de paraboloide es una interesante propiedad de la parábola que enunciamos a continuación:
Los rayos paralelos al eje de simetría de la parábola son reflejados por la misma hacia su foco.
Es decir, que si yo envío un rayo hacia la parábola que sea paralelo a su eje, entonces ésta lo refleja hacia su foco. Vamos, que el reflejo de los rayos paralelos al eje de la parábola pasa por el foco de la misma.
¿Y para qué puede servir esto? Pues muy sencillo. Si nosotros construimos un paraboloide y colocamos un receptor de señal en el foco del mismo, podremos enviar señales paralelas al eje del paraboloide con la total seguridad de que todas ellas serán recibidas por dicho receptor. O podemos orientar un paraboloide con un receptor en su foco hacia el Sol para acumular así energía solar, que a pequeña escala puede aplicarse a la cocina y a gran escala en centrales de captación de energía solar.

Pasemos ahora a la parte más matemática del asunto. Vamos a demostrar matemáticamente este hecho, pero vamos a hacerlo en dos partes. Primero un resultado previo y después el que queremos demostrar, que los rayos paralelos al eje se reflejan hacia el foco. Vamos con el previo:
Dado un punto P de una parábola con directriz d y foco F, representamos la proyección del mismo en la directriz, punto al que llamamos D, y dibujamos los segmentos que unen a P con el foco, PF, y con su proyección sobre d, PD. Entonces la recta tangente a la parábola en el punto P divide al ángulo FPD en dos ángulos iguales.
Representemos gráficamente esta situación:


El enunciado anterior dice que el ángulo formado por los segmentos PF y PD, \alpha, es bisecado (dividido en dos ángulos iguales), los dos \beta que aparece en la imagen, por la tangente a la parábola en el punto P. Vamos a demostrar este resultado:
Los segmentos PF y PD son iguales, por ser P un punto de la parábola (recordemos, los puntos que están a igual distancia de un punto llamado foco y una recta llamada directriz). Entonces el triángulo PFD es isósceles.
Tomemos ahora el punto medio del segmento FD, que llamamos M. Al ser isósceles nuestro triángulo, se cumple que la recta que pasa por M y P divide al ángulo FPD en dos ángulos iguales. Ahora solamente falta demostrar que dicha recta es la tangente a la parábola en P.
Para ello vamos a suponer que nuestra parábola es la de ecuación y=x^2 (no perdemos nada con esta suposición, ya que todas las parábolas son esencialmente iguales). El punto P tendrá por tanto coordenadas (a, a^2), y las coordenadas y de F y de D serán opuestas (iguales pero con signos contrarios), por lo que el punto M, punto medio del segmento FD, tiene coordenada y igual a 0.

 
(En esta imagen puede verse una representación de esta situación con la parábola que hemos usado en el resto del post. La recta en color negro representa al eje X)
Ahora, la coordenada x de M es la mitad que la de P, a/2. Por otra parte, si llamamos H al corte con el eje X de la perpendicular a él que pasa por P, la pendiente del segmento MP es la longitud de PH entre la longitud de MH, es decir, {a^2 \over (a/2)}=2a.
Pero sabemos que la pendiente de la tangente a y=x^2 en el punto (a, a^2) es la derivada de x^2 en el punto a, esto es, 2a. Al ser igual a la anterior se concluye que la recta que pasa por M y P es la tangente a la parábola en el punto P.
¿Todo esto que significa? Pues que cualquier línea paralela al eje de la parábola, que tocará en un punto P de la misma, es reflejada por la tangente en P hacia adentro con el mismo ángulo que forma dicha tangente con el segmento proyectado desde P a la directriz, por lo que el reflejo de la misma va directamente hacia el foco de la parábola:


Interesante, ¿verdad?

Fuente y enlaces relacionados:


Fuente: 

Gaussianos

La primera imagen del calamar gigante del Japón


Imagen del calamar gigante captada de un vídeo de NHK y Discovery Channel. | Afp
Imagen del calamar gigante captada de un vídeo de NHK y Discovery Channel. | Afp
La cadena japonesa NHK y la estadounidense Discovery Channel han logrado grabar por primera vez en las profundidades marinas al calamar gigante, uno de los animales más misteriosos del mundo, según ha informado la cadena pública nipona.

Un equipo de ambas televisiones, con la colaboración de miembros del Museo Nacional japonés de Ciencia y Naturaleza, filmó al animal a unos 15 kilómetros al este de la isla nipona de Chichijima, a unos 1.000 kilómetros al sur de Tokio.

Los miembros del equipo emplearon un sumergible que captó las imágenes el verano pasado, a una profundidad de 630 metros gracias a una cámara de alta definición.
El animal captado tenía unos tres metros de largo, aunque carecía de sus dos tentáculos más prominentes, por lo que se cree que en origen pudo medir 8 o 9 metros.

En el vídeo, que se podrá ver en primicia en Japón el 13 de enero y posteriormente en EEUU el 27 de enero, el ejemplar se alimentó de un cebo colocado por el equipo, compuesto por otro calamar más pequeño de un metro de largo.

Enormes ojos

En ese momento, las imágenes captan de cerca los enormes ojos del animal y sus ventosas, de unos 5 centímetros de ancho, según desveló NHK.

Se cree que el vídeo puede ayudar a mostrar comportamientos de este legendario animal, del que hasta ahora sólo existía metraje de ejemplares capturados.
Con tres corazones, una visión cien veces más potente que la del ser humano y un cerebro muy desarrollado, este mítico gigante ha permanecido hasta el momento oculto en los abismos marinos.

Se cree que se trata del invertebrado más grande del mundo, ya que puede llegar a alcanzar unos mil kilogramos de peso y en torno a unos 20 metros de longitud.
El calamar gigante vive aparentemente en profundidades entre los 400 y los 1.500 metros bajo la superficie del mar, donde la presión es muy elevada y la luz del sol prácticamente inexistente

Fuente:

El Mundo Ciencia

Este juego tiene ganancia esperada infinita. ¿Cuánto pagarías por jugar?

Estamos en época navideña y, por tanto, en una época en la que la lotería es protagonista, más protagonista que el resto del año. Principalmente la Lotería de Navidad, rodeada por un montón de mitos infundados, aunque también la Lotería del Niño tiene su lugar en estas fechas. Lotería de Navidad y Lotería del Niño, ambas, al igual que cualquier juego tipo lotería que se precie, con esperanza negativa. Es decir, ambas son juegos en los que el jugador tiene una ganancia esperada negativa, algo así como que el jugador espera perder dinero. Por ejemplo, la de la Lotería de Navidad es -0,3, lo que significa que por cada euro jugado esperamos perder 30 céntimos. Y con todo y con eso jugamos, y en ocasiones demasiado.
Para todos los que jugáis, y también para los que no jugáis, va la siguiente cuestión:
Si os ofrezco un juego con una ganancia esperada muy grande, ¿cuánto estaríais dispuestos a pagar por jugar?
Posiblemente muchos diréis que como máximo un poco menos de esa ganancia esperada. Bueno, es razonable. Ahora, ¿y si la ganancia esperada fuera infinita?
Un momento, ¿ganancia esperada infinita? Sí, infinita. Esto es, esperamos ganar una cantidad infinita de dinero si jugamos a este juego…Creo que ya va siendo hora de que os cuente de qué va el jueguecito:

El juego consiste en lo siguiente:
Tiro una moneda al aire. Si sale cara continúo tirando, hasta que sale la primera cruz (excluimos la posibilidad de que caiga de canto), momento en el que el juego termina. Si esa cruz ha salido en la tirada n yo te pago 2^n euros.
La pregunta es: ¿cuánto dinero estarías dispuesto a pagar inicialmente por jugar?
Antes de responder analicemos el juego con algo más de detenimiento. Si la primera cruz sale en la primera tirada el jugador gana 2^1=2 euros; si sale en la segunda tirada gana 2^2=4 euros; si es en la tercera 2^3=8 euros…Y así sucesivamente. Conforme aumenta el número de tiradas realizadas hasta la aparición de la primera cruz la cantidad a pagar sube considerablemente (recordad, no subestiméis el crecimiento exponencial). Por ejemplo, si la primera cara sale en la tirada 10 ya iríamos por 2^{10}=1024 euros a pagar. Después de estos datos repito la pregunta: ¿cuánto dinero estarías dispuesto a pagar inicialmente por jugar?

La esperanza del juego (es decir, la cantidad que esperamos ganar al jugar) puede ser una buena medida para decidir cuánto estaríamos dispuestos a pagar por jugar, ¿no? Pues vamos a calcularla. Recordemos que la esperanza de una variable aleatoria discreta (como la que tenemos entre manos) se calcula sumando los productos que se obtienen al multiplicar cada valor de la variable por la probabilidad de que se dé dicho valor. En nuestro caso, los valores de la variable son las ganancias obtenidas según la posición en la que salga la primera cruz (2 euros si es en tirada 1, 4 euros si es en la tirada 2, 8 euros si es en la 3,…), y la probabilidad de cada uno de ellos es la probabilidad de que la primera cruz salga en cada posición. Dicha probabilidad es:
  • 1/2 para la primera tirada, ya que tenemos dos casos posibles (cara y cruz);
  • 1/4 para la segunda tirada, ya que también tenemos dos casos posibles (cara y cruz), por lo que la probabilidad sería 1/2, pero para llegar a esta opción debió salir cara en la primera, hecho que tiene también probabilidad 1/2 de suceder. Como las tiradas son independientes (el resultado de una tirada no influye en el resultado de la siguiente), la probabilidad de que la primera cruz salga en la segunda tirada es 1/2 \cdot 1/2=1/4;
  • 1/8 para la tercera, por el mismo razonamiento anterior;
  • y así sucesivamente. En general, esta probabilidad, p_n, vale 1/2^n, siendo n la tirada en la que sale la primera cruz.
Ya podemos calcular la ganancia esperada al jugar a este juego:

E=2 \cdot \cfrac{1}{2} + 4 \cdot \cfrac{1}{4} + 8 \cdot \cfrac{1}{8} + \ldots=1+1+1+ \ldots \; (infinitas \; veces)= \infty

¡¡Ganancia esperada infinita!! ¡¡Esperamos ganar infinitos euros si jugamos!! Estaréis de acuerdo conmigo en que con estas condiciones deberíamos estar dispuestos a pagar cualquier cantidad de dinero, por grande que sea. Qué digo yo, ¿100000 euros por ejemplo? ¿No? ¿Os parece mucho? 

Veamos…¿10000? Sigue siendo demasiado…¿1000 euros quizás?

Estoy convencido de que la mayoría de vosotros seguirá pensando que todavía es demasiado dinero, aun teniendo una ganancia esperada de infinitos euros. Esta aparente paradoja es la razón por la que este juego es conocido como paradoja de San Petersburgo. Bueno, esto y la relación que en sus inicios tuvo con esta ciudad rusa. Parece ser que este problema fue planteado por primera vez por Nicolaus Bernoulli en 1713. Nicolaus pasó un tiempo reflexionando sobre él, pero en 1715, al ver que no obtenía resultados concluyentes, se lo pasó a su primo Daniel Bernoulli, que para Nicolaus tenía mayor capacidad matemática que él mismo. Éste, después de unos años de estudio y reflexión, publicó su análisis y su propuesta de solución en las Actas de la Academia de Ciencias de San Petersburgo en 1738. De aquí que esta paradoja lleve ese nombre.

Volvamos a nuestro juego-paradoja. ¿Cómo solucionamos el tema? Por un lado tenemos ganancia esperada infinita, pero por otro parece una locura pagar una cantidad muy grande (de hecho hasta lo parece con una cantidad relativamente grande) por jugar, ya que es bastante probable que la primera cruz salga bien pronto. Pues parece que no hay lo que podríamos llamar una solución de esta paradoja, aunque es cierto que sí se han realizado muchos estudios sobre ella y hay propuestas interesantes.

Daniel BernoulliPosiblemente la idea más interesante sea la que tuvo el propio Daniel Bernoulli, que fue considerar que una cantidad concreta de dinero no tiene el mismo valor para todo el mundo. Me explico: 1000 euros es algo extremadamente valioso para alguien que no tiene ningún tipo de recurso, pero no lo es tanto para alguien que sea millonario. Esto es, la utilidad del dinero es subjetiva, depende de la persona, por lo que el jugador decidirá qué cantidad máxima estaría dispuesto a jugar en función de la utilidad que para él tenga dicha cantidad de dinero. Este argumento puede parecer muy obvio y sin mucho interés, pero en la práctica ha derivado en lo que actualmente se conoce como teoría de la utilidad, introducida por Von Neumann y Morgenstern a mediados del siglo XX. De todas formas es cierto que argumentos como éste se adentran en muchas ocasiones en cuestiones de índole psicológica y abandonan en parte las matemáticas.

Hay otras ideas de estudio y propuestas de solución del juego, principalmente relacionadas con la imposibilidad de que puedan darse los infinitos resultados posibles del mismo o de que pueda existir una banca que pueda cubrir un posible premio descomunal. En los enlaces que podéis encontrar al final del texto podréis encontrar información sobre todo esto.

Y ahora os toca a vosotros: ¿qué os parece este juego? ¿Jugaríais? ¿Cuánto? Todas vuestras opiniones serán bienvenidas.


Fuentes y enlaces relacionados:


Fuente:

Gaussianos

Documental: ¿Estás ahí? El espiritismo ante la ciencia



Muy Interesante en colaboración de la Fundación Española de Ciencia y Tecnología, FECYT, ha producido el documental ¿Estás ahí? El espiritismo ante la ciencia. En él el divulgador y colabora de Muy, Miguel Ángel Sabadell investiga qué tiene de cierto y qué de superchería el mundo del espiritismo realizando experimentos reales con personas anónimas.

A partir del próximo día 2 de enero colgaremos las dos partes en las que hemos dividido el documental. En la primera se desenmascara el mundo de la ouija mientras que en la segunda se utilizará el método científico para intentar grabar psicofonias.

Ver la primera parte del documental.

Ver la segunda parte del documental.

La gente tiende a pensar que su personalidad y sus creencias no cambiarán con los años

Foto: HansKristian.

Aunque el ser humano es consciente de que su personalidad y sus creencias han cambiado significativamente respecto al pasado, cree que en el futuro su forma de ser se mantendrá tal y como es en el presente. La revista Science publica esta semana un estudio que describe la conocida como 'ilusión del final de la historia', por la que las personas tratan el momento actual como si fuera una línea divisoria de su vida.

En cada una de las etapas de la vida, las personas toman decisiones que influyen profundamente en cómo serán en el futuro: pagan para quitarse los tatuajes que se hicieron de adolescentes, se divorcian de quienes se enamoraron y acuden a centros de belleza para perder los kilos que han engordado con el paso de los años.

Un equipo internacional de investigadores ha realizado un estudio donde se demuestra que, aunque el ser humano es consciente de cómo sus personalidades y valores cambian con el paso del tiempo, tiende a creer que no se modificarán mucho más en el futuro. El trabajo se publica esta semana en la revista Science.

Una muestra de 7.519 adultos

"Existe una tendencia a tratar el presente como una línea divisoria, en la que uno se convierte en la persona que será por el resto de su vida", recoge el estudio. Los autores se refieren a ella como 'la ilusión del final de la historia' y explican que esta actitud puede llevar a no tener en cuenta los futuros comportamientos y preferencias.

Los científicos han utilizado una muestra de 7.519 adultos de entre 18 y 68 años –el 80% de ellos eran mujeres– obtenida de la página web de un programa de televisión.

Los participantes tuvieron que contestar a preguntas como cuál es su estilo musical favorito, el nombre de su comida predilecta, su hobby por excelencia y el nombre de su mejor amigo.

A continuación, estas personas fueron incluidas, al azar, en una de estas dos opciones: ser 'reportero' –debían contestar si sus preferencias actuales eran iguales o diferentes de las que tenían hace 10 años– o ser 'predictor' –vaticinar si esas predilecciones actuales serían las mismas o cambiarían dentro de una década–.
Los investigadores contabilizaron el número de ítems en los que los participantes manifestaron que sus respuestas serían diferentes, tanto en el pasado como en el futuro, y lo utilizaron para medir los cambios de preferencias.

El conocimiento de uno mismo

Según los autores, el trabajo deja claro que las personas "tienden a subestimar cuánto cambiarán a medida que cumplan años" y lo explican de dos modos: "En primer lugar, es posible que la mayoría de la gente opine que sus personalidades presentes son atractivas y sus preferencias son sabias, lo que les impide pensar en la posibilidad de cambiar. Puede que crean conocerse muy bien a sí mismas, y que un cambio en el futuro amenace esa creencia".

En segundo lugar, los científicos señalan que hay que diferenciar entre los procesos cognitivos para recordar el pasado y aquellos con los que se infiere el futuro. "La prospección es un proceso constructivo, mientras la retrospección es reconstructiva", explican los científicos.

Añaden además que generalmente, construir cosas nuevas es más difícil que reconstruir las ya pasadas. Por eso, es probable que la dificultad de predecir cómo será algo en el futuro lleve a muchas personas a asumir que no se producirán demasiados cambios.

"Esa actitud consiste en confundir la dificultad de imaginar el cambio personal futuro con la poca probabilidad de cambiar personalmente", concluyen los expertos.


Fuente:

El Mundo Ciencia

6 de enero de 2013

La difícil tarea de contar a todos los animales del zoológico



Los funcionarios de zoológicos en todo el Reino Unido dieron comienzo al inventario anual de especies animales bajo su cuidado.

Se trata de un requerimiento anual, que puede llegar a tener arduas implicaciones. Contar elefantes y leones es fácil, pero los insectos y los peces constituyen un verdadero reto.

En el zoológico de Chester, eso puede significar levantar un registro de miles de especies.

Vea cómo lo hacen este video de BBC Mundo.

Fuente:

BBC Ciencia

History Channel: La historia del mundo en dos horas

En el blog Ciencia Mundo de David Acevedo, encontré este maravilloso video. Lo comparto con todos ustedes, ideal para disfrutar este domingo:


Perú: Descubren una araña que puede fabricar marionetas



Una nueva especie de araña descubierta en la Amazonía peruana, es capaz de hacer esculturas que imitan a arañas de mayor tamaño. La araña crea las marionetas con hojas, insectos muertos, ramas y tierra y posteriormente las coloca en la telaraña para que asusten a los depredadores.


Los biólogos suponen que el arácnido pertenece al género Cyclosa, aunque esto no ha sido confirmado. La nueva especie ha sido descubierta por el entomólogo Phil Torres.



Torres realizaba una exploración en los alrededores del Centro de Investigaciones Tambopata, ubicado en el límite de la selva. Durante una misión vio una gran araña delgada en una telaraña que se movía. Al observarla más detalladamente el científico observó otra araña, de mucho menor tamaño, que se encontraba encima de la marioneta y estaba moviéndola.

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Más fotografías en:

Noticias +Verde

BBC: Los errores científicos de la ciencia ficción

The Big Bang Theory

Claramente no es una ciencia exacta, pero desde los inicios del cine el género de la ciencia ficción ha atraído una gran cantidad de público.

Si a eso se le suma el auge de las series de televisión sobre investigadores, como la premiada The Big Bang Theory, podría decirse que hoy los científicos viven sus 15 minutos de fama y popularidad.

Sin embargo, las series o películas aun están a años luz de mostrar fielmente cómo se trabaja en ciencia. 
 El programa científico de BBC, El club de ciencias de Dara O Brian, le pidió a cuatro expertos que dejaran al descubierto sus "errores favoritos" del cine o la televisión. Y estos fueron los resultados.

Curas y soluciones en medio segundo

"Algo que nunca deja de sorprenderme es cuando muestran a los científicos resolviendo un problema. ¡Se demoran cinco minutos!", asegura la física Janna Levin.

Galileo Galilei

¿Se habrá revolcado en su tumba Galileo al ver el tamaño de King Kong?

Sin embargo la ciencia real no funciona así. "Necesitamos analizar la idea, pensar, repensar. Hay errores, equivocaciones".

Según la profesora e investigadora, ni la televisión ni el cine reflejan la realidad del proceso científico. "Es increíble, porque de inmediato aparece una solución maravillosa en la pantalla de su computadora", agrega.

Las proporciones de King Kong

"Si vamos a hablar de errores, tenemos varias opciones", asegura el astrónomo Martin Rees, respecto de la acuciosidad hollywoodense.

Según el científico, uno de los más evidentes es la absoluta ignorancia sobre la ley cuadrático-cúbica de Galileo, que establece que cuando una forma crece en tamaño, su volumen crece más rápido que su superficie.

"La escala desarrollada por Galileo no es tomada en cuenta en muchas de las películas de ciencia ficción. Por eso es que King Kong no podría haber existido, ya que necesitaría piernas mucho más gruesas que su propio cuerpo para sostenerse a sí mismo", explica el astrónomo.

En busca del tiempo y espacio perdido

Mister Spock

Hollywood no es la fuente más fidedigna para entender el desarrollo científico.

Para los arqueólogos o paleontólogos es aun más fácil reirse de la nula investigación que algunas películas parecieran tener.

"Un clásico de los errores es 'Un millón de años A.C.' en la que Raquel Welch se gasta un montón de tiempo huyendo de dinosaurios y otras criaturas que se habían extinguido 65 millones de años antes", explica el paleontólogo Richard Fortey.

Otro de los que piensan que Hollywood está lleno de falsedades es el ingeniero en sonido Trevor Cox.

Su falsedad favorita es la sonorización de la frase "El espacio es la frontera final", de Viaje a las estrellas. "Es una frase venerada. Yo creo que pensaron: '¿El espacio? Nadie sabe. Pongámosle sonido".

Con todo, errores de tiempo o espacio, cosas imposibles o, al menos, poco probables, no hay que olvidar que la ciencia ficción es eso: ficción.


Fuente:

BBC Ciencia

5 de enero de 2013

Como un par de personas pueden marcar la diferencia: prótesis de dedos y manos open source


Hace unos días, en mis rutas sin rumbo fijo por Youtube, tuve la suerte de descubrir un proyecto genial que, fruto también casi de la casualidad, ha llevado a dos personas que se encontraban realmente lejos entre sí, a crear algo sencillamente brillante con el que cambiar la vida de mucha gente. Se trata de las prótesis de dedos y manos mecánicas open source de Ivan Owen y Richard Van As.

Muchas veces cuando hablo de proyectos open source y de patentes, surge el cinismo de la gente que dice que el open source sólo sirve para “proyectitos chorras” en los que no se hace nada serio y no se va a ningún sitio, y que también es normal como se usan las patentes hoy en día y que haya demandas multimillonarias, ya que los creadores deben cobrar por sus obras.

Pues bien, si alguna vez os adentráis en el infame mundo de las farmacéuticas y las grandes empresas ortopédicas, posiblemente veréis la mala idea con la que se intenta frenar la innovación y el que cosas realmente útiles para la vida de mucha gente con problemas, no llegue a todo el mundo por la absurda idea de querer lucrarse lo máximo posible.

Porque una cosa es ganarte la vida y otra bien distinta es aumentar el precio un 400-600%, o incluso más, de lo que debería costar, usar peores componentes y materiales de los que existen actualmente, limitaciones en la versatilidad, sistemas cerrados no manipulables… y para mayor infamia a gente en su mayoría enferma y discapacitada que normalmente tiene, además de los problemas de sus minusvalías o enfermedades, graves problemas de ingresos.

Total, a base de “untar” con vacaciones congresos con todos los gastos pagados, pagos en negro y demás acuerdos, que más da, si luego está el estado que si el paciente tiene suerte pagará la mitad de esas facturas con el dinero de todos…





En fin, viendo el percal, me alegró ver como dos personas que ni son ingenieros ni tienen grandes medios, se han unido para crear dispositivos mecánicos por ayudar a los demás. Ivan es estadounidense y crea mecanismos para efectos especiales, mientras que Richard es sudafricano y carpintero. El nexo de unión, el vídeo de Youtube de arriba, en el que Ivan mostraba unas extensiones de manos para un disfraz y que Richard hubiera perdido los dedos de su mano derecha en un accidente laboral.

Tras comprobar Richard que las alternativas comerciales de prótesis de dedos funcionales costaban miles de dólares, en diciembre del 2011 se pusieron en contacto y empezaron a colaborar a distancia, hasta que este noviembre pudieron verse en Sudáfrica donde concretaron muchos modelos. Aquí tenéis un prototipo inicial.





Todo hasta el punto en el que ya han creado varios prototipos que funcionan realmente bien, open source para que cualquiera pueda fabricárselo o mejorarlo, e incluso ofreciéndose a crearlos ellos mismos si reciben fondos para costear los materiales. Esto con la dificultad de numerosas patentes acechando que, aunque no se utilizan para crear productos comercializados, sí que evitan que se puedan usar ideas libremente.

Para muestra de lo que han llegado a hacer, aquí tenéis la mano que le han hecho al pequeño Liam de forma totalmente gratuita. El mecanismo es realmente sencillo, funciona flexionando la muñeca, y al final del vídeo podéis contemplar la primera vez que pudo coger algo con la mano donde no tiene dedos.





También están probando ahora el uso de impresoras 3D y publicarán los diseños en Thingiverse, por lo que dentro de poco podrás imprimir prótesis a medida sin tener que usar prácticamente ningún tipo de herramienta. Aquí tenéis el enlace a su página de donativos, y aquí el de su blog donde cuentan avances de como van con el proyecto.

Como veis, dos personas pueden marcar la diferencia y nos demuestran que todos podemos aportar algo para hacer el mundo un poquito mejor. Depende de nosotros si queremos ser unos chorizos como los que nos han llevado a esta crisis, pasar simplemente de los problemas de los demás o intentar hacer que las cosas cambien. Ahora que empieza el año, ¿cómo os gustaría mejorar el mundo?

Tomado de:

Gizmodo

Por qué las cajas rápidas suelen ser en realidad una pérdida de tiempo


Todos odiamos hacer colas en las cajas a la hora de ir a pagar, especialmente en esta época del año en la que andamos con prisas, y muchas veces optamos por las cajas rápidas intentando abreviar nuestro sufrimiento.

Pero según unos cálculos del profesor de matemáticas Dan Meyer en realidad estas cajas rápidas son a menudo una trampa.


Sus cifras apuntan a que cada uno de los ítems que se pasa por cualquier caja supone unos 2,8 segundos adicionales, mientras que cada persona presente en una cola son otros 48 segundos, así que en realidad nos compensa más que alguien lleve 17 productos más que una persona más en la cola.

Y no hay que olvidar además que esto sería en condiciones ideales, que al final siempre van apareciendo problemillas que van acumulando retrasos en las colas.

Se trata de la tarjeta de crédito o de débito que da un error, del producto al que le falta la etiqueta del precio o que la tiene tan estropeada que el lector de código de barras no la lee, del cliente que descubre que uno de los productos que se lleva está estropeado, etc…

Y también está el asunto de que al procesar más clientes es más probable que se acabe el papel en la impresora de la caja rápida o que haya que llamar a un supervisor para solucionar algún problema.

Así que en realidad sólo si todas las cajas tienen más o menos el mismo número de personas en la cola o si la caja rápida tiene claramente menos personas sí es probable que ganes tiempo escogiéndola.

Pero si ves una cola con pocas personas que lleven muchas cosas, esa es probablemente la cola a escoger, aunque en un principio pueda parecer contraintuitivo.

Foto | Checkout por Nate Grigg


Fuente:

Sin vuelta de hoja

Matemáticas: El problema de los camellos

–¡Hala! Sí que debe ser incómodo venir desde tan lejos encima de un camello, ¿no?

–Bueno, Ven… En realidad no vienen de tan lejos, no creas…

–¡Anda que no, Sal! ¡Vienen de Oriente!

–Esto… –el gafotas dudó un rato –No sé cómo decirte esto, Ven, pero…

–¿Os cuento un acertijo sobre camellos? –interrumpió rápidamente Mati.

–Siempre que no nos jorobes mucho… –contestó Ven con cara de pícaro.

–Vale, Mati, ya veo –dijo Sal guiñando el ojo a su amiga.

–Veréis –empezó a contarles ella –Hace mucho, muchísimo años, en un país muy lejano, un noble anciano estaba a punto de morir…

–Pobre… –interrumpió el pequeño.

–Era un anciano muy, muy mayor –continuó ella –Justo antes de morir le dijo a sus 3 hijos:
Hijos míos, lo único que os dejo de herencia son mis 17 camellos a los que he cuidado con el máximo cariño y que tanto me han ayudado en esta vida. Sólo os pediré algo, que el mayor de vosotros, que tiene muchos hijos se quede con la mitad; el mediano que está esperando un hijo se quede con la tercera parte, y tú, el más joven, con la novena parte de la herencia.
El hijo pequeño, que era el más hábil con los cálculos protestó:
Pero, padre…
Déjalo descansar –le pidió el hermano mediano –Haremos lo que nos pide, ha sido un buen padre.
--¿No os dais cuenta de que es imposible dividir la herencia como nos pide? –insistió el pequeño, pero el padre ya había muerto.
–¡Toma! ¡Es verdad! –exclamó Ven –17 no se puede dividir por 2, porque no es par, ni por 3 porque sus cifras suman 8 que no es múltiplo de 3, ni por 9 porque la suma de sus cifras tampoco es múltiplo de 9… ¡vaya tela!

–Muy bien, Ven –dijo Mati –.Veo que recuerdas lo que os conté sobre divisibilidad.

–Espero que la solución no sea partir uno de los camellitos a trocitos, ¿verdad, Mati? –preguntó Sal un poco angustiado.

–No, no fue esa la solución, sigo:
Pasados unos días tras la muerte del padre, se hallaban los 3 hermanos tomando un té a la sombra de un árbol cuando vieron acercarse en un camello a una sabia del lugar, a la que todos reconocían enseguida por su larga melena de color rojo…
–¡¡Eras tú, Mati!! –gritó el pequeño.

–No, yo aún no había nacido –dijo ella guiñando un ojo y continuó:
Después de que le hubieron contado la historia, aquella sabia, de nombre Matim, les dijo lo siguiente:
–Os regalo mi camello, yo puedo apañarme sin él. Así tendréis 18 camellos, que es un número divisible por 2, por 3 y por 9.
Los 3 hermanos aceptaron el regalo de Matim y con este nuevo animal decidieron darle la mitad, 9 camellos,  al mayor, un tercio, 6 camellos, al mediano y la novena parte, 2 camellos, al hermano pequeño.
–Para, para, Mati –pidió el gafotas –. 9 + 6 + 2 son 17 camellos, ¡sobra uno!  ¿Qué hicieron con él?

–Se lo devolvieron a Matim y le dieron las gracias por la ayuda –respondió la pelirroja.

–¿Cómo es posible, Mati? –preguntó Sal –¿Cómo pudo sobrar un camello?

–Muy simple, Sal –dijo esta –Con ese reparto, el de un medio, más un tercio más un noveno, siempre sobrará.

–¿Por qué? –preguntó rápidamente el pequeño.

–Pues porque esas fracciones –siguió ella –no suman 1

–¿Cuánto suman esas fracciones, Mati? –preguntó el gafotas.

–Vamos a multiplicar la primera de ellas por 9, numerador y denominador para que no cambie; la segunda por 6 y la tercera por 2 y las sumamos:

–¿Veis? -les dijo –Nos queda 17 partido por 18 y eso no es 1. El noble anciano no sabía demasiadas matemáticas…

–Ya, ya veo –dijo Sal.

–A mí me da pena el hijo pequeño –añadió Ven –. Solo se quedó con 2 camellos…

–Creo que no –dijo Mati –, me contaron que quedó fascinado por la inteligencia de Matim y que tuvieron 3 camellos…

–¡Toma, toma, toma! ¡Como los reyes! –interrumpió Ven.

–Sí, pero Matim y su esposo –continuó la gafotas –los usaron para regalar matemáticas a los niños de las aldeas de la zona, pasando pueblo por pueblo con sus camellos.

–Qué bonito es el amor… –exclamó Ven con un suspiro.

–Y las matemáticas –añadió Sal con un guiño

Fuente:

Mati, una profesora muy particular

Matemáticas: ¿Cuál fue el error que cometió Cristobal Colón?

Quien más quien menos sabe que cuando Cristóbal Colón llegó a América en realidad pensaba que estaba llegando a Las Indias, y que este pensamiento del navegante genovés-español-portugués se debió a un error de cálculo. Pero, ¿sabemos exactamente cuál fue dicho error? ¿Fue un error suyo, o tal vez fue víctima de un error de otro(s)? Pues parece que la realidad se acerca más a la segunda opción, y no sólo por un error, sino por una cadena de errores.

Comencemos por el principio. Eratóstenes de Cirene (sí, el de la criba de Eratóstenes) realizó la medición más conocida de la longitud de la circunferencia terrestre, pero no fue el único. El, entre otras cosas, filósofo y geógrafo griego Posidonio de Apamea (en la imagen de la derecha) también realizó una estimación de la longitud de nuestra circunferencia.

La cuestión es más o menos sencilla. Posidonio observó que cuando desde Rodas se veía sobre el horizonte una cierta estrella (concretamente Canopus), desde Alejandría se veía elevada un ángulo igual a 7^\circ \; 30^\prime. Dividiendo esta cifra entre 360^\circ obtuvo que esa diferencia de elevación correspondía con 1/48 del total de la circunferencia terrestre. Por otro lado, el propio Posidonio (según Cleomedes) consideró que el arco entre Rodas y Alejandría medía 5000 estadios. Con estos dos datos calcular la longitud de la circunferencia terrestre, L, era bien sencillo:


\cfrac{L}{48}=5000 \mbox{ estadios} \Rightarrow L=48 \cdot 5000 \mbox{ estadios} =240000 \mbox{ estadios}


El estadio era una unidad de longitud griega que inicialmente tomaba como patrón la longitud del estadio de Olimpia, que equivalía a 174,125 metros. Pero esta equivalencia no era fija, dependía de la zona y de la época, y su equivalencia en metros variaba entre 157 y más de 200. Se cree que el estadio que usó Posidonio equivalía a unos 160 metros aproximadamente.

Con esta equivalencia la longitud de la circunferencia terrestre que calculó Posidonio es de unos 38400 kilómetros, mientras que en realidad es de unos 40000 kilómetros. Teniendo en cuenta la época de la que hablamos, la aproximación no está nada mal.

Pero la cosa no quedó ahí. Posidonio realizó posteriormente una nueva estimación de la longitud del arco entre Rodas y Alejandría, obteniendo ahora 3750 estadios. Con este dato, la longitud de la circunferencia terrestre sería



L=48 \cdot 3750 \mbox{ estadios} = 180000 \mbox{ estadios}


o, lo que es lo mismo, unos 28800 kilómetros. Este dato es el que recoge el historiador griego Strabo y el siguiente protagonista de nuestra historia, Ptolomeo, quien incluyó esta estimación de Posidonio en su obra Geographia. Esto hizo que este dato se extendiera entre todos los estudiosos del tema, geógrafos y cartógrafos en particular. Y esta creencia llegó hasta el siglo XV, donde el propio Cristóbal Colón tomó como cierto este dato, pensando por tanto que el viaje hasta Las Indias era mucho más corto de lo que en realidad hubiese sido de no encontrarse con el continente americano en el camino. Por todo ello, señor Colón, creo que no estuvo muy acertado con esta frase.

Queda una incógnita por resolver: ¿por qué la primera estimación de Posidonio era tan buena y la segunda tan mala? Muy sencillo: Posidonio cometió dos errores que más o menos se compensaban en su primera estimación, pero solamente arregló uno en la segunda. Midió mal el arco entre Rodas y Alejandría, y lo arregló, pero también midió mal el ángulo de elevación de Canopus en Alejandría, y este error no se subsanó. En realidad este ángulo mide 5^\circ \; 14^\prime, dato con el que sí obtendríamos (usando los 3750 estadios) una aproximación magnífica de la longitud de la circunferencia terrestre.



No quiero dejar pasar la oportunidad que me brinda este post para comentar que actualmente se considera a Posidonio como uno de los grandes sabios de su época, como alguien que fue capaz de dominar todo el conocimiento de su tiempo. Escribió prácticamente de todo lo que se puede escribir: física, astronomía, geología, matemáticas, lógica, historia…

Por desgracia de sus obras solamente conservamos fragmentos. La mayoría de la información que tenemos sobre él se ha obtenido de lo que se escribió sobre él o bajo su influencia. Una verdadera lástima.


 
Fuentes y enlaces relacionados:


Fuente:

Gaussianos

¿Cuántas personas caben en unos 4 m² ?

Seguramente si preguntásemos a una delegada del gobierno, a un periodista sabelotodo en debate televisivo o a un matemático, cada uno diría un número diferente como respuesta. Otros tal vez dirán que son demasiados y deberían emigrar.

Pero sin duda la respuesta mas original la dieron alrededor de 1905 unos estudiantes de ingeniería que posaron en 36 pies cuadrados (~3,35m²), para la revista Harvard Magazine.



Por cierto son 40 personas.

Fuente:

Meridianos
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