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13 de marzo de 2013

Contratos de capital humano: ¿Quién quiere invertir en mí?



Billetes de dólar

Y él, ¿invertiría?

Hace un par de años, un amigo le pidió a Sal Lahoud dinero prestado para dedicarse a su pasión.
Lahoud quería ayudarlo. "Pero no me quería encontrar en la incómoda posición de tener que reclamarle pagos si las cosas no le salían bien", le dijo a BBC Mundo.

Sabía de lo que hablaba: pasó unos años en el mundo de las finanzas, que abandonó en 2010.

Así que se le ocurrió un esquema a través del cual su amigo compartiría con él una parte de sus ingresos futuros como forma de devolución de la inversión.

Sal Lahoud (izq.) y Oren Bass, cofundadores de Pave

Sal Lahoud (izq.) fundó Pave con Oren Bass, luego de que un amigo le pidiera dinero.

Pero si no había ingresos, Lahoud no cobraría. Ese era el riesgo.

"Sentía que respaldar así a la persona tendría un incentivo financiero, un impacto social y una conexión a nivel humano con la persona a la que estaba apoyando (...), lo que hacía que todo se sintiera mucho más interesante que otro tipo de financiación a la que podría acceder un individuo".

El inversor pensó en transformarlo en un esquema más grande, y junto a su ya socio Oren Bass, también con pasado en el mundo de la banca y las finanzas, desarrollaron Pave, que vio la luz en diciembre de 2012.

Pave es una plataforma web de fianciación colectiva en la que inversores (o backers, como se les dice en la jerga en inglés) destinan sumas a, por lo general, graduados recientes o jóvenes profesionales.

Por amor al arte

Pave no es el primer emprendimiento de este tipo. Meses antes David Girouard, exempleado de Google presentó Upstart, una propuesta semejante a la de Lahoud y Bass.

Para él, la coyuntura de Estados Unidos (por ahora ambas plataformas operan solo en ese país, aunque tienen idea de expandirse) demandaba un servicio de estas características.
"(Necesitamos) atraer suficiente capital a la plataforma para satisfacer la enorme demanda que tenemos"

David Girouard, fundador de Upstart

"La deuda que contraen los estudiantes y las obligaciones financieras, junto con la falta de acceso a capital, hace que los jóvenes dejen de lado la carrera que prefieren para dedicarse a trabajos aburridos que les permiten solventar sus gastos", le dijo a BBC Mundo.

"Esto no es bueno para ellos ni es bueno para la economía".

Sam Wilson, quien ha financiado a una persona en Pave, le dijo a BBC Mundo que para ella uno de los puntos más positivos del modelo reside en que "si la gente hace lo que ama para vivir es más probable que sea exitosa".

Y Andy Palmer, quien ha invertido en más de 20 personas en Upstart, está convencido que este tipo de servicios provee una buena forma de diversificar sus inversiones.

"Si no se lo invirtiera en ellos, el dinero iría a instrumentos financieros relativamente convencionales", le dijo a BBC Mundo.

Herederos de Kickstarter

Upstart y Pave pueden considerarse herederos del exitoso Kickstarter, el sitio de financiación colectiva en el que los fondos se destinan a proyectos puntuales y los inversores reciben a cambio de su dinero un producto, una mención especial o algún tipo de participación en el proyecto.

Esa es la gran diferencia con Pave y Upstart. En el caso de estos últimos, el dinero va en forma directa a individuos que se compromenten a pagar una porción de sus ingresos antes de impuestos durante los siguientes 10 años (hasta 7% anual en el caso de Upstart; 8% en el de Pave). Una vez pasado el período, se acabó el contrato. Y cuando los ingresos de los deudores son demasiado bajos, no pagan.


"Si la gente hace lo que ama para vivir es más probable que sea exitosa"

Sam Wilson, inversora en Pave

El modelo se llama de "contrato de capital humano".

Quienes buscan obtener un crédito crean perfiles que parecen un híbrido entre los de LinkedIn (la red social para establecer y nutrir relaciones profesionales) y Kickstarter.

Se parece a LinkedIn en que los postulantes pueden incluir detalles de su carrera profesional, estudios, habilidades, una foto, etc. Y comparte con Kickstarter el hecho de que abre la oferta de financiación por cierto tiempo y si no se recauda el total del dinero en ese plazo, se cierra completamente la inversión, sin que nadie ponga nada.

Girouard, de Upstart, considera que la experiencia en la metodología de selección de personal que adquirió en Google le sirvió para ayudar a su sitio a valorar las cualidades de quienes solicitan allí dinero.

Upstart califica activamente a los candidatos. "Y al identificar y medir el potencial de alguien, le permites capitalizarlo", dijo.

También se asegura de que los inversores estén legalmente habilitados para prestar dinero.

Pave prefiere que la comunidad se autoregule, aunque verifica datos para garantizar que ambas partes estén actuando de buena fe y que los inversores puedan prestar.

Lea el artículo completo en:

BBC Ciencia 

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