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14 de junio de 2012

Descubierta una galaxia muy, muy lejana


Está tan lejos, tan lejos que debió empezar a formarse al poco de crearse el universo observable, cuando tenía tan solo ~500 millones de añitos (480 para ser más exactos, según los astrónomos). 

En cuanto a tamaño, es cien veces más pequeña que nuestra Vía Láctea.

Fuente:

3 de febrero de 2012

¡Descubren una "Súper Tierra" que puede ser habitable!

El planeta, situado a 22 años luz de nosotros, se encuentra a la distancia perfecta de su estrella para albergar agua líquida. Puede ser el mejor candidato a un mundo parecido al nuestro.


Hallan una supertierra que puede ser habitable

Un equipEnlaceo internacional de científicos ha descubierto una supertierra, un planeta que tiene 4,5 veces la masa del nuestro, que parece disfrutar de las condiciones necesarias para ser habitable. El nuevo y prometedor mundo, situado a «solo» 22 años luz de nosotros, orbita su estrella cada 28 días a la distancia perfecta para que las temperaturas no sean extremas y pueda mantener agua líquida en su superficie. Según los astrónomos, el exoplaneta, bautizado como GJ 667Cc, es el «mejor candidato» conocido hasta el momento para convertirse en algo parecido a nuestra querida canica azul. La investigación aparecerá publicada en la revista Astrophysical Journal Letters y será accesible online en Arxiv.org.

La estrella anfitriona, una enana de clase M, es miembro de un sistema triple de estrellas y tiene una composición diferente a nuestro Sol, con una abundancia mucho menor de elementos más pesados que el helio, como el hierro, el carbono y el silicio. Como estos elementos son los bloques esenciales de los planetas rocosos, los científicos no creían que esta estrella pudiera tener planetas en su orbita, pero ahí estaban. Y no solo uno. Este mundo prometedor puede dos o tres compañeros alrededor, incluido un gigante gaseoso y otra supertierra. Este descubrimiento indica, según los científicos, que, posiblemente, los planetas habitables pueden encontrarse en una mayor variedad de ambientes de lo que se creía anteriormente.

Para dar con el planeta, los investigadores utilizaron datos públicos del Observatorio Europeo Austral (ESO) y del W.M. Keck, y emplearon una técnica que consiste en medir las pequeñas oscilaciones en el movimiento de la estrella causadas por el tirón gravitacional de un planeta. Previamente, los científicos ya habían encontrado una supertierra (GJ 667Cb) cerca de la estrella, con un período de 7,2 días, pero este descubrimiento nunca fue publicado. Orbitaba tan cerca que su temperatura era demasiado alta como para tener agua líquida.

Como el calor del Sol

Pero el equipo de investigación encontró una señal de un nuevo planeta (GJ 667Cc) con un período orbital de 28,15 días y una masa mínima de 4,5 veces la de la Tierra. El nuevo mundo recibe el 90% de la luz que recibe nuestro orbe. Sin embargo, como la mayor parte de su luz entrante es en infrarrojo, un porcentaje más alto de esta energía es absorbida por el planeta. Teniendo en cuenta estos dos efectos, es posible que el planeta absorba la misma cantidad de energía de su estrella que la Tierra obtiene del Sol.

«Este nuevo planeta es el mejor candidato para contener agua líquida y, quizás, la vida tal como la conocemos», asegura el científico español Guillem Anglada-Escudé, perteneciente a la Institución Carnegie para la Ciencia cuando se elaboró la investigación y hoy en la Universidad de Gotinga.

El sistema también podría contener un planeta gigante gaseoso y otra supertierra con un período orbital de 75 días. Sin embargo, hacen falta nuevas observaciones para confirmar estas dos posibilidades. «Con el advenimiento de una nueva generación de instrumentos, los investigadores será capaces de examinar muchas estrellas enanas en busca de planetas similares y finalmente encontrar firmas espectroscópicas de vida en alguno de estos», prevé Anglada-Escudé.

Fuente:

ABC España




























































31 de julio de 2011

16 horas 14 minutos 18 segundos en 34 años

Especial: Matemáticas
Lanzada hace casi 34 años, la sonda Voyager 1, que aún no ha salido del sistema solar, ha recorrido en todo este tiempo sólo 16 horas 14 minutos 18 segundos luz, unos 17.350 millones de kilómetros. La estrella más próxima, Próxima Centauri, está a unos 4,22 años luz de la Tierra. Realmente, las estrellas quedan muy, muy lejos [Fuente: @Voyager2]

Tomado de:


Microsiervos

24 de noviembre de 2010

Una regla para medir distancias de 500 millones de años luz en el universo

Unas simulaciones por ordenador respaldan la idea de que los astrónomos pueden haber encontrado una regla capaz de medir distancias cósmicas de hasta 500 millones de años luz.

Las oscilaciones bariónicas acústicas son ondas de sonido que se extendieron por todo el universo inicial. Se generaron por la súbita acumulación de masa en el proceso que llevó a la formación de las primeras galaxias.

Por suerte, tenemos un registro del universo como era en esta época en la forma del fondo de microondas cósmico. Un concepto equivocado común sobre el fondo de microondas es que es un eco del Big Bang, pero esta primera luz apareció en el universo 400 000 años después del gran evento. Antes de eso, el cosmos estaba lleno de un plasma que evitaba que la luz viajase a una distancia razonable. Tan pronto como el universo se enfrió lo bastante, la luz empezó a filtrarse en el cosmos. El fondo de microondas cósmico es esta luz, y nos da una instantánea del universo como era en ese instante.

Lo que esto demuestra es que la materia en el universo estaba distribuida igualmente por todos lados. Hay algunas decenas de órdenes de magnitud de diferencia entre las variaciones de densidad entonces, y las variaciones que vemos ahora. Claramente, algo ha cambiado.

La idea es que la materia se veía atraída gravitatoriamente a cualquier pequeña variación de densidad y que éstas crecieron rápidamente. Estas variaciones de densidad originales estaban provocadas por variaciones cuánticas del universo inmediatamente después de formarse y, también, por las ondas de sonido que viajaban por todo el universo mientras que se enfriaba.

Podemos ver variaciones en el fondo de microondas cósmico que deberían haber sido provocadas por las variaciones cuánticas. Pero las variaciones debidas a las ondas de sonido son mucho menores y más difíciles de señalar.

No obstante, sabemos que las galaxias deberían haberse formado en las regiones de más presión de estas ondas de sonido. Por lo que la distribución de las galaxias a nuestro alrededor debería reflejar eso.

Sabemos relativamente poco sobre la distribución detallada de las galaxias en nuestra parte del universo (o en cualquier parte del mismo, para este tema). No obstante, los astrónomos están recopilando estos datos actualmente en un proyecto conocido como Sloan Digital Sky Survey (SDSS) que está midiendo el desplazamiento al rojo de las galaxias cercanas.

Aquí es donde la física se vuelve un tanto turbia. Distintos grupos que han analizado estos datos dicen que pueden ver en estos mapas de galaxias, el patrón característico que deberían haber producido las ondas de sonido. Ésta es una apuesta complicada – no es un patrón simple, de ningún modo. Imagina el patrón de ondas de sonido como un puñado de piedras arrojadas a la superficie de un estanque, y esto es una simple visión en 2D de un problema del tamaño del universo.

Por lo que no es una sorpresa encontrar que otros que están mirando los mismos datos digan que no han encontrado nada.

Hoy, logramos una nueva visión sobre este problema gracias al trabajo de Anna Cabre de la Universidad de Pennsylvania y Enrique Gaztanaga del Instituto de Ciencias Espaciales en Barcelona, España.

Estos chicos se han olvidado por completo del universo y en su lugar usaron una simulación por ordenador ejecutada por el supercomputador Mare Nostrum de Barcelona (No entre los más potentes del mundo, pero seguramente el más bonito).

Esta simulación demuestra cómo se comportan 8500 millones de partículas bajo la fuerza de la gravedad en unas condiciones de inicio similares a las del inicio del universo. El resultado es una simulación de la evolución de una buena fracción del universo que termina con un aspecto notablemente similar al que habitamos ahora. Y no satisfechos con hacerlo una vez, la simulación se ha ejecutado un par de cientos de veces, de forma que pudiesen analizarse propiedades estadísticas.

Cabre y Gaztanaga usan este modelo para responder una interesante pregunta. Primero se imaginan a sí mismos dentro del modelo y luego se preguntan si el tipo de medidas que podemos hacer en la Tierra, revelaría realmente las oscilaciones acústicas bariónicas. ¿Es posible observar oscilaciones acústicas bariónicas en este modelo?

La respuesta es un sí cualificado. Esto es un refuerzo pero, por supuesto, no es una prueba de que las medidas que se han realizado hasta el momento demuestra la existencia de estas oscilaciones. Se necesita más trabajo para llegar a eso.

Pero, ¿por qué tanto alboroto por unas pocas ondas de sonido? La razón por la que los astrónomos están entusiasmados con las oscilaciones bariónicas acústicas es que pueden calcular exactamente cómo de grandes debían ser – unos 500 millones de años luz en el universo actual.

Por tanto, estas oscilaciones son una especie de regla con la que medir las propiedades del universo a esta escala, incluyendo cosas como la expansión acelerada del cosmos. No hay otra forma de hacer eso, por lo que hay mucho en juego para quien lo encuentre primero.

Fuente:

Ciencia Kanija

4 de noviembre de 2010

Einstein sigue teniendo razón



La observación de un destello de rayos gamma da la razón a Einstein- NASA / GSFC


"A muchos físicos les gustaría reemplazar la visión de Einstein de la gravedad -expresada en sus teorías de la relatividad- con algo que maneje todas las fuerzas fundamentales. Hay muchas ideas pero pocas vías para comprobarlas", dice Peter Michelson, científico de la Universidad de Stanford (EE UU).

Para comprobar ideas o hipótesis lo lógico es hacer predicciones del tipo "si esto es correcto, debería observarse tal o cual efecto en tales condiciones...". Luego hay que comprobarlo. Una de los modelos teóricos elaborados para superar la visión de la gravedad de Einstein indica que los fotones de los rayos gamma de alta energía viajarían algo más despacio que los fotones de baja energía, lo que viola el axioma del sabio alemán acerca de que toda radiación electromagnética, desde la sondas radio hasta los rayos gamma, viajan en el vacío a la misma velocidad (la de la luz).

El telescopio Fermi de la NASA, especializado en observar destellos de rayos gamma, ha permitido ahora realizar unas mediciones extremadamente precisas de la velocidad de los fotones de energía alta y baja. Tras uno de esos destello, seguramente producido por la colisión de dos astros superdensos a una distancia de unos 7.300 millones de años luz de la Tierra, los científicos han detectado dos fotones de diferente energía (hasta un millón de veces mayor uno que otro) y han logrado medir su llegada prácticamente simultánea al telescopio.



Ilustración de un fotón de alta energía (en rojo) y uno mil veces menos energético (amarillo), emitidos por un destello de rayos gamma, que viajan a la misma velocidad y confirman la relatividad de Einstein- NASA / SONOMA STATE UNIVERSITY / AURORE SIMONNET


"Estas medidas eliminan cualquier enfoque de una nueva teoría de la gravedad que prediga un cambio notable de la velocidad de la luz en función de la energía", afirma Michelson, investigador principal del Fermi. "Con una diferencia de solo una parte en 100.000 billones, estos dos fotones viajan a la misma velocidad. Einstein sigue teniendo razón". El destello de rayos gamma que ha permitido estas observaciones, denominado GRB 090510, se produjo el 10 de mayo de 2009 y duró 2,1 segundos; lo captaron varios telescopios especializados y, con ayuda de observatorios en tierra, se pudo determinar la distancia de origen a 7.300 millones de años luz, informa la NASA.

Fuente:

El País Sociedad

30 de junio de 2010

Hasta dónde ha llegado tu persona?

Jueves, 01 de julio de 2010

Hasta dónde ha llegado tu persona?

Informativamente hablando, desde el momento que uno nace empieza a expandirse su “atmósfera” a la velocidad de la luz. Es decir, que una persona con 30 años tiene a su alrededor una esfera personal de 60 años luz de diámetro. Más allá de esa esfera, no existe.

Pero ¿hasta dónde llega realmente una persona como tal, físicamente hablando? A lo largo de la historia, los movimientos de las personas por el espacio han cambiado ostensiblemente. De hecho, hoy en día podría considerarse un síntoma de estrechez de miras el no desplazarse demasiado por el espacio físico, quedándose siempre enclavado en el mismo lugar.

Para calcular esto, el apóstol del LSD, Timothy Leary, desarrolló lo que él llamaba el Coeficiente Evolutivo, que surge de dividir el número de direcciones de correo postal que has tenido por tu edad cronológica.

El día que Leary desarrolló el Coeficiente Evolutivo tenía 50 años y ya había vivido, muy viajado él, en 53 casas. CE Timothy Leary: 53 casas / 50 años = 1,06.

El CE de Leary era un asombroso 1,06, cuando el CE del estadounidense medio, según el propio Leary, es del 0,25 (10 casas / 40 años). A continuación, Leary calcula el CE de su retrógrada Tía Mae, una mujer muy apegada a sus costumbres: 1 casa / 80 años = 0,01.

Al leer estas cifras, mucho me temí que yo andaba más cerca de Tía Mae que del fascinante y peripatético Timothy Leary. Igualmente, efectué el cálculo para asegurarme: 5 casas / 30 años = 0,1. Incluso estaba por debajo del estadounidense medio.

Los patrones de movilidad del ser humano han cambiado, sobre todo, en los últimos 200 años. Si la población mundial se ha multiplicado por 7 en 200 años, pasando de 1.000 millones a hasta 7.000 millones, la movilidad se ha multiplicado por más de 1.000 en el mismo plazo de tiempo.

Por ejemplo, en 1787, la llamada Primera Flota británica tardó 8 meses en llegar a Australia desde Inglaterra, cubriendo una distancia de 12.000 millas náuticas. Un siglo más tarde, ese mismo viaje duraba menos de 50 días.

Poco después, en 1925, se introdujo el transporte aéreo entre los dos países, y en 1928 el aventurero Bert Hinkler realizó un vuelo en solitario en tan solo 16 días.

En 1955, el vuelo tardaba 2 días. En la actualidad se tarda 1 día.

La mejor manera de ilustrar los cambios en la movilidad humana quizá es un estudio realizado por el epidemiólogo David Bradley cuando investigaba la genealogía de su familia. Bradley documentó los patrones de viaje de su bisabuelo, su abuelo, su padre y el suyo propio durante los 100 años anteriores a la década de 1990. El resultado fue el siguiente:

Bisabuelo: no salió nunca de un cuadrado de 40 por 40 km.

Abuelo: un cuadrado de 400 km.

Padre: viajó por toda Europa, cubriendo un cuadrado de 4.000 km.

El propio Bradley: se convirtió en trotamundos, cubriendo los 40.000 km de circunferencia de la Tierra.

Es decir, que en cada generación se multiplicaba por 10 el rango de viaje. Y para mantener la progresión, el hijo de Bradley deberá ser astronauta.

Fuente:

Ocultando el Sol con la cabeza de un alfiler

14 de junio de 2010

Cómo se miden las distancias en el espacio


Lunes, 14 de junio de 2010

Cómo se miden las distancias en el espacio

En muchos de los posts que se han publicado en este blog, se hace mención de manera reiterada a las distancias con las que se mide el universo. Hemos hablado de las distancias en el sistema solar, que se miden en UAs, y las distancias respecto a objetos de cielo profundo, que se miden en años-luz o parsecs.

Pero, ¿cómo se miden estas distancias?

La técnica más conocida se denomina paralaje, veamos en qué consiste.


Según la wikipedia, el paralaje astronómico es el ángulo formado por la dirección de dos líneas visuales relativas a la observación de un mismo objeto desde dos puntos distintos, suficientemente alejados entre sí y no alineados con él.

Sabiendo la distancia entre los puntos A y B, y el ángulo formado por las líneas AO y BO, es fácil determinar la distancia al punto O mediante la trigonometría.



De hecho, una de las medidas más utilizadas por los astrónomos es el parsec, que viene a ser la distancia a la que un objeto presenta un desplazamiento angular de un segundo de arco respecto a la distancia Sol-Tierra (1 UA = 150 millones de kilómetros). Un parsec equivale a 3'26 años-luz.

Cuando los objetos están a más de 100 años-luz de distancia, el paralaje es tan pequeño que es casi imposible medirlo desde la Tierra, con lo que se hace necesario buscar otro método.

A comienzos del siglo XX, Henrietta Leavitt descubrió que existe una relación entre el periodo de variación del brillo de unas determinadas estrellas variables (conocidas como Cefeidas), y su magnitud absoluta. Midiendo su magnitud aparente (esto es, el brillo que podemos apreciar desde la Tierra), no resulta demasiado difícil saber a qué distancia se encuentra dicha estrella. Con todo esto, al medir la distancia de distintas estrellas Cefeidas en una galaxia, sabemos a qué distancia se encuentra ésta.

Cefeida en la galaxia espiral M100

Delta Cephei, el prototipo de las estrellas variables Cefeidas

De esta manera, se pueden calcular las distancias a las galaxias más lejanas, fijándonos el los periodos de variación del brillo de este tipo de estrellas, y comparando su magnitud absoluta con su magnitud aparente. Curioso, ¿verdad?

Fuente:

Pirulo Cósmico

5 de marzo de 2010

La galaxia 'caníbal'


Viernes, 03 de marzo de 2010

La galaxia 'caníbal'


Se encuentra 500 millones de años luz de la Tierra

La galaxia ESO 306-17 | NASA | ESA | Michael West

La galaxia ESO 306-17 | NASA | ESA | Michael West

  • El Hubble descubre una galaxia que 'devoró' a sus constelaciones vecinas
  • La gravedad provoca este 'canibalismo' entre galaxias

"En general, se puede pensar que las galaxias son sociales y que se agrupan e interactúan con frecuencia, pero la última imagen tomada por el telescopio espacial Hubbel muestra cómo algunas galaxias parecen ser hambrientas solitarias", indica la Agencia Espacial Europea (ESA).

La gravedad provoca que las constelaciones se unan y las grandes acaban devorando a las más pequeñas. ESO 306-17 pertenece a los llamados "grupos fósiles", los "más extremos" ejemplos de canibalismo entre galaxias, unos sistemas hambrientos que no se detienen hasta que han engullido a todos sus vecinos, explica la ESA.

En la imagen tomada por la cámara del Hubble en Noviembre de 2008, parece que ESO 306-17 está rodeada por otras galaxias, pero en realidad se sospecha que las más brillantes, que se encuentran en la parte inferior izquierda, no se encuentran a la misma distancia, sino en primer plano.

Cúmulos globulares

La galaxia recién descubierta reposa, solitaria, en un enorme mar de materia oscura y gas caliente. Los grupos de estrellas que se aprecian a través de la luminosidad que irradia ESO 306-17 son cúmulos globulares, agrupaciones de millones de estrellas que, a menudo, logran eludir el "canibalismo" de las grandes galaxias. Su estudio ayudará a los astrónomos a desentrañar el pasado de ESO 306-17.

Los investigadores están utilizando también esta imagen para buscar galaxias enanas ultracompactas en los alrededores, de las que posiblemente sólo queda el núcleo debido a su interacción con otras, más grandes y poderosas, y que hasta el momento sólo se localizaban cerca de las galaxias gigantes elípticas en grandes cúmulos.

Fuente:

El Mundo Ciencia

26 de febrero de 2010

La ciencia de Avatar


Viernes, 26 de febrero de 2010

La ciencia de Avatar

Toda la verdad sobre el mundo de Pandora

Animal volador Avatar

Recreamos la anatomía de los animales y los na'vi de la película de Cameron.

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A mediados del siglo XXII la raza humana ha descubierto un mundo alienígena con vida. Se trata de Pandora, una luna del planeta gigante Polyphemus, el cual orbita en torno a una de las estrellas del sistema triple Alpha Centauro. Esta es la propuesta de James Cameron en la película Avatar. Pero ¿es posible científicamente un mundo como este?

La impresionante nave ISV Venture Star está a punto de llegar a su destino. A bordo, una nueva remesa de marines, junto con “avatares”, cuerpos fabricados mediante ingeniería genética que combina ADN humano con el de los habitantes de Pandora, una raza conocida como na’vi.

La Venture Star se propulsa mediante un sofisticado sistema de aniquilación materia-antimateria. Para evitar que ambas sustancias entren en contacto espontáneamente o de forma accidental, se hace uso de un material que abunda en Pandora, el “unobtainium” (juego de palabras que significa “imposible de obtener”).

El sistema Alpha Centauro

Se encuentra a algo más de 4,2 años luz de la Tierra (un año luz es la distancia recorrida por la luz en un año, a la increíble velocidad de 300.000 km/s). La nave ISV es capaz de desarrollar una velocidad máxima de 0,7 veces la velocidad de la luz en el vacío (210.000 km/s). Si no se tiene en cuenta el tiempo necesario para que la nave acelere, alcance la velocidad de crucero y frene al llegar a su destino, el periplo ha de tener una duración aproximada de 6 años terrestres. Según la teoría de la relatividad de Einstein, el tiempo que transcurre en la nave es diferente: tan sólo de 4,3 años. Cuando la misión está a punto de llegar a Pandora, uno de los miembros de la tripulación afirma: “Llevan criogenizados 5 años, 9 meses y 22 días”. Evidentemente, debe referirse forzosamente a tiempo medido en la Tierra.

La preservación criogénica suele confundirse con la animación suspendida. El primer término suele aludir a la congelación de un ser vivo, bien a punto de morir (lo cual es ilegal en la actualidad) o bien ya muerto. Para ello se recurre a muy bajas temperaturas con el propósito de revivirlo en el futuro. Se han encontrado bacterias congeladas durante más de 30.000 años. Por el contrario, la animación suspendida es el fenómeno biológico en el que un ser vivo experimenta una disminución drástica de su actividad metabólica, entrando en una especie de letargo o sueño. Actualmente, se les induce este estado a pacientes en intervenciones quirúrgicas, a los que se les reduce drásticamente la temperatura corporal de 37 ºC a 22 ºC.

La empresa norteamericana Alcor Life Extensión, fundada en 1972, se dedica a la criogenia de cadáveres (al módico y popular precio de unos 150.000 dólares el cuerpo completo y tan sólo 80.000 dólares si se desea únicamente la cabeza). Las primeras experiencias de criogenia de cadáveres hacían uso de una sustancia anticongelante denominada glicerol. Desde 2005, Alcor emplea una sustancia vitrificante conocida como M22, un producto que favorece la no formación de cristales en las células, lo cual conduciría a su destrucción.

La atmósfera de Pandora

Es un 20% más densa que la terrestre. Está compuesta por nitrógeno y oxígeno, pero también hay amoníaco, metano, cianuro de hidrógeno, un 18% de dióxido de carbono y un 5,5% de xenón. Por lo tanto, resulta tóxica para los seres humanos, quienes deben ir en todo momento protegidos mediante exomáscaras. Como señala uno de los protagonistas de la película de James Cameron: “… sin ellas se pierde el conocimiento en 20 segundos y la vida en 4 minutos.”

La presión atmosférica en la superficie de Pandora es muy similar a la que tenemos en la Tierra (tan sólo un 10% inferior). A esto hay que añadir el valor de la gravedad, que también resulta ser un 20% inferior a la terrestre y que es una consecuencia directa del tamaño (el radio es de 5724 km) y la masa de Pandora (0,72 veces la de la Tierra).

Una gravedad baja puede presentar ventajas e inconvenientes. Así, quizá se entienda que los na’vi tengan una estatura considerablemente mayor que los humanos, ya que cuanto menor es la fuerza que tira de un cuerpo hacia el centro de su planeta, tanto mayor puede resultar su crecimiento. Un na’vi adulto puede medir, en promedio, hasta 3 metros de altura. Claro que, a semejanza de lo que les sucede a los astronautas cuando regresan a la Tierra después de haber permanecido semanas en órbita, una baja gravedad afecta de forma importante a los huesos y a los músculos, aumentando la descalcificación en los primeros y un debilitamiento en los segundos. En “Avatar”, lo anterior se justifica diciendo que los na’vi “poseen huesos reforzados con una fibra de carbono que generan de forma natural”. La ligereza de su esqueleto, unida a su mayor resistencia a las tensiones (el triple de la humana) y la cola de la que están naturalmente dotados para ayudar a mantener el equilibrio, al igual que muchos animales terrestres, favorecen sin duda los enormes saltos de los que hacen alarde los na'vi, así como las espectaculares caídas, sin daño alguno aparente, desde alturas no menos llamativas.

Las características físicas de la atmósfera de Pandora, en especial su mayor densidad, contribuyen asimismo a la capacidad de vuelo de los animales que pueblan los aires de este mundo alienígena. En efecto, la fuerza de sustentación producida por el aire y que empuja verticalmente hacia arriba sobre el perfil del ala, aumenta con la densidad del aire, la sección de las alas y el cuadrado de la velocidad. Un objeto o un animal que pretenda iniciar el vuelo debe desarrollar una velocidad inicial tal que la fuerza de sustentación supere al peso. Por lo tanto, para conseguir la misma fuerza de sustentación que en la atmósfera terrestre, un animal originario de Pandora tan sólo necesita adquirir una velocidad un 9% inferior. Evidentemente, a mayor peso mayor será el requerimiento sobre su superficie alar. Así pues, los “ikran”, criaturas similares a reptiles dotados de alas membranosas, están equipados con unos apéndices de tamaño considerable.

Lo que ya parece mucho más irreal es que consigan despegar del suelo simplemente alzando el vuelo, sin haber adquirido una velocidad previa. Precisamente estas leyes físicas fueron aprovechadas antiguamente por los marineros para mantener cautivos a los albatros que se encontraban en alta mar. Estas aves, dotadas de la mayor envergadura conocida, eran incapaces de despegar de las cubiertas de los barcos una vez que caían en ellas, ya que debido a su enorme peso (unos 10 kg) nunca disponían de un espacio suficiente para adquirir la velocidad mínima y, por tanto, la fuerza de sustentación jamás sobrepasaba su propio peso.

Pero hay más.

Lea el artículo completo en:

QUO

14 de febrero de 2010

¿Si pudieramos reunir toda la materia del universo en un solo sitio, que cantidad de espacio ocuparía?

Domingo, 14 de febrero de 2010

¿Si pudieramos reunir toda la materia del universo en un solo sitio, que cantidad de espacio ocuparía?

Universo


Es difícil responder a esta pregunta con total precisión, ya que aún hay zonas que no han sido investigadas, y también hay una que otra incógnita respecto a la materia que si podemos observar. Pero si estás dispuesto a aceptar los siguientes tres supuestos, podemos llegar a una respuesta que te parecerá razonable...

La primera pregunta sería: ¿Qué tan grande es el universo?

A decir verdad, nadie, ni los más expertos astrónomos y astrofísicos lo saben; pero actualmente suponen que el universo es un cubo de aproximadamente 30 mil millones de años luz de cada lado. Lo que significa que todo el universo se contiene en aproximadamente 2.7E 31 años luz cúbicos.

La siguiente pregunta: ¿Cuanta materia contiene el universo?

La masa del universo es una fuente de debate en este momento, ya que no hay una manera fácil de poner al universo mismo en una escala. La NASA le ha encargado el trabajo de averiguar cuanta masa podría contener a diferentes expertos, utilizando diferentes técnicas. Lo que estiman es que, existe 1.6E 60 kilogramos de masa en el universo. Otras estimaciones dan otros números, pero todos rondan más o menos en ésta cifra (kilos más, kilos menos).

Y una última pregunta: ¿Qué densidad adquiriría la masa total del Universo, una vez que se encuentre TODA reunida?

Veamos… si realmente pudiéramos juntar TODA la materia en un sólo lugar, seguramente ocasionaríamos al padre de todos los agujeros negros y, potencialmente, podríamos crear ahí mismo otro Big Bang. Pero imaginemos que tenemos la capacidad de evitar esta caótica situación (Total, si pudimos reunir toda la materia, es cosa fácil evitar la creación de un nuevo Universo) y suponiendo que fuera posible mantener la masa distribuida uniformemente con una densidad similar a la del sol, según "Las magnitudes de la Física", la densidad del Sol es de unos 1.410 kilogramos por metro cúbico. (En comparación, la densidad del agua es de 1.000 kilogramos por metro cúbico).

Una vez que has considerado las tres cuestiones anteriores tendríamos:

1.6E 60 kg / 1.410 kilogramos por metro cúbico =

1.1E 57 metros cúbicos de materia en el universo

Un año luz cúbico contiene aproximadamente 1E 48 metros cúbicos. Así que toda la materia en el universo cabría en aproximadamente mil millones de años luz cúbicos, es decir, en un cubo que es de aproximadamente 1.000 años luz de cada lado. Significa que, sólo alrededor de un 0,0000000000000000000042 % del universo contiene algo de materia.

El universo es un lugar muy vacío.

Imagen: “El Universo”, © National Geographic

David Subies comenta esta nota y nos dice:

n vez de imaginarnos el universo aglutinado en una masa con la misma densidad que el sol (1410 kg/m3), también nos lo podríamos imaginar con una densidad equivalente a la del protón o la del neutrón (3E17 kg/m3). Esto significaría mantener pegados, sin separación, todas las partículas con masa del universo, eliminando el espacio que en la realidad las separa entre átomo y átomo. De esta forma, el universo quedaría confinado en 5E42 m3, es decir una pizquina de nada, ni un año luz cúbico siquiera... Como dirían los de Muchachada Nui... de mírame y no me toques :) Por cierto, de esta manera dejaríamos el universo todavía más vacío; quedaría lleno en un 0,000000000000000000000000000000000021%.


Fuente:

Pulso Digital
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