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10 de junio de 2014

Esta es la ciencia que nos deja el padre de las drogas del amor

El padrino del éxtasis y creador de otras 200 drogas psicodélicas, Alexander Shulgin, muere a los 88 años dejando un legado científico en forma de potenciales tratamientos contra la ansiedad en enfermos de cáncer o con trastorno de estrés postraumático 

'Sasha' y Ann Shulgin durante una firma de libros en Oakland (EEUU) en 2011 Ampliar
'Sasha' y Ann Shulgin durante una firma de libros en Oakland (EEUU) en 2011 / JonRHanna


“Todos tenemos que morir de algo”, decía habitualmente el químico y farmacólogo estadounidense Alexander Shulgin, Sasha para los amigos. A lo largo de su vida, según sus propias cuentas, sintetizó más de 200 nuevas drogas psicodélicas, que experimentó consigo mismo para pegarse unos 4.000 viajes interiores llenos de amor, felicidad y placer artificiales. Apenas tuvo un puñado de malas experiencias y, finalmente, murió el 2 de junio a la edad de 88 años, por un cáncer de hígado.

Para muchos, Shulgin merece pasar a la historia de la ciencia. Falleció en su casa laboratorio, situada en una colina cercana a la Bahía de San Francisco y rodeada de cactus alucinógenos. Allí, durante casi medio siglo, sintetizó dos centenares de nuevas drogas de diseño para estimular la mente, las sensaciones amorosas y el sexo. Su legado científico permanece en dos obras monumentales, escritas a medias con su mujer, Ann: Feniletilaminas que he probado y amado: una historia de amor química y Triptaminas que he probado y amado: la continuación. En ambos libros, de un millar de páginas cada uno, los Shulgin narran su peculiar amor químico con un tono metafísico y, además, dan instrucciones para producir las diferentes drogas. Son libros de recetas. “Es ciencia de la buena”, en palabras de Bradley Lenz, historiador de la farmacología de la Universidad de Wisconsin (EEUU).

Sin embargo, Shulgin no ha pasado a la historia por ninguna de las sustancias creadas en su laboratorio, sino por redescubrir un fármaco originalmente sintetizado como potencial coagulante de la sangre y patentado en 1912 por la farmacéutica Merck: la 3,4-metilenodioximetanfetamina, hoy conocida en las discotecas de todo el mundo como MDMA o éxtasis.


El MDMA nunca se llegó a utilizar como coagulante. Su patente se perdió en el olvido hasta que en 1976 Shulgin puso sus ojos en la molécula. Por entonces, el químico se dedicaba prácticamente a tiempo completo a buscar drogas de diseño. En 1961, la multinacional para la que trabajaba, Dow Chemical, le había premiado por desarrollar el primer pesticida biodegradable, el Zectran, que fue una máquina de ganar dinero. Su recompensa fue la libertad para investigar lo que quisiera. Así empezó a intentar fabricar llaves que abrieran las puertas de la mente, publicando sus resultados incluso en revistas científicas de primer nivel, como Nature.

Alexander Shulgin en Dow ChemicalAmpliar
Alexander Shulgin en Dow Chemical / Shulgin Archive Photo
Sin embargo, a mediados de la década de 1960, la prensa se llenó de noticias sobre el abuso de drogas en las calles. Y Dow Chemical empezó a temer que trascendieran las investigaciones de Shulgin en sus laboratorios, así que el químico fue empujado a abandonar la compañía. Pero continuó buscando drogas del amor en su casa de San Francisco, ganándose la vida como asesor y profesor en las universidades locales. Así, en 1976, leyendo un trabajo de una estudiante de química medicinal de la Universidad Estatal de San Francisco, observó el potencial del MDMA. Hoy, la sustancia es consumida por entre 10 y 28 millones de personas cada año, según el último Informe Mundial sobre Drogas de Naciones Unidas

El artículo completo en:

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13 de abril de 2013

El liderazgo y la soledad de la 'hembra-alfa'

Margaret Thatcher, en una imagen tomada en 2009. | Efe
Margaret Thatcher, en una imagen tomada en 2009. | Efe
El mismo año que Margaret Thatcher accedió al cargo de Primer Ministro, declaró a la prensa británica: "No soy una política de consenso. Soy una política de fuertes convicciones". En apenas doce palabras, Thatcher definió a la perfección el estilo de liderazgo que ejercería sobre el Reino Unido en los siguientes once años que duró su mandato, el cual dejó huella en la historia contemporánea para siempre.

Thatcher fue un animal político innato. Desde muy joven, estuvo involucrada en la política local. Más adelante, mientras estudiaba en Oxford, se convirtió en la Presidenta de los estudiantes conservadores de la prestigiosa universidad británica. Poco tiempo después fue nombrada jefa del partido de los 'Tories' y también fue diputada antes del asalto final a la cancillería en 1979.

En los años 70, el Reino Unido sufría uno de los peores momentos de su historia económica, social y política. El IRA abría portadas de los periódicos con sus atentados y el desempleo se había disparado. A esto había que sumar las crisis del petróleo y el carbón.

Este contexto sumió a los británicos en sentimientos de descontrol, desesperanza y baja autoestima, que Thatcher supo aprovechar. El uso dialéctico de la amenaza que suponía la expansión de la URSS, así como la determinación con la que ejercía, despertaron instintos patrióticos que no afloraban desde la II Guerra Mundial. El miedo también provoca la cohesión de la sociedad en otras especies de animales. Este es el caso de las sociedades de fusión-fisión en varias especies de primates, las cuales se unen ante la amenaza de sus depredadores.

Líderes belicosos

En el Reino Unido, poco a poco había crecido entre la población una necesidad de realizar cambios y dejarse llevar por alguien fuerte que demostrara tener las cosas claras, estuviera equivocada o no, como ya ha ocurrido otras veces en la Historia. En las elecciones de 1979, los conservadores obtuvieron uno de los mejores resultados de su historia. Thatcher había conectado con los miedos y necesidades de los británicos a la perfección.

Desde ese momento, la 'hembra-alfa' de la manada británica desplegó de manera progresiva un estilo de liderazgo más dominante y autoritario, muy similar al que también podemos encontrar en algunas sociedades de grandes simios y tribus humanas.

Entre los apache, en tiempos de guerra era común elegir a líderes enérgicos y belicosos, a los cuales destituían poco después, conscientes de que la utilidad de este tipo de personas no es adecuada para alcanzar un equilibrio social una vez terminados los conflictos. Thatcher, aunque cohesionó al país en un primer momento, más adelante lo desequilibró con sus fuertes recortes en política social y masivas privatizaciones.

Este mismo fenómeno lo podemos encontrar en algunos grupos de chimpancés que viven momentos de inestabilidad. Es común que esta especie acepte temporalmente líderes más agresivos de lo habitual, los cuales actúan con determinación en la toma de decisiones. De esta manera ceden parte de autonomía a cambio de seguridad.

Las represiones policiales que Thatcher ordenó contra manifestantes y mineros durante las huelgas de los años 80, y el hundimiento del buque de la armada argentina Belgrano, en el que iban muchos jóvenes inexperimentados, evidenciaron aún más este estilo.

La dama de hierro ordenó matar a tres miembros del IRA -los cuales recibieron hasta 17 disparos cada uno a manos de francotiradores del SAS- y declaró sin titubear: "Yo disparé". Otros gestos más cotidianos, como su gusto por propinar golpes con el bolso no ayudaban a contradecir esta imagen.

Rebelión y derrocamiento

Este tipo de líderes, si no establecen alianzas con otras facciones relevantes de la comunidad y reducen su nivel de agresividad, comienzan a ser desplazados y sufren de la llamada "soledad del líder". Esto es debido a que con su actitud provocadora, invitan a otros a conspirar en su contra, incluso por parte de aquellos miembros más cercanos, como ocurrió con sus compañeros 'Tories', razón por la cual acabó dimitiendo.

En chimpancés, los líderes que crean más problemas de los que resuelven, acaban siendo expulsados por coaliciones o facciones opuestas, cuyos miembros probablemente fueron aliados en el pasado. En una conversación que mantuve con Jane Goodall en el museo Cosmocaixa, me recordó que este tipo de individuos dominantes acaban por poner a todo el grupo en su contra.

La conformidad no es eterna y ningún líder lo es para siempre. Además, tanto en primates humanos como en no-humanos, pronto comienza la resistencia. Nuestra especie y otras genéticamente cercanas albergan en su interior un poderoso instinto contra el poder que tarde o temprano nos impulsa a cooperar en su contra.

Lo que nos enseñan estos tipos de liderazgo, como el ejercido durante más de una década por Thatcher, es que a pesar de que la determinación es necesaria en algunas coyunturas de la historia, no podemos dejar que una persona acumule tanto poder por sí sola. Al igual que los Apache y los grandes simios, debemos vigilar estrechamente a estos líderes, ya que aunque pueden ser beneficiosas en un momento dado, de no controlarlos, pueden llegar generar gran inestabilidad a medio y largo plazo, lo que pone el peligro la supervivencia del grupo.
 
Fuente:
 

2 de febrero de 2013

RIM ha muerto y Blackberry también

Está bien esto de intentar salvar de la defunción a una compañía pero las cosas hay que asumirlas. Si esto no se hace, la probabilidad de éxito es nula. Digo esto a colación de la presentación que tuvo lugar ayer en Nueva York de las nuevas blackberrys. De toda la información que he leído, no me he encontrado con un análisis de lo que se espera de la compañía y de lo que puede aportar al mundo móvil actual. Prácticamente todos los artículos son alabanzas al nuevo sistema operativo, a que vendrán con un número infinito de aplicaciones, a lo acertado del cambio de nombre de la empresa…

Sí. Uno de los apartados más interesantes es que RIM ya no se llama RIM: ahora es sólo Blackberry. ¿Y esto a quién le importa? Al populacho no le cuentes que su smartphone está fabricado por una empresa canadiense que se llama RIM. Ni lo sabe ni le importa. La blackberry era de Blackberry y lo de RIM le importa tres carajos. Así que, si para algunos lo más importante es el cambio en la nomenclatura de la empresa quiere decir que no aporta nada nuevo y por tanto, la compañía tiene todas las papeletas para ir encargando el pijama de madera.

Una de las cosas interesantes del mundo de los smartphones es la rivalidad no sólo entre empresas, sino entre usuarios:

-          Yo es que tengo un iPhone

-          Puff, ese teléfono no vale para nada. No hay nada como el Samsung que tengo yo.

En estas aparece otro usuario y le preguntan: Y tú, ¿qué móvil tienes? Pues yo, una Blackberry, -responde todo ufano- Así que los portadores del Samsung y del iPhone, se miran sorprendidos. Se sienten como si les hubiera caído del cielo un australopithecus afarensis tecnológico. Y es que no. Blackberry no volverá a ser lo que fue. Ha perdido protagonismo entre otros motivos porque sus aparatos fallan como una escopeta de feria. Y eso si se repite con frecuencia hace que los que siguen usando tus teléfonos se cansen, por mucho que saques nuevos modelos con diferente sistema operativo.

¡Ay el sistema operativo! Esa es otra de las novedades de las nuevas Z10 y Q10. Se llama, muy original, Blackberry 10. Y dicen los de la compañía canadiense que se han pasado dos años currando en un nuevo sistema operativo. ¡Es que lo hemos desarrollado desde cero! ¿Y? ¿Eso es todo lo que puedes aportar? Parece como si fueran niños pequeños. Si el sistema es bueno, no tiene fallos, es estable, es intuitivo y sencillo, etc., entonces los nuevos terminales podrían subir un poco de ese 2% de cuota de mercado que posee. Pero con los antecedentes que la compañía tiene, pues no parece que por mucho nuevo sistema operativo que introduzcan vayan a empezar a subir como la espuma. Dice el director general de BB en España que “los desarrolladorres se han dado cuenta del poder del nuevo sistema operativo”. Ya, pero lo que importa es que vendas producto, y aunque tengas una legión de desarrolladores detrás, si la gente no compra tus aparatitos, te quedas en nada. Y ese es el problema: que al personal ya no le gusta Blackberry porque otros le han superado en absolutamente todo y ahora no vas a recuperar la distancia que te separa de todos los demás.

Otro de los argumentos de esta repentina resurrección va a ser su mercado de apps. Los tipos de BB dicen que tienen una nueva tienda, mejorada y de calidad. Vamos a ver. Hay que saber leer a los directivos. Cuando afirman cosas semejantes lo que quieren decir en realidad es que han pasado de ser la “chino-tienda” a convertirse en el Día de proximidad. “Hombre, -aseguran-, es que ahora tenemos un catálogo de calidad de 70.000 aplicaciones” .Y es que en estos momentos los de BB sólo quieren calidad. Vamos a ver, pajarito, ¿calidad en 70.000 aplicaciones? Puff, no sé yo que hacen los usuarios del resto de smartphones que no van corriendo a reservar su nueva Z10. Si tienes 70.000 apps en tu tienda, quiere decir que algo de morralla has incorporado. Vamos, que seguro que tienes una aplicación tipo gato parlanchín o similar y, ¿sabes por qué? Pues porque la morralla le gusta al personal, aunque luego desinstale la app. Por cierto, a aquellos que tengáis una suscripción a Spotify, olvidaos de disfrutarla en las nuevas Blackberry. Entre la gran cantidad de apps de categoría, no se encuentra. Instagram, tampoco.

Los de BB siempre han ido presumiendo de ir a un nicho de mercado superprofesional. A ellos lo que les molaba era el directivo encorbatado y la ejecutiva agresiva. Era su mercado selecto. Claro, que luego lo que pedían las adolescentes y los chavalitos de regalo de cumpleaños era una Blackberry, mientras sus padres se compraban un iPhone, un Samsung o incluso un Windows Phone. Por eso, además han metido en la tienda un nutrido grupo de juegos: porque las Blackberry son muy profesionales

Por último vamos al apartado del diseño. ¿Qué aportan los nuevos terminales? Pues no mucho, la verdad. Son una copia calcada de otros ya existentes en el mercado, así que por ese lado tampoco le auguro mucho futuro a la Blackberry. Hombre ya que sacas un nuevo producto y, te has estado currando un nuevo sistema operativo durante dos años, bien podrías haber diseñado algo diferente a lo que hay ahora. Claro, los pocos adeptos que quedan a estos terminales dirán que uno de los modelos presentados, el Q10, tiene teclado. Ya, y las PDAs de HP de hace siete años también lo tenían y ahora no existen.

Con todo esto, si tu operadora (Vodafone será la primera en ofrecer el nuevo modelo) te hace una oferta, ¿debes cogerla? Claramente no. Ya tenemos bastante con un moribundo como Nokia al que quieren sacar del hoyo como para tener otro ahora. Y eso que la apuesta de la finlandesa sí puede ser algo más novedosa y aunque va de la mano de otro moribundo, poseen algo que RIM, perdón Blackberry, no tiene tanto: una gran cantidad de pasta.

Así que como Blackberry lleva tiempo muerta, pero hoy la han pretendido resucitar, nada mejor que dedicarle este tema de Brandi Carlile titulado “Dying day”. Carlile es una compositora influenciada por el country y el folk-rock norteamericano y cuyo principal éxito fue el tema “The story” en el que destaca la gravedad de la voz.




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TICrreverente 

14 de octubre de 2012

Fallece Keith Campbell, uno de los padres de la oveja Dolly

Keith Campbell en 2003. | EM
Keith Campbell en 2003. | EM

El biólogo británico Keith Campbell, uno de los padres de la oveja Dolly, falleció el pasado viernes a los 58 años de edad, según ha informado un portavoz de la universidad de Nottingham (este de Inglaterra), en la que era doctor.

Campbell, experto en microbiología, fue uno de los cuatro miembros del equipo científico del Instituto Roslin de Edimburgo (Escocia) que en febrero de 1997 anunció el nacimiento de la oveja Dolly, el primer mamífero clonado a partir de células adultas de un ejemplar de seis años.

Aunque la clonación de Dolly estuvo liderada por el embriólogo inglés Ian Wilmut, a Campbell se le atribuye hasta el 66 por ciento de la investigación.

En 2008, Wilmut fue condecorado por la reina Isabel II como caballero del imperio británico por sus aportaciones a la ciencia, aunque un año después admitió que la mayor parte de la investigación fue mérito de Campbell.

Desde el nacimiento de Dolly, la clonación animal ha avanzado a gran velocidad y hasta el momento ya se han clonado una gran variedad de mamíferos como ovejas, cerdos, cabras, caballos, perros y gatos.

Dos años antes de que el mundo conociese a Dolly, Campbell lideró la investigación que dio lugar al nacimiento de Megan y Morgan, dos terneros galeses y los dos primeros mamíferos en ser clonados a partir de células de cultivo embrionarias.

En la década de 1980, el biólogo escocés se unió al Marie Curie Institute, institución que le concedió una beca para investigar sobre los mecanismos de crecimiento y diferenciación celular relacionados con el cáncer, por los que se mostró cada vez más interesado.

Desde 1999, Campbell, que llegó a sumar más de treinta años de experiencia investigadora, impartía clases de Desarrollo Animal en la universidad británica de Nottingham, en la que continuó sus investigaciones sobre el proceso de clonación y reprogramación celular.

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El Mundo Ciencia

10 de septiembre de 2012

Muere Bill Moggridge, diseñador del primer portátil

Hoy en día no nos resulta nada raro ver a alguien trabajar con su ordenador portátil en una cafetería o durante un viaje en tren o que alguien aparezca en una reunión con su ordenador y tome notas en éste; en los últimos años usar ordenadores portátiles se ha vuelto algo cotidiano que no está vinculado únicamente al segmento profesional y tanto estudiantes como particulares usan este tipo de dispositivos. Los portátiles de hoy en día poco o nada tienen que ver con los primeros modelos que salieron al mercado, el HX-20 de EPSON o el Osborne I (ambos de 1981) puesto que, por aquel entonces, no existía ningún patrón de diseño sobre cómo podría ser un ordenador portátil. Esta forma de carpeta o maletín que estamos acostumbrados a ver es obra de un diseñador que fue capaz de concebir el GRiD Compass 1101 cuyo diseño marcaría a toda la industria; una obra realizada por Bill Moggridge que, desgraciadamente, ha muerto este fin de semana.

Bill Moggridge

Bill Moggridge, que murió el pasado sábado a la edad de 69 años, nació en Londres el 25 de junio de 1943 y estudió diseño industrial en la Escuela de Diseño y Arte St Martin de Londres (entre 1962 y 1965). 

Cuando terminó sus estudios marchó a Estados Unidos en busca de oportunidades profesionales y estuvo un tiempo trabajando en una empresa de instrumental médico hasta que decidió volver a Inglaterra en 1969 a estudiar comunicación y caligrafía.

Al volver a su país decidió fundar su propia compañía de diseño industrial, Moggridge Associates, y trabajó para el fabricante de electrodomésticos Hoover al cual le diseñó un tostador y en algunos otros productos que, incluso, llegaron a ser mencionados en revistas y publicaciones del sector del diseño. En 1972, Moggridge hizo su primera incursión en el sector de la tecnología y participó en el diseño de una computadora para Computer Technology Ltd, UK aunque ésta no llegó a fabricarse finalmente. En 1979, Bill Moggridge decidió volver a Estados Unidos y decidió abrir una oficina en pleno Silicon Valley, concretamente en Palo Alto (California); la empresa, a la que llamaría ID Two, comenzó a establecer relaciones comerciales con Grid Systems Corporation, un hecho que marcaría un punto de inflexión en su carrera y en toda la industria.

Lea el artículo comleto en:

28 de agosto de 2012

¿Por qué fue Armstrong el primero en pisar la Luna?

Neil Armstrong, el primer ser humano en caminar sobre otro mundo, ha fallecido. Su nombre forma ya parte de la Historia y será recordado durante los siglos venideros. Pero, ¿por qué fue él el elegido?¿Qué factores influyeron en que fuese él y no otro el comandante del Apolo 11? De acuerdo con un mito que circula por ahí, Neil fue seleccionado por ser el único civil con experiencia en vuelos espaciales dentro del cuerpo de astronautas de la NASA. Pero este mito es falso. Sí, es cierto que Armstrong era civil en el momento del alunizaje, pero no es menos cierto que había sido piloto militar y de hecho realizó misiones de combate durante la Guerra de Corea (durante una de las cuales estuvo a punto de morir, por cierto).
¿Por qué fue Neil Armstrong y no otro? (NASA).

Lo cierto es que Neil Armstrong logró hacerse un hueco en la historia por puro azar. Era un magnífico profesional y un astronauta excelente, pero no era un superhombre ni un dios en la Tierra. Otros astronautas podrían haber ocupado su lugar fácilmente, astronautas que son desconocidos por la mayor parte del público hoy en día. En realidad, el principal culpable de que todo el mundo conozca a Neil Armstrong tenía un nombre y se llamaba Deke Slayton.

Deke fue uno de los primeros míticos siete astronautas de la NASA que participaron en el programa Mercury, aunque no llegó a volar en esta nave por culpa de una enfermedad cardíaca que le fue detectada de forma tardía. Con el tiempo, Deke terminaría por alcanzar el espacio durante la misión Apolo-Soyuz en 1975 después de curarse de su dolencia, pero su papel más destacado fue el que protagonizó durante el programa Apolo como 'astronauta jefe'. Bajo este extraño título, se escondía uno de los trabajos más importantes de la NASA: seleccionar las tripulaciones de las misiones espaciales de los programas Gemini y Apolo. A diferencia de la Unión Soviética, donde las tripulaciones eran asignadas mediante una Comisión Estatal en la que participaban numerosas organizaciones, la NASA le había otorgado a Deke a principios de los años 60 el poder supremo en este asunto. Nadie mejor que él para evaluar las habilidades y defectos de los miembros del cuerpo de astronautas, un cuerpo formado por excelentes pilotos, tan capacitados como competitivos.

Deke Slayton, el dios de los astronautas (NASA).

Deke era lo más parecido a un dios para los astronautas, aunque hasta su poder divino tenía límites. En concreto, su capacidad de maniobra dependía de los criterios impuestos por el director del Manned Spaceflight Center -actualmente el Johnson Space Center de Houston-, Robert Gilruth y del jefe directo de éste, George Mueller. Por lo general, Gilruth no se entrometía en las decisiones de Deke, salvo por unas cuantas excepciones. La más sonada fue la relacionada con el Apolo 7. Durante la primera misión tripulada del programa Apolo, la tripulación -Wally Schirra, Donn Eisele y Walter Cunningham- se enfrentó de forma abierta al control de tierra en varias ocasiones, desatando la ira de Gilruth. Como resultado, Gilruth ordenó a Deke que se abstuviese de elegir a cualquiera de los tres para cualquier misión posterior. Ninguno volvería a viajar al espacio.

Pero Deke no era un tirano. Como astronauta, sabía que si algo podía minar la moral de sus compañeros era la apariencia de arbitrariedad a la hora de ejercer su poder. Y por este motivo, durante el programa Gemini se estableció el rito de la '
rotación'. Según esta regla no escrita, la tripulación de reserva de una misión se convertiría -salvo accidentes o imprevistos- en la tripulación principal tres misiones más tarde.

De entre todos los astronautas del programa Gemini, la mayoría podía haberse convertido en el primer hombre en caminar sobre la Luna. Pero hubo dos acontecimientos que marcarían a fuego la elección de tripulaciones del programa Apolo. El primero fue la muerte en accidente de aviación de la tripulación de la
Gemini 9 en febrero de 1966, formada por Charles Bassett y Elliot See. Si Bassett y See no hubiesen fallecido, habrían entrado en la rotación del Apolo y habrían desplazado con toda seguridad a algunos de los astronautas que participaron en estas misiones. El segundo acontecimiento, más traumático aún, fue el accidente del Apolo 1 (AS-204) en febrero de 1967, en el que perecieron Gus Grissom, Ed White y Roger Chaffee. Grissom era uno de los favoritos de Deke y siempre se dijo que era figuraba en la lista de candidatos para comandar la primera misión de alunizaje. No ocurría lo mismo con White y Chaffee, a quienes Deke pensaba trasladar al AAP (Apollo Applications Program) tras la misión. De no haberse producido esta tragedia, quizás hoy en día estaríamos hablando de Grissom como el primer hombre sobre la Luna. ¿Y su compañero? No lo sabemos, obviamente, pero lo más probable es que hubiese sido Eisele, Aldrin o Bean.
Elliot See y Charles Bassett, la tripulación original de la Gemini 9 (NASA).

Gus Grissom bien podría haber sido el primer hombre en pisar la Luna (NASA).

Por supuesto, todo esto no son más que simples especulaciones. El accidente del Apolo 1 cambió por completo la planificación del programa Apolo y el orden de misiones. El momento clave para determinar quién sería el primer hombre sobre la Luna tendría lugar en mayo de 1967, cuando Deke anunció las tripulaciones principales y de reserva de los Apolo 7, 8 y 9. Según Deke, una de esas seis tripulaciones sería asignada a la primera misión de alunizaje. En concreto, Deke designó seis comandantes: Schirra, Borman, McDivitt, Stafford, Armstrong y Conrad. Cualquiera de ellos podía haber pilotado la misión para aterrizar sobre la Luna.
La segunda selección de astronautas de la NASA: See, McDivitt, Lovell, White, Stafford, Conrad, Borman, Armstrong y Young. Casi cualquiera de ellos podría haber sido el primer hombre en la Luna (NASA).

Por entonces, no estaba nada claro que el Apolo 11 fuese la primera misión en alcanzar la superficie lunar -cabía la posibilidad de más accidentes o misiones adicionales de prueba-, pero de ser así, la implacable rotación dictaba que la tripulación de reserva del Apolo 8 sería la tripulación primaria del Apolo 11. Estaba previsto que el Apolo 8 despegase a finales de 1968 para llevar a cabo la primera prueba del módulo lunar en órbita baja. La tripulación principal del Apolo 8 debía estar formada por James McDivitt, David Scott y Russell Schweickart. Pero, y aquí viene lo importante, la tripulación de reserva estaba formada por Charles Conrad, Richard Gordon y Clifton Williams. De haberse mantenido los planes originales de 1967, es posible que los primeros hombres en pisar la Luna hubieran sido Charles Conrad y Clifton Williams. Desgraciadamente, Williams murió en un accidente aéreo a finales de 1967 y su puesto fue ocupado por Alan Bean a petición expresa de Conrad. Finalmente, Conrad y Bean pisarían finalmente la superficie lunar en el Apolo 12.
Clifton Williams (NASA).

Sin embargo, en 1968 la NASA decidió lanzar de forma imprevista el Apolo 8 hacia la Luna sin módulo lunar para adelantarse a un posible lanzamiento tripulado soviético del programa Zond/7K-L1. Y, aunque hoy nos pueda parecer una decisión increíble, McDivitt rehusó el honor de comandar la primera misión tripulada a nuestro satélite. Su tripulación se había entrenado para pilotar el módulo lunar y eso es lo que iban a hacer, con Luna o sin Luna. Como resultado, Deke cambió el orden de las tripulaciones principales y de reserva de los Apolo 8 y Apolo 9. ¿Y adivinan cuál era la tripulación de reserva del 'nuevo' Apolo 8? Efectivamente, Neil Armstrong, Buzz Aldrin y Mike Collins. Bueno, en realidad, eran Armstrong, Aldrin y Lovell. Vale la pena recordar que en principio Collins debía haber volado en el Apolo 8, pero tuvo que ser sometido a una operación de cuello y su puesto lo ocupó Jim Lovell.

En realidad, de entre los seis comandantes del grupo de 1967, los favoritos de Deke para dirigir la primera misión de aterrizaje en la Luna siempre habían sido James McDivitt y Frank Borman, con Tom Stafford siguiéndoles muy de cerca. Aunque la rotación dictaba que Armstrong y su tripulación debían viajar en el Apolo 11, es muy posible que Deke se hubiera saltado su sacrosanta regla -como de hecho lo hizo en posteriores misiones- si McDivitt o Borman hubiesen pedido expresamente comandar el Apolo 11.
Frank Borman, comandante del Apolo 8 (NASA).

James McDivitt, comandante del Apolo 9 (NASA).

El 6 de mayo de 1968 tuvo lugar otro incidente que podía haber cambiado el curso de la historia. Ese día, Armstrong tuvo que eyectarse del vehículo LLRV-1 usado para simular el descenso del LM en la Luna. El LLRV había perdido el control y se estrelló poco después. De haber resultado herido de consideración, sin duda habría sido desplazado de la rotación. ¿Quién habría ocupado su puesto? No lo sabemos con certeza, pero sí sabemos que el comandante de reserva del Apolo 11 sería Jim Lovell. En este caso, la tripulación del Apolo 11 quizás habría estado formada por Lovell, Aldrin y Collins. ¿Y si el Apolo 11 no hubiese logrado su objetivo? Cabía dentro de lo probable que algo saliese mal y que la misión no lograse llegar a la Luna. En un gesto sin precedentes, Deke anunció a los astronautas del Apolo 11 justo antes del lanzamiento que si algo salía mal, ellos serían los tripulantes de la siguiente misión. Por supuesto, nunca sabremos si habría cumplido su palabra. Por otro lado, en el caso de que la tripulación hubiese muerto, los primeros hombres en la Luna habrían sido Conrad y Bean en el Apolo 12.
Armstrong en paracaídas tras el accidente del LLRV-1 (NASA).

Jim Lovell, comandante del Apolo 13 (NASA).

Pero el hecho de que Armstrong y Aldrin viajasen juntos a la superficie lunar a bordo del Eagle no implicaba necesariamente que Armstrong fuese el primero en pisar la Luna. ¿Por qué no Aldrin? Al fin y al cabo, durante las misiones Gemini, era el piloto, no el comandante, el encargado de realizar las actividades extravehiculares. Bien podría ocurrir lo mismo en el Apolo. En realidad, el debate no tenía sentido, porque los ingenieros de Grumman habían decidido mucho antes que la escotilla del LM se abriese hacia la derecha para que el astronauta situado en la parte izquierda -es decir el comandante- saliese al exterior primero. Aunque a petición de Aldrin se ensayó en tierra una maniobra que permitiese salir primero al piloto del módulo lunar -o sea, a él-, la NASA la consideró demasiado arriesgada. El pequeño espacio dentro del LM limitaba severamente las contorsiones de dos hombres enfundados en trajes espaciales A7L presurizados y equipados con sus respectivas mochilas de soporte vital. No había nada más que discutir. Armstrong sería el primero.

Como vemos, el que Armstrong se convirtiese en el primer hombre en pisar otro mundo nunca fue algo garantizado. Si la historia hubiese seguido otro camino, hoy podríamos estar hablando de Grissom, McDivitt, Borman o Conrad como el primer ser humano en pisar la Luna. Sea como sea, siempre tiene que haber un primero. Y el destino quiso que fuese Armstrong.

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27 de agosto de 2012

Neil Armstrong, en su última entrevista: 'Un día alguien volará de nuevo a la Luna'

Neil Armstrong, frente a Alex Malley, Consejero Delegado de CPA Australia, en su última entrevista.
Neil Armstrong, frente a Alex Malley, Consejero Delegado de CPA Australia, en su última entrevista.
La proverbial fama de Neil Armstrong como hombre reservado y huidizo para los medios de comunicación quedó en parte desmentida a comienzos de este año, cuando el legendario astronauta no puso reparos en ser entrevistado en Australia. Aquella cita promovida por la empresa auditora CPA Australia adquiere ahora carácter testamentario, ya que fue la última vez que el primer hombre que pisó la Luna relató su hazaña.

Sorprende la naturalidad con la que el héroe estadounidense se refiere a la supuesta falsificación del aluzinaje, una versión que décadas después de aquel 1969 para la Historia siguen defendiendo no pocos escépticos. "La gente ama las teorías de la conspiración", comenta Armstrong a Alex Malley, Consejero Delegado de la firma patrocinadora del encuentro. "Quiero decir que son muy atractivas. Pero nunca supusieron un problema para mí, porque sé que un día alguien va a volar de nuevo hasta la Luna y recogerá la cámara que dejé allí".

El Comandante del 'Apollo 11', al que se ve cómodo durante una charla a la que tal vez accedió a participar por cuestiones familiares (su propio padre fue auditor en Ohio), confiesa ante las cámaras que la nave que les llevó a 'Buzz' Aldrin, a Michael Collins y a él al satélite sólo tenía un "50% de posibilidades" de posarse con seguridad y un 10% de no poder volver a casa.

La entrevista está salpicada de revelaciones. El veterano astronauta admite asimismo que sólo "un mes antes" de la fecha del lanzamiento él y sus compañeros decidieron que tenían "la suficiente confianzar" para intentar el descenso.

"Los jefes preguntaron: ¿crees que tú y tus chicos estáis listos? Les dije que estaría bien disponer de un mes más, pero que se trataba de una carrera y teníamos que aprovechar la oportunidad cuando se presentase. Tuve que decir que estábamos listos para partir", reconoce Armstrong.

El norteamericano repasa otro momento especialmente angustioso para la tripulación: los 12 minutos del descenso, cuando se percataron de que el piloto automático del módulo Eagle se disponía a tomar tierra sobre la ladera de un enorme cráter. "El ordenador nos mostró dónde tenía intención de aterrizar. Era una muy mala ubicación, al lado de un cráter de unos 100-150 metros de diámetro, con pendientes muy escarpadas y cubiertas de piedras de gran tamaño", rememora aquellos instantes de máxima tensión. Armstrong se hizo cargo de la nave manualmente y logró aterrizar, como si de un helicóptero se hubiese tratado, en una zona más propicia.

En relación a sus inmortales palabras ("Es un pequeño paso para [un] hombre, un gran salto para la humanidad"), Armstrong dice a su interlocutor que no había pensado en pronunciarlas hasta después de haber aterrizado con seguridad.

"Fue algo especial y memorable, pero instantáneo, porque había trabajo que hacer", comenta sobre su 'paseo' lunar. "No estábamos allí para meditar. Estábamos allí para hacer las cosas, así que nos pusimos a ello".

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El Mundo Ciencia

18 de junio de 2012

El hombre que obligó a cambiar los manuales de psicología

David Rosenhan

Foto: Cortesía de los Archivos de la Stanford Law School.

En 1969, el psicólogo David Rosenhan y un grupo de siete voluntarios perfectamente cuerdos se presentaron en las oficinas de admisión de 12 instituciones mentales en Estados Unidos.

Usando identidades falsas, y pretendiendo tener síntomas que no tenían, todos lograron hacerse internar como pacientes.
 No se trató de una broma del día de los inocentes, estos falsos dementes comandados por Rosenhan tenían una misión: cuestionar la capacidad de la psiquiatría de distinguir entre la locura y la cordura.

En la entrevista de admisión, los pseudopacientes aseguraron escuchar ruidos, luego voces. Pero una vez adentro, abandonaron sus síntomas y comenzaron a comportarse de manera normal.

"Para David, un científico es alguien que mira a su campo de estudio con escepticismo y ve cuáles son los problemas. Su temor era que la gente resultara dañada por la psiquiatría", le dijo a la BBC Florence Keller, psicóloga clínica y amiga de Rosenhan.
 
Impostores
Durante su estadía en el hospital para enfermos mentales, Rosenhan fue tomando notas sobre su experiencia. El siguiente, es un extracto de su diario:

"El asistente me llevó a una sala y señalando una silla me dijo: 'Te perdiste la cena pero te buscaré algo para comer. Siéntate donde quieras', y se marchó. Esperé más de una hora y media. A eso de las 18.15 llegó otro asistente con una bandeja. 'Esta es tu cena', dijo, y se fue".

"Yo me sentía incómodo, no sabía dónde estaba el baño, donde iba a dormir o dónde estaban mis cosas. 

¿Qué es lo que hace uno aquí?, me pregunté. ¿Hay algún teléfono? ¿Puedo llamar a mi esposa y a mis hijos? 

¿Cuándo voy a ver a un médico? (....) Tuve que esperar hasta las 22.45 para que un asistente me muestre donde iba a dormir. Me prestaron muy poca atención, como si no existiese".

De hecho, según explicó Rosenhan en el estudio que publicó posteriormente en la revista Science -titulado On being sane in insane places-, el personal sólo estuvo en contacto con los pseudopacientes internados un promedio de 6 minutos al día.

Y a pesar de que Rosenham les dijo a sus médicos que ya se sentía mejor y que quería irse, lo retuvieron allí durante 52 días.

En promedio todos los pacientes del grupo de Rosenham permanecieron internados por un total de 19 días. 

Pero, lo más llamativo, es que ningún miembro del personal se dio cuenta de que eran impostores.

La clave está en el contexto

Hospital St. Elizabeth

El hospital St. Elizabeth en Washington albergó a uno de los pseudopacientes.

"Lo más interesante del estudio es cómo el contexto informa todo", explica Keller. "Si ves un hombre con un arma asumes inmediatamente que es un criminal. Si el contexto es un estudio de cine y a su alrededor hay cámaras, el contexto indica que el hombre es un actor".

"Para David, el contexto de una clínica psiquiátrica hace que cualquiera que sea un paciente parezca sufrir alguna patología. O, que un comportamiento que parece completamente normal en la casa o en la ofiicna parezca el síntoma de un desorden cuando se lo observa en un hospital", añade Keller.

Curiosamente, aunque los médicos no notaron nada inusual en los pseudopacientes, los auténticos pacientes sí notaron la diferencia.

"Algunos decían cosas como 'tú no estás loco, tú debes ser un maestro, un periodista o algo así. Tú debes estar estudiando este hospital", cuenta Hank O'Laura un alumno de Rosenham que en ese momento tenía 19 años.

Cuando los médicos le dieron el alta a Rosenhan y al resto de los que participaron en el experimento, lo hicieron diciendo que los pacientes estaban mejor, pero dejando en claro que no estaban curados.

Esto quiere decir que la supuesta esquizofrenia se mostraba en remisión, pero que continuaba en estado latente.

Cambios fundamentales

Cuando Rosenhan publicó los resultados de su investigación en 1973 fue como si alguien hubiese lanzado una bomba contra el establishment de la psiquiatría. El público quedó fascinado, y los profesionales de salud mental lo odiaron. El estudio fue duramente criticado por su metodología y por sus conclusiones.

Rosenhan fue acusado de usar engaños y trampas, y las autoridades de uno de los hospitales lo desafió a que enviase todos los pseudopacientes que quisiera, asegurándole que reconocería a todos.
 
El médico accedió. Cuando el experimento finalizó, el hospital con orgullo dijo haber reconocido a los 41 impostores.

Pero lo cierto es que Rosenhan no había enviado a ninguno.

Más allá del revuelo que causó, el experimento logró que se reescribiese el manual de diagnóstico psicológico en Estados Unidos y que se reevaluara la relación médico-paciente en las instituciones mentales.

Rosenhan continuó enseñando psicología hasta su muerte, en febrero de este año.

Fuente:

BBC Ciencia


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12 de junio de 2012

Personajes: Phillip V. Tobias, rastreador de las raíces humanas

Estudió, basándose en los restos del ‘Homo habilis’ hallado por los Leaky, el surgimiento de la conciencia y el habla. 

 

El paleoantropólogo sudafricano Phillip V. Tobias, fotografiado en su laboratorio en 1995. / ADIL BRADLOW (AP)

En las historias míticas el nacimiento de un niño viene anunciado por algún acontecimiento que determinará el curso de su vida futura. Phillip V. Tobias, fallecido el pasado jueves a los 86 años, nació en Durban (Sudáfrica) en el año 1925, el mismo en el que se dio a conocer el descubrimiento, en ese mismo país, de otro niño, pero este de dos millones de años de antigüedad, que pasaría a la historia como el Niño de Taung. Fue el primero de los australopitecos y desde entonces se buscan en África las raíces de la humanidad. Y efectivamente, como en las viejas leyendas, Tobias dedicaría su vida a desenterrar esas raíces. Fue el anatomista Raymond Dart el descubridor del Niño de Taung, y andando el tiempo Tobias le sucedería en la cátedra.

La carrera científica, como paleoantropólogo, del profesor Phillip V. Tobias se desarrolló sobre todo en el yacimiento sudafricano de Sterkfontein, una cueva que ha proporcionado fósiles maravillosos de australopitecos de unos dos millones y medio de años de antigüedad. El último de los grandes hallazgos producidos allí ha sido el de un esqueleto completo (apodado Pie Pequeño) que un día de estos, cuando se complete su restauración, saltará a la fama.

En los años cincuenta la geometría de la evolución humana se consideraba lineal y sencilla. Tres especies puestas en fila: Australopithecus africanus, Homo erectus y homo sapiens. Se trataba de una lógica reacción frente a la proliferación de nombres que había caracterizado la etapa anterior. Casi cada yacimiento tenía un nombre específico propio y a veces dos. Esta poda del árbol genealógico se consideraba más acorde con los nuevos principios de la moderna biología evolutiva que estaba haciendo su entrada en la Paleontología Humana.

En el año 1959 el matrimonio Leakey desenterró un cráneo en la barranca de Olduvai (Tanzania) y las miradas se dirigieron entonces hacia el este de África. Un año más tarde, en la misma garganta, los Leakey encontraron parte de un cráneo, una mandíbula y un puñado de huesos de la mano de un individuo que no era en absoluto como el anterior. El primero tenía un enorme aparato masticador y una cresta ósea en la parte alta del cráneo. Las muelas del segundo, en cambio, eran más pequeñas, y el cráneo carecía de esa cresta. Además, el tamaño de su cerebro, por lo que se podía intuir, era mayor que el de los australopitecos. 

Más tarde, en 1964, Louis Leakey, Tobias y John Napier decidieron, a partir del nuevo fósil de Olduvai, añadir un nuevo eslabón a la cadena evolutiva y lo llamaron Homo habilis. Era un eslabón intermedio entre el Australopithecus africanus y el Homo erectus y representaba la aparición de un fenómeno nuevo en la historia de la vida: la encefalización y quién sabe si la conciencia. Había sido el Homo habilis también (lo decía su mano) quien primero habría tallado la piedra. Más aún, el estudio de la forma del cerebro de los fósiles de esta especie le llevó a Tobias a defender que ya podía hablar.

Tobias vivió en su país los años más duros del apartheid, ideología a la que detestaba y combatía. En el membrete de su universidad, la de Witwatersrand en Johanesburgo, se decía explícitamente que allí no se practicaba la segregación. Afortunadamente vivió también el nacimiento de la nueva república democrática. 

El profesor Tobias era miembro de las dos sociedades científicas más prestigiosas en el mundo: la Royal Society de Londres y la Academia de Ciencias de Estados Unidos.

Tobias fue un gran amigo de España, que visitó varias veces, y de los investigadores españoles. Lo recuerdo en algunas de esas oportunidades. Examinando y evaluando los primeros hallazgos de Atapuerca en compañía de su amigo Emiliano Aguirre, como él nacido en el año de Taung. Charlando hasta altas horas de la madrugada (porque era un magnífico y ameno conversador). Escuchando a unos jóvenes y entusiastas científicos que se iniciaban entonces en la investigación paleoantropológica, en la que él era el maestro. 

También abriendo de par en par las puertas de su departamento universitario para que pudiéramos estudiar los fósiles que allí custodiaba. Pero sobre todo, lo recuerdo sosteniendo en su mano, con la mirada brillante y orgullosa, al Niño de Taung.


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El País Ciencia

7 de junio de 2012

Ray Bradbury ha muerto



Los libros son capaces de hacer volar nuestra imaginación hacia otros mundos, realizar denuncias sociales o retratar las injusticias y decadencias sociales que nos rodean. Si hay alguien que nos ha hecho soñar durante casi 70 años, ése ha sido Ray Bradbury, artífice de obras como “Crónicas Marcianas” y “Fahrenheit 451” que, desgraciadamente, hoy ha fallecido a la edad de 91 años en la ciudad de Los Ángeles (Estados Unidos).

Este escritor, diseñador, guionista, visionario y pensador, nació en Waukegan (Illinois) el 22 de agosto de 1920 y, según contaba él mismo, quiso ser escritor desde que era pequeño (a los tres años de edad, solía contar en las entrevistas que le hacían). Dado que su familia no tenía muchos recursos, Bradbury no pudo asistir a la universidad y comenzó a trabajar desde joven vendiendo periódicos, aunque eso no evitó que se formase de manera autodidacta como él mismo relató a varios medios y, por tanto, renunciase a su sueño de escribir. Los grandes clásicos de la literatura fueron su medio para encontrar la inspiración y también sus “libros de texto”, los cuales devoraba de manera compulsiva en las bibliotecas:
Me enseñó Shakespeare, me enseñó Julio Verne. Edgar Allan Poe me dijo que escribiera. Edgar Rice Burroughs y John Carter de Marte. H. G. Wells y El hombre invisible. Los grandes nombres fueron mi influencia y con ellos nunca necesité más consejo
Su primera publicación la realizó en enero de 1938 en el fanzine Imagination! con un relato titulado “El Dilema de Hollerbochen” a la que seguiría la edición de su propio fanzine, Futuria Fantasia, en el año 1939 y en la que se encargó de redactar casi todos los contenidos de los cuatro números que lanzó. A la edad de 21 años publicó la primera obra por la que percibió un sueldo de 15 dólares, un cuento titulado “El Péndulo” que se publicó en la revista Super Science Stories en noviembre de 1941 y al año siguiente publicaría “El Lago”, una historia en la que ya se dejaba entrever el estilo literario de Bradbury.

A finales de 1942, Bradbury dejó su trabajo de vendedor de periódicos y se dedicó a escribir a tiempo completo puesto que fue rechazado del servicio militar por sus problemas de visión. En 1945, publicaría el relato corto “The Big Black and White Game” que sería galardonada como el mejor relato corto de américa y, dos años más tarde, se publicaría bajo el título de “Dark Carnival” su primera colección de relatos cortos.

Sin embargo, el primer punto de inflexión de su carrera llegaría en 1950 con la publicación de una de sus obras más conocidas “The Martian Chronicles” (Crónicas Marcianas), una serie de relatos de ciencia-ficción en el que relató una supuesta colonización humana de Marte y en la que dejó patente algunas de las preocupaciones de la sociedad norteamericana de la época: el miedo al holocausto nuclear, la reacción ante el racismo y la censura y el temor ante potencias extranjeras.
No me considero una persona política sino una persona con valores morales fuertes que se dedica a la literatura


Tras publicar en 1951 un compendio de relatos cortos bajo el título “El Hombre Ilustrado”, en 1953 se publicaría otra de las obras más conocidas de Ray Bradbury y en la que nos presentaba un futuro distópico en el que la sociedad vive bajo un régimen totalitario en el que se prohíben los libros y éstos se queman: Farenheit 451 (que François Truffaut llevaría al cine con Oskar Werner como protagonista y que podemos ver íntegramente en YouTube).
Cuando la cuestión es quemar libros o no quemarlos, el problema no es político sino moral. […] La imagen más fuerte que me ha acompañado durante toda la vida ha sido la de las quemas de libros. Cuando era joven, leí acerca de los incendios de la Biblioteca de Alejandría. Ardió cinco veces, dos de ellas, en fuegos provocados. Después vi las quemas de libros en Berlín y me sentí impactado. Soy un habitante de bibliotecas desde siempre. Fui un niño pobre, así que todo lo que leí lo leí en las bibliotecas. Si tocas una biblioteca, me tocas el alma


El encargado de dar la noticia de la muerte de este referente de la literatura fantástica contemporánea ha sido su nieto Danny Karapetian que ha comentado que Bradbury ha sido fuente de inspiración de muchos artistas, escritores, profesores y científicos y su legado siempre perdurará en sus libros, en el cine, la televisión y el teatro y, claro está, en las mentes y corazones de todo aquel que haya conocido sus obras.

En un mundo en el que aún se siguen produciendo casos de censura y se atenta contra la libertad de expresión, obras como Farenheit 451 siguen estando de actualidad. Ray Bradbury no paró de trabajar en sus casi 70 años de carrera y este “narrador de cuentos con propósitos morales”, que era como se solía definir, nos deja como legado una extensa obra de novelas, ensayos, relatos y guiones de cine (colaboró en el guión de la película Moby Dick de John Huston).
Soy un pensador libre, no pertenezco a nadie, digo lo que quiero y lo que veo
Descanse en paz.
Actualización: Coincidiendo con su 91 cumpleaños, mi compañero Alan publicó una nota con 19 frases que nos sirven para comprender mejor a este grande que hoy nos ha dejado y cuya lectura les recomiendo encarecidamente.

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2 de mayo de 2012

Roland Moreno, creador de la tarjeta inteligente

El inventor francés usó el ‘microchip' como medio de pago y de identificación



Roland Moreno,en 1984. / J.-C. COUTAUSEE (AFP)

Roland Moreno, muerto el 29 de abril a los 66 años, se jactó en una ocasión de que podía parar a cualquiera por París y que ese alguien llevaría encima al menos tres de las tarjetas inteligentes que él inventó entre tarjetas de crédito, tarjetas de compra y tarjetas de telefonía. Hoy en día, el producto se ha expandido a tarjetas de transporte, carnés de identidad, permisos de conducir y la tarjeta SIM del móvil.

Aunque el éxito de su producto le hizo un hombre rico —su empresa, Innovatron, ha ganado 150 millones de dólares en derechos de autor—, no consiguió el reconocimiento mundial como otros empresarios. Sin embargo, se convirtió en uno de los héroes nacionales de Francia y fue distinguido por el Gobierno con la Legión de Honor.

En los sesenta, Moreno, por aquel entonces un joven de pelo greñudo nacido en El Cairo en 1945, hijo de padre apátrida de origen español, y madre francesa, trabajó como oficinista, reportero en la revista Detective, chico de los recados en L’Express y como editor en una publicación sobre química entre 1970 y 1972. Posteriormente fundó la empresa Innovatron. Su primer éxito fue un sistema de software para crear marcas comerciales combinando palabras del diccionario previamente seleccionadas.

Su idea consistió en usar un microchip para llevar datos encima. La patente original se registró en 1974. El dispositivo estaba pensado para colocarse sobre un anillo boca abajo con unas patillas para hacer contacto sobre la superficie correspondiente. En 1975 Moreno simplificó el sistema insertando el microchip en una tarjeta. En 1976, demostró su efectividad haciendo un pago por sistema electrónico.

La tarjeta inteligente de Moreno era mucho más cara que las de banda magnética por lo que costó que sus cifras de venta despegaran inmediatamente. No obstante, el invento acabó por convertirse en un éxito en su país. France Telécom usó el prototipo de las tarjetas inteligentes para los teléfonos de pago a partir de 1983. Los bancos galos pusieron en funcionamiento un sistema de tarjeta nacional de débito, la Tarjeta Azul, en 1992. Por aquellos años la Academia Francesa había incluido la palabra telecarte en su diccionario con esta definición: “Tarjeta provista de un dispositivo electrónico concebida para permitir el pago de telecomunicaciones”. Moreno declaró en 1990: “En Francia se acabaron los actos de vandalismo en las cabinas. Nadie puede robar monedas. No existen”.

Hay, sin embargo, quienes veían inconvenientes. Algunos estaban preocupados por la seguridad. Moreno respondió ofreciendo en 2001 un millón de francos a cualquiera que viera vulnerada la seguridad de su tarjeta en un plazo de 90 días. Nadie consiguió hacerse con el dinero. Otras preocupaciones estaban relacionadas con el derecho a la intimidad. El francés admitió que su invento podría facilitar la labor de un Gran Hermano. La tarjeta inteligente hacía más fácil seguir la pista de alguien: se podía saber dónde se utilizan las tarjetas de crédito, en qué punto se sube o se baja un pasajero o donde se encontraba el propietario de un móvil.

Aparte de crear sus tarjetas, Moreno fue escritor y vividor. Bajo el seudónimo de Laure Dynateur, publicó L’aide mémoire du nouveau cordon bleu [Cuaderno de notas del nuevo cordon-bleu], un libro de cocina que prometía “2.000 nuevas maneras de sorprender a sus invitados”. Con su apariencia de profesor chiflado, logró inventar extraños artilugios, como una calculadora de bolsillo capaz de emitir música.

En una entrevista a France Soir, dijo que le gustaría que le hubieran homenajeado con un muñeco de cera con su cara, añadiendo: “Se dice que Dios debe mucho a Johann Sebastian Bach. Me gustaría que se dijera que Francia debe mucho a Moreno”.


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El País Ciencia

12 de marzo de 2012

Muere el hombre que descubrió el agujero de la capa de ozono


Sherwood Rowland

Sherwood Rowland escribió su polémica investigación sobre el desgaste de la capa de ozono en 1974.

Fue el primero que sospechó que la capa de ozono que protege a la Tierra se estaba acabando debido a sustancias químicas fabricadas por el hombre. El estadounidense Sherwood Rowland, de 84 años de edad, murió este lunes dejando una estela de investigaciones científicas que, no obstante, fueron ridiculizadas en su momento.

En 1974 Rowland trabajaba como profesor de química en EE.UU. cuando escribió un polémico artículo sobre los peligros de los CFC, los cloroflurocarbonos. La comunidad científica y la industria químico no sólo no lo tomaron en serio sino que se burlaron de sus hallazgos.

Veinte años después el científico recibía el premio Nobel de química por su trabajo.

Investigador de la Universidad de California en Irvine (UCI) compartió el premio con Mario Molina del Instituto de Tecnología de Massachusetts y Paul Crutzen, del Instituto Max Planck de Química en Mainz, Alemania.

"Hemos perdido a nuestro mejor amigo y mentor", señaló el decano de Ciencias Físicas de la UCI Kenneth Janda, al conocer la muerte de Sherry como le llamaban sus amigos.

"Salvó al mundo de una enorme catástrofe. Nunca vaciló en su compromiso con la ciencia, la verdad y la humanidad", subraya Janda.

Rowland y los cálculos de sus colegas llevaron a finales de la década de 1970 a algunas restricciones al uso de los CFC, que eran ampliamente utilizados como refrigerantes, en aerosoles, solventes y agentes para hacer espumas.

Sin embargo, no fue hasta 1985 cuando se le dio impulso a un tratado de prohibición de los CFC, el llamado Protocolo de Montreal. Ese año se confirmó que los productos químicos estaban provocando un agotamiento severo o "agujero" en la capa de ozono sobre la Antártida.

"Salvó a la Tierra de una tragedia"

Agujero en la capa de ozono

El agujero de la capa de ozono en la Antártida se ha estabilizado.

El ozono, una molécula que se compone de tres átomos de oxígeno, es el responsable de filtrar la radiación ultravioleta dañina del sol.

El gas se produce y se destruye constantemente en la estratosfera, a unos 30 km sobre la Tierra. En una atmósfera no contaminada ese ciclo de producción y descomposición se encuentra en equilibrio.

Los CFC y otras sustancias químicas restringidas en Montreal ascendían a la estratosfera y liberaban bromo y átomos de cloro que luego actuaban como catalizadores de la descomposición del ozono.

"Mario y yo nos dimos cuenta de que esto no era sólo una cuestión científica, sino un problema ambiental potencialmente grave que implicaría el agotamiento sustancial de la capa de ozono estratosférica", detallaba Rowland.

"Sistemas biológicos enteros, incluyendo los seres humanos, estarían en peligro al estar expuestos a los rayos ultravioletas", explicaba el científico.

El agujero de la capa de ozono sobre la Antártida, que aparece en la primavera austral debido a la meteorología singular del polo, se ha estabilizado en los últimos años.

El agujero correspondiente al Ártico alcanzó su medida más grande en 2011, pero al igual que el sur se espera una recuperación a largo plazo ahora que el uso de los CFC está muy restringido.

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BBC Ciencia

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6 de marzo de 2012

Murió Ralph McQuarrie, el artista que dio vida a Star Wars

Ralph McQuarrie

La saga de Star Wars no sería lo mismo sin el arte conceptual de Ralph McQuarrie, quién falleció el pasado sábado a los 82 años. En 1975, George Lucas lo contrató para realizar el diseño de personajes – aunque terminó creando también criaturas, vehículos, escenarios y otros para la saga.

McQuarrie trabajó como dibujante para la compañía Boeing y posteriormente por la cadena CBS durante la retransmisión del programa espacial Apolo de la NASA. También se le recuerda en otros proyectos, como la saga de Indiana Jones, Battlestar Galactica, ET, Cocoon, entre otros. Por Cocoon ganó el Premio de la Academia por mejores efectos visuales en 1985.

Al respecto, Lucas comentó: “Su genial contribución, en forma de dibujos de producción sin paralelo, impulsaron e inspiraron a todo el elenco y al equipo de rodaje de la trilogía original de Star Wars”.

“Cuando las palabras no podían transmitir mis ideas, siempre podía señalar una de las fabulosas ilustraciones de Ralph y decir ‘como me gusta esto’”, dijo.

A manera de un sencillo homenaje, te dejamos algo del arte conceptual, principalmente para la trilogía original de Star Wars. Que la Fuerza te acompañe, Ralph.

Fuente:

FayerWayer

20 de diciembre de 2011

15 años sin Carl Sagan

Carl Sagan (1934-1996), en una fotografía publicada en su libro 'Miles de millones'.

Carl Sagan (1934-1996), en una fotografía publicada en su libro 'Miles de millones'.

El astrónomo Rafael Bachiller nos descubre en esta serie los fenómenos más espectaculares del Cosmos. Temas de palpitante investigación, aventuras astronómicas y novedades científicas sobre el Universo analizadas con profundidad.


El 20 de diciembre se cumplen 15 años del fallecimiento de Carl Sagan (1934-1996). Astrónomo, visionario de la astrobiología y excelente comunicador científico, Sagan habría disfrutado enormemente con la revolución de los planetas extrasolares que comenzó poco antes de su muerte. Se da la circunstancia de que su primera esposa, la gran bióloga Lynn Margulis murió hace apenas un mes.

Inspirados por Sagan

Portada del libro 'Cosmos'.

Portada del libro 'Cosmos'.

Muchos astrónomos de mi generación tenemos una enorme deuda con Carl Sagan. Sus libros de la década de los 1980 (sobre todo el celebérrimo ‘Cosmos’) no sólo alimentaron vocaciones incipientes. Estos libros también contagiaron (y siguen contagiando) el gusto entusiasta por el pensamiento racional y por el valor de la ciencia. Además nadie ha sido tan capaz como Sagan para situarnos en una perspectiva cósmica, para hacernos conscientes de que vivimos en un Universo pleno de fenómenos y de secretos por descubrir.

Carl Sagan nació en Brooklin en 1934, era hijo de un emigrante ruso que trabajó como obrero en una empresa textil antes de establecerse como comerciante. Su madre, ama de casa, llevaba a Carl con tan sólo 7 u 8 años a la biblioteca pública de Nueva York y allí empezó a alimentar su fascinación por la astronomía. Estudió en la Universidad de Chicago, en la que se licenció en ciencias en 1955, obteniendo la Maestría en Física al año siguiente, lo que le permitió acceder a un trabajo de doctorado en astronomía bajo la supervisión del padre de la ciencia planetaria moderna: Gerard Kuiper (1905-1973).

El mensaje de la sonda 'Pioneer'.

El mensaje de la sonda 'Pioneer'.

Sagan se casó tres veces. Su primera esposa fue Lynn Alexander (más tarde Lynn Margulis) , una estudiante de biología de 19 años de edad que, con el tiempo, llegaría a ser una de las mayores figuras del evolucionismo y autora de la teoría simbiogénesis. Como puntualmente nos informó Rosa Tristán en ELMUNDO.es, Margulis murió el pasado 22 de Noviembre.

Científico, visionario, divulgador…

El mensaje de Arecibo.

El mensaje de Arecibo.

Desde su doctorado (que obtuvo en 1960), Carl Sagan trabajó en la meteorología de Venus y Marte. Estudió el extremo efecto invernadero de Venus y colaboró en la definición de diversas misiones espaciales (Mariner 9, las Viking y las Voyager). Es autor de varios centenares de artículos en astronomía planetaria. Contribuyó a fundar la revista Icarus y La Sociedad Planetaria. Fue profesor y director de laboratorio en la Universidad de Cornell y trabajó para la NASA durante mucho tiempo.

Sagan fue pionero y visionario de la astrobiología. Especuló con las posibilidades de que los satélites Europa y Titán pudiesen tener un entorno habitable. Fue uno de los mayores impulsores del proyecto SETI (Search for Extraterrestrial Inteligence) que comenzó en los años 1970 y que continua en nuestros días. Tuvo la idea de enviar mensajes al espacio (en las sonda Pioneer y en las dos Voyager), imaginando signos y dibujos que pudiesen ser comprendidos por una hipotética civilización extraterrestre que los recibiese. Junto con Frank Drake (1930-), ideó un mensaje que se lanzó en forma de ondas de radio desde el gran telescopio de Arecibo en 1974.

Su libro Cosmos fue la base de una famosísima serie de televisión (Cosmos. Un viaje personal) que fue presentada por el propio Sagan en 1977-1980. Uno de sus temas favoritos era la íntima conexión del hombre con el Cosmos. ‘Somos el medio utilizado por el Cosmos para conocerse a sí mismo’, decía.

Portada de 'Time' del 20 de octubre de 1980.

Portada de 'Time' del 20 de octubre de 1980.

Fue un auténtico fenómeno mediático. De 'Showman of Science' fue calificado en una portada de 'Time' en 1980. Su entusiasmo era contagioso y la perspectiva que adoptaba en su discurso, describiendo el Universo como un ente unido y global resultó muy original y reveladora. Si bien la divulgación no es atractiva para algunos investigadores que la consideran una tarea de segundo orden, Sagan opinaba de manera radicalmente diferente: ‘cuando estás enamorado, decía, quieres contárselo a todo el mundo. Por eso la idea de que los científicos no hablen al público de ciencia me parece aberrante’.

…escéptico, naturalista, pacifista

Sagan expresó reiteradas veces su escepticismo hacia las religiones y hacia el concepto convencional de Dios. "… si por Dios se entiende el conjunto de leyes físicas que gobiernan el Universo, entonces claramente tal Dios existe. Pero este Dios resulta emocionalmente insatisfactorio… no tiene sentido rezar a la ley de la gravedad."

Su escepticismo también alcanzaba a todas las pseudociencias. En sus libros nos previene contra todo uso de falacias y fraudes y nos invita al uso del método científico. Su visión del mundo es naturalista y muy respetuosa con el medio ambiente. En Cosmos escribió: "Si hay vida en Marte, creo que no debemos hacer nada con ella. Marte pertenece a los marcianos, incluso si los marcianos son sólo microbios."

Sagan expresó de manera activa su oposición a la guerra del Vietnam, a la carrera de armas nucleares y al programa nuclear 'Star Wars' del presidente Reagan. Fue arrestado en dos ocasiones en manifestaciones pacifistas y antinucleares.

Si Sagan viviese hoy

Carl Sagan murió de neumonía, con tan sólo 62 años de edad, tras una larga y dolorosa lucha contra la mielodisplasia (que incluyó tres transplantes de médula). Está enterrado en el Cementerio Lakeview de Ithaca (Nueva York).

Sagan junto a los otros fundadores de la Sociedad Planetaria. | NASA, JPL.

Sagan junto a los otros fundadores de la Sociedad Planetaria. | NASA, JPL.

Desde su desaparición, su lugar como sobresaliente comunicador científico de alcance internacional no ha sido ocupado por ninguna otra figura. De haberlos vivido, Sagan habría disfrutado enormemente de estos 15 años en que hemos estado asistiendo a la revolución de los planetas extrasolares. Se habría entusiasmado con la exploración que está teniendo lugar de todos los cuerpos mayores del sistema solar, y habría debatido incansablemente sobre si Plutón debe ser considerado planeta. Su contribución habría sido memorable en la red mundial de difusión de la astronomía que se organizó en el 2009, Año Internacional de la Astronomía. De haber vivido Sagan estos 15 años, nosotros tendríamos hoy una visión más precisa y universal del Cosmos y del papel en él de nuestro pequeño planeta.

También interesante

  • Sagan fue asesor en la película ‘2001. Una odisea en el espacio’ de Stanley Kubrick. Fue Sagan quien sugirió que, mejor que describirla en detalle, la película debía sugerir la existencia de una inteligencia extraterrestre muy avanzada. La película 'Contacto' (terminada en 1997, poco después de su muerte) termina con la dedicatoria 'A Carl'.

  • La Tierra: un punto azul pálido | NASA.

    La Tierra: un punto azul pálido | NASA.

  • Sagan ganó el Pulitzer en 1978, Recibió la medalla de la Academia Nacional de Ciencias de los EEUU y la medalla de la NASA "por un servicio público distinguido" (en dos ocasiones). El asteroide '2709 Sagan' se nombró en su honor. El lugar de Marte donde aterrizó el Mars Pathfinder fue llamado 'Carl Sagan Memorial Station'. Hoy hay al menos tres premios importantes de ciencias planetarias y divulgación científica que llevan su nombre.

  • Sagan propuso a la NASA que se tomase una fotografía de la Tierra a 6000 millones de kilómetros desde el Voyager 1. La imagen, tomhttp://www.blogger.com/img/blank.gifada el 14 de febrero de 1990, inspiró el libro y el vídeo 'Un punto azul pálido' que pueden ser considerados como una extensión del libro Cosmos. Esta fotografía está considerada como una de las mejores y más influyentes de la conquista espacial.


Fuente:

El Mundo Ciencia
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