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17 de enero de 2015

Recuperada la primera muestra del elemento que arrasó Nagasaki

Un equipo de ingenieros nucleares de EEUU identifica la primera muestra de plutonio de la historia, sintetizada en 1941.


Glenn Seaborg, en 1962, posa en el laboratorio donde había sintetizado el plutonio dos décadas antes / DONALD COOKSEY
En 1941, cuando algunas de las lumbreras científicas del mundo ya pensaban en un arma definitiva para detener a Hitler, un investigador de 29 años iba a descubrir uno de sus ingredientes fundamentales. En un laboratorio de la Universidad de California en Berkeley (EEUU), Glenn Seaborg y otros colaboradores bombardearon uranio-238 con átomos de hidrógeno pesado. De aquella manipulación de la materia surgió plutonio-239, un nuevo elemento radiactivo que hasta entonces no se había observado en la naturaleza.
Aquel descubrimiento, el segundo elemento químico sintético de la historia y el primero de una serie de nuevos elementos artificiales más pesados que el uranio, le proporcionó a Seaborg el Nobel de Física en 1951. Antes, en 1942, le abrió la puerta del Proyecto Manhattan, la mayor y más controvertida hazaña de la ciencia aplicada de la historia.
Poco después de producir los primeros átomos de plutonio, Seaborg y el físico italiano Emilio Segrè descubrieron que, cuando se le disparaban neutrones, el plutonio-239 se escindía liberando una energía inmensa. Los científicos sabían que si se pudiese producir una cantidad suficiente del elemento, se convertiría en un explosivo monstruoso dentro del artefacto que ya se empezaba a conocer como la bomba atómica.
Con esta idea, Seaborg lideró un equipo de más de 100 científicos con el objetivo de obtener suficiente plutonio para poder usarlo con fines bélicos. En solo seis meses, lo habían logrado y el nuevo elemento se convirtió en el explosivo nuclear de la bomba bautizada como Fat Man. El 9 de agosto de 1945, solo cuatro años después de haber sido observado por primera vez, la reacción en cadena de los poco más de seis kilos de plutonio de Fat Manarrasó Nagasaki y a mató a buena parte de sus habitantes. Menos de una semana después, Japón se rendía y acababa la Segunda Guerra Mundial.
Antes de tener el apoyo de un Gobierno acuciado por la guerra y más experiencia, Seaborg y sus colegas necesitaron más de un año de trabajo con aceleradores de partículas para conseguir tan solo 2,77 microgramos de plutonio (el microgramo es la millonésima parte de un gramo). Pese a ser minúscula, aquella cantidad, conservada en forma de dióxido de plutonio, permitió comenzar a comprender aquella nueva sustancia y es un hito para la ciencia con profundas consecuencias históricas. Por ese motivo, cuando el trabajo científico terminó, se conservó en un tubo de cristal que acabó expuesto en el Lawrence Hall of Science de Berkeley. Allí permaneció durante varios años, pero en algún momento de la década pasada, según cuentan en un artículo publicado en arXiv y recogido por The Physics arXiv Blog tres ingenieros nucleares de Berkeley, por cuestiones financieras y de seguridad se retiró de la exposición y su pista se perdió.
Lea el artículo completo en:

27 de junio de 2011

¿Cómo asimilan las células el plutonio?

Una investigación estadounidense con ratas revela que las células incorporan el plutonio de forma similar al hierro, que también interviene en el proceso. El estudio abre una nueva vía para tratar de minimizar los daños que este elemento metálico radiactivo ocasiona en el ser humano en desastres como el de Fukushima (Japón).

El estudio abre una nueva vía para tratar de minimizar los daños que el plutonio causa en el ser humano en desastres como el de Fukushima (Japón). Imagen: DigitalGlobe Imagery.

“Por primera vez, hemos identificado la forma en que el plutonio penetra en las células, lo que podría servir para interrumpir su absorción y retención en el cuerpo”, explica a SINC Mark Jensen, autor principal del estudio e investigador del Laboratorio Nacional Argonne de Illinois (EE UU).

El plutonio es un elemento metálico radiactivo, tóxico para el ser humano, cuya asimilación por las células humanas no es muy conocida. Hasta el momento, los científicos pensaban que, al compartir algunas características químicas con el hierro, las células lo asimilaban de la misma forma en que asumían al nutriente mineral.

Una investigación publicada esta semana en Nature Chemical Biology revela que la hipótesis era cierta, pero con algún matiz. En el caso del hierro, la proteína que lo transporta al interior de las células consigue su objetivo cuando sus dos lóbulos –que contienen los puntos de unión del hierro- se pueden cerrar.

Sin embargo, en el caso del plutonio, según el estudio liderado por el Laboratorio Nacional Argonne de Illinois (EE UU), solo se cierra uno de los dos lóbulos, por lo que depende de la ayuda de la unión de hierro en el otro lóbulo para que la captación celular tenga lugar.

“Lo más sorprendente es que el plutonio solo puede transferirse a las células con la ayuda del hierro, a través de la transferrina”, asegura Jensen. Y aunque esta sea la principal vía de transmisión, el estudio revela que no es la única. “El plutonio también sigue otros caminos para infiltrase en las células”, añade el experto.

Menos daños para el ser humano

El hallazgo, realizado in vitro con ratas, puede ayudar a los científicos a plantear estrategias que minimicen el daño del plutonio en células humanas, expuestas a la contaminación de este elemento en el medio ambiente.

El accidente nuclear de Fukushima (Japón) y el uso de combustibles ricos en plutonio de otros reactores nucleares en otros países son algunos ejemplos que los investigadores podrán abordar con un nuevo enfoque.

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Referencia bibliográfica:

Mark PJensen, Drew Gorman-Lewis, Baikuntha Aryal, Tatjana Paunesku, Stefan Vogt5, Paul G Rickert, Soenke Seifert, Barry Lai, Gayle EWoloschak, L Soderholm. “An iron-dependent and transferrin-mediated cellular uptake pathway for plutonium”. Nature Chemical Biology, 26 de junio de 2011. DOI: 10.1038/nchembio.594.

Fuente:

SINC

30 de marzo de 2011

El plutonio de Fukushima y lo que el agua se llevó: una lección para el mundo


Cualquier refinería petrolífera tiene barreras y recipientes impermeables de contención de hidrocarburos para el caso de que un tanque reviente. Adicionalmente, toda la superficie ocupada por la instalación está diseñada de manera que incluso si la contención primaria de una determinada zona cede, un segundo sistema pueda recoger el derrame en estanques para su posterior filtrado y limpieza. Así se impide que ninguna partícula de líquido potencialmente contaminado salga del recinto.


En el caso de precipitaciones, ese mismo sistema secundario de recuperación canaliza y envía a la misma piscina el agua de lluvia por si pudiese haberse mezclado con algún resto de combustible. De esta manera, no se contaminan terrenos limítrofes y tampoco el subsuelo, ni puede llegar al mar en el caso de que la fallida instalación esté localizada en la costa.


Sería interesante conocer algún día cómo aguantaron estas protecciones los efectos del terrible cataclismo en las refinerías japonesas, para poder tomar nota de potenciales mejoras o de los errores cometidos.


Volviendo a nuestro protagonista nuclear: ¿acaso nadie previó que el fallo en la refrigeración de un reactor nuclear implicaría posibles derrames de agua con enorme probabilidad de que estuviese contaminada?; ¿que la habilitación de sistemas de emergencia, por llamar de una manera digna a soltar agua por las bravas desde un helicóptero o lanzarla a manguerazo limpio desde camiones, implicaría verter grandes cantidades del líquido elemento sobre las instalaciones contaminantes, con todas las papeletas de volverse radiactivo en caso de grietas y fisuras en el reactor, o de entrar en contacto directo con el combustible gastado? ¿Acaso las ultraseguras y avanzadas centrales nucleares japonesas no tenían sistemas de recogida de líquidos similares a los existentes en la industria química o petrolífera, no muy caras de construir vista la inversión total, por si acaso? Parece que, en Fukushima, no. ¿Y en las centrales nucleares españolas?


¿De dónde sale el plutonio?


Según las mismas fuentes japonesas que han demostrado hasta el momento no ser nada fiables, para enfado de sus propios ciudadanos y del resto del mundo expectante, el plutonio detectado procede del reactor 3.


Dicho reactor cuenta con una mayor potencialidad de radiación debido a la especial peligrosidad de su combustible, el cual podría haber sido arrastrado por el agua arrojada durante la refrigeración de su piscina de combustible gastado. Pero también, algo todavía más preocupante si se confirmara, de las entrañas del reactor. En todo caso, parece que la radiación detectada en el mar proviene, únicamente, de la improvisada refrigeración de emergencia, la cual no ha podido ser canalizada, y menos aún contenida, dentro del recinto de la central. ¿Habrá estado el agua de refrigeración en contacto directo con las dañadas barras de los reactores y el combustible de su interior, o solo con el combustible gastado de las piscinas?


El dato es importante, porque podría proporcionar una estimación previa acerca del nivel de degradación y resquebrajamiento del sistema de contención primario de cada uno de ellos. Lugares de momento a los que acceder, y todavía menos inspeccionar, sería suicida. El problema es que ni siquiera se ponen de acuerdo en la malhadada compañía operadora de la central (TEPCO) acerca del nivel de radiación, dado el baile de datos y anuncios proporcionados. No sabemos si a causa de errores en la medición, o si por contra órdenes que pretenden no alarmar más de la cuenta a la indignada población. Ya nadie confía en ella. Y parece que tampoco hay de momento verificadores independientes que puedan proporcionar información fidedigna. Con lo que la responsabilidad y la indignación se extiende al Gobierno japonés, por su inacción continuada, vistos los antecedentes.


¿Qué pasará a partir de ahora?


El daño ya está hecho, cualquiera que sea éste. Ya no se esperan muchas más noticias espectaculares. Aunque seguirán siendo muy graves. Y los niveles de alerta y preocupación, máximos. Veremos un goteo continuo de datos acerca de las emisiones radiactivas. Que continuará de manera aburrida durante los próximos días, puede que meses, hasta que se puedan evaluar los daños. Y hasta que las medidas de confinamiento y enterramiento de los cadáveres nucleares, que previsiblemente ya estarán en marcha, contengan la de momento incontrolada radiación. Y, por supuesto, hasta que conozcamos de una vez por todas el alcance real del drama, y de paso la verdad, empezando por el grado de fusión y el estado en que ha quedado cada reactor nuclear accidentado


Fuente:


Hallan plutonio en suelo de la planta nuclear de Fukushima

Actualización: Japón reconoce que es "muy serio" el hallazgo de plutonio en Fukushima (claro que esto no lo decía el gobierno japonés cuando obligaban a todos los niños a ver al "Chico de Plutonio". Primer ministro calificó de “imprevisible” la situación de Fukushima. Niveles de yodo radiactivo detectados en Escocia El hallazgo de plutonio en el suelo en la dañada central nuclear de Fukushima elevó hoy la alarma en torno a la larga batalla que está librando Japón por contener la peor crisis atómica del mundo en 25 años. El operador de la planta, Tokyo Electric Power (TEPCO), señaló que se había identificado ese material radiactivo, utilizado en bombas nucleares, en cinco puntos del suelo del complejo, dañado por el terremoto y posterior tsunami registrado el pasado 11 de marzo. Sin embargo, el vicepresidente de la empresa eléctrica Sakae Muto aseguró que “no está a un nivel que sea dañino para la salud humana”. Las lecturas son similares a las encontradas en el pasado en otras zonas de Japón debido a partículas liberadas en la atmósfera después de pruebas nucleares en el extranjero, argumentó. Por su parte, indicó Hidehiko Nishiyama, miembro de la agencia de seguridad nuclear japonesa, dijo a la agencia de noticias Jiji que “aunque no es un nivel dañino para la salud humana, no soy optimista. Esto significa que el mecanismo de contaminación está teniendo brechas, así que creo que la situación es preocupante”. El descubrimiento de plutonio en muestras tomadas la semana pasada es la última mala noticia de Fukushima, donde los ingenieros se han resignado a luchar durante semanas o posiblemente meses para restablecer los sistemas de refrigeración, vitales para controlar los reactores. Fuente: El Comercio Perú

Las aventuras del "Chico Plutonio", cuando a los niños de Japón se les enseñaba que ingerir plutonio era inofensivo

Un vídeo divulgativo para niños emitido en los años 90 explicaba a los más pequeños las ventajas del plutonio y llegaba a afirmar que no contaminaba o no producía graves efectos en la salud. El vídeo fue elaborado por la industria nuclear y recibió críticas de instituciones y medios internacionales.

A estos níveles de inmoralidad y criminalidsd llega el famoso libre mercado (con sus cómplices del gobierno japonés), no le interesa las vidas de millones de inocentes niños, ante todo está mantener el gran negocio de los reactores nucleares. Un gobierno que desprecia la vida de sus ciudadanos debería ser considerado un gobierno ilegítimo.


En plena crisis nuclear de Fukushima, y cuando los técnicos de la compañía TEPCO acaban de advertir de la presencia de restos de plutonio en el entorno de los reactores, resulta difícil creer que hubiera un tiempo en que se cantaran las excelencias del plutonio hasta negar su peligrosidad. El vídeo, una grabación de 11 minutos realizada por la empresa NPC (Power Reactor and Nuclear Fuel Development Corporation), se titulaba "La historia del plutonio" y se emitió entre 1993 y 1994 en las televisiones y en las escuelas de Japón. La película formaba parte de una campaña de la industria nuclear para divulgar las ventajas del plutonio como combustible y levantó cierto escándalo a nivel internacional.



El protagonista del vídeo es un personaje infantil, Puruto-kun (algo así como el "Chico-Plutonio"), que aparece con un casco verde y el símbolo Pu en la parte frontal. A lo largo de la filmación el personaje explica cómo se descubrió el elemento y se insiste en que hay una imagen distorsionada de él (mientras el Chico Plutonio aparece con otros niños o da la mano al planeta Tierra).

La parte más polémica (min 7:25), el personaje aparece junto a un niño que bebe agua contaminada con plutonio y explica que el elemento no se puede disolver en el agua y cae al fondo. A continuación, el "Chico Plutonio" añade que aunque se beba agua todos los días, como el plutonio no se absorbe, sale al exterior. Aunque se bebiera agua con plutonio, explica el personaje mientras el niño bebe agua contaminada, como no la asimila el organismo, no se correría ningún peligro.

La minimización de los efectos del plutonio continúa en otros puntos del vídeo. Se admite que es extremadamente tóxico (aunque "no es tan venenoso como el cianuro", dicen) y se explica que emite rayos alfa, que son incapaces de atravesar un papel, y tampoco los puede absorber la piel cuando se toca. En caso de ingestión, asegura el personaje, el organismo no lo asimila y es excretado. Lo peligroso es respirarlo o que pase al torrente sanguíneo y se añade que no se han descrito casos de cáncer producido por plutonio en humanos, al contrario que con otros elementos, como el radio, que sí se sabe que es cancerígeno.

El vídeo muestra también las medidas de seguridad de las centrales, para evitar que los "malos" accedan al plutonio y explica que el plutonio de las centrales no sirve para hacer bombas (hay que enriquecerlo) y que si lo arrojan al mar no pasa nada porque no se disuelve en el agua y cae al fondo. La mala imagen del plutonio, insisten, se debe a que se exageran sus peligros. Con los nuevos reactores, explica el vídeo mientras un grupo de niños da la mano al "Chico Plutonio" viendo la salida del sol, se quema una cantidad mayor de plutonio y eso lo convierte en una poderosa fuente de energía. En resumen, explican, el plutonio es la fuente de energía del futuro, "un compañero en el que se puede confiar".

En realidad, los efectos del plutonio a nivel medioambiental son bien conocidos y sus efectos sobre la salud mucho más peligrosos que lo que se dice en el vídeo. Es cierto que es mucho más letal inhalarlo que ingerirlo, pero en el vídeo se minimizan sus efectos. La grabación recibió críticas de numerosas instituciones internacionales, incluidas agencias de energía, y de la prensa extranjera.

* Vídeo traducido con la ayuda de Jesús Espí.

Ver también: Así explica Japón a sus niños la crisis nuclear (vídeo)

Actualización: En Pink Tentacle tienen una explicación del vídeo minuto a minuto (en inglés)


Fuente:

La Información
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