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5 de abril de 2011

¿Se puede convencer a un creacionista de qué sus ideas son falsas?

Esa es una duda que, aunque no queramos reconocerlo, nos asalta cada vez que uno de ellos entra de forma educada en un debate. ¿Cómo se puede demostrar que la evolución es un proceso natural que existe ante los ojos de un creacionistas?, ¿cuándo admitirán alguna de las miles de evidencias como prueba científica?, o ¿cuándo al menos aceptarán que un dato experimental es al menos una evidencia que apoya la teoría de la evolución? Hasta ahora parece que la única respuesta que existe es “nunca”. O al menos eso es válido para muchos de ellos.

Esto se puede corroborar fácilmente. Por ejemplo la revista creacionista más importante en Estados Unidos, “Answers in Genesis” (AiG) califica como prioridades:

1. Los aspectos científicos de la creación son importantes, pero son secundarios en comparación con la proclamación del evangelio de Jesús.
2. Las doctrinas del Creador y la Creación no pueden ser separadas en ningún caso del evangelio de Jesús.

O lo que es lo mismo, la ciencia es secundaria ante los evangelios.

El propio Jonathan Sarfati, un reputado miembro de “Creation Ministries Internacional” escribió en AiG: “la diferencia entre los creacionistas y los evolucionistas no reside en las evidencias, sino en las presunciones por las cuales interpretamos las evidencias”. Desde esa perspectiva AiG rechaza el consenso que la comunidad científica ha alcanzado en temas como cosmología, geología, lingüística, paleontología y evolución biológica. Esta es una “curiosa” manera de entender lo que para ellos es una teoría científica.

Pero tampoco debemos generalizar, hay excepciones, en este colectivo hay discrepancias, no hay una posición homogénea, aunque la postura de AiG sea la más conocida, por tener mayores canales de difusión. Pero hay instituciones educativas donde la enseñanza del creacionismo es un eje central de su filosofía de ser, y entre ellas hay distintas maneras de transmitir esta información.

Una institución académica estuvo en el punto de mira de la audiencia televisiva de los estadounidenses, el Wheaton Collage de Illinois, ya que fue el protagonista de un documental titulado “Evolución, ¿y Dios?” (“What about God?”, en su versión inglesa). Esta institución se define a sí misma como cristiana liberal cuyo lema es “Por Cristo y su reinado”. Sin embargo, pese a su presunto liberalismo todos los profesores deben de firmar una declaración de fe, donde entre otras muchas declaraciones hay una que dice.

NOSOTROS CREEMOS que Dios creó directamente a Adán y Eva, los padres históricos de toda la raza humana; y fueron creados a su imagen y semejanza, distintos de el resto de criaturas vivas…

Pese a esta declaración de intenciones, esta institución cristiana evangélica no gusta a muchos de los literalistas bíblicos. Así en el reportaje televisivo se puede observar cómo se producen las discusiones de ciencias que deben de darse en una comunidad académica, de hecho se enseña biología y geología, y se invita a profesores evangélicos que trabajan como biólogs evolutivos en otras universidades (como por ejemplo el Dr. K.B. Miller de la Kansas State University) a que expliquen las evidencias que apoyan la teoría de la evolución a los alumnos y que discutan con los alumnos sobre este tema. Eso levanta ampollas en los fundamentalistas cristianos, tanto es así que AiG ha constatado que mientras el 47% de los alumnos que se matricularon de primer año en el Wheaton Collage defendían una Tierra joven, pero solamente el 27% lo seguía creyendo al final de los estudios. Mención aparte merece el caso de la señora que mandó a su hija a esta institución, con desagrado porque era demasiado liberal (sic) y que estaba observando un cambio en la forma de pensar de su hija. Así afirmó delante de las cámaras que estaba muy preocupada, ya que ”prefería antes ver muerta a su hija que comprobar que ha perdido la fe” (sic).

La idea que intentan vender los fundamentalistas que dirigen AiG o el museo del creacionismo (Ken Ham entre ellos) de que hay una solidez y uniformidad entre los creacionistas no es del todo cierta. Pueden que sean uno de los grupos con más recursos económicos, ya que últimamente están moviendo cantidades ingentes de dinero, puede que coincidan con el resto de grupos evangelistas en que no se debe de enseñar la teoría de la evolución, pero su visión de la Tierra joven y la literalidad de la Biblia no está tan extendida como ellos creen. De hecho, pese a que en USA mucha gente no considera la teoría de la evolución como un hecho demostrado, en una encuesta realizada por AiG se comprobó que más del 90% de los profesores de ciencias no cree en la opción de la Tierra joven.

Como la propia Academia de Ciencias de USA indica, esos porcentajes pueden ser disminuidos si hay un esfuerzo para que los estudiantes entiendan lo que significa la teoría de la evolución, el sinsentido que representa tomar la Biblia como un libro científico y lo importante que el conocimiento de la evolución es para áreas tan fundamentales para el desarrollo humano tales como la biomedicina, la agricultura, la biotecnología o la ganadería.

Sin embargo este mensaje optimista de la Academia de Ciencia no es compartido por biólogos evolutivos con amplia experiencia en debates con creacionistas. Así Ken Miller a la pregunta de “¿Cómo debe de ser explicada la evolución para que un creacionista la acepta?” no dice que “no se puede, ya que ellos en realidad hablan de otra cosa, no de ciencia”. Aquí lo explica con más detalle:



Por su parte Richard Dawkins tampoco es muy optimista. Para ello nos cita el caso de Kart Wise, creacionista de la Tierra joven y PhD en geología por la universidad de Harvard. Según Darwin, Wise le dijo que “si tuviera ante mí todas las evidencias que confirmasen la edad de la Tierra (el dato que da la comunidad científica), sería el primero en admitir que las pruebas son correctas, pero aún y así seguiría siendo creacionista de la Tierra joven”. Esto nos lleva a los que dice K.Miller, en realidad ellos hablan de otra cosa:


Y dado que, según los físicos, si hay materia también ha de existir la antimateria, si existe AiG también debe de existir
No Answers in Genesis

Fuente:


La Ciencia y sus Demonios
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