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16 de agosto de 2018

Megalodón, el depredador del cine que vivió en Perú hace miollones de años

Rodolfo Salas - Gismondi, del Museo de Historia Natural de la UNMSM, detalla qué se sabe desde la academia sobre este tiburón prehistórico que hoy es protagonista del último taquillazo de Hollywood. También da cuenta de impresionantes restos hallados en Ocucaje (Ica, Perú).

Esta ilustración recrea al megalodón cazando ballenas en el Mioceno. (A. Gennari, 2015).

Carcharocles megalodon es el nombre científico con el que se conoce a uno de los depredadores más grandes y feroces que ha existido jamás en la historia de la Tierra. Este gigantesco tiburón midió hasta 14 metros de longitud, tuvo dientes más grandes que las palmas de las manos humanas y se alimentó, como quien no quiere la cosa, de unos bocadillos llamados ballenas. Los investigadores creen que se extinguió hace dos millones de años, pero Hollywood ha revivido un ejemplar en una cinta que viene siendo el taquillazo del verano estadounidense (en el Perú se estrena hoy, 16 de agosto de 2018). “Megalodón” es protagonizada por el actor Jason Statham y tiene como punto de tensión en la trama el pánico que cunde en un submarino de observación atacado en lo más profundo del mar por una de estas criaturas en pleno siglo XXI.

Está la película, claro, sus efectos especiales y las licencias que se tomaron para hacer sostenible la ficción. Pero está, también, la alucinante premisa de fondo real: la existencia del animal. Para hablar sobre lo último y los restos encontrados en el Perú, Somos conversó con Rodolfo Salas- Gismondi, jefe del departamento de Paleontología de Vertebrados del Museo de Historia Natural de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. “Efectivamente fue uno de los más grandes depredadores que ha existido en cualquiera de los mares del mundo en toda la historia. Un tiburón enorme que vivió durante el Mioceno, específicamente en el periodo comprendido entre los 14 millones de años y los dos millones de años aproximadamente”, detalla.

Arriba. El paleontólogo Rodolfo Salas- Gismondi sostiene dos dientes de megalodón hallados en el Perú. Algunos pueden ser más grandes que una mano. Abajo. Un diente de megalodón comparado en tamaño con el de un tiburón blanco, uno de los depredadores marinos más feroces en la actualidad.

Aunque el animal ha tenido presencia en todos los océanos, es en el Perú donde se han hallado importantes restos para la investigación. “Aquí hay una variedad increíble de fósiles en la zona de Ocucaje (Ica) y Sacaco (Arequipa). De hecho, estos desiertos del sur son considerados algunos de los yacimientos paleontológicos en especies marinas más ricos del mundo”. Salas-Gismondi indica, además, que nuestro mar ha sido clasificado como uno de los siete más peligrosos del mundo debido a la presencia de extraordinarias criaturas depredadoras en el pasado. Así, se sabe desde el 2010 que junto al megalodón también habitó en nuestras costas el Livyatán, un enorme cachalote carnívoro, de unos 14 metros de largo.

El experto y también investigador de la Universidad Peruana Cayetano Heredia cuenta a Somos que no existen fósiles completos de la criatura protagonista de esta historia debido a que los tiburones tienen el esqueleto cartilaginoso, el cual no se conserva. Sin embargo, sí se han encontrado dientes por separado. “Cada uno puede medir hasta 14 centímetros. Los bordes se asemejan a las sierras de un cuchillo para cortar carne. Es difícil de calcular cuántos tuvo, pero se pueden hablar de cientos, cincuenta de ellos funcionales al mismo tiempo”.

Dato clave a continuación: la única mandíbula completa de un megalodón en el planeta podría estar en este momento guardada en uno de los almacenes del Museo de Historia Natural en Jesús María. “Está dentro de una roca que aún no ha sido limpiada. La halló Mario Urbina en Ocucaje en el 2017 gracias al apoyo del Instituto de Investigación para el Desarrollo de Francia. Esta es más antigua que los restos del megalodón al que nos referimos, pero la forma de los dientes es igual. Calculamos que data de unos 20 millones de años. Sospechamos, pues, que sería la mandíbula de una forma ancestral del megalodón. Estamos entusiasmados por lo que podríamos estudiar”, narra. Y, ¿por qué el fósil no ha sido examinado aún? Salas -Gismondi explica que la roca es muy dura y el cartílago muy frágil, por lo que necesitan especialistas extranjeros que asistan el trabajo. “Lo ideal sería aliarnos con una institución que nos ayude a preparar este fósil para ver qué tan conservado esta. Evaluarlo podría darnos nueva luces para el conocimiento de este impresionante animal”. Paleontólogos del mundo, ya saben. El Perú necesita socios.
SOBRE LA PELÍCULA:
Título original: The Meg.
Director: Jon Turteltaub​.
País: Estados Unidos.
Duración: 113 minutos.
Elenco: Ruby Rose, Jason Statham, Rainn Wilson, Jessica McNamee , Bingbing Li.
​La trama: Un submarino de aguas profundas - parte de un programa internacional de observación submarina - ha sido atacado por una criatura que se creía extinta, y ahora se encuentra averiado en lo más profundo del océano Pacífico ... con su tripulación atrapada en su interior. Jonas Taylor (Jason Statham), un experto en rescate en alta mar, es reclutado por un visionario oceanógrafo chino (Winston Chao), en contra de los deseos de su hija Suyin (Li Bingbing), para salvar a la tripulación y al océano de esta amenaza: un tiburón prehistórico conocido como el megalodón.


Tomado de:

Somos (El Comercio) 

El megalodón (artículo del 2013)

30 de noviembre de 2014

Perú: Costa perderá el 40% de agua por el cambio climático

Expertos advierten que el Perú está perdiendo sus fuentes de agua y pronostican eventos extremos que podrían ocasionar racionamiento y conflictos sociales si no se implementan medidas.

La capacidad actual de los glaciares peruanos es de 43 mil millones de metros cúbicos. (USI)
 
La capacidad actual de los glaciares peruanos es de 43 mil millones de metros cúbicos. (USI)
 
¿Se imagina usted vivir en una Lima tugurizada, donde el servicio de agua potable esté disponible solo por horas debido a su escasez, donde la gente proteste por la falta del recurso y todos los días surjan conflictos sociales por este tema? 

Aunque este escenario es hipotético, no está muy alejado de la realidad. Mientras el clima está cambiando y la tierra se está calentando –por el cambio climático–, la población de Lima está creciendo y la demanda de agua también, pero aún no se está adoptando medidas concretas para reducir el impacto del fenómeno.
 
Gabriela Rosas Benancio, directora de Meteorología Aplicada del Senamhi, señaló que los pronósticos para los próximos 15 años ya están mostrando cambios importantes en los patrones climáticos del país. Se observan, por ejemplo, menos lluvias en el valle del Mantaro, lo que, aunado al retroceso de los glaciares, significará que habrá menos agua disponible para la ciudad de Lima.

“Se predicen conflictos sociales por el agua y esto puede ser crítico más adelante”, explicó al recordar que el 66% de la población peruana se asienta en la costa, pero esta solo alberga un 2.2% de los recursos hídricos de todo el país. 

La arquitecta Liliana Miranda, del Foro Ciudades para la Vida, alertó que estudios realizados por la institución durante ocho años, con universidades alemanas y holandesas, así como con diversas organizaciones científicas que monitorean el cambio climático, evidenciaron que, al año 2100, la costa central del país perderá hasta el 40% de sus fuentes de agua.

“Todos los modelos climáticos aplicados en la costa demuestran que habrá menos agua disponible. Se perderá agua de los glaciares, las precipitaciones, el caudal de los ríos y el acuífero. Se estima que los caudales de los ríos perderán el 10.3% de su acuífero y el nivel de lluvias bajará en 11%”, comentó.

La especialista mencionó que, adicionalmente, los vientos calientes que vienen de la selva, al no encontrar un glaciar de contención, seguirán su camino hacia la costa y generarán lluvias inusuales e intensas. Estas, combinadas con los días de sequía más largos, pondrán a la ciudad de Lima en una situación de vulnerabilidad altísima, lo que también puede afectar la reserva de energía.

“Es probable que ello ocasione un déficit de agua para la población limeña, pero también podría ser que nos sobre el agua en algunos momentos. El escenario será de eventos variables y extremos, pero también puede ser que no nos pase nada, ya que los escenarios climáticos pueden ir variando en el tiempo. Mucho dependerá también de si las autoridades toman o no medidas de adaptación a estos cambios”, detalló.

Ante el aumento de la vulnerabilidad frente a las condiciones extremas, Miranda pidió a la población hacer un mejor uso del agua y no desperdiciarla. “Tenemos que bajar el consumo. Hay distritos que están usando más de 460 litros de agua por persona al día, cuando no necesitamos más de 80 L”, enfatizó.

Por otra parte, Rosas advirtió que la repetición frecuente de estos eventos extremos en el país puede aumentar la posibilidad de huaicos, derrumbes e inundaciones.

MEDIDAS PREVENTIVAS

Pero no todos los escenarios son negativos. Las autoridades ya están tomando medidas para adaptarse al cambio climático. Rosas señaló, por ejemplo, que el Senamhi está trabajando con Sedapal en una proyección de la disponibilidad de agua para los próximos 20 años, a fin de planificar y poner en marcha proyectos de captación del recurso que eviten la escasez o algún desabastecimiento.


Además, para monitorear la situación de las reservas de agua del país, la Autoridad Nacional del Agua (ANA) también está implementando 78 estaciones hidrometeorológicas de alta tecnología que brindarán información permanente y automática sobre las lluvias y condiciones de los ríos del país. 

Nelson Santillán, responsable de Glaciares y Lagunas de la ANA, indicó que estas se unirán a las 800 estaciones que tiene el Senamhi para monitorear las principales variables meteorológicas.

Asimismo, dijo que la ANA ha puesto en funcionamiento el Observatorio Nacional de Sequías, que permitirá evaluar qué impactos tiene este fenómeno para la toma de decisiones. 


Por Mariella Sausa (msausa@peru21.com)


Fuente:

Peru21

24 de septiembre de 2012

Una veintena de centrales nucleares está en zonas con riesgo de tsunamis

(Vídeo: SINC)

En el estudio, que se ha publicado en la revista 'Natural Hazards', los investigadores trazaron un mapa de las zonas geográficas con mayor riesgo de grandes tsunamis en el mundo. Basándose en estos datos, se han identificado 23 centrales nucleares –incluida Fukushima I– con 74 reactores en áreas de alto riesgo. De ellas, 13 centrales con 29 reactores están activas; otras cuatro, que ahora cuentan con 20 reactores, se están expandiendo con nueve más; y hay siete nuevas centrales en construcción con 16 reactores.

"Se trata de la primera visión de la distribución mundial de centrales nucleares civiles situadas en primera línea de costa y expuestas a tsunamis", asegura José Manuel Rodríguez-Llanes, coautor del estudio e investigador en el Centro de investigación en Epidemiología de Desastres (CRED, por sus siglas en inglés) de la Universidad Católica de Lovaina (Bélgica). Los autores se basaron en el registro histórico, arqueológico y geológico, además del instrumental para establecer el riesgo de tsunamis.

A pesar de que el riesgo de estos desastres naturales amenaza a prácticamente toda la costa oeste del continente americano, la costa atlántica hispano-portuguesa y norte africana, el Mediterráneo oriental y zonas de Oceanía, es sobre todo en el sur y sureste asiático donde la amenaza es mayor por la presencia de centrales atómicas.

Para Debarati Guha-Sapir, también coautora del estudio e investigadora en el CRED, "el impacto de los desastres naturales se está agravando, debido a su creciente interacción con instalaciones tecnológicas".

El impacto en China

Unos 27 de los 64 reactores nucleares que en la actualidad están en construcción en el mundo se encuentran en China, lo que demuestra la inversión masiva en poder nuclear del gigante asiático. "Pero más importante aún es el hecho de que 19 –dos de ellos en Taiwán– de los 27 reactores se están construyendo en zonas identificadas como peligrosas", afirman los autores en el estudio.

En el caso de Japón, que en marzo de 2011 sufrió las consecuencias del mayor tsunami de su historia, son siete las centrales que están en riesgo con 19 reactores, de los que uno está en la actualidad en construcción. Corea del Sur está ahora expandiendo dos centrales con cinco reactores en riesgo. India (dos reactores) y Pakistán (un reactor) también podrían sufrir las consecuencias de un tsunami en sus centrales.
"El emplazamiento de instalaciones nucleares no sólo tiene implicaciones para los países que las alojan sino que también compete a los territorios que podrían verse afectados en caso de fuga radioactiva", subraya Joaquín Rodríguez-Vidal, autor principal e investigador en el departamento de Geodinámica y Paleontología de la Universidad de Huelva.

Según el trabajo, se deberían aprender lecciones del accidente de Fukushima. Para los autores, la prevención y los estudios científicos previos son las mejores herramientas para evitar este tipo de desastres. "Pero desde el tsunami de 2004 en el océano Índico no se han tomado medidas políticas efectivas", advierten los investigadores.

La crisis de Fukushima ocurrió en un país muy desarrollado, con uno de los más altos estándares de conocimiento científico e infraestructura tecnológica. "De haber ocurrido en un país menos equipado para gestionar las consecuencias de la catástrofe, el impacto hubiese sido mucho más serio para el mundo", certifican los expertos.

Por ello, el profesor Rodríguez-Vidal aconseja elaborar análisis más locales, que consideren el efecto-sitio en cada central nuclear, y determinar la adecuación de las instalaciones que se han identificado en este estudio.

Fuente:

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