Latest Posts:

Mostrando las entradas con la etiqueta imaginacion. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta imaginacion. Mostrar todas las entradas

17 de febrero de 2015

¿Podemos viajar en el tiempo?

Cuando piensas en viajar en el tiempo, ¿qué se te viene a la mente?
¿El doctor Who atravesando los siglos en su Tardis, apretando botones en esa especie de máquina de juegos metafísica?
Dr Who y su tardis
Doctor Who se pasea por el tiempo y el espacio en su Tardis.
¿Se te vienen a la cabeza imágenes de los artilugios construidos por victorianos en batas de terciopelo para volar a través de las eras?
¿O más bien algo más parecido al auto deportivo de la serie de películas "Volver al futuro"?
En cualquier caso, la pregunta es: ¿podría lograrse alguna vez?
La probabilidad está siendo estudiada por académicos en la Universidad de Birmingham, Inglaterra. Se ocupan de uno de los aspectos de un programa de investigación sobre la naturaleza del tiempo que involucra a universidades en Australia, Estados Unidos, Alemania, Holanda y Turquía.

Es tiempo

Empecemos por lo desilusionante: el equipo de la Universidad de Birmingham no está construyendo en secreto una máquina del tiempo.
Lo que están haciendo es examinar unas ideas profundas y eternas. Eso porque, cuando uno empieza a reflexionar sobre el tiempo, surgen interrogantes sobre física y filosofía, así como sobre la naturaleza de la realidad.
La máquina del tiempo
El protagonista de "La máquina del tiempo" viaja al futuro lejano. H.G.Wells popularizó la idea de viajar en el tiempo usando un vehículo y acuño el término "máquina del tiempo".
Nikk Effingham, director del departamento de Filosofía, está liderando el proyecto con Alastair Wilson, quien entre otras cosas se especializa en la filosofía de la física.
Si bien es cierto que la probabilidad de viajar en el tiempo es "infinitesimal", dice Effingham, no es imposible.
Además, subraya, es inherentemente valioso explorar "preguntas intrínsecamente interesantes": los resultados pueden ser sorprendentes al embarcarse en investigaciones tan abiertas.
Incluso algunas ideas aparentemente obtusas tienen aplicaciones directas.
Un buen ejemplo es lo que está examinando parte del grupo internacional: cómo perciben el tiempo las moscas de la fruta. Y antes de que lo desestimes, considera que el propósito es comprender mejor la noción del tiempo y la memoria secuencial, un tema relevante para algunos trastornos degenerativos en los humanos.
Volver al Futuro
En "Volver al Futuro", el protagonista viaja en un DeLorean adaptado y enfrenta algo similar a "la paradoja del abuelo", pues su madre se enamora de él.
El artículo completo en:
BBC Ciencia

12 de octubre de 2013

Nuestra mente: Una fábrica de recuerdos falsos

Memoria

La memoria humana se adapta y se moldea para ajustarse al mundo, y para ello es capaz de crear falsos recuerdos.

Todos creamos recuerdos imaginados, y el artista británico Alasdair Hopwood se ha propuesto recopilar y mostrar una colección de ellos.
Durante el último año, Hopwood le pidió a la gente que contribuyera con anécdotas de recuerdos falsos que él luego convirtió en representaciones artísticas.

Y las historias que recibió van desde alguien que recuerda haberse comido un ratón vivo a quien recuerda cómo voló cuando era niño.

Exposición "Archivo de Falsos Recuerdos"

Para la muestra "Archivo de Falsos Recuerdos", Hopwood pidió a una psicóloga Kimberley Wade que registrara su vuelo en globo.

Uno de los participantes contó que estaba convencido erróneamente de que la hermana de su novia había muerto en el consultorio del dentista. Tan firme era esta idea que mantuvo en secreto todas sus propias visitas al odontólogo.

Así lo cuenta: "Un día, durante la cena, ella dijo que iba a ir al dentista la siguiente semana. Se hizo silencio en la mesa, y mi madre dijo que debía ser duro para ella luego de lo que le había pasado a su hermana". Y esto bastó para convencerlo.

Pero este no es un caso excepcional. Los neurocientíficos dicen que muchos de nuestros recuerdos cotidianos están falsamente reconstruidos porque nuestra visión del mundo cambia constantemente.

Trucos de la imaginación

Las pistas que pueden dirigir nuestros recuerdos en la dirección equivocada son sutiles.

Elizabeth Loftus mostró en 1994 en un célebre experimento que era capaz de convencer a una cuarta parte de los participantes de que se habían perdido en un centro comercial cuando eran pequeños.

En otra prueba similar en 2002 se logró convencer a la mitad de los participantes que habían volado en globo en la infancia con el simple truco de mostrarles "evidencias" fotográficas manipuladas.

Falsos recuerdos

Varias personas "recordaron" que se habían perdido de niños por una imagen trucada.

La psicóloga Kimberley Wade estuvo detrás de este trabajo en la Universidad de Warwick, en Reino Unido.

Para su proyecto, Hopwood le pidió Wade que hiciera un viaje real en globo aerostático, y las imágenes de ese vuelo ahora se exhiben con el resto de falsos de recuerdos recopilados y recreados por el artista para The False Memory Archive (Archivo de falsos recuerdos), una muestra que tiene lugar en Penzance, Reino Unido.

"He estado estudiando la memoria por más de una década, y aún me parece increíble que la imaginación pueda engañarnos para que pensemos que hicimos algo que nunca hicimos e impulsarnos a crear recuerdos ilusorios tan convincentes", dice Kimberley Wade.

La razón de que los recuerdos sean tan maleables es simplemente que hay demasiada información para absorber, explica la psicóloga.

"Nuestro sistemas preceptivos no pueden notar absolutamente todo de nuestro entorno. Recibimos información a través de todos nuestros sentidos pero hay huecos", añade.

"Así que cuando recordamos un evento, lo que hace nuestra memoria es rellenar esos huecos con lo que sabemos sobre el mundo".

Perder las llaves

La mayor parte de los recuerdos falsos se refieren a situaciones cotidianas sin consecuencias reales, a excepción de las discusiones ocasionales sobre cosas triviales del tipo quién perdió las llaves.

Pero a veces, los recuerdos ilusorios pueden tener ramificaciones serias. El Proyecto Inocente (The Innocent Project), de Estados Unidos, ha elaborado una lista de personas que han sido absueltas tras lograr la anulación de identificaciones incorrectas por parte de testigos oculares.

El experto Christopher French, de la Universidad de Goldsmiths de Londres, dice que hay una falta de conciencia de lo poco confiable que es la memoria, especialmente en los sistemas legales.

"Aunque dentro de la psicología es una noción bien conocida y ampliamente aceptada por cualquiera que haya estudiado la bibliografía al respecto, no se conoce más generalmente en la sociedad", explica French.

Proyecto "Archivo de falsos recuerdos"

Otra foto manipulada convenció a algunas personas que habían volado en globo.

"Aún hay gente que cree que la memoria actúa como una cámara de video, así como personas que aceptan la noción freudiana de la represión, que sugiere que cuando sucede algo terrible se empuja el recuerdo hacia las profundidades del subconsciente".

Sin embargo, sostiene el experto, las evidencias de recuerdos reprimidos no son muy sólidas.

French también estuvo involucrado en el proyecto de arte de Hopwood.

Al artista le fascina cómo las personas pueden estar tan convencidas de eventos completamente imaginarios.

"Lo interesante es que las contribuciones al proyecto se convirtieron en mini retratos (aunque de forma anónima) y a pesar de que lo único que sabes de esa persona es algo que en verdad no ocurrió. Así que allí hay una bonita paradoja que me atrae como artista", dice Hopwood.

Salvarnos del tigre

"(Los falsos recuerdos) Son subproductos de un sistema de memoria que funciona bien, que puede deducir muy rápido."

Sergio Della Sala, experto en neurociencia de la Universidad de Edimburgo

De acuerdo con otro investigador, los errores que comete la mente humana a veces tienen un propósito útil.

Sergio Della Sala, experto en neurociencia cognitiva de la Universidad de Edimburgo, en Reino Unido, lo explica de la siguiente manera.

Imagina que estás en la jungla y ves que la hierba se mueve. Lo más probable es que un humano entre en pánico y huya, ante la idea de que esté acechando un tigre.

Una computadora, sin embargo, puede calcular y deducir que en el 99% de las ocasiones es el viento el que produce el movimiento. Si nos comportáramos como computadoras, cuando de hecho hubiera un tigre, nos comería.

"El cerebro está preparado para equivocarse 99 veces y salvarnos del tigre. Y eso es porque no es una computadora. Funciona con suposiciones irracionales. Es proclive al error y necesita atajos", dice Della Sala.

Los falsos recuerdos, añade, son señales de un cerebro saludable. "Son subproductos de un sistema de memoria que funciona bien, que puede deducir muy rápido".

Fuente:

BBC Ciencia

6 de septiembre de 2013

¿Qué pasa en tu cerebro cuando te aburres?

Teresa Belta y Esther Priyadharshini, de la Universidad de East Anglia (Reino Unido), han demostrado que estar siempre ocupados, sobre todo durante la infancia, impide desarrollar la imaginación. Por el contrario, aburrirse y no hacer nada es positivo para el cerebro. Mientras contemplamos las musarañas y permanecemos desocupados se activan unos circuitos neuronales que forman la llamada “red por defecto”, descubierta en 2011 por Raichel y Shculman. Al parecer esta red es la que nos hace soñar despiertos, se ocupa de conectar experiencias y lecciones aprendidas en el pasado con planes futuros, crea narraciones sobre nuestra propia vida encadenando los recuerdos y da alas a la imaginación. No en vano, entre el 60 y el 80% de la energía del cerebro se dedica “solamente” a mantener la conexión entre neuronas.

Por cierto, que hay que tener en cuenta que si bostezamos espontáneamente no es por aburrimiento, ni tampoco a causa del hambre, como se suele pensar. Según ha demostrado un estudio de la Universidad de Princeton (EE UU) lo más probable es que tengamos la “sesera” demasiado caliente, ya que a nivel biológico el bostezo es un mecanismo que sirve para enfriar el cerebro.

Fuente:

Muy Interesante

8 de abril de 2013

Dejemos que los niños se aburran

Niña aburrida. Foto de archivo

La doctora Belton asegura que los niños necesitan tiempo para no hacer nada.

A los niños se les debe permitir que se aburran para que puedan desarrollar su capacidad innata de ser creativos, dice una experta en educación.

Teresa Belton, investigadora de la Universidad de Educación y Aprendizaje Permanente de la Universidad de East Anglia, en Reino Unido, le dijo a la BBC que las expectativas culturales de que los niños deben estar siempre activos podrían obstaculizar el desarrollo de su imaginación.

Belton se reunió con la escritora Meera Syal y con el artista Grayson Perry para analizar cómo el aburrimiento había ayudado a su creatividad cuando eran niños.
Syal dijo que aburrimiento la instó a escribir, mientras que Perry dijo que es un "estado creativo".

Belton conversó con varios autores, artistas y científicos para descubrir los efectos del aburrimiento.

Así, escuchó los recuerdos de Syal en una pequeña aldea minera en la que creció con pocas distracciones.

Belton asegura: "La falta de cosas que hacer la impulsó a hablar con gente que de otra forma no habría conocido y probar actividades que no habría hecho en otras circunstancias, como hablar con vecinos ancianos o aprender a hornear pasteles".

"El aburrimiento se asocia con frecuencia a la soledad y Syal pasó horas de su vida, durante su infancia, mirando a través de la ventana por campos y bosques, viendo el cambio de clima y las estaciones".

"Pero lo más importante es que el aburrimiento la hizo escribir. Llevaba un diario desde que era muy joven, lo llenó con sus observaciones, cuentos, poemas y diatribas. Y ella atribuye a estos inicios el que se convirtiera más tarde en una escritora".

'Reflexión'

La comediante, ahora escritora, señala: "La soledad forzada acompañada de una página en blanco es un estímulo maravilloso".
"El aburrimiento es un estado muy creativo"

Grayson Perry, artista

Pero Perry cree que el aburrimiento también era beneficioso para los adultos: "A medida que me hago mayor, agradezco la reflexión y el aburrimiento. El aburrimiento es un estado muy creativo".

Y la neuróloga y experta en el deterioro del cerebro Susan Greenfield, quien también habló con Syal, hizo referencia a su infancia en una familia con poco dinero y sin hermanos hasta los 13 años.

"Ella se entretenía felizmente inventando historias, haciendo dibujos de sus historias y yendo a la biblioteca".

Belton, experta en el impacto de las emociones en el comportamiento y el aprendizaje, dice que el aburrimiento puede ser una "sensación incómoda" y que por ello la sociedad ha "desarrollado la expectativa de estar constantemente ocupado y estimulado".

Pero advierte que ser creativo "implica ser capaz de desarrollar un estímulo interno".
"La naturaleza aborrece el vacío y nosotros lo tratamos de llenar", dijo.

"Algunos jóvenes que no cuentan con los recursos interiores o las respuestas para hacerle frente a ese aburrimiento de forma creativa, terminan destrozando las paradas de autobús o dando vueltas en auto".

'Cortocircuito'

La académica, quien previamente había estudiado el impacto de la televisión y los videos en la escritura de los niños, dice: "Ahora, cuando los niños no tienen nada que hacer, de inmediato encienden el televisor, la computadora, el teléfono o algún tipo de pantalla. El tiempo que pasan frente a estas cosas se ha incrementado".


Hombre aburrido en Rusia. Foto de archivo

Según los estudios, el aburrimiento también es beneficioso para los adultos.

"Pero los niños necesitan tener tiempo para 'no hacer nada', tiempo para imaginar y perseguir sus propios procesos de pensamiento o asimilar sus experiencias a través del juego o simplemente observar el mundo que les rodea".

Ese es el tipo de cosa que estimula la imaginación, agrega, mientras que la pantalla "tiende a hacer un cortocircuito en ese proceso y el desarrollo de la capacidad creativa".

Syal añade: "Uno empieza a escribir porque no hay nada que probar, nada que perder, nada más que hacer".

"Es muy liberador ser creativo no por otra razón que no sea dejarse llevar y matar el tiempo".

Belton concluye: "Por el bien de la creatividad tal vez tenemos que reducir la velocidad y desconectarnos de vez en cuando".
Fuente:
 
BBC Ciencia

19 de mayo de 2008

La religión: Fruto de una imaginación evolucionada

La religión: Fruto de una imaginación evolucionada

Según Bloch lo “social trascendental” establece códigos de conducta asociados a las religiones.



Maurice Bloch, antropólogo francés que trabaja en la LSE de Londres desde 1968, ha publicado un artículo en la revista especializada Philosophical Transactions of the Royal Society B en el que explica el fenómeno religioso desde una nueva perspectiva: la imaginación. La religión sería el fruto de una imaginación evolucionada y exclusiva de nuestra especie, que nos permite generar relaciones con lo trascendente e invisible, según Bloch. Así, generamos lo que denomina “lo social trascendental”, un fenómeno por el que podemos seguir los códigos idealizados de conducta asociados a las religiones. Para Bloch, además, cuando nos damos cuenta de la omnipresencia de lo imaginario en lo cotidiano, no queda nada especial que explicar de la religión, porque ésta sería, únicamente, un fruto más de nuestra capacidad imaginativa.

Por Yaiza Martínez.


Sólo los seres humanos practican la religión porque son los únicos seres vivos de la Tierra con una imaginación evolucionada, señala el antropólogo de la London School of Economics and Political Science (LSE) británica, Maurice Bloch.

Bloch, autor de libros como Cultura escrita en sociedades tradicionales o La violence du religieux, argumenta que, en primer lugar, el ser humano desarrolló la arquitectura cerebral necesaria para imaginar cosas y seres que no existen físicamente, así como la posibilidad de que haya algún tipo de vida tras la muerte.

Después, gracias a esa capacidad de nuestra imaginación, generamos una forma de interacción social imposible para el resto de las criaturas del planeta: sólo los humanos pueden mantenerse unidos a sus grupos sociales a través de lo que Bloch denomina “lo social trascendental”, un fenómeno que nos permite unificarnos con grupos humanos.

Roles esencializados

En un artículo publicado por la revista especializada Philosophical Transactions of the Royal Society B, Bloch explica que el comportamiento trascendental también nos permitiría seguir los códigos de conducta idealizados asociados a las religiones.

Añade que para que este fenómeno “social trascendental” perdure y resulte efectivo, debe tener la habilidad de mantenerse vivo durante mucho tiempo en la imaginación de un grupo social determinado (Bloch habla de diversos tipos de grupos, desde clanes a naciones enteras).

Según el antropólogo, un individuo puede formar parte de ese grupo transcendental, o de un país, incluso aunque jamás entre en contacto con alguno de sus miembros. Además, este tipo de grupos incluye por igual tanto a los vivos como a los muertos.

“La red trascendental puede, sin ningún problema, incluir a los muertos, a los ancestros y a los dioses, así como a los sustentadores vivos de los roles y a los miembros de grupos esencializados”, escribe el antropólogo.

Bases neuronales

Las bases neuronales necesarias para que se dé esta interacción social habrían dependido del propio desarrollo de la imaginación, que apareció en nuestra especie durante la Revolución del Paleolítico Superior, hace entre 40 mil y 50 mil años.

Por esa época, las herramientas que usaban los humanos pasaron de ser primitivas y monótonas a convertirse, repentinamente, en sofisticadas. El arte comenzó a aparecer en las paredes de las cuevas, y los enterramientos empezaron a incluir objetos cuya presencia sugiere que ya se creía en la vida después de la muerte. Una vez que los humanos traspasaron esta línea, no hubo vuelta atrás.

Esta nueva capacidad, publica la revista Newscientist, no la compartimos con ningún animal, ni siquiera con nuestros parientes más cercanos, los chimpancés.

Por eso, sus relaciones sociales se limitan a la lucha cotidiana por el estatus y los recursos. La razón para esta limitación: no pueden imaginar nada más allá de su círculo social inmediato, ni pueden viajar con la mente hacia el pasado o el futuro, como hacen los humanos.

Papel de la religión

Para Bloch, en el contexto de lo social trascendental, la religión sería sólo una manifestación de nuestra capacidad única para formar lazos con entidades o personas que no existen o que se encuentran distantes e, incluso, con sistemas de valores.

“Los fenómenos religiosos o similares, en general, son una parte inseparable de una adaptación clave exclusiva del humano moderno: nuestra capacidad para imaginar otros mundos. Defiendo que esta adaptación es la verdadera base de la sociabilidad en la sociedad humana moderna”, escribe el científico.

Desde la antropología, la religión se ha estudiado en general desde una perspectiva funcional. Desde este punto de vista, las funciones más elementales del hecho religioso definidas por la antropología han sido la capacidad que otorga para interpretar el mundo (origen, sentido, destino…), la estabilidad social que comporta (sacralización de la familia, del trabajo, de la autoridad…), la función económica y de control y, por último, la función psicológica o de estabilidad emocional en lo que respecta a los individuos.

La perspectiva de Bloch contrasta con estas funcionalidades: la religión se origina en nuestra imaginación. Según el investigador, además, una vez que nos damos cuenta de la omnipresencia de lo imaginario en lo cotidiano, no queda nada particular que explicar sobre la religión, porque ésta sería un fruto más de nuestra capacidad imaginativa.

Fuente:

Tendencias 21

3 de enero de 2007

El pasado y el futuro van de la mano y siguen los mismos patrones cerebrales



miercoles 03 de enero del 2007


MADRID. La memoria humana, la habilidad para recordar imágenes de experiencias pasadas, ha sido estudiada en profundidad durante más de cien años. Pero hasta hace bien poco, casi no se había investigado sobre los procesos cognitivos que sirven de base a otras formas de viajes mentales a través del tiempo, como la habilidad para imaginar claramente o «verse» a uno mismo participando en eventos futuros.


Ahora, investigadores de la Universidad de Washington en San Luis han utilizado avanzadas técnicas de escáner que reflejan que nuestra capacidad de tejer fantasías sobre el futuro está íntimamente ligada a nuestra aptitud para evocar el pasado, e incluso puede depender de ella, lo cual serviría para explicar aspectos pocos conocidos de la amnesia.

Según detallan en «Proceedings», revista de la Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos, el escaneo cerebral de los veintiún estudiantes que participaron en el experimento reveló «una sorprendente coincidencia total» en las regiones cerebrales empleadas por ambos procesos, lo cual ayuda a explicar por qué los pensamientos sobre el futuro pueden resultar imposibles sin memoria.

En este sentido, Kathleen Mc Dermott, investigadora principal del Laboratorio de Memoria y Cognición de la Universidad de Washington, dijo que esto explica por qué las personas que sufren amnesia, con diversos grados de pérdida de memoria, no pueden fantasear con imágenes vividas de sí mismos en el futuro, aunque sí pueden concebir el futuro en sentido abstracto.

Este fenómeno se debe en parte al hecho de que los patrones de actividad de las regiones del cerebro activadas sugieren que los contextos espacial y visual para las imágenes mentales sobre el futuro son rescatados de experiencias del pasado, especialmente en lo que se refiere a movimientos del cuerpo.
Asimismo, los participantes contestaron en los cuestionarios de la prueba que habían concebido sus imágenes sobre el futuro basándose en lugares familiares y habituales (casa y colegio) y personas conocidas (amigos y familia).


Fuentes:

ABC.es

"Lograron ver como imagina el cerebro"

"Descubren el lugar donde es imaginado el futuro"
google.com, pub-7451761037085740, DIRECT, f08c47fec0942fa0