29 de marzo de 2008

Animación suspendida en ratones

Consiguen inducir un estado de animación suspendida en ratones sin hipotermia y manteniendo la presión arterial y el oxígeno en sangre en niveles normales.

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En las novelas y películas de ciencia ficción a veces se plantean viajes espaciales de larga duración en los cuales los astronautas viajan en animación suspendida.

Hace unos pocos años se logró inducir algo así como un estado de animación suspendida de manera artificial en ratones de laboratorio gracias a la administración sulfuro de hidrógeno en baja concentración. El sulfuro de hidrógeno es un gas tóxico que posee un olor característico y desagradable a huevos podridos, su molécula se compone de un átomo de azufre y dos de hidrógeno.

Ahora investigadores del Massachusetts General Hospital han demostrado en ratones que se puede mantener este estado independientemente de la temperatura corporal, con un ritmo cardiaco y metabolismo bajos, pero además manteniendo la presión arterial y el oxígeno en sangre en niveles normales. Además han demostrado que se puede revertir este estado sin que aparentemente se presenten efectos secundarios. El estudio fue publicado en la revista Anesthesiology.

En estudios previos se vio que este gas podía bajar la temperatura corporal y el metabolismo, aumentando las expectativas de supervivencia en ratones con aporte de oxígeno restringido. Pero la hipotermia en sí misma reduce las necesidades metabólicas y se creyó que quizás la reducción metabólica fuese un efecto de la hipotermia en sí y no un efecto inducido directamente por el gas.

En este estudio se midió el ritmo cardiaco, la presión arterial, la temperatura, la respiración y otros parámetros de ratones sanos a los que se expuso a una mezcla gaseosa que contenía 80 partes por millón de este gas durante varias horas. A algunos ratones se les estudió a temperatura ambiente mientras que a otros se les expuso a alta temperatura para impedir que su temperatura corporal bajara.

En todos los ratones bajó el consumo de oxígeno y la producción de dióxido de carbono al cabo de 10 minutos de comenzar a inhalar la mezcla gaseosa y permaneció baja mientras que se les administraba, pero volvían a su estado normal al cabo de 30 minutos de haber retirado dicha mezcla y comenzado a suministrar aire normal.

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Durante la administración el ritmo cardiaco bajó un 50% pero no hubo cambio en la presión arterial o en la fuerza del latido. La respiración decreció, pero no los niveles de oxígeno en sangre. Esto sugiere que los órganos no estuvieron en riesgo durante la prueba debido a una posible falta de oxígeno.

Los ratones que estaban a temperatura ambiente tuvieron una bajada de su temperatura corporal al igual que en los estudios anteriores, pero los ratones mantenidos en un recinto cálido conservaron su temperatura. Los cambios metabólicos y cardiovasculares fueron los mismos en ambos casos, indicando que éstos no dependen de la bajada en la temperatura corporal.

Actualmente la hipotermia (bajada drástica de la temperatura del cuerpo) es el método más seguro de rebajar el metabolismo y se utiliza en humanos para casos de ictus, ataque cardiaco, trasplantes de órganos o cirugía de bypass coronario. Pero la hipotermia puede aumentar las infecciones y causar otros problemas. El uso de este gas en la anestesia permitiría hacer lo mismo sin necesidad de bajar la temperatura corporal.
Por tanto, este estado permitiría mantener los órganos en funcionamiento y sin daños cuando el aporte de oxígeno está limitado, como ocurre cuando se dan determinados tipos de daños traumáticos.

La idea es utilizar este tipo de anestesia en humanos en un futuro, tanto para esos tipos de tratamientos mencionados como para otros, pero aún no se sabe si estos resultados son extrapolables a humanos. Podría suceder que sólo funcionara en animales pequeños. El próximo paso de este grupo de investigadores es ensayar este sistema en mamíferos más grandes.

Obviamente el uso “espacial” de está técnica está muy lejano, si es que es posible y útil, pero en todo caso no parece que el método sea muy agradable.

Fuentes y referencias:
Nota de prensa.
Resumen de artículo original.
Nota de prensa en Anesthesiology.
Fotos de las películas “Alien, el octavo pasajero” y “2001, una odisea en el espacio”.

Fuente:

NeoFronteras

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